Vitaminas para Madres Lactantes: Recomendaciones y Consideraciones

24.10.2025

La alimentación durante la lactancia es un tema crucial para la salud tanto de la madre como del bebé. Una de las preguntas más frecuentes es: ¿Qué vitaminas durante la lactancia hay que suministrar? La respuesta depende, en gran medida, del tipo de lactancia suministrada.

Lactancia Materna vs. Leche de Fórmula

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida aporta muchos beneficios tanto al niño como a la madre. La leche materna es una fuente importante de energía y nutrientes para los niños de 6 a 23 meses. Sin embargo, alrededor de los seis meses, las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser superiores a lo que puede aportar la leche materna, momento en que se hace necesaria la introducción de una alimentación complementaria.

Por otro lado, si se escoge la opción de dar biberón al bebé, las leches de fórmula o leches infantiles son una alternativa saludable, proporcionando a los bebés los nutrientes necesarios. En tal caso, habrá que atender a la formulación específica que se nos recomiende y decidir si hace falta añadir algún complemento o es por sí misma suficiente.

Vitaminas Clave Durante la Lactancia Materna

Las vitaminas durante la lactancia materna se consideran claves para un óptimo desarrollo del bebé. Durante la lactancia, es necesario que la madre aumente la ingesta de nutrientes. Hay algunos, como el hierro, el calcio, las proteínas o los hidratos de carbono que en realidad no se ven alterados aun cuando la madre no tome muchos a través de su dieta, pero otros como la vitamina C, las vitaminas del grupo B, la vitamina A o la vitamina D sí pueden verse afectados y pueden requerir reforzarlos de alguna forma.

Vitamina D

La Asociación Española de Pediatría recomienda introducir algún tipo de complemento de vitamina D (clave para desarrollar unos huesos fuertes), especialmente si se vive en algún lugar donde no haya mucha exposición al sol. La vitamina D se mide en unidades internacionales (UI) y se considera que los bebés de menos de un año necesitan 400 UI de vitamina D al día. En este caso, en lugar de ser vitaminas para madres lactantes, sería una vitamina que se podría suministrar directamente al propio bebé.

Lea también: Composición de Exelvit Esencial

La profilaxis con vitamina D es nuevamente objeto de estudio y controversia en la comunidad científica internacional. El papel de esta vitamina en el mantenimiento de un metabolismo mineral adecuado es bien conocido; el descubrimiento de su receptor nuclear en múltiples tejidos del organismo ha generado hipótesis sobre nuevas funciones. Su implicación en procesos no ligados al metabolismo del calcio, la preocupación por el déficit subclínico, la falta de consenso respecto al umbral de suficiencia en niños y la escasez de ensayos clínicos que aclaren la auténtica relación de sus niveles y el efecto de los suplementos con los marcadores de salud ósea y la prevalencia de determinadas enfermedades, motivan lagunas que sólo la continuidad en investigación podrá solventar.

Algunas sociedades científicas han modificado recientemente sus recomendaciones de profilaxis, a la espera de mejor evidencia y extrapolando en ocasiones a la población infantil los datos obtenidos de estudios en adultos.

Calcio

Las necesidades de calcio de la madre se incrementan considerablemente para mantener los depósitos de sus huesos y hacer frente a las demandas del bebé.

Hierro

El hierro es importante para que la madre pueda recuperarse del parto y conseguir los niveles requeridos durante la lactancia.

Vitamina A

La concentración de vitamina A de la madre disminuye a medida que se prolonga la lactancia. Se hallan de forma natural en el calostro y la leche materna.

Lea también: Vitaminas y leche materna

Fuentes de Vitamina D

La principal fuente de vitamina D es la síntesis cutánea mediada por el sol. Menos del 10% puede obtenerse de alimentos que la contienen o han sido fortificados y de preparados farmacológicos. El polémico balance “beneficio/riesgo” de la exposición solar dificulta la elaboración de mensajes de salud pública no contradictorios. Ninguna revisión sistemática aclara si hay un grado de exposición suficiente y seguro para mantener un óptimo estatus de vitamina D, pero su exclusión habitual es un riesgo de deficiencia. Según Specker, 30 min/ semana en pañal y 2 h vestido, sin gorro, permitiría valores de 25OHD > 11 ng/ml. Ho (Asia) encontró que exponer la cara 24 min/día sería suficiente para eso. Holick publica que 1/3-1/6 del MED (mínimo eritema dosis) en cara y extremidades superiores permitiría los valores recomendados actualmente.

Muchos factores condicionan la producción de vitamina D, pero ningún estudio ha podido aún determinar el impacto de cada uno. Los hábitos culturales y la propia legislación del país pueden condicionar el aporte de vitamina D en la dieta. La fortificación de alimentos es mayor en Norteamérica que en Europa, pero ocurre lo contrario con el aporte de calcio en la dieta. En España las fórmulas adaptadas, los cereales y otros alimentos de consumo en niños están fortificados.

Requerimientos y Umbral de Suficiencia de Vitamina D

Su producción endógena impide establecer una dosis diaria recomendada (RDA) para la vitamina D, pero 5 μg/día se considera aporte adecuado (AI) en la infancia. No existe consenso, sin embargo, respecto al umbral de suficiencia en niños. La escasez de estudios, la falta de estandarización de la metodología y de la interpretación de resultados de éstos, lo dificulta. Los rangos ofrecidos varían de 5 a 20 ng/ml para la deficiencia y de 15 a 30 ng/ml para la suficiencia. Esto genera estimaciones de prevalencia de hipovitaminosis D entre 1% -78%. El Instituto de Medicina de EE.UU. en su Dietary Reference Intakes define la deficiencia como una concentración de 25OHD < 11 ng/ml.

Algunos autores consideran que el rango de suficiencia de vitamina D en niños debe adaptarse al aporte de calcio en la dieta.

Profilaxis Farmacológica: Recomendación Actual

Hay gran variabilidad entre países: universal (EE.UU., Suecia y Canadá), condicionada por factores de riesgo (Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda), o ninguna profilaxis. En España han coexistido durante décadas diversas pautas, sin guías claras al respecto. En los últimos años, la literatura sobre vitamina D se ha saturado de trabajos que la vinculan con otras enfermedades y que alertan de la posibilidad de déficit subclínico, especialmente en la lactancia materna exclusiva o en países muy soleados que no utilizan profilaxis. Todo ello, sumado a la sombra del raquitismo, aún presente (aunque generalmente en niños con factores de riesgo), ha llevado a algunas sociedades científicas a modificar sus recomendaciones previas.

Lea también: Vitaminas y embarazo: Guía esencial

Hasta este momento, el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, la Sociedad Española de Gastroenterología y Nutrición y el Grupo Previnfad de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria recomendaban la profilaxis (200-400 U/día) en situaciones de riesgo específico. En agosto de 2009, Previnfad suscribe la nueva Guía de la AAP, que desde 2008 aboga por la profilaxis universal, recomendando la administración de 400 U/día a todos los lactantes que no consuman al menos 1 l de leche suplementada al día, y a los niños y adolescentes con factores de riesgo que no adquieran este aporte por la dieta o una adecuada exposición solar. Esta recomendación descansa en el umbral de suficiencia en adultos (el cual parece que no alcanzarían los niños amamantados con menor dosis) y la escasa toxicidad histórica de la vitamina D, añadiendo que los preparados en EE.UU. dispensan por ml/gota esta dosis.

La leche materna contiene menor cantidad de vitamina D que la fórmula adaptada (previamente suplementada); los niños amamantados tienen por lo general valores inferiores de vitamina D, por el mismo motivo, pero no hay una evidencia clara de que esto se relacione con una salud ósea deficiente en ellos, ya que la biodisponibilidad del calcio podría ser diferente y el transporte menos dependiente de vitamina D.

Los múltiples factores que condicionan el estatus de vitamina D, el desconocimiento del umbral de suficiencia en lactantes, la falta de estudios a largo plazo sobre efectos secundarios y la escasez de ensayos clínicos que evalúen el efecto de la profilaxis, dificultan la unificación de criterios y la extrapolación de datos entre países, etnias y tramos etarios.

Tabla Resumen de Recomendaciones

Vitamina/Nutriente Importancia Recomendaciones
Vitamina D Desarrollo óseo 400 UI/día para lactantes; considerar suplementación materna
Calcio Salud ósea materna e infantil Aumentar ingesta en la dieta materna
Hierro Recuperación postparto y lactancia Asegurar niveles adecuados en la dieta materna
Vitamina A Presente en calostro y leche materna Asegurar ingesta adecuada en la dieta materna

tags: #vitaminas #para #madres #lactantes #recomendaciones

Publicaciones populares: