Lactancia Materna y Recomendaciones para la Prevención del Asma y Alergias
Las recomendaciones nutricionales propuestas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación resaltan la importancia de establecer una dieta saludable sostenible basada en la lactancia materna desde el nacimiento hasta los seis meses. Esta alimentación asegura el desarrollo adecuado del lactante y ofrece muchos beneficios.
Importancia de la Lactancia Materna
La leche humana se considera una fuente de nutrición óptima para el lactante. Es una solución inmunológicamente compleja con un contenido dinámico que favorece tanto el crecimiento y el desarrollo como la salud del lactante.
Componentes Inmunológicos de la Leche Materna
La leche materna incluye componentes que pueden resultar clave en la prevención del desarrollo de enfermedades alérgicas. Al mismo tiempo, las bacterias beneficiosas que se encuentran en la leche materna son una de las posibles causas de prevención de las enfermedades alérgicas en el lactante.
Se ha demostrado que el nivel de oligosacáridos de la leche humana está estrechamente relacionado con la inmunomodulación en el neonato y, consecuentemente, con el desarrollo de enfermedades. En el momento del nacimiento, el sistema inmunológico del recién nacido está desarrollado por completo.
Alimentación Complementaria y Prevención de Alergias
Los alimentos sólidos, como frutas, verduras y cereales, deben introducirse en la alimentación del lactante a los seis meses de edad durante la lactancia materna. La introducción de alimentos potencialmente alergénicos más tarde de los seis meses no reduce la incidencia de alergia alimentaria en el lactante. Actualmente, se recomienda la lactancia materna para prevenir enfermedades alérgicas.
Lea también: Causas, Síntomas y Tratamiento del Asma Infantil
Recomendaciones Clave:
- Alimentación complementaria a la lactancia natural a partir de los seis meses.
- No realizar dietas de evitación.
- Introducción precoz de alimentos en el lactante con alto riesgo atópico.
Beneficios Inmunológicos de la Leche Humana
La leche es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, minerales y moléculas inmunes.
Estudios recientes apuntan que existe una relación dinámica entre el estado de salud del niño y la composición de la leche de la madre, ya que, incluso, aumenta la producción de anticuerpos ante una infección activa del lactante.
Los estudios analizados muestran que la leche materna tiene gran cantidad de componentes inmunológicos que aumentan ante las necesidades del bebé. También ofrece beneficios físicos y psicológicos para la madre y el niño y supone, igualmente, un ahorro económico al disminuir los ingresos hospitalarios de los bebés, puesto que disminuye su morbilidad. Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma, y también previene la obesidad infantil.
Además, la LM tiene efectos beneficiosos para la madre, pues disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y el síndrome metabólico.
Lactancia Materna y Enfermedades Respiratorias
La lactancia materna (LM), frente a la alimentación con fórmula artificial, parece proteger a los bebés que están siendo amamantados frente a las infecciones respiratorias y frente a la hospitalización secundaria a ellas.
Lea también: Diagnóstico del Asma Infantil
Los niños amamantados, en comparación con los bebés alimentados con fórmula, tuvieron una menor incidencia de enfermedades respiratorias durante las primeras 13 semanas de vida (25,6 frente a 37%). La incidencia de sibilancias y la infección del tracto respiratorio inferior fue menor en los niños amamantados, en comparación con los bebés alimentados con fórmula, en los primeros 4-6 meses de vida.
La tasa de hospitalización por enfermedades respiratorias bajas se redujo en los lactantes exclusivamente amamantados en comparación con aquellos que nunca recibieron LM (odds ratio [OR] ajustada 0,66; intervalo de confianza 95%: 0,47 a 0,92).
La LM reduce el riesgo de hospitalización por infección respiratoria en un 57% (riesgo relativo [RR] agrupado: 0,43; IC 95%: 0,33- 0,55), y que este efecto protector no cambió con la edad (por ejemplo, en los estudios que evaluaron a los lactantes de < 6 meses el RR agrupadode hospitalización entre los lactantes alimentados con leche materna fue de 0,41 [IC 95%: 0,25- 0,69], mientras que entre los estudios que evaluaron a niños menores de 12 meses el efecto combinado fue 0,42 [IC 95%: 0,25-0,69]).
La mortalidad por infecciones de las vías respiratorias inferiores también fue menor entre los niños alimentados con leche materna (RR agrupado: 0,30; IC 95%: 0,16-0,56). Además, la LM redujo la prevalencia o la incidencia de la infección del tracto respiratorio inferior (RR agrupado: 0,68; IC 95%: 0,60-0,77).
En países en desarrollo la LM exclusiva durante 6 meses se asoció a una disminución del riesgo de infecciones respiratoria a los 4-6 meses. En los países desarrollados la LM exclusiva durante 6-7 meses se asoció a una disminución del riesgo de hospitalización por infección respiratoria dentro del primer año de vida.
Lea también: Asma durante la Gestación
En niños de 0-5 meses: En comparación con la LM exclusiva, no alimentar con LM se asoció con un aumento de la prevalencia de neumonía (RR: 5,61; IC 95%: 1,23 a 25,53); de mortalidad por neumonía (RR: 14,97; IC 95%: 0,67 a 332,74); de mortalidad por cualquier causa (RR: 14,4; IC 95% 6,13 a 33,86); de hospitalización por neumonía (RR: 4,06, IC 95%: 1,48 a 11,14); y de hospitalización por todas las causas (RR: 6.03, IC 95%: 3,18 a 11,44).
El riesgo de hospitalización por infecciones de las vías respiratorias bajas en el primer año se reduce un 72% si los lactantes son amamantados exclusivamente durante más de 4 meses. Los bebés amamantados de forma exclusiva durante 4-6 meses muestran un riesgo cuatro veces mayor de neumonía en comparación con los bebés amamantados de forma exclusiva durante más de 6 meses.
Lactancia Materna y Asma
El asma es una enfermedad respiratoria crónica que se caracteriza por una inflamación de los bronquios y una tendencia de éstos a estrecharse de forma transitoria ante la exposición a diferentes agentes o situaciones. Es una enfermedad muy frecuente en la infancia afectando aproximadamente a 1 de cada 10 niños, aunque hay variaciones importantes según donde se viva, siendo más frecuente en las zonas costeras y con humedad.
Cuando el asma comienza en la época de lactante y en relación con infecciones víricas, el pronóstico suele ser bueno, con desaparición de los síntomas en la edad escolar. Por el contrario, cuando el asma se inicia en un niño más mayor, si existen antecedentes familiares de asma o hay una alergia asociada, lo más probable es que el asma persiste con los años.
Recomendaciones de la OMS
Según la Organización Mundial de la Salud, la lactancia natural es una forma sin parangón de proporcionar un alimento ideal para el crecimiento y el desarrollo sanos de los lactantes; también es parte integrante del proceso reproductivo, con repercusiones importantes en la salud de las madres. A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde.
tags: #asma #y #lactancia #materna #recomendaciones