¿Por Qué Mi Bebé No Sabe Succionar del Biberón? Causas y Soluciones
La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé hasta los 6 meses de vida, pero, en ocasiones, no es posible ofrecer lactancia materna exclusiva o hace falta suplementar con biberón. No siempre es posible ofrecer lactancia exclusiva hasta los 6 meses. El problema es que la primera vez que intentas dar una toma a tu peque con biberón, este se niega, vuelve la cabeza, cierra la boca y se enfada cada vez más porque quiere comer, pero no del biberón. Y tú cada vez te pones más nerviosa, porque es necesario que aprenda a comer en biberón… ¡Tranquila! Ten mucha paciencia. Todos los cambios llevan su tiempo.
Causas del Rechazo al Biberón
Es común que algunos bebés no quieran el biberón, sobre todo si están acostumbrados a la lactancia materna o si hay algún cambio en su rutina de alimentación. Existen muchas situaciones que pueden provocar una huelga de lactancia. Es muy importante que la madre tenga confianza en sí misma y en su bebé: el niño sabe cómo engancharse y ella está capacitada para alimentarlo.
- Experiencia Emocional: Si lo has amamantado, es posible que tu bebé prefiera el contacto y la experiencia emocional de la lactancia, y que rechace el biberón porque le resulta algo extraño o incluso incómodo.
- Flujo de la Tetina: El flujo de la tetina, es decir, la cantidad de leche que pasa por ella, también puede ser un factor importante. Si es demasiado rápido, el bebé puede sentirse abrumado y rechazar el biberón.
- Sabor de la Leche: El sabor puede variar si estás usando leche de fórmula o incluso leche materna descongelada, especialmente si esta última ha cambiado de temperatura o estado.
- Confusión Tetina-Pezón: Hablamos de síndrome de confusión tetina chupete cuando un bebé no quiere pecho o consigue mamar de él debido a que se ha acostumbrado a la tetina del biberón.
- Estrés: Otra causa para que se produzca una huelga de lactancia puede ser el estrés de la madre o del propio bebé.
- Olores Fuertes: También hay que descartar que el niño esté notando el olor fuerte de alguna crema que se esté aplicando la madre en la zona del pecho o incluso en el pezón (tipo Purelan).
El Síndrome de Confusión del Pezón
El síndrome de confusión del pezón es una manifestación de que, en algunos casos, la lactancia puede convertirse en algo más complejo que una función natural. A pesar de que se trata de un tema controvertido, la confusión del pezón o síndrome tetina-pezón depende en buena parte de los bebés. Algunos pueden succionar cualquier dispositivo relacionado con la lactancia, mientras que otros se muestran más exigentes y rechazan el pecho después de haber probado el biberón.
Las casas comerciales que trabajan con tetinas suelen afirmar que son muy similares al pezón materno, pero no es así. A pesar de los avances, las diferencias entre pezón y tetina siguen siendo notables y el lactante puede detectarlas de inmediato. El biberón y el pecho le imponen diferentes dinámicas relacionadas con el grado de esfuerzo. Asimismo, la colocación de la lengua y de los labios es distinta en cada caso.
El principal cambio es que la succión del pezón proporciona un flujo más lento y más fisiológico, por lo que es difícil atragantarse. El biberón, por el contrario, vierte un volumen mayor en menos tiempo y el bebé debe interponer la lengua para evitar que la boca se llene de líquido.
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En algunos casos, los lactantes que han probado el biberón unas pocas veces comienzan a rechazar el pecho, porque parece que olvidan cómo alimentarse a través de él. En algunos casos muy particulares, los pezones pueden no estar totalmente formados o presentan algunas particularidades que hacen un poco más difícil la lactancia. El normal sobresale algunos milímetros de la areola. Luego, existe el pezón plano, que no tiene relieve, pero que se hace más protuberante con el estímulo de la succión.
Los tipos de pechos con más inconvenientes son los que tienen los pezones invertidos, ya que presentan una depresión que dificulta el flujo de leche. Hay diversos grados de reacciones negativas. Algunos lloran, están inquietos o protestan un poco, pero al final toman el pezón materno. En otros casos, parecen no encontrarlo y buscan con frustración de un lado a otro, aunque sin asirse. También pueden reaccionar mal cuando se les trata de colocar en la posición para amamantar y empujan el pecho con las manos para alejarlo.
Cuando se produce un mayor rechazo, lloran mucho y se agitan agresivamente al intentar acercarlos. El problema es que esta actitud puede afectar a la alimentación y la salud de los bebés.
Señales de Confusión Tetina-Pezón
Tu bebé te dará algunas señales de que sufre síndrome de confusión tetina-pezón. Otra señal de que tu bebé se ha acostumbrado al biberón y no quiere ya pecho materno es que mueva la cabeza de un lado a otro, buscando el pezón, pero sin encontrarlo.
Soluciones y Consejos Prácticos
El bebé tiene que hacerse a un tipo diferente de alimentación, por lo que es normal que al principio le cueste. Si por ejemplo tienes que volver al trabajo, no pruebes a darle biberón el día de antes, hazlo un par de semanas antes. No te pongas nerviosa. Cuanto más nerviosa y estresada estés, más nervioso se pondrá el bebé. Ellos notan nuestro estado de ánimo, así que tienes que estar tranquila. Respira hondo y confía en que lo acabará cogiendo (ningún bebé se muere de hambre por no agarrar el biberón). Crea un ambiente relajado y nunca le obligues ni le metas el biberón a la fuerza.
