Desarrollo del Bebé Apunto de Nacer: Semanas Clave y Preparación para el Parto

24.10.2025

El embarazo se considera “a término” a partir de la semana 37. Eso significa que tu hijo o hija está completamente desarrollado y listo para poder vivir sin ayuda fuera del vientre de la madre.

Semanas 37 a 40: Preparativos Finales

En la semana 38 el bebé sigue engordando. Ya puede coger cosas con sus manitas (como agarrarse sus pies o el cordón umbilical). El bebé sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer.

Y por fin llega la semana 40. Después de largos meses de espera, la fecha prevista para tu parto llega. A veces los bebés no nacen en esta semana sobre todo si tu fecha de parto se calculó basándose únicamente en el primer día de tu último periodo, ya que a veces las mujeres ovulan más tarde de lo que se da por sentado, y en ese caso te habrías quedado embarazada unos días después de lo que calculas.

El periodo de gestación ronda las 40 semanas para un parto y nacimiento a término. “También se habla de una postmadurez entre las semanas 40-42 de gestación en las que el feto está más expuesto a daño por insuficiencia placentaria y de ahí que los controles para determinar el buen estado fetal sean más frecuentes, cada 48 horas”.

Incomodidades y Señales en la Madre

Esta semana 37 quizás te sientas bastante incómoda y no puedas dormir bien por la noche. Según las investigaciones realizadas, durante el tercer trimestre es cuando peor se duerme. Intenta buscarte momentos durante el día para descansar. Estas dos últimas semanas se te pueden hacer un poco largas. Procura tomarte tiempo para ti sobre todo si el bebé viene con bajo peso, ya que el descanso le va a favorecer. Hablar con otras madres de tu entorno o de grupos de apoyo puede ayudarte a vivir la recta final.

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En esta etapa también puedes sentir muchas más contracciones Braxton Hicks y, además, éstas pueden durar más o ser más incómodas. Algunas veces, cuando comienzan a venir muy seguidas, podrías creer que el parto ya ha empezado. Es la semana 39 a pesar de que tu hijo o hija está ya muy apretado en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto. Solamente un 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha. No dejes que te agobien con frases como “se está retrasando”.

Es posible que de repente te quieras poner a limpiar los baños enérgicamente, organizar el cuarto del bebé u ordenar la casa. Según los expertos, este impulso es probablemente la manifestación moderna de lo que se conoce como el instinto ancestral y casi animal de "anidar", es decir, de preparar "el nido" o tu hogar para acoger a tu bebé. Es el famoso síndrome del que, seguro hemos oído hablar en muchas ocasiones. Al final del embarazo la futura mamá necesita ver todo a su alrededor limpio y preparado para recibir a su bebé.

Preeclampsia: Un Riesgo a Vigilar

En el último mes de embarazo hay más posibilidades de desarrollar una enfermedad seria que se llama preeclampsia. Tu médico comprobará tu tensión sanguínea para asegurarse de que no es demasiado elevada, que no hay un exceso de proteína en tu orina y que tus manos y tu cara no están excesivamente hinchadas, ya que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia.

Como la tensión puede subir por el estrés de estar en la consulta médica es buena idea comprobar que en casa vuelve a bajar, si lo hace es una buena señal.

Otros posibles síntomas de la preeclampsia son los siguientes:

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  • Edemas.
  • Aumento exagerado de peso.
  • Dolor de cabeza.
  • Problemas respiratorios.
  • Náuseas y vómitos.
  • Poca frecuencia de micción.
  • Visión borrosa.

Si esta patología se presenta de forma leve, se recomienda mantener reposo, aumentar el consumo de líquidos y seguir un control médico más riguroso. En caso de que los síntomas sean más agudos, o que la salud de la mujer o del bebé corran riesgo, se puede recomendar el ingreso hospitalario de la embarazada para tener un mayor control de ambos. Existe, incluso, la opción de inducir el parto, pues es la única manera de que esta situación patológica desaparezca.

Señales de que el Parto se Acerca

Quizás también sientas que tienes más flujo vaginal que antes. Si ves que tiene huellas de sangre o es rosado y mucoso puede que estés expulsando el tapón mucoso que sella el útero, y esto significa que ¡probablemente el parto esté muy cerca!

