Tomás Moro: Vida, Familia e Influencia
Tomás Moro, nacido en Londres en 1478, fue una figura destacada del Renacimiento inglés, conocido por su erudición, integridad y su firme defensa de la fe católica. Su vida abarcó una brillante carrera en leyes y política, así como una profunda dedicación a su familia y a sus principios.
Primeros Años y Educación
Santo Tomás Moro nació en Londres el 6 o 7 de febrero de 1478. Hijo de Juan Moro, abogado, juez y caballero, quien influyó decisivamente en su vocación jurídica. Recibió una excelente educación clásica, graduándose de la Universidad de Oxford en abogacía. Estudió en Oxford y en Londres. En Oxford, de los 14 a los 16 años estudió literatura y filosofía, se enamora de los estudios humanistas, y vive la austeridad, rayana en la pobreza, impuesta por su padre, como una forma de educación.
Fue un gran humanista, amigo de Erasmo y de Luis Vives. La Vida de Pico de la Mirándola influyó mucho en su vocación. Desde muy joven recibió una educación esmerada en su ciudad natal y en Oxford. A los dieciocho años dominaba el latín, conocía de memoria numerosos pasajes de la Biblia y escribía versos en inglés.
Matrimonio e Hijos
En 1505 se casó con Jane Colt, con quien tuvo un hijo y tres hijas: Margarita, Isabel, Cecilia y Juan. Este matrimonio duró hasta 1511, en que murió su esposa. Tomás Moro se casó con su primera esposa, Jane Colt, en 1505. Ella fue casi diez años menor que él. Pronto Moro decidió dar a su joven esposa una mejor educación, convirtiéndose en su tutor personal, instruyéndola, sobre todo en el ámbito de la literatura y la música.
Jane muere joven y Tomás contrae nuevamente nupcias con una viuda, Alice Middleton. Cuando Jane murió en 1511, se volvió a casar, de forma casi de inmediato, eligiendo como su segunda esposa una viuda rica llamada Alice Middleton. Junto a estos miembros de la familia de Moro, se unió una niña llamada Alice Cresacre, de la que también Tomas Moro también fue su tutor.
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Consta que Tomás Moro en sus dos matrimonios fue un marido y un padre excepcionalmente afectuoso y preocupado por los estudios de humanidades de su mujer e hijos. Santo Tomás pasó el resto de su vida escribiendo sobre todo en defensa de la Iglesia. El santo supo compaginar una vida interior profunda con una escrupulosidad en sus obligaciones profesionales.
Margarita Moro
Entre sus hijos, Margarita (Maggie) jugó un papel destacado en la vida de Tomás Moro, acompañándole con dolor y ternura hasta el último momento. Nacida en 1505, recibirá una educación esmerada como no le era dado recibir a ninguna mujer en su época, la cual le permitió dominar el latín y el griego. Una más de las manifestaciones del espíritu humanista y progresista de su padre Tomás Moro. Erasmo de Rotterdam que la apreció mucho, la llama “orgullo de Inglaterra”, y de hecho será ella quien traduzca su “Precatio Dominica” al inglés, lo que la convierte en la primera mujer inglesa en publicar la traducción de una obra.
Margarita casará en 1521 con William Roper, personaje igualmente singular, muy apreciado por su suegro Tomás Moro, hasta el punto de que será Roper el que escriba la primera biografía del santo veinte años después de su muerte. Ambos esposos tendrán cinco hijos. Margarita será la compañera insustituible de su padre en prisión, así como la destinataria principal de las cartas que éste escribe desde la Torre de Londres.
Carrera Legal y Política
Su carrera en leyes lo llevó al parlamento. Trabajando para las Livery Companies y The Merchant Adventures. Crece su prestigio como abogado, y en la Corte le piden su colaboración, y luego es elegido Canciller del Reino. En 1504 Y en 1510 fue miembro del Parlamento. Se opuso a la petición de contribuciones al reino que Enrique VII planteó.
En 1510, una vez muerto Enrique VII, Moro es nombrado «Under-Sheriff’ de la ciudad de Londres, y al mismo tiempo el equivalente a un Juez de Paz de Hampshire. En 1514 es admitido en la Sociedad de Doctores, como prueba de lo anterior. Comienza entonces una actividad entre profesional y política, que es la de formar parte de las Embajadas que el Rey envía a Europa. Así en 1515 viaja a Flandes (Brujas y Bruselas) para resolver conflictos comerciales entre ambos países. En 1517 viaja a Calais. En 1520 vuelve a Brujas y Bruselas, para resolver controversias comerciales.
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Atrajo la atención del rey Enrique VIII quién lo nombró a varios importantes puestos y finalmente Lord Canciller, en 1529. En 1518, es Consejero del Rey Enrique VIII, quien le nombra «Master of Resquests», y en 1521 Vicetesorero del Reino; concediéndosele el título de «Knigt», esto es, Caballero, al igual que lo fuera su padre. En 1523, actúa como «Speaker» en el Parlamento siendo sus funciones las de presidir y encauzar los debates en los Comunes e intermediar entre el estamento y la Corona.
Conflicto con Enrique VIII y Muerte
En 1532, momento culmen de su carrera Tomás renunció a su puesto, cuando el rey Enrique persistía en repudiar a su esposa Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena, para lo cual el rey se disponía a romper la unidad de la Iglesia y formar la iglesia anglicana bajo su autoridad. Moro se niega a firmar el Acta de Sucesión y de Supremacía, por la que se proclama el rey Cabeza de la Iglesia Anglicana y la independencia de Roma. Moro acata la autoridad civil del rey, pero no quiere ser infiel a su conciencia. Poco después, Tomás Moro es juzgado y encerrado en la Torre de Londres; muchos le piden que firme, que ceda, aunque sea disimulando, pero su conciencia no se lo permite, «prefiere ser discípulo del Señor antes que del Rey».
En 1534, con su buen amigo el obispo y santo Juan Fisher, rehusó rendir obediencia al rey como cabeza de la iglesia. Estaba dispuesto a obedecer al rey dentro de su campo de autoridad que es lo civil pero no aceptaba su usurpación de la autoridad sobre la Iglesia. El 6 de julio de 1535, murió decapitado, condenado como traidor. Ya en el andamio para la ejecución, Santo Tomás le dijo a la gente allí congregada que el moría como «Buen servidor del rey, pero primero de Dios» (the King’s good servant-but God’s first).
El 16 de julio de 1535 fue decapitado. Es un mártir por la unidad de la Iglesia y por la libertad de conciencia centras las leyes civiles injustas. Su enfrentamiento al rey, su negativa a considerar nulo el matrimonio con Catalina y sus constantes negativas a darle la razón en todo al monarca le costaron la vida. Pero, en su fuero interno, él sabía que con ello ganaba plaza para toda la eternidad en el cielo.
Canonización y Legado
Fue beatificado por León XIII en 1886 y santificado por la iglesia Católica el 19 de mayo de 1935, siendo su santo el 6 de julio, como San Fermín. Su cuerpo está enterrado en la Torre de Londres, lugar en el que fue ejecutado, mientras que su cabeza está en la Iglesia de San Dunstan, Canterbury, lugar de peregrinación y que ahora se plantea exhumarlo para poder darle una mejor conservación.
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Tomás Moro ha pasado a la historia como una de las personalidades más relevantes por su pensamiento y, muy especialmente, por su tenacidad en la fe. Sabía que importaba mucho más la vida eterna y asumió con profundo estoicismo su condena a muerte que hubiera evitado firmando el Acta de Supremacía. Santo Tomás Moro escribió muchos libros de piedad y en defensa de la fe; el más famosos de ellos es «Utopía».
Utopía
En 1516 escribió su famoso libro Utopía. El título latino con que fue publicada en Lovaina en 1516 era De optimo statu rei publicae deque nova insula Utopia, que significa “Del óptimo estado de la cosa pública en la nueva isla Utopía”. La narración de Utopía presenta un personaje inventado (Raphael Hythloday en la versión inglesa) que refiere al autor del libro lo que piensan y cómo viven los moradores de la isla Utopía. Allí no existe la propiedad privada y todo está regulado por una sabiduría y una moral colectivas.
Las calles y las casas son similares. Los trajes, idénticos para todo el mundo en cada estación del año. Todo adulto debe trabajar seis horas diarias, especialmente en las labores agrícolas, aunque los más capacitados pueden ocuparse en tareas de índole intelectual. Se permite el celibato voluntario a determinados individuos llamados “santos”, pero no considerados “sabios”. En general, son recomendados el matrimonio y la procreación. Ninguna religión es obligatoria ni ninguna está prohibida, pero en la práctica predomina la creencia en Dios y en la vida ultraterrena.
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