Azoospermia y Opciones de Embarazo
El semen puede presentar diversos problemas relacionados con un descenso en la calidad o cantidad de los espermatozoides, como la azoospermia. La azoospermia se define como la ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
Hoy en día, aún en casos con muy bajo recuento espermático o de muy baja calidad, se puede conseguir el embarazo. Pero, en ocasiones, lo que ocurre es que no hay espermatozoides en el semen; es lo que se conoce como azoospermia.
¿Qué es la Azoospermia?
Al analizarlo con el microscopio, el semen debe presentar una concentración de al menos 15 millones de espermatozoides por mililitro y más de 39 millones en el total del eyaculado; al menos la mitad de los espermatozoides de una muestra deberían estar vivos y la tercera parte de ellos, moverse con progresión.
Por el contrario, en el caso de que se confirme en varios eyaculados que el hombre padece azoospermia, al no haber espermatozoides en el semen, aunque haya erección y eyaculación normal, sí habría, en principio, si no se corrige, imposibilidad de conseguir el embarazo de forma natural.
Así, diferenciamos la Azoospermia Testicular (o secretora) y la Azoospermia Obstructiva (o excretora). En cualquiera de los tres casos, el varón presentará una función sexual (erección, eyaculación…) completamente normal.
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Tipos de Azoospermia
- Azoospermia Obstructiva (o excretora): En las azoospermias obstructivas los espermatozoides no pueden seguir su recorrido desde el testículo a la uretra a través de las vías seminales.
- Azoospermia Testicular (o secretora): En la azoospermia secretora el proceso de formación de espermatozoides en el testículo está alterado.
Azoospermia Secretora
La azoospermia secretora se produce cuando la ausencia de espermatozoides en el eyaculado está causada por problemas en la producción de los mismos, es decir, por alteraciones de la espermatogénesis. Se trata de una patología grave, aunque la azoospermia secretora puede solucionarse en algunos casos puntuales tras aplicar el tratamiento adecuado. Por tanto, podemos decir que, en algunas situaciones, la azoospermia secretora es reversible y permite lograr el embarazo. Este tipo de azoospermia también se conoce como azoospermia excretora o azoospermia no obstructiva (ANO).
Causas de la Azoospermia Secretora
La azoospermia secretora es más severa y más común que la obstructiva. Alrededor de un 70% de los casos de azoospermia son de tipo secretor. Los hombres que padecen esta enfermedad no producen espermatozoides en sus testículos. La ausencia de fabricación espermática puede ser debida a problemas en el testículo o a alteraciones en el eje de la hipófisis, de forma que los niveles hormonales no son los adecuados. Además, la azoospermia secretora puede ser congénita (desde el nacimiento) o adquirida, es decir, que ha surgido después por alguna alteración determinada.
Entre los principales motivos por los que un hombre puede presentar azoospermia secretora se encuentran los siguientes:
- Problemas en el desarrollo embrionario.
- Alteraciones hormonales.
- Trastornos genéticos.
- Problemas testiculares como aumentos de temperatura, traumatismos o procesos infecciosos.
- Enfermedades que se sufren cuando se es niño como paperas o meningitis pueden imposibilitar la espermatogénesis.
- Fármacos de quimioterapia o radioterapia.
- Tóxicos y medicamentos.
Diagnóstico de la Azoospermia Secretora
Entre las pruebas que se le realizan al varón, la primera de todas es un seminograma en el que, entre otros parámetros seminales, se evalúan el número y movilidad de espermatozoides en el eyaculado.
Para ello se solicita una analítica de sangre en la que se lleva a cabo una valoración hormonal, y una ecografía, donde se examinan las características del contenido de la bolsa escrotal, los testículos, su vascularización, los conductos de salida, la próstata, la vejiga, los riñones, etc.
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Existen distintos parámetros que se han intentado correlacionar con la presencia de espermatozoides, como el nivel sérico de FSH, el tamaño testicular, o el cariotipo, aunque ninguno de ellos ha demostrado ser determinante.
Tratamientos para la Azoospermia
Afortunadamente, a día de hoy, gracias a los avances en medicina reproductiva, tener azoospermia no es sinónimo de no poder ser padre. Dependiendo de cuál sea la causa, es posible que pueda ser solucionada mediante un tratamiento médico. En otros casos, como en la malformación congénita o la vasectomía previa, se recurre a la obtención directa de espermatozoides del testículo, con los cuales se fecundarán los óvulos de la pareja.
Cuando la azoospermia es secretora, son los testículos los que están funcionando de forma incorrecta. En muchas ocasiones, sí fabrican algunos espermatozoides, pero en tan escasa cantidad que no llegan a salir en el eyaculado.
En el caso de la azoospermia secretora, se identificará también el problema que la produce y se tratará de solucionar, siempre y cuando sea posible. Si no es posible recuperar la espermatogénesis (fabricación de espermatozoides) con medicación, se realizará una toma de tejido testicular (biopsia testicular o TESE) para conocer la causa concreta de la azoospermia y saber si hay o no fabricación de espermatozoides.
