Heces color mostaza en niños de 2 años: Causas y qué hacer

05.12.2025

¿Alguna vez has notado una coloración amarillenta en las heces de tu hijo y te has preguntado si es algo normal? El color de las heces puede variar dependiendo de la dieta, pero cuando se presentan heces amarillentas y blandas de manera persistente, podría indicar un problema de salud subyacente.

¿Por qué las heces tienen color?

El color de las heces está determinado en gran parte por la bilis, un fluido producido por el hígado y almacenado en la vesícula biliar. El color normal de las heces es marrón, en cualquier tonalidad, por la bilis secretada por el hígado y unos niveles saludables de bilirrubina. Pero en ocasiones la coloración de las deposiciones es diferente.

Las heces son el producto final de la digestión y pueden ser amarillas, verdes, negras, blanquecinas o color rojizo. Este último aparece cuando hay sangre en los excrementos. Cada color indica una cosa diferente y da pistas sobre el estado de salud de la persona, por lo que es importante prestar atención a las deposiciones para saber si hay que acudir al médico o es algo normal.

Causas comunes de las heces amarillas

Las personas que se preguntan qué significan las heces amarillas deben consultar al médico, ya que muchas veces esta coloración está relacionada con un problema de salud. Las principales causas son:

  • Trastornos del hígado y la vesícula
  • Trastornos del páncreas
  • Enfermedad celíaca
  • Síndrome de Gilbert
  • Infecciones víricas o bacterianas
  • Dieta rica en grasas
  • Estrés

Vamos a analizar cada causa e indicar cómo se puede evitar que ocurra.

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Trastornos del hígado o la vesícula biliar

La bilis es una sustancia que se genera en la vesícula biliar y es liberada en el intestino con el fin de ayudar en la digestión de las grasas mediante su emulsión. Es la encargada de proporcionar el color marrón de las heces normales. Los trastornos del hígado como la cirrosis hepática y la hepatitis pueden reducir o eliminar las sales biliares que ayudan al cuerpo a digerir los alimentos y absorber los nutrientes. Prescindir de estas sales puede tener como consecuencia que las heces sean amarillas. Dado que la vesícula biliar es responsable de almacenar y liberar la bilis, cualquier afección que afecte su función, como cálculos biliares o inflamación, podría causar una reducción en la cantidad de bilis disponible para la digestión.

Trastornos del páncreas

Las heces amarillas aparecen en patologías como la pancreatitis crónica o el cáncer de páncreas. Cualquier obstrucción en el conducto pancreático o la existencia de fibrosis quística puede hacer que las heces se vuelvan de color mostaza. Estas enfermedades evitan que el páncreas proporcione la suficiente cantidad de enzimas que los intestinos necesitan para digerir los alimentos. Cuando las grasas que no se digieren pueden dar lugar a heces con un aspecto amarillo y grasiento. Incluso pueden flotar y tener un aspecto espumoso. El páncreas desempeña un papel crucial en la digestión al producir enzimas que ayudan a descomponer las grasas, las proteínas y los carbohidratos.

Enfermedad celíaca

El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada. Las personas celiacas tienen intolerancia al trigo, la avena, cebada y centeno. Así, todas las harinas son tóxicas para una persona celiaca. Cuando un celiaco toma gluten su sistema inmunológico responde atacando y dañando los tejidos del intestino delgado. Esto hace que los intestinos no pueden absorber los nutrientes que el cuerpo necesita apareciendo diarrea, estreñimiento, vómitos o dolores de cabeza. Cuando las heces son fétidas y contienen grasas en exceso probablemente es debido a que el cuerpo no las absorbe bien. Una de las causas de las heces amarillas pastosas puede ser la celiaquía. La enfermedad celíaca no tiene cura, pero sus síntomas se pueden controlar eliminando por completo el gluten de la dieta. La enfermedad celíaca es una afección autoinmune en la que el gluten, una proteína presente en el trigo y otros cereales, provoca daño en el intestino delgado.

Síndrome de Gilbert

El síndrome de Gilbert es un trastorno genético del hígado. Se caracteriza por una coloración amarillenta de la piel y las heces y se debe a unos niveles de bilirrubina muy altos. Es una patología frecuente que padecen entre el 3% y el 10% de la población. Esta alteración suele ocasionar muchas molestias y estrés, porque el paciente relaciona la coloración amarilla con una enfermedad hepática grave. Se diagnostica mediante una analítica, en la que se ve que la bilirrubina indirecta está elevada y mediante una prueba genética. Esta alteración genética no tiene ningún tipo de tratamiento, ya que no es una enfermedad grave e incluso puede ser beneficiosa en algunos casos, ya que tienen protección frente a enfermedades cardiovasculares y neurológicas. El síndrome de Gilbert es una afección hepática benigna que afecta la forma en que el hígado procesa la bilirrubina.

Infecciones intestinales

Las infecciones pueden ser virales, bacterianas o producidas por parásitos. Las heces amarillas aparecen a consecuencia de la inflamación en las paredes intestinales, que evita la absorción de la grasa. Las infecciones más habituales que tiñen las heces de amarillo son la Escherichia coli y Giardia lamblia. Las infecciones intestinales causadas por bacterias, virus o parásitos pueden alterar la composición normal de las heces.

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Enteritis por Escherichia coli

La E. coli es una bacteria que habita en el intestino y es parte de la flora normal. La mayoría de las infecciones son endógenas, causadas por la misma flora del paciente. No obstante, las cepas que producen gastroenteritis se adquieren de forma externa. Suelen convertirse en bacterias patógenas cuando adquieren factores de virulencia.

Giardiasis

La giardiasis es una enfermedad parasitaria provocada por el parásito giardia lamblia. El hábitat natural de este agente es el intestino delgado proximal, sobre todo el duodeno. La giardia es un parásito que suele encontrarse en el agua contaminada o los alimentos. Es una bacteria que dura unas dos semanas, por lo que durante ese tiempo es normal tener problemas intestinales. Las personas más predispuestas a ser infectadas por este protozoo son los niños menores de 5 años y los pacientes inmunodeprimidos. Las principales vías de transmisión son la fecal-oral o persona a persona.

Los síntomas principales son:

  • Heces amarillas
  • Olor fuerte y desagradable
  • Gases abundantes y malolientes
  • Deposiciones blandas llenas de grasa

La giardiasis no se prolonga más de unas cuantas semanas si se indica un tratamiento antibiótico.

Estrés y dieta

Lo más frecuente es tener las heces amarillas a causa del estrés y la dieta. Cuando una persona tiene estrés, su cuerpo responde acelerando el proceso digestivo. Es frecuente, además, en esos casos, que haya diarrea. También es normal asociar heces amarillas y ansiedad. Realizar terapia para evitar el estrés y la ansiedad ayudará a recuperar el color normal de las heces. Asimismo, la dieta puede hacer que las heces sean amarillas si se toman alimentos ricos en colorantes alimenticios, batata, cúrcuma o zanahoria o dieta con muchas grasas. Un exceso de grasa en las heces, como consecuencia de malabsorciones, produce también la coloración amarillenta. Para prevenir que las heces se vuelvan amarillas a causa de la dieta hay que evitar tomar muchos alimentos grasos, procesados o que causen dolor estomacal. El consumo elevado de alimentos procesados y comidas ricas en grasas puede afectar la digestibilidad y provocar heces amarillas.

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Heces amarillas en bebés

El color amarillo o mostaza en las heces de los bebés es normal a partir de la primera semana de vida. Por lo general no hay que preocuparse si la consistencia es cremosa o líquida o contienen grumos blancos. Las heces tienen ese color porque los alimentos están menos tiempo en el estómago. En el artículo Por qué cambia el color de la caca de un bebé se explica que todos los colores de las deposiciones son normales, excepto el blanco, rojo o negro.

¿Cuándo acudir al médico por heces amarillas?

Como hemos comentado, es importante fijarse en el color y textura de las heces, para descartar cualquier problema de salud. Muchas veces son de ese color solo por un breve periodo de tiempo, al haber ingerido alimentos que la han teñido. Si has comido de manera saludable o el color de las deposiciones se prolonga en el tiempo lo recomendable es que acudir al médico para que realice un diagnóstico e indique el tratamiento adecuado. Controlar las deposiciones del bebé es importante para saber cómo se encuentra internamente.

Hay que acudir al médico cuando:

  • Color mostaza duradero. Cuando este color se prolonga más de una semana.
  • Acompañadas de sangre. Es importante realizarse una prueba de sangre oculta en heces.
  • Dolor de tripa que acompaña a las heces amarillas.

Si en los últimos días has notado que tus heces han cambiado de color y se han vuelto amarillentas, piensa en la alimentación que has llevado para saber si puede ser la causa.

Diarrea amarilla en bebés

La diarrea es una de las formas en las que el bebé puede manifestar que no todo va como debería, por lo que puede ser preocupante para los padres pero, ¿por qué se produce la diarrea del lactante? La diarrea en bebés recién nacidos no es lo habitual. Es cierto que las heces de los recién nacidos serán muy blanditas, pero no son líquidas, que es lo que sucede cuando un recién nacido tiene diarrea. Las deposiciones de los recién nacidos suelen ser de aspecto amarillo, un poco líquida y granulosas.

Sensibilidad alimentaria: el cambio de dieta en el bebé puede producir estas heces líquidas. Si tu bebé presenta diarrea amarilla significa que el organismo no está absorbiendo de forma adecuada las grasas a nivel intestinal. Si has observado que tu bebé tiene diarrea estarás preocupado/a preguntándote qué tienes qué hacer.

¿Qué hacer ante la diarrea en bebés?

La diarrea en bebés, aunque no debe tomarse a la ligera, no suele suponer un problema muy grave, especialmente si es ligera y poco abundante. Si tu bebé tiene diarrea y vómitos, deberás procurar ofrecer una buena hidratación para evitar que pierda demasiada agua y sales minerales. Es importante que el bebé tome pequeñas cantidades de líquido cada poco tiempo. El líquido que le des dependerá mucho del tiempo que tenga tu bebé. Si es menor de seis meses y estáis inmersos en la lactancia materna, ofrécele el pecho con más frecuencia.

Es muy importante que no le des a tu bebé ningún tipo de medicamento sin autorización del pediatra. Es posible que eso que te han recomendado agrave más la situación y una simple diarrea de uno o dos días se convierte en un caso más grave. Así que evita todos los medicamentos, y acude a tu pediatra para que te indique la solución más adecuada para tu bebé.

Evita estresarte o frustrarte en este proceso, ya que, de ser así, el bebé lo notará y la situación puede empeorar. Ármate de paciencia y espera a que las deposiciones dejen de ser líquidas, pero siempre bajo la supervisión del pediatra. Si tu bebé tiene poca diarrea le desaparecerá en uno o dos días. No obstante, existen situaciones en las que hay que visitar al pediatra por la diarrea del lactante.

Consideraciones adicionales

En la Clínica Simarro comprendemos la importancia de la salud digestiva en el bienestar general y ofrecemos un enfoque integral para el tratamiento del lipedema y otras afecciones relacionadas. En la Clínica Simarro, especializada en el tratamiento del lipedema, sabemos que la salud digestiva juega un papel fundamental en el bienestar general.

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