Aversión al Huevo Durante el Embarazo: Causas y Consideraciones
El huevo es un alimento esencial en muchas dietas, pero para algunas personas puede ser un problema. Ya sea por intolerancia o alergia, es crucial comprender la diferencia entre ambas condiciones para manejar mejor sus síntomas y evitar complicaciones.
Intolerancia al Huevo vs. Alergia al Huevo
La intolerancia al huevo es una reacción del sistema digestivo a las proteínas presentes en el huevo. A diferencia de la alergia, no involucra al sistema inmunológico. Las personas con intolerancia al huevo pueden experimentar síntomas gastrointestinales, como:
- Dolor abdominal
- Hinchazón
- Gases
- Diarrea
- Náuseas
Estos síntomas suelen aparecer unas horas después de consumir huevo y pueden variar en intensidad.
La alergia al huevo, por otro lado, es una respuesta del sistema inmunológico a las proteínas del huevo, generalmente la albúmina en la clara. Cuando una persona con alergia al huevo ingiere o, en casos severos, entra en contacto con el huevo, su sistema inmunológico lo identifica erróneamente como una amenaza y libera mediadores inflamatorios.
Diferencias Clave entre Intolerancia y Alergia
Distinguir entre intolerancia y alergia al huevo es vital para un manejo adecuado. Aquí hay algunos puntos clave que pueden ayudarte:
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- Tiempo de aparición de los síntomas: Los síntomas de la intolerancia al huevo suelen aparecer unas horas después de consumirlo, mientras que los síntomas de la alergia pueden manifestarse rápidamente, aunque en algunos casos puede haber reacciones tardías y comenzar varias horas después.
- Tipo de síntomas: La intolerancia causa principalmente síntomas gastrointestinales, mientras que la alergia puede provocar reacciones cutáneas, respiratorias y, en casos graves, anafilaxia.
- Gravedad de los síntomas: La alergia al huevo puede ser potencialmente mortal si se trata de una anafilaxia y requiere atención médica inmediata, mientras que la intolerancia, aunque incómoda, no pone en peligro la vida.
Diagnóstico y Manejo
Si sospechas que tienes intolerancia o alergia al huevo, es fundamental acudir a un profesional de la salud. El diagnóstico suele incluir:
- Historial médico: El médico revisará tus síntomas y antecedentes familiares.
- Pruebas cutáneas: Pequeñas cantidades de proteínas de huevo se aplican en la piel para observar una reacción.
- Análisis de sangre: Para medir los niveles de anticuerpos IgE específicos del huevo.
Para quienes tienen intolerancia al huevo, la gestión suele ser más sencilla y puede incluir:
- Limitar o evitar el consumo de huevo.
- Leer etiquetas de alimentos cuidadosamente.
Para aquellos con alergia al huevo, las medidas son más estrictas y pueden incluir:
- Evitar completamente el huevo y productos que lo contengan.
- Llevar siempre un autoinyector de adrenalina en caso de anafilaxia.
- Informar a amigos, familia y personal de restaurantes sobre tu alergia.
Aversiones Alimentarias en el Embarazo
Al igual que una mujer embarazada puede tener el antojo más inesperado, un síntoma muy característico también es el contrario, el sentir rechazo por una comida, cuando incluso antes del embarazo era de sus favoritas. Si estás embarazada o lo has estado, no te extrañará para nada el tema de los antojos. Y es que, tener esa necesidad por comer un alimento en concreto es algo tan habitual entre mujeres gestantes que estamos acostumbrados a verlo hasta en las películas.
Otro de los síntomas comunes y uno de los primeros que las embarazadas experimentan son las aversiones alimentarias. Además de un día te dé por querer comer chocolate, por ejemplo, también puede suceder lo contrario, tanto, que incluso puede sucederte con algunos de tus alimentos preferidos. De un día para otro te levantas y no eres capaz de oler ni el café. O quizá en tu caso puedes acabar aborreciendo el pollo durante la gestación.
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Causas de las Aversiones Alimentarias
No hay una razón a ciencia cierta que explique por qué ocurre esto, pero sí que existen algunas teorías que afirman que algunas causas que producen esto son las siguientes.
- Alteraciones hormonales: El aumento de algunas hormonas relacionadas directamente con el embarazo e incluso el hecho de que los sentidos del gusto o del olfato estén más sensibles, pueden hacer que ciertos olores o sabores resulten desagradables.
- Náuseas: También las características náuseas, típicas de los primeros momentos de embarazo pueden provocar aversiones, si la mujer se encuentra “revuelta” o con malestar con ciertos alimentos es normal que no le apetezca ingerirlos.