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- Paciencia y Gradualidad: Sé paciente y empieza gradualmente y con tiempo.
- Ambiente Relajado: Crea un ambiente relajado y nunca le obligues ni le metas el biberón a la fuerza.
- Ofrece el Biberón Después de la Toma de Pecho: Las primeras veces, ofrécele el biberón tras una toma de pecho para que no tenga mucha hambre y no se ponga nervioso.
- Que Otra Persona lo Intente: Deja que pruebe otra persona de la familia. Si le das el biberón tú, es normal que lo rechace y se ponga nervioso, ya que sabe que el pecho está justo a su alcance y no entiende por qué no puede comer de él como siempre.
- Prueba Diferentes Tetinas: Existen tetinas más similares al pecho materno y con un flujo de leche lento, para que la leche salga de manera más lenta y parecida a como sale la leche materna.
- Cuida la Postura: Cuida la postura al darle el biberón.
- Comprueba la Temperatura de la Leche: Comprueba que la temperatura de la leche es la adecuada. Es mejor que esté tibia, ni muy caliente ni muy fría, similar a la temperatura de la leche materna. No obstante, a algunos bebés les gusta más que esté un poco calentita.
- Prueba Diferentes Leches de Fórmula: Prueba diferentes leches de fórmula para lactantes. Puede que el problema no sea la tetina ni el biberón en sí, sino el sabor de la leche, que no es igual que el de la leche materna. Por eso, se aconseja probar con diferentes marcas de leche de fórmula.
- Varía los Momentos del Día: Prueba en varios momentos del día diferentes. Por la mañana, después de la siesta, antes de dormir… A ver si en alguno de ellos está más receptivo.
- Vaso de Entrenamiento o Cereales: Si nada funciona y el niño ya tiene 5 meses, puedes probar a darle la leche en un vaso de entrenamiento. Si tiene 5 meses, puedes probar también a mezclar la leche con cereales sin gluten para que esté un poco más espesa y el sabor sea más agradable.
- Contacto Piel con Piel: Aumentar el contacto piel con piel sin obligarle a que agarre el pecho. Caminar con el bebé en brazos o con un portabebés.
- Evitar el Biberón: La única forma 100% efectiva de evitar la confusión tetina-pezón es no darle el biberón nunca a tu bebé y optar por la lactancia materna exclusiva durante un mínimo de seis meses.
Técnicas Alternativas
Si te has decantado por la lactancia mixta y comienzas a observar que hay un rechazo al pecho, lo mejor es suprimir las fórmulas, para que puedas proseguir con la lactancia materna. Recuerda que la Asociación Española de Pediatría la recomienda para los primeros meses de vida.
- Relactador: El relactador es un recipiente con una sonda fina que se fija con esparadrapo al pezón cuando vas a dar el pecho. Puedes colocar en su interior leche materna o proporcionar al bebé alimentación complementaria. Es una manera de sustituir al biberón sin separar al bebé del pecho, pues va a seguir succionando del pezón.
- Jeringa-Dedo: Si lo que quieres darle es leche extraída, lo más apropiado es utilizar el método jeringa-dedo. Se trata de ofrecerle algo que no sea la tetina para tratar de recuperar lo natural. Consiste en introducir un dedo en la boca, sin forzar, empujando la arcada superior. En esta postura, se vierte leche materna de una jeringa, lentamente, dentro de la boca. De esta manera, el bebé va a colocar la lengua en la misma posición que adopta al mamar del pezón, y con paciencia se le puede entrenar de nuevo.
- Compresión de la Mama: Para los que empiezan a mamar, pero al rato se frustran, puede que la velocidad con la que fluye la leche sea un problema. En ese caso, puedes comprimir la mama para ayudar a que el volumen sea mayor y se quede más tranquilo, aunque también es posible recurrir al relactador.
¿Qué Hacer Durante una Huelga de Lactancia?
En caso de rechazo frontal al enganche, la madre debe sacarse la leche para mantener la producción y evitar la ingurgitación mamaria. A continuación hay que tratar de volver a la situación previa. Para ello, si se identifica la causa se debe evitar o reducir. No obstante, puede ser necesario un tiempo para que las tomas vuelvan a ser como al principio.
Consideraciones Adicionales
Algunas condiciones físicas pueden dificultar la succión, como:
- Anquiloglosia: Lengua sujeta en exceso al suelo de la boca por un frenillo sublingual corto.
- Macroglosia: Lengua demasiado grande, que sale en parte de la boca incluso en reposo.
- Retrognatia: Mandíbula inferior retrasada en exceso.
- Paladar Hendido y/o Labio Leporino: Estas son malformaciones congénitas que impiden la formación del vacío intra-oral imprescindible para succionar.
- Hipertonía: Exceso de tono muscular, estos bebés se muestran sobre-estimulados, suelen ser inquietos, irritables y tienden a arquearse y a estar en tensión incluso cuando se alimentan.
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