Canciones de cuna ucranianas: Significado e impacto cultural
En la ceremonia de los Premios Grammy a principios de abril, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, expresó: "No hay nada más opuesto a la guerra que la música". Quiso resaltar la importancia de que su pueblo mantenga viva su cultura mientras se enfrenta a la devastación.
Enarbolan la asaeteada bandera ucraniana Kalush Orchestra, grupo que combina el rap, el hip hop y el folclore tradicional de Ucrania. Lo integran desde 2019 el rapero y líder del grupo Oleh Psiuk, el multiinstrumentista Ihor Didenchuk y el DJMC Kilimmen. Y qué duda cabe de que la suya no va a ser una actuación más.
Gustos musicales al margen, provoca una enorme emoción que el ucraniano suene con fuerza mientras tantos inocentes están muriendo porque la locura totalitaria les niega hasta el derecho a existir como pueblo.
Stefania: Un himno de esperanza y resistencia
La canción de Kalush Orchestra se ha convertido, muy a su pesar, en un himno. Stefania es un tema en ucraniano que mezcla el folk, el hip hop y muchos arreglos electrónicos, con un pegadizo riff hecho con flauta, que Oleh Psiuk escribió hace bastantes meses pensando en su propia madre y en la nostalgia de cuando era pequeño y ella le entonaba canciones de cuna.
Pero desde que se produjo la invasión rusa, ha cobrado un nuevo significado. Para los ucranianos ya es una oda a Ucrania como madre que se canta en todos los rincones del país a modo de grito de resistencia y de esperanza, así como para evocar la tristeza que sienten tantos millones de ucranianos ahora mismo por estar lejos justamente de sus madres y de tantos seres queridos.
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Aunque Eurovisión es un certamen en el que no tienen cabida mensajes políticos explícitos, y los propios Kalush Orchestra se han comprometido a evitar consignas que hagan referencia directa a la guerra, la banda aprovecha como es lógico todas las herramientas a su alcance para reivindicar a su país en una situación tan desgarradora. La escenografía o el propio vestuario de los integrantes del grupo, así como algunos de los instrumentos empleados, remiten a la cultura ancestral ucraniana.
La participación de Kalush Orchestra en Eurovisión
No ha sido nada fácil la participación de Kalush Orchestra en el Eurofestival. Para empezar, la banda ni siquiera fue la elegida inicialmente en el concurso de selección de la televisión pública nacional. Aunque arrasó en el televoto, la ganadora, gracias a la valoración del jurado -como ocurrió sin ir más lejos en España con el Benidorm Fest- fue la cantante Alina Pash.
Pero ésta se vio obligada a renunciar por la polémica generada tras conocerse que había viajado a Crimea -anexionada por Rusia ilegalmente desde 2014- sin la obtención de visado por parte del Servicio Estatal de Fronteras, lo que le puso bajo sospecha de apoyo prorruso. Los propios Kalush Orchestra cargaron contra Pash y arremetieron contra la cadena, que finalmente les dio a ellos, que habían quedado segundos, el pase a Turín.
No se había producido aún la invasión por parte de las tropas rusas. La catástrofe llegó pocos días después. Y, en ese momento, las vidas de los integrantes de la banda, como la del resto de sus compatriotas, se truncaron. Durante semanas, se movilizaron como pudieron para ayudar a su país. Oleh Psiuk, el vocalista, se unió a un grupo de voluntarios formado por 20 personas para dar asistencia a damnificados por los bombardeos, mientras que otro miembro del grupo se alistó en una de las unidades de defensa territorial ucranianas.
Fueron semanas en las que parecía que no iba a ser posible su actuación en Eurovisión. En abril, sin embargo, las autoridades ucranianas subrayaron que para el país resulta muy importante que estén presentes en el concurso. Y, en las últimas semanas la banda ha recorrido buena parte del continente, Madrid incluida, promocionando la canción y recabando fondos para el Centro de Ayuda Humanitaria y Médica de Ucrania, un organismo benéfico que coopera con el Ministerio de Salud de Ucrania y el Ministerio de Reintegración de los Territorios Temporalmente Ocupados.
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No es la primera vez que a Eurovisión llegan artistas directamente desde un país convertido en escenario guerra. Ya sucedió en 1993, mientras la antigua Yugoslavia se desangraba, con la participación del grupo Fazla en representación de Bosnia y Herzegovina. Tuvieron que conformarse con un puesto 16 en la gran final.
Stefania hoy se sitúa en cabeza en las casas de apuestas como clara favorita a alzarse el próximo sábado con el preciado micrófono de cristal. El debate sobre hasta qué punto influirá la situación bélica en el resultado de esta candidatura está servido. Cabe subrayar, sin embargo, que desde que fue escogida, cuando todavía la Vieja Europa permanecía adormilada y se autoconvencía de que Putin no iba a atreverse a cumplir su amenaza, la canción tuvo una extraordinaria acogida. Y, en todo caso, si algo es la música es emoción.
El poder de la poesía y la cultura ucraniana
A finales de 1930, agentes del temido NKVD -Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la antigua Unión Soviética, antecedente del KGB- se presentaron en casa del profesor, y políglota, Vasyl Kostenko para realizar un registro: «Muéstranos dónde escondes las armas», le inquirieron. Kostenko sonrió y señaló proféticamente con la cabeza la cuna donde dormía su hija, la pequeña Lina: «Allí», dijo*.
Lina Kostenko es una de las poetas más estimadas de Ucrania. Defensora de la lengua y la cultura ucraniana, su activismo y su poesía realista y esteticista la hicieron destacar de inmediato, y a la vez muy popular, a pesar de recibir, y sufrir, los ataques de la crítica literaria oficial.
En esa turbulenta década de los sesenta, Lina Kustenko participó de forma activa en el movimiento llamado Los Shestdesyatnyky (Los Sixtiers en inglés, La gente de los sesenta, podría significar), un movimiento cultural y disidente, que luchaba por preservar la lengua y cultura ucraniana.
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Hace dos meses, con motivo de su 93 cumpleaños, el director de cine Oleksandr Kulyk, junto a otros artistas, filmó un vídeo con sus poemas, tan presentes ahora en esta guerra. «Para nosotros, Lina Kostenko es un genio de la palabra, una mujer de hierro y una leyenda viva, y su biografía es un ejemplo para millones de ucranianos y una fuente inagotable de sabiduría y de fuerza.
La música como refugio y expresión en tiempos de guerra
Una nana en una tormenta es especialmente emocionante para mí: aquí la madre le pide a la tormenta que no haga ruido y que no despierte al niño. Estos dos compositores tienen un pronunciado lenguaje musical individual, muy personalizado, pero la estructura de los Lieder es similar.
Para mí es muy difícil. No obstante, creo firmemente en la victoria de Ucrania, cuyo pueblo se reunió en estos momentos difíciles y defendió honestamente su derecho a vivir en su tierra. Ucrania ha sido un Estado independiente durante 30 años. Los ucranianos están orientados hacia Occidente, luchando por la democracia. Nunca podremos vivir en una dictadura, va contra nuestra naturaleza.
Y quiero expresar desde este medio mi admiración al presidente Zelensky, que se mostró digno y valiente en la lucha contra un oponente más fuerte y experimentado.
Ucrania en Eurovisión: Un símbolo de resistencia
Queda poco más de un mes para la final de Eurovisión y mientras las bombas caen en Ucrania, las casas de apuestas sitúan al país como el favorito para ganar el certamen. Una victoria que supondría un sabor agridulce para un país destrozado desde la invasión rusa y que no gana el festival desde 2016, con Jamala.
Tras la polémica, los miembros de Kalush Orchestra se vieron inmersos en la guerra de su país y, al ser todos hombres jóvenes en edad militar, no pudieron abandonar el país. Desde entonces, todos ellos están formando parte activamente del conflicto, lo que ha puesto más aún el foco en su participación en el certamen europeo.
Desde entonces, el grupo ensaya por separado su tema Stefania, dedicado a cómo su madre se va haciendo mayor y a la nostalgia de cuando le cantaba canciones de cuna. De hecho, el tema se ha convertido en todo un himno del conflicto, ha formado parte de campañas de solidaridad y es entonado por los propios soldados ucranianos.
“Teníamos la incógnita de nuestra participación en Eurovisión debido a la situación de nuestro país. Pero ahora podemos decir con toda seguridad que, tras haber preparado los documentos, estaremos en Turín para actuar en directo. Muy pronto iremos para apoyar a Ucrania en Eurovisión”, señalaron.
Este martes, los miembros de Kalush Orchestra han podido salir del país para iniciar su gira promocional en Israel, donde actuarán en el Israel Calling. Allí también han grabado lo que se conoce como postal, es decir, lo que se emite junto a la presentación antes de la actuación del país.
En este mes, los componente de Kalush Orchestra deben prepararse para cualquier escenario y para compaginar una guerra con la representación de su país en el certamen.
Participaciones de Ucrania en Eurovisión
Ucrania acumula, tal y como recuerdan desde la organización de Eurovisión en su página web, 15 participaciones en el Festival de la Canción desde 2003, el primer año en el que pudo asistir al concurso. En esos escaños años de participación, el país ha conseguido alzarse hasta en dos ocasiones con el micrófono de cristal: en 2004, con la representante 'Ruslana' y su canción 'Wild Dances' y doce años después, en 2016, con la participante Jamala.
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