Beneficios de la Lactancia Materna según el IMSS

26.11.2025

Pocos son los que hoy en día cuestionan los beneficios de la lactancia materna. Por sus múltiples beneficios, la leche humana es el mejor alimento que se puede otorgar desde el nacimiento a todo recién nacido; por supuesto, contiene los nutrientes (vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbonos y grasas de fácil digestión) necesarios el crecimiento y desarrollo para los lactantes, pero además los lactantes amamantados presentan una menor morbilidad y mortalidad por infecciones gastrointestinales y respiratorias.

También el amamantamiento se ha relacionado con mayor coeficiente intelectual, así como menor riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, asma y leucemia. Además la leche humana posee hormonas, factores de crecimiento, anticuerpos, acción antimicrobiana y estimula el desarrollo del sistema inmune.

Lactancia Materna y el Manejo del Dolor

Otro punto a destacar es que en años recientes la lactancia materna (LM) se ha utilizado para el manejo no farmacológico del dolor agudo provocado por procedimientos médicos en recién nacido y lactantes. Por todo lo anterior, a la LM no solamente se le considera como alimento, sino como un "tejido líquido" que no tiene comparación con los sucedáneos de la leche (SL) humana.

Con respecto al dolor, se ha reconocido que los neonatos expuestos a repetidos procedimientos (venopunciones, punciones capilares y aplicación subcutánea o intramuscular de medicamentos) en las primeras horas de vida, aprenden a anticipar el dolor y presentan respuestas más intensas durante estos procedimientos en comparación a los neonatos no expuestos a los mismos.

Específicamente, para el manejo del dolor en la aplicación de vacunas, el uso de fármacos es poco recomendado, prefiriéndose intervenciones no farmacológicas puesto que los efectos adversos son casi nulos. Dentro de estas últimas, tanto la administración de alimentos dulces, que el bebé esté succionando durante y después de la aplicación (por ejemplo, con chupones), así como ofrecer SL o LM han demostrado ser efectivas y seguras.

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Con respecto a la LM, en los últimos años se han realizado ensayos clínicos controlados para determinar su eficacia para disminuir el dolor después de la vacunación. Por ejemplo, Dilli y cols. incluyeron 162 lactantes menores de 6 meses de edad; a 77 se les administró LM antes y durante la aplicación de la vacuna de hepatitis B y a 85 no se les dio analgesia. Efe y cols. incluyeron a 66 lactantes entre 2 a 4 meses de edad; se dividieron en 2 grupos, uno recibió LM antes y durante la vacunación de difteria-tosferina-tétanos y el otro grupo sin analgesia. Moddares y cols. incluyeron a 130 recién nacidos; 65 recibieron LM durante y después de la vacunación de hepatitis B y los otros 65 recién nacidos fueron grupo control. Abdel Razek y cols. incluyeron a 120 lactantes de 1 a 12 meses de edad, divididos en 2 grupos; uno que recibió LM durante y después de la aplicación de la vacuna de hepatitis B, y otro grupo no recibió ninguna maniobra analgésica.

Ensayo Clínico Controlado

Se realizó un ensayo clínico controlado y aleatorizado con tres ramas: LM, SL y un tercer grupo al cual no se les dio alguna intervención (control). Se incluyeron niños que tuvieron peso al nacimiento > 2,5 kg, con adecuada tolerancia a la vía oral, y que estuvieran alimentados en ese momento tanto con LM como con SL (es decir, con alimentación mixta).

La asignación a cualquiera de los brazos de intervención fue aleatoria; el proceso de aleatorización se realizó antes del inicio del estudio, mediante la generación de números aleatorios por computadora. Para mantener oculta la secuencia de la aleatorización para la aplicación de la intervención (LM, SL o control), se conservó en sobres cerrados y opacos hasta que cada paciente fue seleccionado y se firmó el consentimiento informado.

Uno de los investigadores (JNZC) entregó, de manera subsecuente, a los padres el sobre opaco. Fueron dos: manejo del dolor con el uso de LM, SL o nada y la segunda fue la vacunación que ocasiona el dolor. Para el grupo de LM la maniobra consistió en ofrecer al niño/a lactancia materna, dos minutos antes de vacunación. En el caso del grupo que recibió SL, también dos minutos antes de la vacunación se ofreció en un biberón 0,6 ml de SL por kilo de peso.

