Cuidados del bebé de tres semanas de nacido

28.10.2025

Desde que has llegado a casa con tu bebé recién nacido, has tenido que adaptarte a un montón de situaciones nuevas, cambiar tus hábitos, aprender a entender a tu bebé y ahora, por fin, parece que empezáis a tener una rutina más o menos establecida.

Bueno, pues durante esta tercera semana de vida… ¡Se acercan muchos cambios! De ahora en adelante, comenzarás a notar una serie de cambios.

Desarrollo físico y crecimiento

Durante su tercera semana de vida el bebé continuará ganando bastante peso: a una media de 20 o 30 gramos diarios y crecerá alrededor de unos 5 centímetros más.

Independientemente del peso y la talla de tu bebé, lo que le interesa al pediatra es su curva de crecimiento: si se mantiene más o menos constante en el tiempo todo estará en orden, pero a veces se pueden observar caídas o grandes subidas que nos estén señalando algún problema de salud.

Un bebé de 20 días empieza a tener más control muscular, lo que le permite añadir nuevos movimientos a su repertorio: ya es capaz de girar levemente la cabeza para seguirte por la habitación, y algunos bebés incluso pueden levantarla durante cortos espacios de tiempo.

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En esta etapa su visión y su capacidad de concentración también mejoran rápidamente: estos días notarás que tu bebé te sigue con la mirada e, incluso, que puede girar la cabeza hacia ti mientras lo hace.

Sueño y descanso

Tu bebé seguirá durmiendo prácticamente todo el día, aunque quizá notes que lo hace un poquito menos. ¿Pasáis noches en las que duermes a ratos? Es posible que comiences a sentir que tu bebé y tú estáis estableciendo una rutina.

Sin embargo, deberás seguir alimentando al bebé a demanda y esto probablemente signifique un trastorno del sueño durante varias noches en las próximas semanas o meses.

Disminuir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante

  • El bebé debe dormir boca arriba (no boca abajo ni de lado)
  • Evitar el sobrecalentamiento, no abrigarlo en exceso
  • No fumar en el entorno del niño
  • Se recomienda un colchón firme, evitar almohadas, muñecos, dispositivos antivuelco u otros objetos sueltos en cuna
  • Se recomienda que duerma en su propia cuna, en la misma habitación con los padres, hasta los 6 meses
  • Usar chupete, a partir del mes de vida, durante el sueño
  • Para prevenir las deformidades de la cabeza (plagiocefalia), cuando el niño esté despierto ponerlo boca abajo, hablando y jugando con él.

Alimentación

Tras el estirón de la semana anterior, notarás que a partir de los 20 días tu bebé empieza a comer menos. No te preocupes, ¡solo es que durante la segunda semana necesitaba energía extra!

Tener biberones para que el bebé tenga disponible tu leche si por alguna razón no estás presente a la hora de alguna de las tomas. Si te planteas esta opción, recuerda que primero debes dejar que tu bebé se alimente todo lo que quiera y, si es posible, que vacíe al menos uno de los pechos, ya que la leche del final de la toma es mucho más nutritiva.

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Antes del alta de maternidad, deben haberos explicado de forma detallada cómo debéis alimentar a vuestro bebé en sus primeros días de vida. De forma muy resumida, recordaremos los puntos más importantes.

Lactancia materna exclusiva

La lactancia materna exclusiva es la alimentación más saludable para el recién nacido. Las principales sociedades científicas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad, porque previene muchas enfermedades y disminuye el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Aunque el pecho se debe ofrecer “ a demanda”, según las necesidades del bebé, en los primeros días de vida y hasta que el recién nacido empieza a ganar peso, se debe “insistir” , ofreciendo el pecho frecuentemente (cada 2-3 horas) para que el bebé se ponga al pecho al menos 8- 12 veces al día . De esta forma se favorece una adecuada producción de leche por la madre y se disminuyes el riesgo de complicaciones en el recién nacido (deshidratación por excesiva pérdida de peso, superior al 10% del peso al nacimiento).

Lactancia artificial

Si por indicación médica (pérdida excesiva de peso, medicación materna que contraindique la lactancia materna…) o por deseo de los padres, se va a alimentar al recién nacido con leche adaptada o de inicio (leche tipo 1) los biberones se deben preparar mezclando con agua hervida la leche en polvo con la siguiente proporción: 1 cacito raso de leche en polvo por cada 30ml de agua hervida (60 ml de agua para dos cacitos de leche en polvo, 90 ml para 3 cacitos y así sucesivamente). Los biberones se ofrecen cada 3 horas y las cantidades se van aumentando según el apetito del bebé.

