Valores Normales en Monitores Fetales Durante el Embarazo
Al final del embarazo y durante el parto, la monitorización fetal es una prueba muy útil para valorar el bienestar del feto. Coloquialmente, las pacientes lo llaman “ir a monitores”. Esta prueba se suele realizar semanalmente las últimas semanas de embarazo, según los distintos protocolos a partir de la semana 38 o 40.
Se trata de una sencilla prueba que permite saber si el feto está bien oxigenado y alimentado gracias a la medición de su frecuencia cardiaca. Es una prueba que tarda en hacerse unos 30 minutos y para la que existen técnicas de estimulación fetal en caso de que sea necesario.
¿En qué consiste ir a monitores?
Ir a monitores es una prueba sencilla que aporta mucha información sobre el feto con las únicas molestias de mantener inmóvil a la paciente sobre una camilla durante media hora, entre 20-30 minutos.
Para realizar la prueba hay que colocar un dispositivo sobre el abdomen de la embarazada, en el lugar más próximo a donde esté situado el corazón fetal. Dicho dispositivo capta la frecuencia cardiaca mediante ultrasonidos y lo registra en un papel.
Durante este tiempo la frecuencia ha de variar entre 110 y 160 latidos por minuto. También debe presentar pequeños episodios de aceleraciones de más de 25 latidos por minuto sobre la frecuencia media y volver a ella. Si es así sabemos que el feto, en el momento de la prueba, está en plena forma.
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El feto, cuando está en óptimas condiciones (al final del embarazo), presenta una frecuencia cardiaca variable. Este patrón refleja si el feto que está bien oxigenado y alimentado.
Aunque puntualmente puede tener periodos de monotonía en su frecuencia cardiaca, por ejemplo, cuando duerme, la frecuencia cardiaca del feto suele presentar aceleraciones sobre la frecuencia media.
Cuando el feto muestra un patrón distinto, con la frecuencia cardiaca mantenida sin variabilidad en el tiempo, significa que su oxigenación puede estar afectado debido a alguna situación adversa.
Para realizar esta prueba el feto debe estar despierto, por lo que se recomienda haber desayunado o tomar alguna comida o bebida dulce para que el feto esté más activo en el momento de realizar esta prueba.
Tipos de Monitorización Fetal
- Test no estresante: Cuando lo realizamos antes del parto para confirmar el bienestar fetal cuando el feto no está bajo el “estrés” de las contracciones.
- Test estresante: Cuando se monitoriza al feto durante el parto y está sometido a la presión de las contracciones.
En este caso también podemos hacer otra distinción, la monitorización fetal externa y la monitorización fetal interna (transductor fijado a la cabeza fetal y una sonda que registra la presión intrauterina).
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Monitorización externa: La frecuencia cardiaca del feto y las contracciones uterinas se registran con dos sensores que se sujetan con cintas elásticas en la tripa de la madre. Monitorización fetal externa, es el que se utiliza en los controles del último mes de gestación.
Monitorización interna: Estos monitores no se realizan en el embarazo, solo se puede en el parto y sirve para conocer el latido fetal. Monitorización fetal interna, es el que se utiliza durante el control intraparto. Se coloca un electrodo de frecuencia cardiaca fetal en la cabeza del bebé y el terminal de presión uterina en el interior del útero materno.
Registro de contracciones
Paralelamente colocamos un segundo sensor en el abdomen materno que pretende registrar la presión que ejerce la musculatura uterina, ascendiendo si se produce una contracción. Este segundo registro no suele aportar mucha información cuando la monitorización se produce antes del parto, únicamente a título informativo si observamos alguna contracción aislada.
Pero es de gran importancia durante el parto, pues en la gráfica resultante podremos relacionar la frecuencia cardiaca con las contracciones, y de qué manera estas la afectan.
¿Cómo estimular al bebé durante la monitorización?
Si no cumple ese patrón, puede ser que el feto esté dormido, ya que durante el sueño su frecuencia se mantiene dentro del margen normal (110-160) pero es menos variable y no presenta aceleraciones. Si registramos un feto con este patrón podemos:
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- Estimulación manual del abdomen de la madre.
- Cambiar de postura, sobre todo cuando la gestante lleva mucho tiempo boca arriba y el peso del útero cae sobre los vasos sanguíneos dificultando el retorno de la sangre a las extremidades inferiores y provocando que la tensión arterial baje.
Vigilancia de la Frecuencia Cardíaca Fetal
Se acepta de forma generalizada que durante el parto, el feto se encuentra en una situación de riesgo de daño hipóxico. Además, la hipoxia inducida experimentalmente se ha asociado a cambios predecibles de la frecuencia cardíaca fetal (FCF). Por ello, es recomendable la vigilancia de la FCF en todas las gestantes.
La pieza clave en el control de la salud fetal ha sido clásicamente la auscultación de la FCF. Sin embargo, este planteamiento fue considerado insuficiente y en una búsqueda de mejores resultados perinatales se ha difundido de manera amplia la monitorización cardiotocográfica continua.
Vigilancia de la frecuencia cardíaca fetal en gestantes de bajo riesgo
La auscultación intermitente puede ser recomendable en un mínimo grupo de mujeres que al inicio del parto son de riesgo bajo y que, por tanto, tienen pocas posibilidades de presentar complicaciones intraparto. En este grupo de gestantes, el control intermitente de la FCF (auscultación o electrónica) es equivalente a la monitorización electrónica continua cuando se realiza a intervalos predeterminados y con una razón matrona/gestante 1:1.
Únicamente si se cumple esta razón, sería aceptable el control mediante auscultación intermitente. Si no es posible, la monitorización electrónica del feto deberá ser la norma para el control intraparto.
La auscultación intermitente se realiza mejor mediante sistema Doppler que con estetoscopio de Pinard. Debe registrarse al menos cada 15-30 min durante la fase activa del parto y cada 5-15 min durante el período de expulsivo y debe abarcar como mínimo el período entre 2 contracciones, aunque se puede modificar en función de las características individuales de cada caso.
Vigilancia de la frecuencia cardíaca fetal en gestantes de alto riesgo
Un importante número de factores antenatales e intraparto se han asociados al desarrollo de encefalopatía connatal, parálisis cerebral o muerte fetal, por lo que en presencia de alguno de ellos se recomienda la monitorización electrónica fetal continua.
Patrones de frecuencia cardíaca fetal sugerentes de riesgo de pérdida del bienestar fetal
Los patrones cardiotocográficos de pérdida del bienestar fetal (o "registro de frecuencia cardiotocográfica no tranquilizador") se definen de manera diversa por los distintos grupos de trabajo.
En general pueden aceptarse criterios similares a los siguientes:
- Línea de base 100-120 lat/min sin aceleraciones (> 15 lat/min durante 15").
- Línea de base < 100 lat/min.
- Taquicardia > 160 lat/min con variabilidad < 5 lat/min.
- Disminución de la variabilidad (< 5 lat/min durante > 30 min).
- Aumento de la variabilidad (> 25 lat/min durante > 30 min).
- Patrón sinusoidal.
- Deceleraciones variables ligeras o moderadas durante más de 30 min o deceleraciones variables con alguna de las siguientes características (cuanto mayor sea el número de atipias, peor suele ser la reserva fetal):
- Disminución de la FCF de 70 lat/min o descenso hasta 70 lat/min durante > 60 s.
- Recuperación lenta de la línea de base.
- Variabilidad < 5 lat/min.
- Deceleración en forma de W.
- Recuperación lenta de la línea de base.
- Ausencia de aceleración previa o posterior.
- Ascenso secundario prolongado.
- Deceleraciones tardías: 1 o más cada 30 min o que persisten durante > 15 min en más del 50% de las contracciones.
- Deceleraciones prolongadas recurrentes (>= 2 deceleraciones de < 70 lat/min durante > 90 s en 15 min) sin relación con alteraciones de la dinámica uterina.
La deceleración prolongada de < 70 lat/min durante más de 7 min es un signo cardiotocográfico que indica la necesidad de parto inmediato.
Conducta ante una cardiotocografía sugerente de compromiso fetal
La cardiotocografía tiene una sensibilidad > 95% para predecir la acidosis fetal, pero tiene una baja especificidad y por ello una alta tasa de falsos positivos.
Por tanto, ante un patrón de FCF "no tranquilizador", la conducta inmediata incluye el inicio o mantenimiento de la monitorización electrónica continua y la identificación y tratamiento de causas reversibles. Entre los procedimientos para tratar las causas reversibles tenemos el aporte de oxígeno materno, los cambios posturales, el aumento del volumen intravascular, el cese de la oxitocina, el tratamiento tocolítico o la amnioinfusión.
¿Qué es la braquicardia?
Es un descenso de la frecuencia cardiaca fetal (descenso de las pulsaciones del corazón del bebé). El corazón fetal late más rápido que el del adulto. El promedio es de 140 latidos por minuto, con un rango normal de 110 a 170 latidos. Un latido más lento puede ser signo de que algo debe ser revisado.
Tabla de Valores Normales de la Frecuencia Cardíaca Fetal
| Condición | Frecuencia Cardíaca (latidos por minuto) |
|---|---|
| Normal | 110-160 |
| Taquicardia | > 160 |
| Bradicardia | < 110 |
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