Mientras que los niños del tercer grupo no recibieron maniobra alguna. Cada niño o niña que ingresó al estudio se videograbó desde del término de la LM o SL, durante la aplicación de la vacuna y hasta 120 segundos posterior a la vacunación. Cada vídeo fue enviado a dos observadores independientes.

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Uno de ellos (MAVK) cuantificó el tiempo de llanto desde la aplicación de la vacuna hasta el término del llanto. La duración del llanto se clasificó como la duración del primer llanto (vibraciones vocales armónicas, escuchadas en el primer lanzamiento de llanto después de la aplicación de la vacuna) y la duración del llanto total (llanto persistente desde la aplicación de la vacuna, incluyendo múltiples frecuencias moduladas periódicamente con periodos de 1 segundo entre cada intervalo de llanto emitido.

El otro observador (VGA) calificó la intensidad del dolor con la escala del Hospital Universitario Pediátrico de Wisconsin (HUPW) inmediatamente tras la vacunación, y posteriormente a los 30, 60, 90 y 120 segundos. Antes del inicio del estudio, ambos observadores fueron estandarizados.

Los datos se presentan como frecuencias absolutas y porcentajes; las variables cuantitativas se presentan como mediana y valores mínimo (min.) y máximo (máx.), en virtud que no tuvieron una distribución normal. Para la comparación de variables cuantitativas de tres grupos se utilizó Kruskal Wallis y U de Mann Whitney como prueba post-hoc. Mientras que la comparación de las variables cualitativas entre los grupos fue con prueba de Chi-cuadrado.

Por último, se calcularon curvas de Kaplan-Meier a fin de comparar el tiempo para que terminara el llanto posterior a la vacunación entre los grupos; la comparación de las curvas fue con el estadístico Log-rank.

El tamaño muestral se calculó considerando una disminución del tiempo de llanto de 40% en los niños que reciben LM en comparación de aquellos que no la reciben. Se asumió que el recibir SL era equivalente a la LM.

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Se incluyeron un total de 144 lactantes de dos a seis meses de edad, con una mediana de cuatro meses; 74 fueron de sexo masculino (51,4%), la mediana del peso fue de 6 kg (mín. 3,8, máx. 8,3) y la mediana de la talla de 59 cm (mín. 51 cm, máx. 69 cm).

En la figura 1 se describe el flujo de los pacientes desde su selección hasta la conclusión del estudio, incluyendo los eventos que condicionaron que los lactantes fueran excluidos. Como se observa, el motivo principal de exclusión fue relacionado a que no se pudo concretar el cegamiento apropiadamente.

En la figura 2 se comparan las calificaciones de la intensidad del dolor mediante la escala del HUPW a través del tiempo entre los tres grupos de estudio. Como se observa, desde la calificación inmediatamente tras la vacunación existe una tendencia a que la LM controla mejor el dolor en los lactantes en los cinco tiempos evaluados; pero únicamente para los 90 y 120 segundos posterior a la vacunación se determinó diferencia estadísticamente significativa entre los tres grupos (p = 0,006 y 0,003, respectivamente).

En el análisis post-hoc se estableció que esta diferencia fue debida a que en el grupo LM la calificación del llanto fue estadísticamente menor que las obtenidas en el grupo SL y del grupo control, tanto a los 90 y a los 120 segundos.

El tiempo de llanto entre los grupos se describe en la tabla II. La mediana de tiempo (en segundos) para el inicio del llanto tras la vacunación fue similar entre los tres grupos.

Sin embargo, la duración total del llanto (desde el inicio del llanto hasta que el bebé dejó de llorar) fue menor en el grupo que recibió LM (mediana 19 segundos), en comparación con los 41 segundos del grupo SL y del grupo control (LM vs. SL p = 0,027, LM vs control p = 0,003).

Duración del llanto total: llanto persistente desde la aplicación de la vacuna, incluyendo múltiples frecuencias moduladas periódicamente con periodos de 1 segundo entre cada intervalo de llanto emitido.