Suplemento de vitamina D

Si le das el pecho a tu bebé y todavía no lo has hecho, también es un buen momento para empezar a darle un suplemento de vitamina D: sirve para favorecer la correcta mineralización de huesos y dientes y para que las defensas funcionen correctamente.

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Ahora mismo puede que te estés preguntando por qué tu bebé necesita tomar suplementos vitamínicos: aunque tú adquieres vitamina D a través de la luz del sol, por muchas y diversas razones puede que tu leche tu leche no tenga una concentración suficiente para el bebé, por lo que la Asociación Española de Pediatría recomienda la suplementación con esta vitamina para prevenir posible carencias durante los primeros 12 meses de vida.

Esto se debe a diferentes motivos, desde la forma en la que tu cuerpo la sintetiza hasta la cantidad de tiempo que pasas en la calle.

Cólicos

Cuando tu bebé cumple tres semanas puede que notes que empieza a llorar muchísimo más de lo normal. Si lo hace después de las tomas y está tres horas o más llorando sin parar pese a que ha comido y su pañal está limpio… Puede que esté sufriendo cólicos.

Normalmente se diagnostican cuando tiene estos episodios de llanto varios días a la semana durante varias semanas seguidas. El cólico suele aparecer después de las tomas, aunque no necesariamente, y se debe a que el bebé sufre molestias intestinales y muchos gases.

Actividades y estimulación

Aunque siga durmiendo muchísimas horas, a partir de la tercera semana tu bebé estará más despierto y activo. En este sentido, ya te hemos comentado lo importante que es que empieces a dejarle boca abajo algunos minutos para fortalecer su cuello.

Muchos padres tienen miedo de que el bebé se haga daño y evitan colocarle boca abajo, lo cual es genial a la hora de dormir porque se ha demostrado que tenerle boca arriba ayuda muchísimo a reducir el riesgo de que tu bebé pueda tener dificultades para respirar, lo que sí puede suceder si está boca abajo, y ayuda a disminuir la probabilidad de que padezca una muerte súbita, una afección que se da en menos de 1 por cada 1000 bebés nacidos en España.

Pero si el bebé pasa prácticamente las 24 horas del día tumbado su cabecita puede pagar las consecuencias: algunos bebés desarrollan una deformidad del cráneo, que se aplana debido a que el bebé pasa demasiado tiempo tumbado en la misma posición.

Ahora es un buen momento para dejarle algunos ratos boca abajo: después de las tomas, por ejemplo, o algunos minutos en su cuna.

Una manta de actividades o un “gimnasio para bebés” pueden ser una gran opción para que tenga una superficie segura sobre la que moverse y elementos que le llamen la atención lo suficiente como para invitarle a levantar y mover la cabeza.

Si la lactancia está bien establecida, puedes valorar si ha llegado el momento de darle chupete a tu bebé: ayuda a tranquilizarle y evita la aparición de hábitos más complicados de quitar como chuparse el pulgar.

Los bebés responden, desde muy pequeños, a los sonidos y a los estímulos visuales. Notarás que la calidad y el rango visual del bebé comienzan a mejorar. Los rostros de las personas, especialmente el tuyo, le llamarán la atención. Si el bebé oye un ruido fuerte, es posible que se sorprenda. Háblale y susúrrale para estimular sus habilidades de comunicación.

Higiene y cuidado del bebé

¿Cuántas veces es normal que el bebé realice micción o deposición? ¿Cada cuánto se cambian los pañales?

La frecuencia con la que los recién nacidos precisan cambios de pañal es muy variable, en general hay que cambiarles cada vez que tengan el pañal mojado o con deposición.

Un recién nacido puede realizar entre 4 y 12 micciones al día . La frecuencia normal de las deposiciones también es muy variable, desde 6- 8 veces al día hasta sólo una deposición cada varios días. En general, los bebés alimentados al pecho hacen deposiciones menos consistentes y con mayor frecuencia que los bebés alimentados con biberón, pero en ambos es normal pue pasen varios días sin hacer deposición siempre que no haya rechazo de alimento, vómitos o distensión abdominal.

La mejor manera de limpiar el área del pañal es con algodón húmedo con agua y un jabón suave para bebés. Mantener el área limpia y seca evita la dermatitis del pañal. Si apareciera irritación en la zona del pañal, se puede usar una crema barrera con óxido de zinc o vaselina.

¿Se pueden cortar las uñas?

Sí, pero inicialmente es mejor no usar tijeras sino una lima para bebés que permite mantener las uñas cortas de una forma suave y segura, sin riesgo de lesiones involuntarias.

¿Cómo debemos curar el cordón umbilical?

