¿Por qué mi bebé se despierta al dejarlo en la cuna y cómo solucionarlo?

19.11.2025

¿Te cuesta mucho pasar a tu bebé de los brazos a la cuna? Cuando lo vas a acostar… ¿Abre los ojos y empieza a llorar porque no quiere quedarse ahí dormidito? No te preocupes, no estás haciendo nada mal. De hecho, suele pasar muy frecuentemente. Él quiere estar en contacto contigo y prefiere tus brazos a su cuna. Sin embargo, existen algunos trucos para evitar que esto pase.

Dormir a un bebé puede resultar una tarea difícil y muchas veces recurrimos a dormirlo en brazos porque es cuando más tranquilito se queda. Y entonces, pasarlo a su cuna sin que despierte es todavía más complicado. Necesita sentirse protegido y a salvo y tú eres su espacio seguro.

Para dejar a tu bebé en la cuna sin que se despierte es importante que tengas paciencia y confíes porque se trata de un proceso adaptativo y evolutivo y lleva su tiempo. Una vez interiorices esto, seguro que se te hace más llevadero y consigues que tu bebé se duerma tranquilito en su cuna o nido y consiga tener un sueño autónomo.

Fases del sueño en bebés

¿Sabías que los adultos tenemos 5 fases del sueño mientras que los bebés nacen solo con 2? Con el paso del tiempo, van apareciendo las otras fases que se van compenetrando con las necesidades biológicas del bebé. Las dos fases del sueño de los bebés son: Fase de SUEÑO PROFUNDO (No REM) y Fase de SUEÑO LIGERO (REM). Pero, ¿Cómo saber si mi bebé sigue en fase REM o ya esta en la fase de SUEÑO PROFUNDO?

Ahora que ya sabes diferenciar entre estas dos fases, es importante que esperes entre 20-30 minutos desde que el bebé se ha dormido, que es cuando entra en la fase de SUEÑO PROFUNDO.

Lea también: Frecuencia de nacimientos

Diferencias entre sueño ligero (REM) y sueño profundo (No REM)

SUEÑO LIGERO (REM) 🐆 SUEÑO PROFUNDO (NO REM) 🐢
-Respiración del bebé: rápida, irregular y ligera.
-Sus ojos: se mueven, parpadean e incluso se abren ligeramente.
-Movimientos: esporádicos de succión o suspiros.

Sensación de caída al acostarlo

Otras de las razones más comunes por las que nuestro bebé se suele despertar cuando lo tumbamos en su cuna o nido, es por la sensación de caída al acostarlo. Los bebés permanecen durante 9 meses en el vientre materno donde están flotando y no están expuestos a la gravedad, por lo que cuando nacen, la sensación de estar tumbados sobre su espalda les parece como si se cayeran al vacío. Cuando esto pasa, extienden sus brazos y se llevan un gran susto. Muchas veces, cuando se quedan dormiditos en nuestros brazos y queremos pasarlos a la cuna o nido, esta sensación los despierta y lloran asustados.

Sensación de protección

Cuando un bebé se duerme en brazos, se siente protegido y arropado. Sin embargo, cuando lo pasas a su cuna o cama, puede sentirse desprotegido y expuesto. Utiliza una mantita o arrullo para arroparlo y que sea esa misma la que lo cubra cuando lo acuestas. Así tendrá esa sensación de protección todo el tiempo. No lo tumbes en un espacio demasiado amplio, porque se sentirá desprotegido. Además, te aconsejamos que una vez lo has acostado, mantengas el contacto durante un rato poniendo tu mano sobre su pecho para que se relaje.

Ciclos de sueño cortos

Cuando los bebés son muy pequeños tienen muchos despertares ya que sus ciclos de sueño son mas cortos, de unos 50-60 minutos. Este paso de sueño profundo a ligero es muy vulnerable por lo que es muy fácil que se despierten y reclamen cualquier cosa. Es decir que cada hora, tienen períodos de sueño más sensibles. Si en este momento en que se despiertan nos sienten cerca y podemos calmarlos, se dormirán más fácil y rápidamente.

El colecho, practicado de forma segura, es una muy buena forma de acostar al bebé cerca de nosotros y así promover el descanso de toda la familia. Nuestra cuna nido de colecho te permite tener a tu bebé siempre a tu lado, ya sea en el sofá, cama, alfombra… y es la solución ideal para asegurar su descanso. Mucho más confortable que la tradicional cuna, está diseñada para que el bebé pueda dormir cerca los padres de forma segura.