Como hemos comentado, existen casos de azoospermia secretora reversible. La eliminación del agente causante y/o el tratamiento adecuado pueden hacer que el testículo recupere su actividad y vuelva a producir espermatozoides. Por ejemplo, cuando la causa de la azoospermia excretora es la exposición puntual a un agente tóxico como los anabolizantes, dejar de tomar esas sustancias puede ser la solución. Este ejemplo haría referencia a una azoospermia puntual o reversible. Otro ejemplo de azoospermia secretora reversible lo encontramos en los casos de alteración hormonal. Un tratamiento médico a base de fármacos hormonales puede activar de nuevo la espermatogénesis. En el caso de que la ausencia de espermatozoides en el eyaculado esté causada por una baja concentración de FSH, la administración externa de esta hormona puede revertir la azoospermia en el hombre.
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Opciones de Reproducción Asistida
El embarazo natural en una mujer cuya pareja tiene azoospermia secretora u obstructiva no es posible debido a que no habrá espermatozoides en el eyaculado. Sin embargo, cuando los tratamientos aplicados no permiten resolver el problema, la reproducción asistida ofrece una serie de opciones que permiten lograr el embarazo a través de técnicas de fecundación in vitro.
- Aspiración de Espermatozoides: Los hombres diagnosticados de azoospermia obstructiva no expulsan espermatozoides en el eyaculado, pero sí hay producción espermática en el testículo. Una de las opciones es extraer los espermatozoides directamente del testículo o del epidídimo, aunque se obtendrá poca cantidad de espermatozoides. Existen varias formas para realizar la extracción de espermatozoides y sus nombres provienen de las siglas en inglés: MESA, PESA y TESA.
- Biopsia Testicular: Aunque la biopsia testicular está indicada para pacientes con azoospermia obstructiva, se aplica también en algunas situaciones de azoospermia secretora. En muchos de estos casos, se pueden encontrar focos de espermatogénesis, es decir, que si se busca exhaustivamente es posible encontrar algún espermatozoide.
- Donación de Semen: Los hombres diagnosticados de azoospermia secretora no producen espermatozoides, lo que puede ser motivo de una alteración genética, hormonal o iatrogénica. Si la causa de la ausencia de producción de espermatozoides es hormonal, se podría intentar recuperar la espermatogénesis mediante un tratamiento hormonal. En cambio, si el tratamiento hormonal no tiene resultado o la azoospermia secretora es debida a un problema genético, la solución para lograr un embarazo sería recurrir a un donante de semen.
Técnicas de Fecundación In Vitro (FIV)
Una vez realizado un estudio completo que descarte alteraciones cromosómicas, puede realizarse al paciente con azoospermia una biopsia testicular para obtener espermatozoides y congelar los que se obtengan para utilizarlos en una FIV con ICSI. La biopsia testicular se realiza con sedación ligera y anestesia local de forma ambulante. Se realiza una pequeña incisión en el testículo y se obtiene una muestra de pulpa testicular que el biólogo analiza para ver si contiene espermatozoides. Si en esa primera muestra no aparecen, se puede obtener una segunda del mismo testículo o del otro testículo.
- Estimulación Ovárica: Necesaria para obtener un número ideal de folículos con ovocitos maduros.
- Captación de los Ovocitos: La punción de los folículos y la captación de los ovocitos se hacen por vía vaginal, bajo sedación con control ecográfico y en presencia de un anestesista.
- Fecundación de los Ovocitos: Una vez seleccionados, los ovocitos que estén maduros (Metafase dos, MII) se ponen en un platillo con un medio de cultivo apropiado. La fecundación por ICSI de los MII, se realiza seleccionando un solo ovocito con un solo espermatozoide.
- Desarrollo “in Vitro” de los Embriones: Los embriones se observan diariamente para ver cómo se dividen y apuntar características de normalidad, calidad y número de células; que al final generan un grado de calidad embrionaria.
- Transferencia: Previamente a la transferencia de los embriones a la cavidad uterina, los doctores les comentaran el número de embriones de que dispone, la calidad de los mismos y si desea/n criópreservar alguno. Usted decide.
La transferencia de los embriones, es un procedimiento sencillo que no requiere sedación, que se realiza con la vejiga llena y bajo control ecográfico para controlar la liberación de los embriones en su cavidad uterina. Recomendamos un reposo relativo de dos o tres días, después de la transferencia y tomar Progesterona para ayudar a la implantación de los embriones. Dos semanas después ha de hacerse una prueba de embarazo y ponerse en contacto con la clínica para dar el resultado.
Consideraciones Adicionales
- Riesgos Genéticos: La primera es que estos pocos espermatozoides, al funcionar mal los testículos, pueden estar “mal fabricados” y tener su información genética alterada, lo cual puede suponer un riesgo genético para el futuro bebé.
- Riesgo de Cáncer Testicular: La segunda es que la azoospermia secretora se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de testículo. El cáncer de testículo es el más frecuente en adultos jóvenes, pero su diagnóstico precoz ofrece un pronóstico de curación muy alto.
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