Las evidencias científicas actuales no recomiendan el uso rutinario de alcohol ni otros antisépticos, que sólo se plantean en casos concretos. Mantener el cordón umbilical limpio y seco es suficiente para un adecuado cuidado del mismo. Se recomienda que el pañal quede por debajo del cordón umbilical para evitar contaminación con la orina o las deposiciones. El tiempo medio normal hasta la caída del cordón es de dos semanas, pero en un porcentaje pequeño de niños puede tardar hasta 3 o 4 semanas. Si observas signos de infección como enrojecimiento de la piel alrededor del cordón o secreción espesa o maloliente, debes consultar con el pediatra. Es normal observar pequeñas cantidades de sangre porque en el interior del cordón hay vasos sanguíneos.

¿Cómo y con qué frecuencia puedo bañar a mi bebé?

En el recién nacido se recomienda un baño breve, en una habitación templada, con agua tibia (caliente pero que permite introducir nuestra muñeca o codo) con una pequeña cantidad de jabón no perfumado especial para bebés. Puede realizarse a diario (es un baño breve) o cada 2 o 3 días. En general, la piel del recién nacido no necesita cremas ni aceites, pero si está muy seca se puede aplicar una pequeña cantidad de crema hidratante especial para bebés.

Bienestar emocional de los padres

A medida que pasan los días, la emoción por la llegada del bebé va perdiendo intensidad y el cansancio comienza a hacer mella, tanto en los nuevos padres como en las personas más cercanas.

Cuando el bebé ha cumplido su tercera semana, los niveles de estrógenos y progesterona de la madre, que habían aumentado durante el embarazo, han disminuido rápidamente. Esto provoca cambios en el estado de ánimo que, unidos al cansancio y a la falta de sueño, pueden hacer que la madre se sienta un poco abatida y que empiece a sentir emociones negativas.

Oír llorar sin consuelo a tu bebé durante varias horas seguidas puede ser agotador. Ten siempre claro que es normal que, a veces, sientas que necesitas un respiro porque estás llegando al límite.

Si esto sucede, no lo dudes: habla con tu pareja, con tus padres, con tus mejores amigos o con quien tú consideres, e intenta tener un rato para ti. Date una ducha relajante, sal a dar un paseo o, simplemente, descansa y duerme un poco. Cualquier cosa que te apetezca y que te pida el cuerpo para recargar las pilas, ¡hazla! No debes sentirte mal ni, mucho menos, ir más allá de tus límites.

El bebé necesita que te mantengas en forma y estés saludable. Pide a tus familiares más cercanos que te ayuden con las tareas básicas, como lavar o cocinar. Intenta salir un poco.

Cuándo preocuparse

No debo preocuparme por mi bebé si tiene…

  • Hipo
  • Pequeño sangrado vaginal (metrorragia) en las niñas: es como una “pequeña regla” por un descenso brusco tras el nacimiento de los estrógenos (hormonas sexuales femeninas) que recibían a través de la placenta dentro del útero. Cede en poco tiempo.
  • Ruido nasal : el llamado “cornaje nasal” es un ruido como de obstrucción de las fosas nasales que es normal en el recién nacido por una pequeña inflamación de la mucosa nasal (rinitis) por sequedad.
  • Erupción en la piel consistente en “ronchas rojas” con un pequeño “granito” central. Se llama “Eritema Tóxico” del recién nacido, pero es una lesión benigna muy frecuente, que se resuelve en pocos días.
  • Manchas de color naranja- ladrillo en el pañal: este hallazgo corresponde a la presencia en la orina de cristales de urato, lo cual es normal en los primeros días de vida, dado que la orina del recién nacido suele estar muy concentrada (si se prolonga muchos días, puede ser un signo de insuficiente alimentación)

Debo de acudir a un servicio de Urgencias Pediátricas si mi bebé…

  • Tiene Tª > 37,5- 38ºC
  • Rechaza la alimentación de forma mantenida
  • Presenta vómitos repetidos
  • Respira con dificultad

Estas pocas situaciones precisan valoración médica no demorable por parte de un pediatra, porque pueden corresponder a enfermedades con necesidad de tratamientos urgentes. Por el contrario, siempre que veamos que nuestro bebé mantiene buen estado general, una temperatura normal y una alimentación adecuada, debemos estar tranquilos porque estos son los indicadores más importantes de salud en un recién nacido.

Recuerda que cada bebé tiene un ritmo de desarrollo diferente.

Si acabáis de ser padres, con seguridad estáis experimentando muchas sensaciones nunca antes vividas. La llegada del primer bebé al hogar es un momento de gran alegría, pero también de preocupaciones y dudas sobre muchas cuestiones que surgen en el día a día del cuidado de un recién nacido.

Temperaturas recomendadas para el recién nacido
Medición Rango Normal
Temperatura ambiente 22 - 26ºC
Temperatura axilar 36.5 - 37.4ºC

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