Hipertensión en el Embarazo: Guía Completa para Madres y Profesionales de la Salud

04.11.2025

El embarazo es un período emocionante y lleno de cambios para las mujeres, pero también puede venir acompañado de ciertas complicaciones de salud. Una de las más importantes es la hipertensión o tensión arterial alta. Esta afección puede surgir durante el embarazo y requiere una atención especial para garantizar la salud tanto de la madre como del bebé.

En este artículo, te invitamos a conocer los distintos tipos de tensión alta en el embarazo, los síntomas que debes reconocer, las causas subyacentes, cómo manejar la hipertensión durante y después del embarazo y cuándo es crucial buscar ayuda médica.

Definiciones Clave

El diagnóstico de hipertensión en el embarazo se realiza cuando en dos o más tomas separadas por 6 h, la paciente presenta una presión arterial (PA) sistólica ≥ 140 mmHg y/o una PA diastólica ≥ 90 mmHg.

Para la toma correcta de la PA las condiciones son las siguientes (grado de recomendación A):

  • Tomar la PA con la gestante sentada, con los pies apoyados y el brazo a la altura del corazón, tras 10 min de reposo. En la primera visita se tomará la PA en los 2 brazos; posteriormente, si las PA son parecidas, se tomará siempre en el derecho. Si la diferencia de PA entre los dos brazos es significativa, se deberá iniciar un estudio de la posible causa.
  • Usar de forma preferencial esfigmomanómetros de mercurio, con manguito de tamaño adecuado (la parte inflable del manguito debe actuar sobre el 80% de la circunferencia del brazo).
  • Para iniciar la lectura, el manguito se deberá inflar por lo menos 20 mmHg por encima de la PA sistólica; posteriormente se desinflará de forma lenta, a razón de 2 mmHg por segundo.
  • Para la determinación de la PA diastólica se utilizará el V ruido de Korotkoff (desaparición del ruido). Si el V ruido no está presente, se registrará el IV ruido (atenuación del ruido).
  • Los instrumentos automáticos para la toma de la PA deben utilizarse con precaución ya que pueden dar lecturas erróneas (más bajas, sobre todo la PA sistólica) (grado de recomendación B).

La proteinuria se define como la presencia de ≥ 300 mg de proteínas en orina de 24 h. Este hallazgo se suele correlacionar, en ausencia de infección urinaria, con ≥ 30 mg/dl en una muestra aleatoria de orina (1+ en tira reactiva).

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Sin embargo, debido a las discrepancias que existen entre estas 2 técnicas, se recomienda que el diagnóstico se base en la determinación en orina de 24 h (grado de recomendación C).

El edema no se incluye en los criterios diagnósticos de los trastornos hipertensivos del embarazo (THE), debido a su alta prevalencia durante la gestación normal. Sin embargo, el desarrollo rápido de un edema generalizado es habitualmente anormal.

Hipertensión en el Embarazo: Tipos y Distinciones

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. La hipertensión se caracteriza porque esta fuerza es demasiado alta.

Existen diferentes tipos de hipertensión durante el embarazo:

Hipertensión Crónica

Se define como una hipertensión presente antes del inicio del embarazo o que se diagnostica antes de la semana 20 de gestación. La hipertensión diagnosticada después de la semana 20, pero que persiste a las 12 semanas tras el parto, se clasifica también como hipertensión crónica.

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Hipertensión Gestacional

Se define como la aparición de hipertensión sin proteinuria después de las 20 semanas de gestación. Dentro de este grupo se incluyen un grupo heterogéneo de procesos cuyo diagnóstico se realizará, en la mayoría de ellos, de forma retrospectiva. Así, una hipertensión gestacional puede corresponder a:

  • Una preeclampsia en fase precoz en la que aún no haya aparecido la proteinuria.
  • Una hipertensión transitoria en los casos en que sólo exista hipertensión que desaparezca dentro de las 12 semanas posparto.
  • Una hipertensión crónica si persiste más allá de las 12 semanas posparto.

Preeclampsia-Eclampsia

Se define como una hipertensión que aparece después de las 20 semanas de gestación y se acompaña de proteinuria. Excepcionalmente en casos de hídrops o enfermedad trofoblástica gestacional, la hipertensión puede aparecer antes de las 20 semanas.

Se considera preeclampsia grave cuando existe una PA sistólica ≥ 160 mmHg y/o una PA diastólica ≥ 110 mmHg con proteinuria, o si existe hipertensión asociada a proteinuria grave (≥ 2 g en orina de 24 h).

También se catalogará de preeclampsia grave cualquier hipertensión que se acompañe de algún signo o síntoma de afectación multiorgánica (tabla 1).

La eclampsia es la aparición, en una gestante con preeclampsia, de convulsiones tipo gran mal no atribuibles a otras causas (accidentes cerebrovasculares, enfermedades hipertensivas, lesiones del sistema nervioso central ocupantes de espacio, enfermedades infecciosas o enfermedades metabólicas).

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Preeclampsia Sobre Añadida a Hipertensión Crónica

La preeclampsia sobreañadida a una hipertensión crónica comporta un empeoramiento del pronóstico materno-fetal. El diagnóstico es difícil y se deberá sospechar siempre ante la aparición de uno o más de los signos o síntomas de afectación multiorgánica descritos antes en la preeclampsia. En gestantes con enfermedad renal crónica, el diagnóstico se realizará ante un incremento brusco de la hipertensión y de la proteinuria.

Síntomas de Tensión Alta en el Embarazo: ¿Cómo Reconocerlos?