Productos recomendados

  • Rulo de fibra hueca siliconada: que después podrás utilizar aparte como cojín protector.
  • Saco de dormir o Saco 4 estaciones: Te aconsejamos que junto con tu nido de colecho, adquieras también uno de nuestros saquitos, que abrigarán a tu bebé mientras duerme y sin que se destape.
  • Cuña antireflujo: diseñada para proporcionar al bebé la inclinación ideal y ayudarle a dormir mejor. Muchas veces cuando los bebés son pequeñitos, tienen cólicos o reflujo. Nuestra cuña elevadora tiene una inclinación del 15%, tal y como recomiendan los pediatras.
  • Sábana salvababas: diseñadas exclusivamente para nuestro nido, lo protegen de las manchas para no tener que lavar la funda al completo. También se pueden utilizar en el carrito o la cuna. Un producto imprescindible, ya que los bebés manchan mucho.

Otras consideraciones

¿Cada vez que intentas acostar al bebé se despierta? ¿Te da la sensación de que la cuna y el carrito tienen pinchos? Los ciclos de sueño del bebé son más cortos, 50-60 minutos, así que tienen periodos de sueño vulnerables cada hora o menos.

Lea también: Soluciones para noches tranquilas

Mi nombre es Irene. Soy Enfermera de Pediatría, Especialista en Lactancia Materna, formada en Acompañamiento en la Maternidad y Asesora de BLW y Crianza.Para mí, la enfermería pediátrica no tiene sentido si no es cuidando y acompañando tanto al bebé como a sus papás. Estoy a tu lado, escuchando tus miedos, dificultades y deseos, validando y dando espacio.

Claro, de repente llega un bebé a la familia y nos desmonta todo.

Está es una de las frases que más veces me decís todas las mamás y los papás.

Es duro aceptar que los bebés presentan unos patrones de sueño diferentes al de los adultos y tienen necesidades diferentes a la de los adultos. La primera necesidad y más destacable: el contacto a todas horas, sí, también durante el sueño. Esta situación causa mucha frustración y estrés en las familias y despiertan muchas preguntas sobre cómo dormir a un bebé.

De forma natural, los bebés piden atención, ya que dependen de sus padres para vivir.

Lea también: Manzanilla y bebés: ¿es seguro?

Consejos adicionales

  1. Que el bebé aprenda a dormir por sí mismo, adquiriendo habilidades que le hagan tranquilizarse solo, como el chupete, ciertas posturas, o dormir envuelto en un arrullo, ya que le dará seguridad y protección. Si vemos que no puede dormirse solo, se aconseja, esperar unos minutos antes de responder a las quejas del niño. Si llora, debemos consolarlo con caricias y frases cariñosas.
  2. Inculcarle rutinas es necesario para indicarle que es de noche y tiene que dormir. Cuando notes que durante la noche ya duerme más tiempo seguido sin despertarse, y no pide comida (o se despierta pero no busca la teta), no se la ofrezcas en forma automática: realiza la contención y acompáñalo para que vuelva a conciliar el sueño tranquilo. Eso sí, si el bebé tiene hambre y demanda comida, no lo dudes, dale más leche: la succión no sólo satisface su apetito sino que lo ayuda a relajarse y a sentir tu cercanía.

Es súper importante que te asegures de que queda bien saciado, y cuando empiece con una succión débil o a jugar con tu pecho suavemente porque se está quedando dormido, entonces es el momento perfecto para quitársela.

El objetivo es que tu bebé incorpore una nueva manera de conciliar el sueño, pero con la misma contención. Por ejemplo: si habitualmente le das el pecho acostados en tu cama y una vez dormido lo trasladas a su cuna, pero a su vez haces la toma si te lo pide y te quedas con él hasta que se duerma. Es decir, no le ofrezcas el pecho, pero tampoco te rehúses a dárselo si te lo pide.

Es probable que si tu bebé sólo duerme en brazos, al principio tengas que estar con él, acunarlo y cantarle para que se relaje. ¡No te preocupes!

Muchas madres dicen que su bebé se mueve mucho al dormir. Si tu bebé se mueve mucho mientras duerme…, no te preocupes: ¡es completamente normal! La fase del sueño inquieto ocupa la mayor parte de este ciclo (entre el 50 y el 60 %). Durante este tiempo, el bebé se mueve, se chupa el dedo o el chupete e incluso puede hacer ruiditos.

Todos los expertos coinciden en una cos: recomiendan poner a dormir a los recién nacidos tumbados boca arriba durante los primeros pocos meses de vida (esta posición reduce el riesgo de muerte súbita infantil en un 50 %) aunque te parezca que tu bebé está más cómodo bocabajo cuando lo tienes en brazos. A partir de los seis meses de edad, el bebé será capaz de girarse por sí solo y es posible que lo encuentres durmiendo bocabajo, aunque tú lo pongas en la cuna boca arriba.