- Cambios físicos y emocionales: Otro punto que también podría influir son los cambios físicos y emocionales, si te encuentras más cansada, estresada o algo irritada es natural que estés más sensible y que con mayor probabilidad algo te produzca rechazo.
- Mecanismo de protección: Por último, según algunas investigaciones, tener estas aversiones podría ser la respuesta de un supuesto sentido de protección del cuerpo de la mujer, así como una especie de mecanismo de autoprotección ante sustancias que entiende que pueden ser perjudiciales para el bebé.
Alimentos Comúnmente Rechazados
Veamos los alimentos que odian las mujeres con mayor frecuencia durante la gestación. ¿Con cuáles te identificas?
- Carnes: Son muchas las embarazadas que no soportan la carne, ya sea porque no pueden aguantar el olor o porque una vez las han consumido tienen fatigas o una digestión muy pesada.
- Café y otras bebidas con cafeína: Se trata de una aversión común, de repente estás embarazada y no puedes ni oler el café ni ninguna bebida con cafeína.
- Comidas picantes y muy especiadas: Si en cualquier momento de la vida hay quién no puede ni ver los alimentos picantes, en el caso de las embarazadas, es habitual que sean reacias a ellos por las náuseas y los vómitos que les pueden producir, especialmente durante el primer trimestre, etapa en la que estos síntomas son de lo más normal.
- Pan: Sin embargo, durante el embarazo hay quienes no pueden comerlo porque les produce reflujo, gases, e incluso dolor de estómago.
- Huevos: Tanto a las embarazadas como a cualquier persona que sufra de cólicos, los huevos no suelen ser precisamente su alimento preferido debido a los gases que les pueden causar.
- Alimentos fritos y grasos: Normalmente, muchos de los alimentos que producen aversión en las mujeres gestantes tienen olores fuertes. Claro que, los alimentos fritos y su característico aroma a “fritanga” se incluyen en la lista de comidas que producen rechazo entre muchas futuras mamás. Además, son propensos a provocar gases y acidez.
Hiperemesis Gravídica: Vómitos Incoercibles en el Embarazo
Los vómitos incoercibles gravídicos no son, en modo alguno, asimilables a los vómitos que acompañan al 60% de las gestaciones, pero es un fenómeno que afecta aproximadamente al 1-2% de las embarazadas, y es conocido en la bibliografía científica bajo el nombre de hiperemesis gravídica.
Mientras que los vómitos clásicos de la gestación no tienen lugar más que 1 o 2 veces por día, las embarazadas con hiperemesis gravídica vomitan numerosas veces al cabo de la jornada, de manera incontrolada e incoercible.
La hiperemesis gravídica es una alteración grave y debilitante, que se caracteriza por vómitos cuya intensidad es suficiente para provocar pérdida de peso (> 5% del peso corporal), deshidratación, hipopotasemia o acidosis. Por lo general, requiere internación.
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Estos vómitos alcanzan su acmé entre las semanas séptima y novena de gestación, y las pacientes sin ningún control sobre este proceso tienden a reducir su necesidad alimentaria. De hecho, y como se ha adelantado anteriormente, estas enfermas llegan a las urgencias ginecológicas deshidratadas y extenuadas por las privaciones de alimento, con apariencia de una anorexia: rechazo de todo tipo de nutrición sólida o líquida y asco a ésta, lo que produce el consecuente adelgazamiento.
Es frecuente que acudan numerosas veces a consulta en urgencias, antes de tomar la decisión de la hospitalización. Modigliani incide muy especialmente en el cuadro de vómitos rebeldes que provocan alteraciones hidroelectrolíticas y deficiencias nutricionales. Suele comenzar durante el primer trimestre de la gestación y tiende a remitir hacia el final de éste (tabla I).
Se da con mayor frecuencia en las poblaciones occidentales, presenta una prevalencia más elevada en las primíparas y tiende a remitir o recurrir en embarazos posteriores.
Diagnóstico y Tratamiento de la Hiperemesis Gravídica
El diagnóstico de hiperemesis gravídica requiere la exclusión de otras causas de vómitos graves como la gastroenteritis, la colecistitis, la pielonefritis, el hiperparatiroidismo primario y la disfunción hepática. Modigliani también incide en que este trastorno puede asociarse a una disfunción hepática caracterizada por la elevación de las transaminasas y de los valores de bilirrubina.
La causa exacta de la hiperemesis gravídica se desconoce, y no se comprende en su totalidad, aunque en un estudio de casos y controles efectuado en 419 pacientes afectadas se constató que las edades más jóvenes, la multiparidad y la obesidad mostraban una correlación significativa con un aumento del riesgo de este trastorno. Entre los posibles factores patogénicos se han propuesto el aumento de los valores circulantes de estrógenos y de hCG, que están incrementados en forma característica durante el primer trimestre del embarazo.
