Infertilidad: Causas, Síntomas y Tratamientos
¿Sabéis qué es la infertilidad exactamente? Es importante tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de infertilidad. Teniendo en cuenta, además, que se ha convertido en un problema que afecta cada vez a más personas en el mundo. Técnicamente podemos definir la infertilidad como la incapacidad o las dificultades que puede tener una pareja para llevar a término un embarazo, es decir, en algunos casos, se logra la gestación, pero no se consigue llevarla a término. En este sentido, habría que diferenciarla de la esterilidad. Este último concepto se utiliza para referirse a la incapacidad para lograr el propio embarazo. La infertilidad se ha convertido, por tanto, en una preocupación de salud a nivel global.
La infertilidad se define por la ausencia de embarazo espontáneo tras un año de relaciones sexuales en el marco de una pareja sexualmente activa y en ausencia de tratamientos anticonceptivos.
Es fundamental entender que la infertilidad es una condición compleja, y en muchos casos, las causas pueden ser multifactoriales, lo que significa que pueden involucrar una combinación de factores.
Tipos de Infertilidad
De acuerdo con esto, tenemos dos tipos de Infertilidad: primaria y secundaria.
- Infertilidad primaria: es la que se da en aquellas parejas que nunca han conseguido un embarazo exitoso. La esterilidad primaria se produce cuando una pareja no consigue embarazo tras seis, si se es mayor de 35 años, o doce meses o más de relaciones sexuales habituales y sin protección alguna.
- Infertilidad secundaria: se trata de situaciones en las que una pareja no logra el embarazo a pesar de que previamente ya han tenido uno o varios hijos en común. Es decir, la esterilidad surge tras una etapa de fertilidad.
Causas de la Infertilidad
Una vez que entendemos qué es la infertilidad, es necesario profundizar en sus causas. Lo cierto es que puede tener su origen en factores masculinos, femeninos, una combinación de ambos, o puede ser de causa desconocida (idiopática). Hasta en un 90% de los casos, la infertilidad se trata con protocolos médicos y la ayuda de la medicina reproductiva. La medicina ha avanzado mucho en las últimas décadas en este ámbito.
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Causas de Infertilidad Femenina
En el contexto de la infertilidad femenina, es importante destacar que la determinación de sus posibles causas requiere una evaluación minuciosa por parte de un equipo de especialistas, dado que diversos factores intervienen en el proceso reproductivo. Se considera que aproximadamente el 3% de mujeres que sufren problemas de infertilidad o pérdida recurrente del embarazo pueden estar asociadas con una forma irregular del útero o con anomalías congénitas del mismo, siendo las anomalías congénitas (también llamadas malformaciones Müllerianas) las más frecuentes.
La esterilidad femenina es la incapacidad de concebir debido a problemas relacionados con los óvulos que impiden la fecundación y, por tanto, el embarazo. La alteración de la capacidad reproductiva puede aparecer debido a una gran variedad de causas, en función de las cuales los síntomas en la mujer serán más o menos notables. Por esta razón, puede haber situaciones en las que la mujer no sea consciente de su esterilidad hasta que se someta a las pruebas de fertilidad pertinentes.
Los problemas de fertilidad en la mujer pueden surgir por alguna o varias de las alteraciones que se comentan en los siguientes apartados.
Problemas en la producción de óvulos
Uno de los motivos por los que no se logra el embarazo pueden ser las alteraciones en el ciclo ovulatorio. Esto se conoce como factor o causa endocrina porque el ciclo menstrual está regulado por diferentes hormonas como la GnRH (hormona liberadora de gonadotropina), la FSH (hormona folioculo estimulante), la LH (hormona luteinizante), la progesterona o el estradiol.
Las variaciones en los niveles hormonales pueden causar:
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- Anovulación o ausencia de ovulación (liberación del óvulo).
- Ovulación en un momento no esperado.
- Fallo en la producción ovárica.
En un ciclo regular, sin problemas endocrinos, la ovulación ocurre aproximadamente a mitad de ciclo (día 14), considerando que el día 1 del ciclo es el día en que baja la menstruación. Por tanto, los días de mayor fertilidad corresponden a los días cercanos a la ovulación, que es cuando el óvulo sale del ovario y espera la llegada del espermatozoide en las trompas de Falopio.