A no ser que a tu bebé le cueste dormirse, los recién nacidos duermen entre 14 y 18 horas al día (pero no del tirón, por desgracia, por más que los padres TAMBIÉN necesiten dormir…), con ciclos de sueño que pueden oscilar entre 30 minutos y 2 horas, o incluso más en el caso de algunos niños. Los recién nacidos no distinguen entre día y noche y pueden dormir incluso más durante el día.

Por cierto, cada bebé es un mundo. Algunos duermen mucho...

A partir de ahora, tu bebé dormirá entre 12 y 15 horas al día. Poco a poco, irás descubriendo sus patrones de sueño y serás capaz de anticipar cuándo necesita dormir: además de durante la noche, tu bebé necesitará hacer tres siestas hasta que tenga seis meses (una por la mañana, una al mediodía y una al final del día) y, en los meses siguientes, pasará a hacer solo dos siestas (una por la mañana y otra por la tarde).

Cuando cumpla los cuatro meses, será capaz de quedarse dormido solo y de volver a dormirse solo si se despierta.

Entre las ocho y las diez semanas de vida, el bebé ya es capaz de diferenciar el día de la noche. Y cuando tenga entre cinco y seis meses, podrás empezar a aplicar una rutina de sueño para ayudarlo a dormirse más fácilmente.

El tercer mes de vida de un bebé suele ser un acontecimiento que los padres y las madres con falta de sueño esperan impacientes. Y es que, a esta edad, un bebé normalmente pesa cinco o más kilos, lo suficiente para poder esperar entre dos tomas. Por este mismo motivo, llegados a este punto, algunos bebés empiezan a dormir más durante la noche que durante el día, y a intervalos más largos.

Asegúrate de que el bebé se sienta seguro y tranquilo en su ambiente, en todas las edades. En los primeros meses, procura tenerlo en brazos y que te sienta cerca, y luego establece rutinas y crea un entorno seguro.

A partir de los seis meses, más o menos, un niño puede sentirse seguro con un peluche o con las rutinas que le marques.

La rutina nocturna es un conjunto de momentos calmantes que dura toda la noche: regresar a casa, tiempo de calidad, baño, juego, comidas, etc. Estas rutinas funcionan como momentos tranquilizadores para el niño, porque le permiten anticipar qué ocurrirá a continuación. La rutina de la hora de dormir está relacionada con la separación que implica este momento. Es más breve y sirve como transición entre el momento en el que estáis juntos y el momento en el que el niño duerme en su cuna o cama.

Vamos a revelarte un secreto para establecer una rutina de sueño eficaz: repítela cada día para que tu bebé detecte pistas y asocie cada momento con el paso siguiente. Prepararlo para una siesta será diferente de prepararlo para dormir por la noche. Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje (recuerda que no conviene que sea «demasiado largo» porque tendrás que dárselo cada noche), luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir.

Durante los primeros meses de vida, el bebé está perdido e intenta encontrar lo que ha conocido durante nueve meses: cercanía, calidez, movimiento, sujeción y contacto humano. Le resultará más fácil dormirse en brazos de su madre o padre.

Puedes dormir a tu bebé en brazos mientras los dos queráis que así sea. Si un día descubres que esta manera de dormirlo te obliga a levantarte varias veces por la noche porque se despierta y te hartas, puedes probar a hacerlo de otro modo.

Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer. Pero también es posible que hayas vivido situaciones en las que tu bebé parece estar en plena forma… aunque sea su hora de dormir. Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.

Es por la noche, el bebé está limpio y ha comido, notas que está cansado, pero, aun así, nada parece calmarlo. Esta situación, muy conocida y generalizada entre padres y madres (no te quepa duda), es completamente normal: es el llanto nocturno, también conocido como «descarga nocturna» porque suele ser más estridente cuando se hace de noche.

Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.

Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido.

Si no necesita que le cambies el pañal, si no le están saliendo los dientes y no hay nada más que le moleste (por ejemplo, si tiene piel atópica y le pica o si hace demasiado calor), es posible que el bebé se despierte simplemente porque está entre dos ciclos de sueño.

Es normal que los bebés se despierten por la noche durante los primeros meses, porque sus ciclos de sueño son cortos y necesitan comer de noche. Más adelante, si esto sigue ocurriendo, conviene plantearse los hábitos de sueño del niño, si se despierta en el mismo estado que cuando lo acostaste o no y qué recursos tiene para volverse a dormir.

Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.

Esta fase es perfectamente normal en un bebé y sucede en torno a los ocho meses de edad.

Si es el caso, notarás que a tu hijo cada vez le costará más quedarse dormido: puede parecer contradictorio, pero cuanto más cansado está un niño, más le cuesta dormirse.

No se recomienda privar a un niño de sueño durante el día para que duerma mejor de noche, porque lo que se consigue es justo lo contrario: cuando un niño está demasiado cansado le cuesta más dormirse por la noche.

tags: #bebé #se #despierta #al #dejarlo #en

Publicaciones populares: