Diabetes Gestacional en el Primer Trimestre del Embarazo: Riesgos y Cuidados
La diabetes gestacional es una condición que afecta a muchas mujeres durante el embarazo, manifestándose incluso si la futura madre no era diabética antes de la gestación. Se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectado durante el embarazo, que puede requerir tratamiento con insulina o solo con dieta.
¿Qué es la Diabetes Gestacional?
Se llama Diabetes Gestacional a la diabetes que aparece por primera vez cuando la mujer está embarazada. De la misma forma que la diabetes común o diabetes mellitus (DM), la diabetes gestacional (DMG) responde a un nivel de azúcar o glucosa en sangre elevado. Se trata de una enfermedad donde los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre están más altos de lo normal.
Como nos explica la Dra. María José Picón, “la gestación es una situación metabólica muy particular en la que se produce resistencia a la acción de la insulina. Esto hace que, si la mujer no desarrolla mecanismos compensatorios adecuados, pueda presentar niveles de glucosa elevados. Lo que denominamos diabetes gestacional”. La DMG surge debido a la insulinorresistencia o resistencia a la insulina.
Esta es una hormona segregada por el páncreas que permite que la glucosa sea transportada a las células para su transformación en energía. Cuando la insulina no realiza su función correctamente, el azúcar se acumula en la sangre y el páncreas incrementa la producción de insulina para contrarrestar esta alteración. En los casos en los que el páncreas no es capaz de producir más insulina, hablamos de diabetes.
¿La Diabetes Gestacional da Síntomas?
La diabetes gestacional es un trastorno del embarazo que no da síntomas. La mujer que desarrolla una diabetes en el embarazo no va a notar nada, ni dolor, ni un aumento de la sed o de las ganas de ir al baño, como sucede con la diabetes fuera del embarazo. “En una gestación normal, los niveles de glucosa de la mujer son más bajos de una forma fisiológica. Esto hace que los niveles de glucosa que se consideran anormales para una embarazada no son demasiado elevados y generalmente no provocan ningún tipo de síntoma en la madre”, señala la Dra. María José Picón.
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No obstante, algunas de las señales o los síntomas que pueden indicar la presencia de diabetes gestacional son: una sed desmedida (polidipsia), la necesidad frecuente de orinar (poliuria), un cansancio acentuado, visión borrosa, un aumento de peso excesivo o incluso infecciones frecuentes.
Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
“El diagnóstico de la diabetes gestacional se realiza mediante una prueba de sobrecarga oral de glucosa, también conocida popularmente como curva de glucosa. Tras ingerir una cantidad estandarizada de líquido azucarado se hacen varias determinaciones de glucosa en sangre. Se establecen unos puntos de corte de estos valores para el diagnóstico de diabetes gestacional”. Dra.
La prueba para detectar la diabetes gestacional se llama test de O’Sullivan o curva corta de la diabetes. Para la realización de esta prueba es necesario acudir en ayunas. La paciente beberá un líquido con una solución de 50 gramos de azúcar exactos que pasaran al tubo digestivo y se absorben de manera rápida hacia la sangre.
Una hora después, te volverán a realizar una extracción sanguínea para medir la glucosa en sangre. Durante la prueba y una vez que se ha ingerido la glucosa, es importante no realizar ningún ejercicio físico que consuma glucosa. Es importante mantenerse tranquila y sentada.
Si da positiva, deberás acudir otro día para hacerte otra prueba definitiva, llamada test de sobrecarga de glucosa o curva larga. Esta prueba es parecida a la anterior salvo porque se le dará un jarabe azucarado que contiene 100 gramos de glucosa. Si el azúcar sigue estando elevado confirmaremos el diagnóstico de diabetes gestacional.
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Si los niveles de azúcar superan los niveles normales en cada tramo horario, entonces se diagnostica diabetes gestacional.
Factores de Riesgo
Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Las comentamos a continuación:
- Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
- Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
- Hipertensión arterial.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
- Sobrepeso antes del embarazo.
- Excesivo aumento de peso durante la gestación.
- Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.
Tratamiento y Dieta Recomendada
“El tratamiento fundamental de la diabetes gestacional es un plan saludable de estilo de vida que incluya una alimentación equilibrada que siga las pautas de la dieta mediterránea con comidas frecuentes y poco copiosas. Todo esto acompañado de actividad física adecuada y adaptada a la persona y la situación de gestación en curso. Junto a todo ello, es importante que la mujer mida los niveles de glucosa en sangre con regularidad para comprobar que está consiguiendo un buen control de su diabetes". Dra.
El tratamiento de la diabetes gestacional será individualizado, empezando con dieta y ejercicio, automonitorización de la glucemia y llegando, si fuera necesario, a tratamiento médico con inyecciones diarias de insulina.
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A continuación, vamos a detallar algunas recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo en mujeres con diabetes gestacional:
- Es necesario repartir las comidas a los largo del día y evitar el ayuno. En general, hacer unas 6 comidas con un intervalo de 3 horas aproximadamente. Por la noche, intentar que no pasen más de 8 horas entre la cena y el desayuno.
- Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
- Evitar la bollería y los alimentos con alto índice glucémico, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
- No consumir sacarina. Los edulcorantes permitidos en el embarazo son aspartamo y acesulfame K.
- Disminuir el consumo de sal.
- Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
- Evitar las frituras, los rebozados, etc. Es preferible cocinar al vapor, al horno o la plancha.
“Los hidratos de carbono se deben seguir consumiendo, pero en cantidades controladas y preferentemente hidratos de carbono de absorción lenta o integrales (pan, pasta, cereales, patata, arroz, legumbres)", señala la Dra. Picón. “Es importante el consumo diario de leche, yogur o equivalentes lácteos en formatos desnatados o semidesnatados si hay problemas de peso”, explica la Dra. “En cuanto a carnes o pescados se recomienda consumir más pescado que carne y procurar consumir carnes magras (pollo, conejo, ternera o buey). Los huevos son una opción excelente como fuente proteica y se pueden consumir a diario si así lo desea”. Respecto a la forma de elaborar los alimentos, las cocciones más saludables son la plancha, el horno, el vapor, el hervido y el papillote.
Riesgos y Complicaciones
La diabetes gestacional puede provocar complicaciones obstétricas y tener un impacto negativo sobre el bebé si no se controla. Si no se detecta, o no se trata hay más riesgo de que la madre pueda desarrollar hipertensión y preeclampsia, o que el bebé presente macrosomía o un tamaño grande para la edad gestacional, con los riesgos que ello comporta (como la distocia de hombros en el parto).
Si la madre tiene diabetes gestacional y no toma ninguna medida para controlar el exceso de glucosa, la consecuencia principal para el feto es que engordará más de lo debido. Si la madre no se controla y tiene la glucosa alta, este exceso de glucosa le llegará al feto, que produce su propia insulina y crecerá más, y puede tener hipoglucemia al nacer. Pero no será diabético.
“La diabetes gestacional se suele presentar en el segundo o tercer trimestre. Esto quiere decir que no afecta en la parte del embarazo en la que se forman los órganos importantes del feto. No es una diabetes que se asocie, afortunadamente, a malformaciones. Sin embargo, al afectar a la segunda mitad del embarazo, sí que puede ocasionar un crecimiento excesivo del feto que provoque dificultades en el parto y complicaciones perinatales. También a lo largo del embarazo, la presencia de una diabetes gestacional implica un mayor riesgo de complicaciones con la tensión arterial. Dra.
Además, para la madre es un factor de riesgo para desarrollar posteriormente una diabetes, por lo que deberá vigilar sus niveles de azúcar una vez se haya producido el parto.
Seguimiento Después del Parto
Después del parto los niveles de azúcar suelen volver a la normalidad, aunque se recomiendan controles de seguimiento con el médico. Aunque la diabetes desaparezca, las gestantes que la han tenido tienen un mayor riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular. Por ello es importante que sigan un estilo de vida saludable y eviten el aumento de peso.
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