Aunque en algunos casos la hipertensión puede no presentar síntomas evidentes, especialmente en las etapas iniciales, hay señales que las mujeres embarazadas deben tener en cuenta:

  • Presión arterial alta persistente (una presión sistólica superior a 140mmHg o una presión diastólica superior a 90mmHg).
  • Dolores de cabeza intensos y persistentes (que no ceden con el reposo ni analgésicos).
  • Cambios visuales (visión borrosa, destellos de luz o manchas en la visión).
  • Hinchazón excesiva (súbita y severa en manos, pies o cara).
  • Malestar abdominal (dolor en la parte superior del abdomen).
  • Náuseas o vómitos.
  • Dificultad para respirar.

Causas de la Presión Alta en el Embarazo

No se sabe bien qué causa la presión arterial alta en el embarazo. Sin embargo, hay algunas situaciones que pueden aumentar la posibilidad de desarrollar hipertensión gestacional:

  • Haber tenido preeclampsia o hipertensión gestacional en un embarazo anterior.
  • Tener familiares que han sufrido estas afecciones médicas durante sus embarazos.
  • Tener hipertensión crónica, diabetes gestacional, enfermedad renal o ciertas enfermedades autoinmunes.
  • Tener sobrepeso y obesidad.
  • Los embarazos múltiples.
  • Durante el primer embarazo o cuando han transcurrido más de 10 años desde el último embarazo.
  • Tener más de 35 años de edad.

Embarazo con Hipertensión: Desafíos y Precauciones Necesarias

Tensión Alta en el Tercer Trimestre del Embarazo

Durante este período es común que la presión arterial aumente ligeramente debido al aumento del volumen sanguíneo y otras adaptaciones fisiológicas. Sin embargo, en mujeres con tensión alta preexistente o que desarrollan hipertensión gestacional, este aumento puede ser más pronunciado y representar un riesgo para la salud.

Son fundamentales los controles regulares de la presión arterial, análisis de orina para detectar proteinuria (un signo de preeclampsia) y monitoreo fetal adicional para evaluar el bienestar del bebé.

Tensión Alta Después del Parto

Después del parto, es importante seguir vigilando de cerca la presión arterial de la madre ya que la hipertensión puede persistir o desarrollarse después del parto. Algunas mujeres pueden experimentar un aumento temporal de la presión arterial después del parto debido a la retención de líquidos, el estrés o cambios hormonales.

El seguimiento médico adecuado después del parto es crucial para detectar cualquier signo de hipertensión posparto y prevenir complicaciones.

Final del Embarazo con Tensión Alta

Al acercarse al final del embarazo, las mujeres con hipertensión pueden enfrentar desafíos adicionales, especialmente si desarrollan preeclampsia. En estos casos, el médico puede recomendar el parto prematuro para evitar complicaciones graves tanto para la madre como para el bebé.

Es fundamental que las mujeres con hipertensión en esta etapa del embarazo estén en estrecho contacto con su equipo médico y sigan todas las recomendaciones médicas como el uso de medicamentos para controlar la presión arterial, reposo en cama, monitoreo fetal adicional y, en algunos casos, hospitalización para una observación más cercana.

Tratamiento de la Hipertensión en el Embarazo

El tratamiento de la hipertensión durante el embarazo es fundamental para controlar la presión arterial y prevenir complicaciones.

¿Cuáles son las recomendaciones más comunes utilizadas en el tratamiento de la hipertensión durante el embarazo?

  • Monitoreo regular de la presión arterial.
  • Estilo de vida saludable.
  • Medicamentos antihipertensivos (siguiendo las recomendaciones médicas).
  • Supervisión fetal.
  • Descanso y reducción del estrés.
  • Parto temprano.

No existen claras ventajas en la utilización de un fármaco u otro, por lo que se recomienda utilizar el agente con el que se esté más familiarizado (grado de recomendación C).

  • Labetalol: 100-200 mg/6-8 h, oral (dosis máxima: 2.400 mg/día).
  • Hidralacina oral, a dosis iniciales de 50 mg/día, repartidas en 3-4 tomas. Si a las 48 h la PA no se normaliza, se aumenta progresivamente la dosis de hidralacina hasta una dosis máxima de 200 mg/día.
  • Alfametildopa: 250-500 mg/8 h por vía oral.
  • Están contraindicados el atenolol, los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (IECA), los bloqueadores de los receptores de la angiotensina y los diuréticos (grado de recomendación B).

¿Qué Hacer para Bajar la Presión en el Embarazo?

Algunas estrategias que pueden ayudar a reducir la presión arterial durante el embarazo son:

  • Mantener una dieta saludable: rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Alimentos ricos en potasio como plátanos y espinacas. Limitar la ingesta de sodio, grasas saturadas y alimentos procesados puede ayudar a controlar la presión arterial.
  • Controlar el peso.
  • Hacer ejercicio regularmente: caminar, nadar, hacer yoga prenatal ayuda a mejorar la circulación sanguínea.
  • Descansar lo suficiente: dormir 7-8 horas por la noche y descansar durante el día si es necesario.
  • Reducir el estrés.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Seguir las recomendaciones médicas.

¿Cuándo Consultar al Médico por Tensión Alta en el Embarazo?

Es fundamental que las mujeres embarazadas estén atentas a cualquier signo de presión arterial alta durante el embarazo y sepan cuándo consultar a su médico. Os recordamos, algunas situaciones en las que es importante buscar atención médica de inmediato:

  • Presión arterial elevada persistente.
  • Dolores de cabeza persistentes y severos.
  • Problemas en la visión.
  • Retención de líquidos que causa hinchazón excesiva.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Disminución de la producción de orina.
  • Náuseas o vómitos persistentes.

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