Cetosis y Lactancia Materna: Información Esencial
Si este artículo te resulta especialmente interesante porque es tu situación actual, felicidades por este momento tan bonito que es la maternidad. La maternidad es una etapa con muchos momentos sacrificados y las dudas nos asaltan casi continuamente, es normal, se han sucedido muchísimos cambios, muchos de ellos inesperados, y el futuro promete ser igual de imprevisible.
Cuando estamos embarazadas o disfrutando de los primeros momentos con nuestro recién nacido agradecemos información breve, concisa y, sobre todo, clara. Lo hemos visto desde Lev: mujeres embarazadas o con su pequeño en brazos preguntándonos si podían hacer la dieta. La respuesta breve y más cauta es que no, la respuesta más profesional es: “depende, tenemos que evaluar caso a caso”.
Cambios en el Cuerpo Durante el Embarazo
Biológicamente, es natural que el cuerpo femenino esté adaptado para gestar un bebé en su interior, así que debemos tener en cuenta ciertas particularidades insalvables de nuestra anatomía. A estas condiciones de base hay que sumar todos los cambios que el cuerpo femenino experimenta durante el embarazo.
Son muy numerosos: cambios en la pigmentación de la piel, en la necesidad de orinar, hinchazón de pies, hinchazón de las mamas, o esa tormenta emocional tan característica y parodiada son algunos de los ejemplos más conocidos. Por supuesto, también hay cambios apenas perceptibles, y muchos de ellos asociados con cómo se aprovechan los nutrientes de los alimentos.
Dicho de otra manera, un embarazo es un episodio en el que al cuerpo femenino se le exige lo que nunca se le había exigido y con una intensidad incomparable. ¿A qué notáis hambre con frecuencia? Incluso los antojos podrían tener una explicación: hay un pico de demanda de algún nutriente específico y por ello nos apetece un bocadillo de boquerones en escabeche como si fuera el último deseo de nuestra vida.
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Igual lo que necesitamos en este momento es un aporte de yodo porque la tiroides de nuestro bebé está alcanzando su desarrollo. En un embarazo no debe haber restricciones ni carencias nutricionales. Una buena dieta no debe tener carencias nutricionales y nuestros profesionales siempre se aseguran de ello, pero es casi imposible evitar las restricciones. Al final, el fundamento básico de una dieta está en introducir ciertos límites calóricos.
Por si fuera poco, es muy fácil terminar en medio de una situación de desequilibrio. De normal, la dieta Lev tiende a concentrarse en el consumo de proteína y grasa y reducir los hidratos de carbono. La cetosis y el embarazo no son buenos compañeros. Por otro lado, un exceso de proteína en el embarazo es totalmente normal y necesario. De hecho, sus requerimientos están aumentados tanto por parte de la madre como por los del bebé. Pero un exceso de este aumento es muy negativo dado que la absorción de calcio se ve afectada a causa del fósforo aportado por las proteínas.
Lactancia Materna y Consideraciones Dietéticas
Durante la lactancia las cosas empiezan a volver a su cauce, y los requerimientos y necesidades nutricionales son otros. Aquí tenemos más margen para evaluar si es posible o no hacer la dieta Lev, y de ahí la importancia de ver caso a caso. En general, si practicas una lactancia materna exclusiva no suele ser recomendable hacer dieta. Fabricar leche, leche de calidad nutritiva y sana para el bebé, no es compatible con que la madre restrinja su alimentación. Al final, es un poco como un embarazo, donde debe comer por ella y por su bebé.
Como veis, es muy importante que conozcamos tus intenciones y el momento de maternidad que estás experimentando. Como consejo, estás viviendo una etapa para disfrutar y dejar a la naturaleza actuar más a su aire. Millones de años de evolución han proporcionado ciertas pautas instintivas en cuanto a la alimentación.
Cetosis Leve y el Desarrollo Fetal
El cuerpo produce cetonas a partir de la grasa, cuando la glucosa en la dieta (de los carbohidratos y el azúcar) es baja. En la segunda mitad del embarazo, las cetonas suministran hasta un 30 % de la energía requerida por el cerebro fetal, lo que implica que las cetonas son esenciales para el desarrollo del cerebro fetal.
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Durante el tercer trimestre del embarazo y al nacer, tanto la madre como el feto están naturalmente en un estado de cetosis leve. Dentro de los primeros días después del nacimiento, los bebés se adaptan a usar sus reservas de grasa como su principal fuente de combustible y comienzan a producir más cetonas. Los bebés convierten la grasa de sus reservas y su dieta (idealmente leche materna) en cetonas. Estas cetonas les proporcionan la energía que necesitan entre las tomas y actúan como bloques de construcción clave para las estructuras cerebrales esenciales.
La leche materna es alta en grasas (55%), moderada en carbohidratos (39%) y baja en proteínas (6%). Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna se encuentran en un estado de cetosis leve. A pesar de esto, los expertos coinciden en que la leche materna es el mejor alimento para los bebés y se ha asociado con varios beneficios para la salud.
Los bebés amamantados experimentan un mejor rendimiento cognitivo, enfermedades infecciosas menos frecuentes y graves, así como tasas más bajas de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), ciertos tipos de cáncer, alergias alimentarias, asma, diabetes tipo 1 y 2, sobrepeso y obesidad y colesterol alto.
Un sencillo análisis de sangre puede ser determinante para adelantarse a posibles complicaciones durante el parto que pueden afectar a la salud del bebé. Niveles bajos de la proteína DLK1, que se encuentra en la sangre de la madre durante el embarazo, se han asociado con bajo crecimiento fetal y otros trastornos que pueden complicar el parto, explica el estudio británico, por lo que realizar un análisis de sangre a las embarazadas podría utilizarse como un diagnóstico prenatal no invasivo que permitiría a los especialistas tomar decisiones y adelantarse a futuros riesgos.
Los especialistas disponen de pocas maneras para saber si el embarazo va a salir bien y para determinar en qué casos un feto es pequeño porque no recibe suficiente alimento en el útero o si lo es simplemente por sus genes. Los investigadores británicos observaron cómo el DLK1 afecta al metabolismo de una hembra de ratón embarazada. Basaron su observación en el proceso conocido como “cetosis” en los seres humanos, que se produce cuando las personas ayunan 24 horas. Los investigadores también estudiaron a 129 madres. Midieron sus niveles de DLK1 en sangre y registraron los resultados de sus embarazos.
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La ciencia ha conseguido demostrar por primera vez que existe una conexión directa entre el microbioma de la embarazada y el funcionamiento de la placenta, y por lo tanto con la evolución del embarazo.
Actividad Física y Cuidado Emocional Postparto
- Empieza a moverte según tu recuperación, la actividad física es importante en el proceso de pérdida de peso, se debe volver al ejercicio de forma gradual, enfocando en fortalecer el suelo pélvico y la musculatura abdominal.
- Por último y no menos importante está el cuidado emocional, si es necesario recibiendo apoyo profesional en esta área, de esta forma se evita comer en exceso y de forma impulsiva, además de ayudar a dormir mejor.
*Endres LK, Straub H, McKinney C, et al. Postpartum weight retention risk factors and relationship to obesity at 1 year. Obstet Gynecol.
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