El Sonajero de Calabaza: Origen, Historia y Elaboración Artesanal

06.11.2025

El sonajero, un objeto que resuena con la historia de la humanidad, tiene sus raíces en las civilizaciones antiguas. Desde Mesopotamia hasta Egipto, pasando por Grecia y Roma, este instrumento ha evolucionado tanto en su forma como en su función. Aunque hoy lo asociamos principalmente con bebés y niños pequeños, en la antigüedad su uso era muy diferente.

Orígenes Mágicos y Rituales

El primer uso del sonajero fue mágico. Una calabaza seca con piedrecillas en su interior, a modo de maracas, se agitaba alrededor de la cuna para ahuyentar los malos espíritus; tenían cierta vinculación con la religión. En su interior se procuraba que hubiera alguna pieza pequeña de coral, ya que se atribuía a esta materia calcárea virtudes medicinales y mágicas que podían resguardar a la criatura de peligros materiales y asechanzas de índole sobrenatural.

Sonajeros en la Antigüedad

Hacia el año 1360 a. C., en el antiguo Egipto aparecieron los primeros sonajeros infantiles que en la actualidad todavía se conservan. En el Museo Hirniman de El Cairo se exhibe un buen número de ellos procedentes de ajuares funerarios infantiles. Se echaba mano de ellos cuando la enfermedad visitaba la cuna del lactante.

En la Antigua Grecia a los sonajeros se les llamaba krótalon. Los antiguos romanos los llamaron crepitacula o sonalia: eran unas rodajas de metal dispuestas en un cerco de madera de modo que al percutir unas en otras produjeran un sonido tintineante con el que se adormecían las criaturas. En pueblos menos sofisticados era más tosco.

Para su elaboración se empleaba todo tipo de vainas vegetales secas, como los que aún se usan en países como Zambia, donde, como en el antiguo Egipto, tienen un fin mágico: producir un sonido persistente que asuste a los espíritus malignos y a su vez entretenga a los niños.

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En Asia Menor y en las ciudades mediterráneas ribereñas el sonajero era un artilugio popular hace tres mil años. No se utilizaban para lo mismo que ahora.

La Evolución del Sonajero

Con el tiempo, el sonajero fue adaptándose a diferentes culturas y materiales. Los sonajeros de arcilla estaban elaborados en distintos tamaños y maneras. Se hacían también sonajeros de conchas marinas y de calabaza, en cuyo interior se introducían huesos de aceituna, pequeñas piedras e incluso canicas. El sonajero se recubría de una materia blanda y suave para proteger a la criatura en caso de que se rompiera; con ese mismo fin carecían de aristas, puntas o cualquier otra protuberancia que pudiera lastimar a la criatura.

Han aparecido sonajeros con mango de madera para su manipulación, madera en algunos casos tallada con motivos alusivos a la infancia. Hubo sonajeros en forma de oso, pájaro de pico romo para que no se lastimara el niño, e incluso en forma de cerdo con sus orejas pegadas a la cabeza.

El Sonajero como Objeto Artístico

Los sonajeros antiguos eran piezas artísticas, muy atractivas y hermosas; se pintaban o decoraban con esmalte azul celeste, color que en Egipto tuvo significado y sentido sobrenatural.

En España se colocaba cerca del bebé un cascabel de plata que servía de sonajero y protección contra el mal de ojo, al que son tan propensos los recién nacidos. Fueron tan populares que incluso en el siglo XVII el Gobierno tuvo que fijar su precio como si se tratara de un artículo de primera necesidad.Eran sonajeros pequeños, de mango largo, y colgaban a un lado de la cuna; en la parte alta, se incluía un par de rodajas de metal o cascabeles. Tenían como en el mundo antiguo distintas formas a imitación de animales simpáticos como el pato o el oso, y se hacían de distintos materiales: latón, madera, arcilla, tafetán o tela gruesa, o calabaza seca.

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El Caxixi: Un Tipo Especial de Sonajero de Calabaza

Un ejemplo notable de sonajero de calabaza es el Caxixi, un instrumento de percusión tradicional de África Occidental. El Afroton Caxixi Camerún destaca por su tejido de ratán especialmente fino y su robusta base de calabaza. Gracias a su elaboración de alta calidad y a la precisión del material de relleno, produce un sonido claramente definido, ideal para el apoyo rítmico de djembes u otros instrumentos de percusión. Cada uno de estos caxixis se fabrica cuidadosamente a mano en Camerún. La intrincada técnica de tejido no sólo garantiza la estabilidad, sino que también hace de cada uno de ellos una obra de arte única. El material de relleno natural está óptimamente equilibrado para producir un sonido diferenciado y controlado.

Características del Caxixi Camerún
Característica Descripción
Origen África Occidental, Camerún
Materiales Calabaza, ratán, material de relleno natural
Elaboración Artesanal
Uso Instrumento de percusión, apoyo rítmico
Sonido Definido y controlado

El sonajero de calabaza, en sus diversas formas, sigue siendo un objeto fascinante que conecta el presente con un pasado lleno de magia, rituales y arte.

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