Si la mujer presenta alguno de los problemas de ovulación anteriormente mencionados, no logrará el embarazo aun manteniendo relaciones en los días fértiles.
Una alteración puntual en el ciclo menstrual no es signo de esterilidad. Se considera que la mujer es estéril cuando el problema persiste en el tiempo.
Generalmente, la ausencia o alteración de la ovulación lleva a problemas en la menstruación e incluso a amenorrea (ausencia de regla). Sin embargo, hay casos en los que las menstruaciones siguen siendo regulares a pesar de la aparición de problemas hormonales que impiden el embarazo:
- Fallo ovárico oculto: se trata de una insuficiencia ovárica que impide la ovulación.
- Fase lútea insuficiente: tras la ovulación, en la fase lútea del ciclo menstrual, se produce la liberación de progesterona, cuya principal función es favorecer el desarrollo del endometrio para permitir la implantación del embrión y con ello el embarazo. Hay situaciones en las que el endometrio no se desarrolla correctamente debido a la baja producción de progesterona y ello impide la gestación.
- Síndrome del folículo luteinizado y no roto: el folículo, donde se encuentra el óvulo antes de la ovulación, sigue su desarrollo hasta la fase lútea a pesar de no haber liberado el ovulo de su interior. No se podrá dar la fecundación puesto que el óvulo no ha salido del ovario.
Algunas causas por las que pueden aparecer problemas hormonales que afecten al sistema endocrino de regulación ovárica son el estrés, la obesidad, la anorexia, algunos problemas de tiroides, medicación especial, quimioterapia, radioterapia, factores ambientales ...
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Anomalías en las trompas de Falopio
Cuando se habla de factor tubárico de esterilidad se hace referencia a las alteraciones en las trompas de Falopio, zona del aparato reproductor femenino donde tiene lugar la fecundación (unión del óvulo y del espermatozoide).
En la ovulación, el óvulo sale del ovario y espera en las trompas de Falopio a ser fecundado por el espermatozoide. Tras la fecundación, el embrión se desplaza por el interior de la trompa hasta llegar al útero, donde podrá implantar para dar inicio al embarazo.
Para que todo esto sea posible, al menos una de las trompas, y preferiblemente ambas, deben ser permeables y funcionales. Si ambas trompas están obstruidas surge infertilidad femenina por factor tubárico.
Las alteraciones en la permeabilidad tubárica pueden deberse a infecciones, endometriosis, salpingitis, malformación tubárica, hidrosalpinx, intervenciones quirúrgicas, enfermedad inflamatoria pélvica, etc.
La obstrucción de trompas es una de las principales causas de infertilidad femenina. No en vano, una de las condiciones de las que depende que se produzca un embarazo es que la mujer disponga de las trompas de Falopio en buenas condiciones, de manera que permitan la unión del óvulo femenino al espermatozoide.
Factor cervical
El cuello del útero o cérvix es el primer lugar que deben atravesar los espermatozoides en su camino hacia el óvulo. En él pueden haber obstrucciones en forma de pólipos o miomas que dificulten la fecundación.
El moco cervical también ayuda a que los espermatozoides puedan moverse por el interior uterino, facilitándoles un medio por el que desplazarse.
Algunas de las causas que provoca infertilidad en la mujer debido a que impiden la llegada de los espermatozoides a las trompas de Falopio para fecundar al óvulos son las inflamaciones, infecciones o cambios de pH.
Alteraciones uterinas
Principalmente, existen dos motivos que pueden causar esterilidad en el útero. Se trata de las malformaciones uterinas y los problemas con el endometrio.
El endometrio es la capa interna del útero en la que se produce la implantación y anidación del embrión.
Las alteraciones uterinas pueden ser congénitas, es decir, estar presentes desde el nacimiento, o aparecer posteriormente por la formación de pólipos, miomas o quistes.Además, la endometriosis también es causa uterina de infertilidad. En concreto, la endometriosis es uno de los motivos más comunes de consulta ginecológica en España. En función de su severidad, la fertilidad de la mujer serás afectada en mayor o menor medida.
Las alteraciones uterinas pueden ser congénitas, es decir, estar presentes desde el nacimiento, como puede ser septos uterinos, úteros bicornes... También pueden aparecer posteriormente por la formación de pólipos, miomas, quistes o adenomiosis (manifestación de endometriosis).
