Sirvent e Hijos: Historia y Tradición en Alicante
Sirvent e Hijos es un almacén especializado en la distribución de todo tipo de materiales para la construcción y reforma de viviendas. Se trata de una empresa referente dentro del sector en la provincia de Alicante, con más de 50 años de experiencia y tres objetivos muy claros que nunca han cambiado desde su fundación: ofrecer los mejores precios del mercado; dar una atención personalizada a cada cliente, solucionando cualquier duda que tengan; y prestar un servicio rápido en cargas y pedidos, ya que, como afirman desde la empresa: «el tiempo de nuestros clientes es oro».
Materiales de Construcción y Servicios Especializados
En su almacén podrás encontrar todo lo referente para la construcción: fontanería, ferretería, una amplia gama de pavimentos, porcelánicos y revestimientos, mamparas, grifos, muebles de baño… Además de ropa laboral, herramientas y un largo sinfín de productos al mejor precio del mercado: «Trabajamos con las mejores firmas del sector y disponemos de un amplio stock con más de 20.000 m2 de exposición que nuestros clientes pueden venir a visitar», señalan desde Sirvent e Hijos.
Además de la venta de materiales de construcción, uno de los servicios más característicos de Sirvent e Hijos es la recogida de enseres mediante contenedores para escombro y Big Bag durante la ejecución de las obras. Asimismo, un valor añadido de la empresa es que no tienes que preocuparte de nada, porque ellos se encargan de tramitar con el ayuntamiento todos los permisos necesarios para la colocación de contenedores.
Y es que, Sirvent e Hijos se compone de un equipo de especialistas formado durante muchos años el cual estará encantado de ayudar y asesorarte durante la reforma o construcción de tu nueva vivienda.
Orígenes de la Familia Sirvent en el Mundo del Dulce
La empresa Almendra y Miel (Turrones El Lobo y 1880) hunde sus raíces a principios del siglo XVIII. El origen de esta empresa posee unos antecedentes remotos y otros más próximos. Siguiendo este hilo familiar, Francisco casó con Irene Soler Sarrió y se instaló en 1866, como fabricante de artículos de confitería, en un edificio situado en la calle de la Vila, número 59.
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Es Manuel Sirvent Soler (1874-1923) el referente cercano de la empresa Almendra y Miel, S.A. Se casó con Dolores Selfa García, quien aportó a la economía familiar un edificio en la calle Mare de Deu de l’Orito que funcionó como obrador de turrón entre 1915 y 1940. Dolores Selfa se hizo cargo de la empresa al morir Manuel Sirvent, girando con la razón comercial Viuda de Manuel S.
En 1940, tras la gerra civil española, se construye una moderna factoría en la calle Alcoy, cuatro naves industriales distribuidas en cuadrícula y con un patio interior. Con el paso de los años las instalaciones se tuvieron que ir adaptando a las nuevas necesidades.
Tradición e Innovación en la Elaboración del Turrón
Desde su fundación en 1725, la familia Sirvent se ha posicionado como un emblema de la artesanía y calidad en España. Con 300 años de historia y once generaciones al frente, esta empresa familiar se ha dedicado a la elaboración de turrones y dulces tradicionales que forman parte de la cultura y gastronomía del país. La historia de la familia Sirvent comenzó en Jijona, Alicante, cuna del turrón, cuando Bautista Sirvent abrió el primer obrador artesanal en 1725.
A lo largo de casi tres siglos, los Sirvent han perfeccionado su técnica y expandido su legado, conservando un enfoque artesanal que prioriza la excelencia en cada producto. La empresa ha sabido adaptarse a los cambios sociales y económicos a lo largo del tiempo. Además, la expansión geográfica ha sido un factor determinante en su éxito. Establecimientos en Tarragona, Madrid y Toledo, junto con la apertura de museos dedicados al turrón, han llevado a la familia Sirvent a convertirse en un símbolo de calidad y tradición en diferentes regiones de España.
Lo que diferencia a turrones Sirvent de otras empresas familiares es su capacidad para combinar tradición e innovación. A lo largo de su historia, han sabido mantener sus raíces artesanales mientras incorporan técnicas modernas que les permiten responder a las exigencias del mercado. Otro factor distintivo es la permanencia de los valores familiares en la gestión empresarial. Además, sus productos son sinónimo de celebración y tradición.
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La receta, desde entonces, si es de Jijona o Alicante, sigue siendo la misma para los Sirvent, y además está protegida. Los ingredientes son simples: almendra, miel y azúcar, y los procesos, los artesanales con los que comenzaron los primeros Sirvent. “Usamos El Boixet, que es una especie de emulsionador que dota al turrón de jijona de esa cremosidad, y eso también está certificado. Hay otras maneras de elaborarlo, claro, y hay otros turrones que no están protegidos que no lo usan, pero nosotros mantenemos ese estándar también en los métodos de producción”.
A pesar de la subida de costes, “sobre todo en energía y gas, que ha sido tremendo”, en los turrones que elaboran no se ha modificado ni un solo gramo, ni tampoco se han sustituido ingredientes. “Normalmente, las empresas que tienen marca y una reputación que sostener, eso no lo hacen. Pero la conservación de los estándares no se lo está poniendo nada fácil a una empresa cuyos métodos de fabricación se basan en el vapor: “Está siendo muy difícil, hemos aquilatado los costes todo lo que podemos, subiendo el mínimo posible, porque sabemos que tenemos un consumidor español que tiene una situación más compleja y que aun así, necesitamos llegar a él”.
Expansión Internacional y Adaptación al Mercado
El salto internacional lo dimos, en realidad, hace siglos. Con la emigración española a América se llevó la tradición de consumir turrón en Navidad. En los siglos XIX y XX, no existía el envasado al vacío y para que el producto no se echara a perder durante el viaje desde España, lo que se hizo fue enviar la almendra e implantar fabricación local en esos países. Es curioso porque en esos países cuando se acababa la almendra, si había más demanda, el turrón se producía con cacahuete.
Después, sí que es verdad que nos hemos internacionalizado mucho en los años siguientes. Actualmente, tenemos presencia en 56 países. Estados Unidos es nuestro principal mercado después de España. Por una parte, por la cantidad de latinos que viven allí; y, por otra, porque ven el turrón como un producto gourmet. En Europa, el país en el que más vendemos es Suiza. El mercado internacional nos está dando grandes alegrías. Nos ayuda mucho a sortear las dificultades del mercado nacional. Representa por encima del 22 % de nuestra facturación.
Como excepción, este año la marca El Lobo, por una bajada del 39 % de azúcares, sí ha cambiado. ¿Dónde está la evolución? Cambiamos mucho fundamentalmente en los productos de chocolates y pralinés. Lo que también han cambiado son las porciones. Ahora, fabricamos monodosis porque hoy las familias son más pequeñas, monoparentales en muchos casos, y consumen cantidades más pequeñas. La clave está en adaptarte a la sociedad, a aquello que vemos que a nuestro consumidor le puede apetecer más o venir mejor.
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Smöoy y Llaollao: La Diversificación de un Imperio Heladero
La familia Sirvent de Murcia no es únicamente conocida por sus exquisitas copas de helados adornadas con toppings y siropes, o por llevar casi un siglo de tradición desde que abrieron su primera tienda en 1927, sino también por haber gestado en el seno familiar las marcas Llaollao y Smöoy.
Dos franquicias españolas que han sabido utilizar el yogur helado para hacerse de oro. Un nuevo concepto, aparentemente sano y con sabor, que se ha expandido sin freno hasta llegar a países como EEUU y Arabia Saudí.
Ambas franquicias han sido confeccionadas por los hijos de Encarna Martínez Sirvent, la artífice de la fortuna familiar y fundadora de la empresa heladera Sirvent, con seis tiendas -tres en Murcia y otras tres en Torrevieja-, una facturación en 2017 que ascendía a dos millones de euros y unos beneficios de más de un millón.
La Creación de Llaollao
La aparente calmada familiar terminó en 2009 cuando Yolanda, la mayor de los cinco hermanos, decidió en 2009 labrar su propio camino al lado de su marido, Pedro Espinosa Parraga y su hijo Pedro. Junto a ellos creó en Denia, Alicante el famoso yogurt helado Llaollao. El éxito fue tal que un año después decidieron convertirlo en franquicia y en 2011 la hermana salió de Sirvent Helados, la sociedad familiar en la que era administradora junto a sus hermanos desde 1998.
El único vástago del matrimonio, Pedro Espinosa Martínez, es el fundador y el actual CEO de Llaollao. También tiene en su dominio las empresas Faenereta SL y Faena Brands.
Una decisión en la que no intervino Encarna, la matriarca de los Sirvent, quien "se mantuvo al margen". Junto a él, a día de hoy, continúan ligados a la empresa de sus padres. Yolanda, la Sirvent díscola, también cuenta con la empresa Corinthia Investigación y desarrollo.
El Surgimiento de Smöoy
Ante esta separación familiar, en 2010, los cuatro hermanos -María Elena, Francisco Javier, Nuria y María Almudena- decidían seguir los pasos de la hermana: congelar el yogur y comercializarlo. Abrían su primera tienda, igual que su competencia, en Denia bajo el nombre de Smöoy, articulada por Softy Cream Franquicias. Una empresa cuyas ventas en 2017 eran de un millón de euros.
Smöoy y Llaollao continúan compitiendo y no dejan de abrir locales por todo el mundo. La franquicia de los Espinosa Martínez alcanza los 220 establecimientos en 25 países. Mientras que su competencia posee más de 150 tiendas en 15 mercados internacionales.
Pedro Luis Sirvent: Innovación en Pirotecnia
Para Pedro Luis Sirvent, preparar una mascletà con cenizas no es una novedad. En esta ocasión, el pirotécnico alicantino se prepara para hacer lo mismo con una mascletà que marcará un antes y un después en la historia de las Hogueras de San Juan. Es ahí donde se extienden los pulpos que agrupan sus petardos. Un centenar de kilos que estallarán al más puro estilo Pedro Luis. Estos contienen las cenizas de las pasadas Hogueras de Alicante, símbolo del resurgir año tras año de las fiestas oficiales de la ciudad.
El maestro alicantino no tiene reparo en desvelar el secreto de su elaboración. Así, con horas de paciencia, logra el material idóneo perfectamente reducido -aún más- a polvo de cenizas. Es así como consigue que los restos de las últimas Hogueras de Alicante estallen y, además, lleguen a todos los rincones de la zona de disparo.
La conversación con Pedro Luis Sirvent continúa. Son muchos los recuerdos que afloran en sus grandes hitos. Entre ellos, hace memoria, colocar los nombres de cada hoguera y barraca a los petardos que formaron las filas de una de sus mascletàs. También, cuando recibió el encargo de crear una mascletà multisensorial, diriga a personas con discapacidad auditiva. Sirvent no tuvo reparo alguno en ponerse manos a la obra y crear un disparo «para vibrar». Aún así, él siempre es el más sorprendido. «Cuando hay nuevo, siempre me llaman a mí», confiesa con asombro.
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