El Comportamiento de los Chimpancés ante la Muerte de sus Crías: Un Vínculo Inquebrantable

04.11.2025

Las conductas de los chimpancés ante la muerte, especialmente la de sus crías, revelan aspectos profundos sobre sus lazos sociales y emocionales. Un caso reciente en el Bioparc de València ha puesto de manifiesto este comportamiento, generando interés y reflexión entre los visitantes y expertos.

El Caso de Natalia en el Bioparc de València

En el Bioparc de València, los visitantes han sido testigos de una imagen impactante: una chimpancé llevando a su cría muerta durante casi dos meses. Los expertos del Bioparc decidieron no retirar los restos del animal para ayudar a la madre a sobrellevar el duelo.

Un chimpancé lleva dos meses transportando a su cría muerta en el Bioparc de València. Su madre no ha aceptado aún la pérdida y no se despega de ella, de forma que la lleva encima durante todo el día y por la noche duerme junto a sus restos.

El director general de Bioparc València, Miguel Casares, explica que se ha iniciado una campaña informativa para explicar a los visitantes lo que están viendo, ya que la imagen puede ser chocante.

Según Casares, el objetivo del Bioparc es preservar las especies, aportándoles el máximo bienestar y favoreciendo su comportamiento natural. Los expertos han advertido que arrebatar a la cría de la madre implicaría "una peligrosa anestesia a varios miembros del grupo y poner en grave riesgo la vida de los otros dos recién nacidos".

Lea también: Pañales y Chimpancés: Implicaciones Conductuales

El nacimiento de esta cría de chimpancé se produjo a principios de febrero de este año y con solo 14 días de vida falleció. La madre, Natalia, ya había perdido una cría en 2018 así que los técnicos del Bioparc activaron desde el momento del nacimiento un protocolo de seguimiento más intenso del habitual. Cuando se detectó que algo no iba bien, se realizó una intervención, pero "muy limitada", teniendo en cuenta las circunstancias, y finalmente falleció. Desde ese momento la madre no ha dejado ni un solo instante de cuidar los restos de su cría y los lleva con ella en todo momento.

Las primeras semanas se intensificó la presencia de personal especialista para explicar de forma directa la situación, aportando datos, información, atendiendo preguntas y resolviendo dudas. El Bioparc destaca que el público ha tenido hasta ahora una "excelente respuesta", agradeciendo la información, apoyando y animando a todo el equipo y mostrando "mucho interés y empatía".

Finalmente, tras siete meses, Natalia abandonó el cuerpo de su cría fallecida que pudo ser recuperado por el equipo de cuidado animal y "el duelo llegó a su fin de manera totalmente natural", según han informado a EFE fuentes del parque valenciano.

Natalia ha mantenido una excelente socialización con todos los integrantes del grupo, que la han apoyado en todo momento, y con la hembra Noelia y su cría Cala de 8 meses.

Estudios Científicos sobre el Duelo en Primates

Este comportamiento no es exclusivo de Natalia. Investigadores de la UCL (University College London) documentaron en 2021 el comportamiento de “carga de cadáveres” de bebé en madres primates analizando 409 casos de 50 especies.

Lea también: Frecuencia de nacimientos

En el estudio más grande de su tipo, los investigadores recopilaron datos de anécdotas reportadas en 126 publicaciones sobre el comportamiento de los primates. La coautora del estudio, la Dra. Alecia Carter (UCL Anthropology), dijo: "Nuestro estudio indica que los primates pueden aprender sobre la muerte de manera similar a los humanos: podría necesitar experiencia para comprender que la muerte da como resultado un 'cese duradero de función", que es uno de los conceptos de muerte que tenemos los humanos.

Los hallazgos demuestran que el 80% de las especies estudiadas realizaban comportamientos de transporte de cadáveres. "Nuestro estudio también tiene implicaciones sobre lo que sabemos de cómo se procesa el duelo entre los primates no humanos. Se sabe que las madres humanas que experimentan un mortinato y pueden sostener a su bebé tienen menos probabilidades de experimentar depresión severa, ya que tienen la oportunidad para expresar su vínculo.

El equipo descubrió que la especie de primates era un factor determinante de si se transportaban cuerpos de bebés. También encontraron que tanto la edad de la madre en el momento de la muerte del bebé como la forma en que murió el bebé influyen en la probabilidad de cargar con él durante un período de tiempo.

“Demostramos que las madres que estaban más unidas a su bebé al morir llevan el cadáver durante más tiempo, y las emociones posiblemente juegan un papel importante.

Fernández-Fueyo y su equipo resolvieron que el hecho de acarrear con las crías muertas puede ocurrir porque la causa de la muerte no es visiblemente obvia (al morir por enfermedad) o porque la madre es muy joven y tiene menos experiencia con la muerte que una más adulta. El período de tiempo que acarrean con sus cadáveres se relaciona con la fuerza de la conexión emocional entre madre e hijo.

Lea también: Soluciones para noches tranquilas

"Sabemos que el vínculo de madre e hijo está regulado por las emociones que experimentan los primates", asevera la primatóloga. "Por ejemplo, la separación de sus crías suele provocar ansiedad manifiesta en la progenitora".

“De hecho, algunas madres que transportaban a sus bebés fallecidos solían dar señales de alarma, una clara señal de estrés, en caso de perder el cadáver o de que otro intentara quitárselo”. Esto sugere que llevar el cadáver consigo puede ser una forma de lidiar con el estrés que les provoca la pérdida.

Este comportamiento, errático desde el punto de vista evolutivo o adaptativo, está mucho más extendido entre los simios de lo que se creía hace unos años. Al menos así lo corrobora un estudio publicado en 'Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences' en el que se analizaron más de 400 casos documentados de madres primates de un total de 50 especies que mantienen la unión física con sus hijos fallecidos.