La endometriosis es un proceso por el cual un material similar al revestimiento del útero (endometrio) comienza a crecer fuera del útero.
Los miomas o fibromas son tumores benignos de tejido que crecen a partir del miometrio (la pared formada por fibras musculares que constituyen el útero y que rodea el endometrio).
La OMS define la endometriosis como una enfermedad crónica que afecta en gran medida a la calidad de vida de las pacientes. Cursa con dolor intenso durante la menstruación, las relaciones sexuales, al defecar o al orinar. Además, provoca dolor pélvico crónico, distensión abdominal, náuseas, fatiga y, en ocasiones, depresión, ansiedad e infertilidad. Esta última se produce como consecuencia de los probables efectos de la endometriosis en la cavidad pélvica, los ovarios, las trompas de Falopio o el útero.
Según la Sociedad Española de Fertilidad, el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) es la patología endocrino-ginecológica más frecuente, presentándose en hasta un 10% de mujeres en edad reproductiva. Se trata de otra de las causas más frecuentes de infertilidad femenina.
Los fibromas uterinos, también llamados miomas, son los tumores sólidos benignos más frecuentes en mujeres en edad reproductiva.
La insuficiencia ovárica primaria es la causa más común de infertilidad femenina y afecta al 40% de las mujeres con problemas de infertilidad. Ocurre cuando los ovarios de una mujer dejan de funcionar antes de cumplir los 40 años; esto ocurre en 1-3% de las mujeres y aunque muchos tienen un origen desconocido puede deberse a enfermedad autoinmune o factores genéticos. En este sentido, un grupo del Centro de Investigación del Cáncer, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Salamanca, ha identificado una variante de un gen específico como responsable causal de dicha enfermedad.
En el caso de las mujeres, la probabilidad de embarazo mensual es solo del 5% a los 40 años, frente al 20% a los 30 años, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).
Otras causas de infertilidad
Existen otros factores que afectan a la esterilidad, pero que se pueden producir en ambos sexos, como son los siguientes:
- Esterilidad de origen desconocido: a pesar de realizar numerosas pruebas tanto en el hombre como en la mujer, no se detecta ninguna anomalía específica responsable de la infertilidad.
- Esterilidad inmunológica: la causas más habitual es la presencia de anticuerpos antiespermatozoides, ya sea por parte de la mujer o del hombre. El Síndrome Antifosfolípido también es un motivo de esterilidad inmunológico. La mujer crea en su organismo un estado de hipercoagulación que impide el adecuado funcionamiento de la placenta y, por tanto, lleva al aborto.
- Factor psicológico: las emociones, sensaciones y sentimientos juegan un papel muy importante en la capacidad reproductiva. No es extraño ver casos de parejas que han necesitado la reproducción asistida para tener a su primer hijo y, sin embargo, el segundo embarazo se ha producido de forma natural. Muchos especialistas explican esta situación basándose en la relajación y la eliminación del estrés que causa la esterilidad.
- Problemas a nivel vaginal: el vaginismo impide la penetración y eyaculación debido a la contracción de los músculos perivaginales.
- Factor genético: existen alteraciones genéticas y cromosómicas que pueden dificultar o impedir la concepción y también afectar a la evolución normal del embarazo, causando abortos espontáneos.
Edad y Fertilidad Femenina
La mujer a su nacimiento tiene una dotación de óvulos determinada. Desde la pubertad hasta la menopausia, se producirá la ovulación de gran parte de ellos y el resto degenerarán en el camino de maduración hacia la ovulación. El periodo fértil de la mujer abarca aproximadamente desde los 16 a los 30-35 años.
A partir de los 35 años y especialmente desde los 40 años, la fertilidad de la mujer desciende progresivamente hasta el completo agotamiento de la reserva de óvulos en la menopausia.
El estilo de vida actual ha llevado a un retraso de la maternidad hasta edades biológicamente avanzadas. Por ello, una de las principales causas de esterilidad actuales es la edad de la mujer.
Causas de Infertilidad Masculina
En la mitad de las parejas que buscan infructuosamente descendencia, existe un factor masculino para dicha infertilidad, habitualmente en forma de alteraciones del seminograma. Por ese motivo todos los hombres de pareja infértiles deben ser estudiados.
Las causas de la infertilidad masculina son diversas y marcan el tratamiento a seguir. En la mitad de las parejas que buscan infructuosamente descendencia, existe una factor masculino para dicha infertilidad, habitualmente en forma de alteraciones del seminograma. Las últimas investigaciones y la tecnología más avanzada permiten mejorar los resultados.
Las principales causas de las alteraciones que pueden producir infertilidad masculina son:
- Anomalías urogenitales congénitas o adquiridas, como por ejemplo traumatismos, problemas de próstata, la realización previa de una cirugía de próstata, vasectomía.
- Radioterapia o quimioterapia. El antecedente de radioterapia sobre el área genital o el retroperitoneo puede producir alteraciones de la espermatogénesis o disfunciones en la fase de emisión del semen. La quimioterapia, por otro lado, puede producir alteraciones en el seminograma o en los nervios periféricos que regulan la emisión de esperma.
- Tumores malignos.
- Infecciones del tracto urinario. Las infecciones pueden influir en la calidad y la emisión del líquido seminal y de los espermatozoides, pudiendo disminuir la probabilidad de embarazo.
- Aumento de la temperatura escrotal, por ejemplo como consecuencia de un varicocele.
- Alteraciones endocrinas. La disminución de la producción de testosterona o hipogonadismo puede producir de manera asociada la disminución de la producción de espermatozoides.
- Alteraciones genéticas. Algunas enfermedades genéticas, como la enfermedad de Klinefelter o la fibrosis quística, pueden empeorar -incluso anular- la posibilidad de embarazo.
- Factores inmunológicos.
En un tercio de casos no existe factor masculino que explique el empeoramiento de los parámetros del seminograma, lo que históricamente se ha denominado infertilidad masculina idiopática.Estos hombres no tienen historia previa de enfermedades o infecciones que puedan afectar a la fertilidad, junto con una exploración normal y unos resultados de laboratorio normales. Sin embargo, el análisis del semen puede arrojar resultados anómalos.
El aumento de la edad paterna se ha demostrado como uno de los principales factores de riesgo asociados al aumento progresivo de frecuencia del factor masculino de infertilidad. De manera parecida ocurre con la edad materna. En ambos casos, a pesar de que es difícil trazar una línea, parece que la edad de cualquier de los dos progenitores por encima de 35 años es un factor de riesgo para la infertilidad.
La calidad del seminograma entre los hombres de todo el mundo se ha reducido a la mitad en el último medio siglo, según una investigación internacional liderada por Hagai Levine, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y en la que participa España.
La producción de espermatozoides puede ser una de las principales causas de infertilidad. Por otro lado, una mala calidad de los espermatozoides es otra de las principales causas que puede afectar negativamente a la fertilidad de los hombres. Asimismo, un mal transporte de espermatozoides por la obstrucción en los conductos que los transportan desde los testículos hasta la uretra es otra causa de esterilidad masculina.
Los hábitos y el estilo de vida también juegan un papel fundamental en la infertilidad masculina.
Por último, los trastornos hormonales también pueden generar afecciones en la producción de espermatozoides, imposibilitando la fertilidad del varón. Algunas de las patologías más comunes que afectan las hormonas son el hipogonadismo, una condición que impide que los testículos produzcan suficiente testosterona.
Síntomas de Infertilidad
El síntoma principal y universal es, por supuesto, la imposibilidad de quedarse embarazada. Para las mujeres, otra señal puede ser tener ciclos menstruales demasiado largos, demasiado cortos, irregulares o no tener el periodo.
Los síntomas de la infertilidad femenina pueden ser nulos o, por el contrario, ser muy notables. Por ejemplo, en caso de esterilidad por factor endocrino, las alteraciones hormonales causan generalmente amenorrea o irregularidades menstruales, lo cual hará sospechar algún problema y, por tanto, llevará a la mujer a consultar al especialista.
Por otra parte, la obstrucción de trompas o la presencia de miomas en la cavidad uterina puede causar dolor o malestar, aunque también hay casos en los que la mujer no nota ningún síntoma en especial y es totalmente inconsciente de su problema hasta que acude a un revisión ginecológica.
Debido a esta amplia variedad de manifestaciones clínicas, es fundamental que la mujer realice las consultas ginecológicas establecidas y no acuda únicamente al especialista en caso de dolor, incomodidad o alteración menstrual.
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