En cualquier caso, hay signos más comunes de que el parto va a empezar. Por ejemplo, sentir un flujo mucoso al ir al baño o verlo en tu ropa interior. Esta mucosidad es el tapón mucoso del que hemos hablado al principio. Forma un tapón que sella el cuello del útero durante el embarazo para proteger a tu bebé de infecciones. Podemos perderlo poco a poco, de forma que no nos daremos cuenta, o puede que notemos la expulsión de una cantidad importante de mucosidad. En cualquier caso, no supone un aviso de parto inminente.

Contracciones: La Llave del Parto

Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos. Cuando las contracciones duren un minuto o más y venga en intervalos de 3 a 7 minutos es que el parto va encaminado. Las contracciones son “la llave” del trabajo activo de parto. Estas se hacen más intensas y regulares y suelen ir acompañadas con la expulsión del tapón mucoso (moco sanguinolento), aunque este no es un signo de parto en sí, necesariamente.

  • El bebé se mueve hacia abajo, desciende hasta llegar a la pelvis. Puede ocurrir desde unas semanas a pocas horas antes de que comience el trabajo de parto.
  • Se expulsa una gran cantidad de flujo vaginal espeso llamada “tapón mucoso” o “tapón de moco”, de color rosado (porque suele contener un poco de sangre), como consecuencia del comienzo de la dilatación del cuello uterino.

Rotura de la Bolsa Amniótica

Se rompe prematuramente la “bolsa de las aguas” o saco amniótico. Durante el embarazo, el bebé se encuentra dentro de una bolsa en el útero, rodeado de un líquido llamado líquido amniótico. Esta bolsa se rompe poco antes de que nazca el por la presión ejercida por el feto y las contracciones.

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Normalmente se suele romper de forma espontánea al final del periodo de dilatación, cuando la parturienta ya ha dilatado completamente. Sin embargo, en un 10% de los casos, se rompe antes de que comiencen las contracciones y de denominación rotura prematura de membranas. Cuando esto ocurre, el líquido sale por la vagina y se puede sentir su escape como un goteo o como un chorro.

En esta situación se debe conservar la calma, ya que las verdaderas contracciones de parto suelen comenzar de forma espontánea entre 6 y 10 horas después. Si, tras una rotura prematura de membranas, las contracciones no comienzan espontáneamente tras el periodo anteriormente indicado, se aconseja inducir (provocar) el parto para evitar que el bebé permanezca muchas horas dentro del útero con riesgo de infección (este riesgo aumenta a las 24).

Únicamente se debe intentar frenar las contracciones en las mujeres con rotura prematura de membranas antes de la semana 34 de la gestación, para dar tiempo a que maduren los pulmones del bebé. Es importante observar el color del líquido amniótico, ya que proporciona una información valiosa sobre el estado de salud del bebé. Cuando es entre blanquecino y rosado indica que todo va bien.

Si el líquido es transparente lo mejor que puedes hacer es darte una ducha, salir a dar un paseo o ver una película que te guste. Fíjate en el color de las aguas y sólo debes acudir al hospital inmediatamente si son de color marrón ya que son significativos de aguas meconiales, es decir, de sufrimiento fetal.

Contracciones Verdaderas vs. Contracciones de Braxton Hicks

Algunas mujeres tienen contracciones leves y esporádicas (contracciones de Braxton Hicks) que no son verdaderas contracciones de parto. Las verdaderas contracciones de parto son aquellas que dilatan el cuello del útero.

Cuando comienzan las contracciones se debe controlar el tiempo que transcurre entre una y la siguiente para saber si la frecuencia va aumentando. Para ello se puede anotar la hora a la que empieza cada contracción. Si el reloj tiene segundo también se puede controlar la duración de cada una. Son datos útiles para informar a médicos o matronas. Las contracciones se distinguen perfectamente de los movimientos fetales.

Plata explica que lo más importante para una buena evolución del proceso del parto es que la madre mantenga una respiración adecuada y una buena relajación.

Tabla Comparativa: Contracciones de Braxton Hicks vs. Contracciones de Parto

Característica Contracciones de Braxton Hicks Contracciones de Parto
Regularidad Irregulares Regulares
Intensidad Menor intensidad Mayor intensidad, aumenta progresivamente
Frecuencia Esporádicas Aumenta con el tiempo
Dolor Pueden ser dolorosas, pero duran un instante Siempre dolorosas

Cuándo Avisar al Médico

Se debe avisar cuando se crea que ha comenzado el trabajo de parto. La mayoría de médicos y matronas recomiendan que se les avise cuando las contracciones se producen cada 5 minutos y duran unos 60 segundos. Al llegar al hospital es muy probable que se realice una exploración general y vaginal. “Es importante acudir a las visitas regladas para comprobar el buen estado fetal”, sostiene.

“Esto no incluye sangre oscura (marronácea) que indica que el sangrado no es activo. También en caso de rotura de la bolsa, aunque en este caso, si el líquido es claro, no implica urgencia de dirigirse al hospital; de hecho, en muchas ocasiones de mujeres que han roto la bolsa prematuramente ni siquiera están o inician el parto y una buena proporción, no se llega a poner de parto de forma espontánea y hay que inducirlas pasadas 24 horas.

El Proceso del Parto

“El parto, lejos de lo que se piensa en general, no se origina en un día: hay un periodo que se denomina pródromos de parto que se desarrolla en días, sin poder precisar, dependiendo de cada mujer”, detalla Plata. Así, explica que en este tiempo se producen contracciones sobre todo por la tarde y la noche, cuando la gestante descansa de su actividad diaria.

En general, la placenta sale de forma natural a los 30 minutos del nacimiento del bebé. Después de que la placenta haya salido al exterior, el médico revisa el estado de la vagina.

Una vez que ha salido el bebé, también se debe expulsar la placenta, el órgano que se ha encargado de nutrir, administrar oxígeno y eliminar sus deshechos durante el embarazo.

Intervenciones y Posiciones Durante el Parto

Médico o matrona se encargan de indicar cuándo se debe comenzar a empujar. En la mayoría de las ocasiones, la madre puede colocarse en la posición en la que se encuentre más cómoda. La expulsión del bebé puede durar de minutos a horas.

La mayoría de los partos vaginales suelen llevarse a cabo sin problemas, pero, en algunos casos, el bebé puede quedar atascado en el canal del parto. En esos casos se puede ayudar al bebé a salir mediante un aparato que sujeta su cabeza (fórceps o ventosa).

Consideraciones Finales

Cada parto es diferente y el tiempo de duración varía. Si se trata del primer hijo, el trabajo de parto suele durar entre 12 y 14 horas. Sí, en general el parto es doloroso, aunque el grado de dolor es diferente en cada mujer. El dolor depende de muchos factores, como el tamaño del bebé y su posición dentro del útero.

Algunas mujeres optan por tener un “parto natural”, lo que significa que no tomarán ninguna medicación para el dolor ni durante el trabajo de parto ni durante el parto. Cuando el trabajo de parto no comienza por sí solo, se suele administrar medicación para tratar de iniciarlo, lo que se llama “inducir o provocar el parto”.

Al final del embarazo, la mayoría de bebés se encuentran con la cabeza hacia abajo. Sin embargo, algunos tienen las piernas, los glúteos o los hombros más cerca de la vagina. Cuando el bebé no se encuentra cabeza abajo, el médico valora e informa sobre las opciones existentes. En algunas ocasiones se puede intentar dar la vuelta al bebé antes de que comience el parto.

Después de nacer, el pediatra realiza un examen rápido al bebé para revisar su cuerpo y su estado de salud. Una de las pruebas que se realiza es el llamado test de Apgar. En él se controlan el ritmo cardíaco, respiración, movimiento, músculos y coloración del del recién nacido. Se sangra mucho por la vagina.

“En el caso de un parto prematuro por debajo de la semana 35, está indicado acudir de forma rápida al hospital para intentar frenarlo a fin de conseguir una mayor madurez que no ponga en compromiso al feto en el momento del nacimiento.

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