El tratamiento de la hiperemesis gravídica es de sostén y debe comprender la reposición intravenosa de líquidos y electrolitos en el medio hospitalario. Una vez corregida la deshidratación, suele aconsejarse la ingestión de porciones de alimento pequeñas y frecuentes, con alto contenido en hidratos de carbono y bajo valor de grasas. Cuando los síntomas son más graves, se hace necesario el tratamiento farmacológico con sostén nutricional.
Alergia al Huevo en Niños
La alergia al huevo es una reacción adversa causada por un mecanismo inmunológico, que se produce por la ingestión y el contacto con huevo de gallina (el consumido habitualmente) u otras aves. La alergia al huevo no guarda ninguna relación con otro tipo de problemas producidos por el consumo de huevo en mal estado.
Se trata de la causa más común de alergia alimentaria en los niños de más de 12 meses. Son muy pocos los casos que se inician después de los 2 años de edad, y es una alergia alimentaria poco común en los adultos. Es muy frecuente que la alergia al huevo se asocie a la alergia a otros alimentos. Esto sucede hasta en el 60-70 % de los casos en algún momento de la vida.
Síntomas de la Alergia al Huevo
Como todas las alergias alimentarias, puede causar síntomas muy distintos, que oscilan entre un leve picor en la boca y/o la garganta, a otros mucho más graves, hasta el punto de poner en peligro la vida. Los síntomas más habituales son los que tienen lugar en la piel, con enrojecimiento, picor, urticaria (ronchas) alrededor de la boca o generalizada, e hinchazón (edema) de los labios y/o de los párpados.
Diagnóstico de la Alergia al Huevo
Se debe sospechar alergia al huevo en aquellas personas que presenten los síntomas descritos tras la ingestión de este alimento. La prueba de exposición controlada o provocación es en realidad una prueba para valorar la tolerancia. La metodología de la prueba consiste en que el paciente tome cantidades crecientes de huevo hasta comprobar cómo lo tolera.
Evolución y Tratamiento
La evolución espontánea a la curación sucede en algo más del 70 % de los niños que sufren alergia al huevo en la primera infancia. Esta tolerancia puede ocurrir precozmente y alcanza hasta el 60-75 % a los 9 años. En la actualidad, y desde hace ya dos décadas, se emplean regularmente tratamientos de inmunoterapia (inducción de tolerancia oral o ITO) con diversos alimentos, incluido el huevo.
El seguimiento de una dieta de evitación de un alimento tan ubicuo implica una amplia formación del paciente y de los que le rodean, para prevenir la ingestión y el contacto directo o indirecto con el huevo. A pesar de todas las precauciones tomadas y del cuidado y atención de las familias, al menos uno de cada tres niños alérgicos a este alimento ha sufrido, en algún momento, síntomas con huevo como alimento oculto por ingestión o por contacto accidental.
Otros Síntomas Comunes en el Embarazo
Además de las aversiones alimentarias, existen otros síntomas comunes que pueden afectar la experiencia del embarazo:
- Sabor Metálico (Disgeusia): Muchas mujeres aseguran sentir un sabor agrio o metálico en la boca. Esto se denomina disgeusia y está causada por los cambios hormonales que se producen al inicio del periodo de gestación.
- Mayor Sensibilidad a los Olores (Hiperosmia): Experimentar una mayor sensibilidad a los olores en el embarazo no es un falso mito, al contrario, se trata de una circunstancia muy normal y frecuente que afecta a un porcentaje importante de las mujeres en estado.
- Náuseas y Vómitos: En el primer trimestre de embarazo, una de las molestias más comunes son las náuseas y vómitos. Pese a que suele decirse que estas náuseas y vómitos son matutinos, por ser lo más frecuente, lo cierto es que pueden producirse en cualquier momento del día.
Tabla Resumen de Alérgenos del Huevo
En la clara de huevo han podido determinarse al menos 24 proteínas diferentes que inducen alergia.
| Proteína | Nombre | Estabilidad al Calor | Importancia Clínica |
|---|---|---|---|
| Ovoalbúmina | OVA o Gal d 2 | Parcialmente estable | Alérgeno mayor |
| Ovomucoide | OVM o Gal d 1 | Muy resistente | Relacionado con persistencia de la clínica |
| Apolivetinas | En la yema | Desconocida | Alérgenos mayores de la yema |
| Livetinas | En la yema | Desconocida | Relacionadas con alergia a plumas (síndrome ave-huevo) |
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