Por último, en la figura 3 se presenta la comparación del tiempo en segundos para que el llanto desaparezca, entre los grupos.

Los resultados de este estudio demuestran que la LM es efectiva para el control del dolor agudo ocasionado por la vacunación en lactantes menores de seis meses. Si bien esta observación ya ha sido descrita en otros estudios en los que se demuestra la eficacia de la LM previa, durante y después de la aplicación de la vacuna, comparado con un grupo control, es conveniente mencionar que dichos estudios tienen problemas metodológicos, por ejemplo, en el estudio de Dilli y cols. y Abdel Razek y cols. los observadores no estuvieron cegados al momento de calificar el dolor.

Harrison y cols. publicaron un metaanálisis del manejo del dolor posterior a la vacunación en menores de 1 año de edad, en el que incluyeron 10 estudios con un total de 1.066 lactantes. Se demostró la eficacia de la lactancia materna en comparación con cualquiera de las siguientes intervenciones: agua oral, caricias, glucosa oral, anestésico tópico o masaje. Sin embargo, los estudios fueron clasificados como de alto riesgo de sesgo, ya que no se realizó cegamiento a participantes o al personal.

Se ha descrito que la LM tiene efectos analgésicos, dentro de los que se incluyen la presencia de una persona reconfortante (madre), la sensación física de contacto piel a piel, la distracción de la atención y la dulzura de la leche materna. Además, la LM contiene triptófano, un precursor de la melatonina que tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias, y estimula la producción de endorfinas.

Ramenghi y cols., en recién nacidos pretérmino, comparó el manejo del dolor a través de la administración de sacarosa por succión y por sonda gástrica, teniendo efecto analgésico solo en el grupo que se le administró por succión.

El manejo del dolor agudo en pediatría ha ido evolucionando y, a pesar de que desde el 2001 se han implementado recomendaciones por especialistas, hasta el momento existen limitantes por lo cual algunos profesionales de la salud continúan sin utilizar de forma rutinaria tratamiento farmacológico o no farmacológico cuando se realiza algún procedimiento médico que provoque dolor agudo en el paciente.

Las barreras que hasta el momento continúan presentando son que el manejo del dolor es más tardado que el procedimiento que se va a realizar, preocupación por los efectos adversos de los medicamentos, tiempo insuficiente para premedicar o preparar al paciente antes del procedimiento, falta de personal y espacio para aplicación de la analgesia y la baja prioridad que se da al manejo del dolor por el personal médico.

La mayoría de las limitaciones descritas pueden ser salvadas con el uso de la LM antes de algún procedimiento doloroso en lactantes, ya que no se requiere de una preparación ni personal extra para realizar esta maniobra, a diferencia del resto de las medidas no farmacológicas que se emplean.

No hubo diferencia estadística entre el grupo control y el grupo que recibió SL. Por ejemplo, Skogsdal y cols. compararon el SL con glucosa al 10% y 30%, donde se demostró que ni la glucosa al 10% ni el SL eran efectivos para el control del dolor en neonatos. Por otro lado, Shah y cols. realizaron un metaanálisis donde incluyeron 11 estudios que comparaban la LM o SL con glucosa/sacarosa o no aplicar ninguna maniobra; los resultados no fueron suficientes para demostrar la eficacia del SL en el manejo agudo del dolor en lactantes.

Apoyo a la Lactancia Materna: Un Tema de Salud Nacional

Ante esta situación UNICEF se dio a la tarea de poner el tema de lactancia materna como prioritario en la agenda nacional e involucrando a todos los sectores.

Como resultados de todos los esfuerzos realizados el índice de lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida de los bebés se duplicó en México en los últimos tres años, según datos de la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) 2015. La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida en el país era de 14.4%, (ENSANUT 2012) mientras que para 2015 había aumentado a 30.8% (ENIM 2015).

Apoyar la lactancia materna es un tema de salud nacional. Los bebés que se alimentan con leche materna tienen seis veces más probabilidades de sobrevivir; gozarán de mejor salud porque previene infecciones gastrointestinales y respiratorias, obesidad, diabetes, leucemia, alergias, cáncer infantil, presión arterial elevada, colesterol alto y enfermedades digestivas.

También fortalece el vínculo afectivo entre la madre y el bebé, quien desarrolla mayor seguridad, autoestima y altos niveles de inteligencia.

Los beneficios de amamantar para las mujeres también son muchos: se recuperan más rápido del parto, tienen menos riesgos de hemorragias y de depresión post parto, regresan al peso original en menor tiempo, reducen las probabilidades de enfermedades como diabetes tipo II, osteoporosis, cáncer, hipertensión y problemas cardiacos.

A pesar de todo esto, sólo 1 de cada 10 mujeres que trabajan amamantan a sus bebes, el resto les dan formulas artificiales.

El consumo generalizado de la leche materna también apoya al presupuesto familiar porque es gratuita y ayuda substancialmente a reducir gastos en cuidados médicos y alimentos.

Lactancia Materna y la Empresa

Apoyar la lactancia materna desde la empresa tiene un impacto en la productividad, porque reduce hasta un 35% las incidencias de salud de los niños y niñas en el primer año, y reduce el ausentismo de las madres y padres entre un 30 y un 70%. Por ello, impulsar una cultura laboral de apoyo a la lactancia es una gran oportunidad para cambiar la vida de miles de niños en México y de sus familias, tanto al interior como al exterior de la empresa.

Otros beneficios adicionales de la promoción de la lactancia en el lugar de trabajo es la disminución en la rotación del personal y la retención de talento, así como una mejor satisfacción por parte de las mujeres trabajadoras y del personal en general, una mayor lealtad y desempeño, y la construcción de un capital social en beneficio de la reputación empresarial.

Apoyar la lactancia es una inversión rentable de 3 por cada peso invertido según OIT.

UNICEF recomienda una serie de acciones que incluyen establecer un compromiso formal por parte de la empresa y de su personal con la promoción de la lactancia materna en el lugar de trabajo, así como la implementación de campañas informativas y de sensibilización para todos los empleados sobre sus beneficios para prevenir la discriminación hacia las mujeres embarazadas y madres.

La mujer mexicana que da leche materna a su bebé enfrenta una serie de retos al volver al trabajo, entre ellos falta de apoyo, discriminación, carencia de espacios adecuados para realizar la extracción de la leche y la falta de políticas empresariales para promoverla, así como una falta de conocimiento y fuentes de información confiables sobre los beneficios de la lactancia materna.

Guía Práctica de Lactancia Materna en el lugar de trabajo

Para apoyar la lactancia materna en las empresas, IMSS y UNICEF presentaron la Guía Práctica de Lactancia Materna en el Lugar de Trabajo, con el objetivo de brindar el apoyo necesario para que las madres trabajadoras puedan seguir dando leche materna a sus hijos e hijas tras su reincorporación laboral.

La Guía explica de manera sencilla y gráfica los beneficios que la lactancia materna aporta a las empresas, ofrece recomendaciones para la implementación de una sala de lactancia en la empresa y presenta casos de éxito y el marco legal en México y el mundo.

Esta Guía se distribuyó a empresarios y directores de recursos humanos en un evento apoyado por la Asociación Mexicana de Directores de Recursos Humanos (AMEDIRH. Además reconocemos el esfuerzo de las empresas, por eso estaremos publicando los casos de éxito en nuestra página institucional. Allí podrán conocer y aprovechar la experiencia de empresas como Laboratorios Liomont y Elektra.

Resultados del Ensayo Clínico Controlado

El grupo de LM tuvo menor tiempo de llanto (p = 0,007) y menor calificación de dolor a los 90 (p = 0,006) y 120 (p = 0,003) segundos comparado con los otros 2 grupos.

Tabla I: Resultados del Ensayo Clínico Controlado sobre Lactancia Materna y Dolor

Variable Grupo LM (Mediana) Grupo SL (Mediana) Grupo Control (Mediana) Valor p
Tiempo de Llanto Total (segundos) 19 41 41 LM vs SL p = 0.027, LM vs Control p = 0.003
Calificación del Dolor a los 90 segundos Menor - - p = 0.006
Calificación del Dolor a los 120 segundos Menor - - p = 0.003

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