Las Cabezas de Bebé de Atocha: Una Historia Escultórica en Madrid
Al llegar al centro de España, a Madrid, en la Estación de Atocha, uno se encuentra con una obra que captura la atención de inmediato: dos enormes cabezas de niño situadas frente a frente, como si mantuvieran un diálogo secreto e indescifrable.
Precisamente El día y la noche es el título elegido por el artista Antonio López García con el que quiso bautizar esta figuración escultórica, su primera obra de carácter monumental que se exhibe en espacio público.
Estas esculturas, conocidas popularmente como las "Cabezas de Bebé de Atocha", son una creación del renombrado artista Antonio López García. Aunque su nombre oficial es Noche y Día, estas esculturas se han convertido en un símbolo icónico de la estación y de la ciudad de Madrid.
En su faceta de escultor, Antonio López destaca por la producción de sus enormes cabezas de bebé, estando dos de ellas, ‘Día y Noche’, ubicadas de manera permanente en la Estación de Atocha, donde representan a la nieta del autor con apenas seis meses.
En Día y Noche Antonio López retrata la cabeza de una de sus nietas de unos meses. La temática de las obras resulta muy simbólica y expresiva.
Lea también: Malformaciones en Bebés
Tal vez la diferencia más apreciable entre ambas resida en que mientras una, el día, parece tener los ojos abiertos, la noche los mantiene cerrados. Por el contrario, mientras estamos dormidos, parece como si sólo nosotros pudiéramos penetrar en el mundo solipsista que se abre sólo para nosotros.
El autor, en el Día y la Noche, retrata la cabeza de su nieta Carmen de seis meses de edad. Ambas esculturas están trabajadas como una unidad, juntas del mismo tamaño, de la misma niña y de la misma edad, en dos momentos diferentes, la vigilia y el sueño. En Día, la niña dirige a los espectadores una mirada atenta y despierta mientras que en Noche con los ojos cerrados duerme plácidamente.
La niña despierta y la niña dormida representan para el autor el paso del tiempo acompañado por el paso de los trenes. El autor eligió para este conjunto unas proporciones de monumentalidad que superan la escala del espectador, con un diámetro de 3 metros aproximadamente.
Las cabezas se colocaron allí en el año 2008 para rememorar el paso del artista español por el prestigioso Museum of Fine Arts de Boston. Una curiosidad… ¿sabías que las cabezas están basadas en una de las nietas del artista?
Las esculturas 'Día y Noche', del pintor y premio Velázquez Antonio López, han sido instaladas en la Estación de Atocha.
Lea también: Frecuencia de nacimientos
En un principio, se pensaba en una pieza grande, aunque las medidas de origen eran más pequeñas que las actuales.
“Atocha fue mi entrada a Madrid cuando llegué en 1949, así que es muy especial poder colocar mis piezas aquí".
El autor llegó con apenas trece años a Madrid para el ingreso en la Real Academia de San Fernando y desde entonces su vida ha estado ligada a la ciudad. A lo largo de su extensa trayectoria ha creado una obra de aire atemporal y de gran virtuosismo técnico, centrada en la representación realista de seres y objetos.
Considerado el maestro del hiperrealismo, Antonio López perteneció a un grupo histórico de pintores y escultores que han vivido y trabajado en Madrid, conformado también por artistas como Amalia Avia, Francisco López, Julio López, María Moreno, Esperanza Parada e Isabel Quintanilla.
Cada uno se identificará naturalmente con las horas solares o las lunares, cada uno tendrá sus preferencias, claro está. Pero aunque lo pinten como el día y la noche, sin el otro no concebiríamos bien al uno, y al revés. Por ello sospecho que los dos forman parte del mundo y de nosotros.
Lea también: Soluciones para noches tranquilas
Las que se exponen ahora en la Real Casa de Correos se titulan ‘Carmen despierta’ y ‘Carmen dormida’ y son dos retratos de la misma niña, que simbolizan "la energía del inicio de la vida a través de esos rasgos infantiles, ejecutados a gran escala", según detalla la Comunidad en un comunicado. Así, ambas obras tratan de reflejar “el tiempo suspendido de la realidad cotidiana, a través de las delicadas facciones de un bebé”.
Las cabezas fueron fundidas en bronce a partir de moldes de escayola, e instaladas sobre sendas peanas.
Además de las cabezas de bebé, Madrid es una ciudad que alberga numerosas esculturas y monumentos con historias fascinantes. Aquí hay algunos ejemplos:
- El Donut Rojo de Juan Carlos I: En realidad esta escultura se llama “Espacio México”. Se trata de un obsequio que la ciudad de México le hizo a la capital cuando Madrid fue nombrada capital europea de la cultura.
- La Mujer con Espejo: Obra de Botero. Una mujer de talla grande descansa desnuda tumbada boca abajo. Según el propio artista, con esta escultura, quería representar el volumen como parte de la sensualidad de una mujer.
- La sirena Varada: Su autor es Eduardo Chillida. Su nombre original fue “Lugar de encuentros III” y pesa 6 toneladas.
- Julia: Un poético busto obra de Jaume Plensa. Iba a instalarse solo por un año, pero se ha convertido en parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Madrid es una ciudad que tiene muchas estatuas y muchas de ellas esconden una historia de lo más interesante, como por ejemplo, la de Diana La Cazadora y las flechas de la calle Gran Vía. Es por eso que, gracias a un mapa creado por la página de Turismo de la ciudad de Madrid, hemos podido recopilar las más conocidas y contarte las interesantes leyendas que esconden detrás.
tags: #cabezas #de #bebe #atocha #historia