El Duelo y la Empatía en los Chimpancés

Tras la muerte de la "bebé" chimpancé, no solo Natalia mantuvo sus cuidados maternales, sino que además sus familiares cercanos -el padre, su hermana Noelia y su sobrina Cala, que también es una cría- "se abrazaron a la madre durante las primeras semanas, haciendo piña", describe Casares.

La escena estremece a los visitantes, que cuentan con información disponible en directo -carteles y explicaciones de los educadores- para comprender la situación.

Jane Goodall narró el episodio en el que una hembra llamada Olly pierde a su cría, muerta por enfermedad, y como recibe la solidaridad del resto del grupo, especialmente de las hembras. En aquellos días sus compañeras de grupo no se separan de ella, transmitiéndoles su dolor, abrazándola, besándola, ofreciéndole incluso a sus propias crías para que las acaronara.

Otro de los comportamientos que estremecen es el de la cría mayor de Olly, la hermana del bebé muerto. “Sentada mirando al infinito, casi sin moverse -narra Goodall en el libro- salvo para espantar la nube de moscas atraídas por el olor del cadáver Gilka iba acercando el pequeño cuerpo de su hermano muerto hacia sí. Lo aseaba cuidadosamente, e incluso intentaba jugar con él, llevando la mano sin vida del cachorro hacia el lugar en el que ella tenía cosquillas, entre la clavícula y el cuello, incluso haciéndole muecas y gestos divertidos para que despertara”.

Estos comportamientos deberían llevarnos a aceptar que sentimientos tan profundos como la amistad, el amor, la compasión, la ternura o la solidaridad, no son en absoluto patrimonio exclusivo del ser humano.

Bioparc Valencia: Un Centro de Conservación

El Bioparc de Valencia es un centro de recuperación y cría de fauna africana en el que un equipo de conservacionistas, veterinarios y zoólogos trabaja en la recuperación de especies amenazadas. Una de esas especies es el chimpancé.

Hace unas semanas, una de las hembras había perdido a su cría y se negaba abandonarla, por lo que se la podía ver con su cadáver a cuestas, generalmente en la zona de las ingles, en seguida recordé aquel capítulo de ‘En la senda del hombre’ y un pasaje en el que Goodall explicaba al lector como Olly transportaba a su bebé muerto: “a menudo lo apretaba contra las ingles”. Un escalofrío me recorrió el cuerpo.

Su cuidadora nos explicó cómo, nada más producirse el fallecimiento de la cría, todo el clan se acercó a la madre para darle consuelo. Y también que a veces otra hembra que acababa de parir hacía poco, se acercaba a la afligida madre para consolarla, la abrazaba y le dejaba besar y acariciar a su bebé mientras seguía con el suyo muerto en las ingles.

Datos Adicionales

Los chimpancés son una especie que se encuentra en peligro crítico de extinción según la lista roja de la unión internacional para la conservación de la naturaleza.

Con ocho chimpancés en València y dos más en Fuengirola, los Bioparc albergan el grupo más numeroso de España de la subespecie pan troglodytes verus, en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La mortalidad prematura en chimpancés es elevada: de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Kyoto, un 20% de los individuos no sobrevive a su primer año de vida, y una de las principales razones se relaciona, sorprendentemente, con la falta de experiencia de las madres para cuidar de sus crías.

En 2018, la chimpancé Natalia ya experimentó la pérdida de una primera cría y, sin embargo, no tuvo dificultades para desprenderse del cuerpo rápidamente, lo que además sugiere que las reacciones a la muerte entre estos animales podrían ser aleatorias, incluso proviniendo del mismo individuo.

Es importante destacar que llamamos "duelo" al proceso experimentado por Natalia porque responde en cierto modo a la manera en que nosotros abordaríamos psicológica y emocionalmente la pérdida de, en este caso, un bebé propio. "Algo parecido sucede en la especie humana, pero no sabemos lo que pasa por la cabeza de estas hembras cuando han perdido la cría, solo podemos especular", añade Casares.

Si bien anteriormente se creía que la conciencia de la muerte era una capacidad exclusivamente humana, algunos estudios como el realizado en 2010 por James Anderson, psicólogo de la Universidad de Stirling, y publicado en la revista Current Biology, han descrito ciertos comportamientos tanatológicos tanto en chimpancés como en otros primates no humanos que demostrarían que no somos los únicos en "ritualizar" la muerte.

Tabla Resumen del Estudio de la UCL sobre el Comportamiento de Carga de Cadáveres en Primates

Factor Descripción Influencia en el Comportamiento
Especie de primate Grandes simios y monos del Viejo Mundo Mayor frecuencia y duración del transporte
Edad de la madre Madres jóvenes Mayor probabilidad de llevar el cadáver
Causa de la muerte Muertes no traumáticas (enfermedad) Mayor probabilidad de transporte en comparación con muertes traumáticas
Fuerza del vínculo madre-hijo Bebés que mueren a edades más tempranas Transporte durante períodos más prolongados

En conclusión, el comportamiento de los chimpancés ante la muerte de sus crías, como se ha observado en el caso de Natalia en el Bioparc de València, es un fenómeno complejo y emocionalmente cargado. Los estudios científicos respaldan la idea de que los primates experimentan el duelo y muestran comportamientos que reflejan fuertes vínculos sociales y emocionales. Este conocimiento nos invita a reflexionar sobre nuestra propia comprensión de la vida, la muerte y las conexiones que compartimos con el reino animal.

tags: #chimpancés #comportamiento #con #crías #muertas

Publicaciones populares: