Chocolate, Café e Infusiones Durante la Lactancia Materna: Recomendaciones

23.11.2025

A lo largo del embarazo y la lactancia, el organismo de la madre sufre múltiples cambios fisiológicos. Los nutrientes que llegan al feto, y después al recién nacido, lo hacen a través de la placenta, y posteriormente a través de la leche materna, por lo que la madre debe tener especial cuidado en estos periodos para no transmitir sustancias que resulten nocivas al organismo del feto y del recién nacido en formación y en crecimiento.

Hay algunas diferencias entre los alimentos recomendados y desaconsejados durante el embarazo y la lactancia. Nos centraremos específicamente en la lactancia materna, y vamos a repasar las recomendaciones acerca del consumo de café e infusiones durante la misma, ya que genera muchas dudas a la nueva mamá.

Infusiones Recomendadas Durante la Lactancia

Al igual que durante el embarazo, hay ciertas infusiones de las cuáles tenemos constancia sobre su seguridad durante la lactancia y que nos aportan ciertos beneficios.

  • Tomillo: Se le atribuyen propiedades como expectorante y antitusígeno, utilizándolo en las comidas o infusiones.
  • Menta: Tiene propiedades calmantes, antieméticas, espasmolíticas para alteraciones digestivas.
  • Canela de Ceylán: Se le atribuyen propiedades carminativas, espasmolíticas y ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.
  • Salvia: Se le atribuyen propiedades digestivas y disminución de la inflamación.

Infusiones No Recomendadas Durante la Lactancia

Sin embargo, encontramos diversas infusiones a evitar durante el periodo de lactancia, ya que “de algunas de ellas tenemos referencias científicas sobre su toxicidad durante dicha etapa, y de otras, no tenemos suficientes datos para afirmar su seguridad, por lo que optamos por la prevención al evitarlas”, explica la experta.

Las que no se recomiendan durante la lactancia:

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  • Poleo-menta (por el poleo, la menta se puede tomar, como hemos visto anteriormente).
  • Hinojo y anís.
  • Regaliz: contiene glicirricina que pasa a la leche materna y puede llegar a producir letargia en los lactantes.

Debemos asegurarnos de que provienen de una fuente fiable y leer el etiquetado.

Existe la creencia que algunas plantas pueden actuar como galactogogos, es decir, que aumentan la producción de leche materna, pero esto no se ha podido demostrar científicamente. Debemos desterrar la idea generalizada de que todo lo natural es inocuo. Debemos tener presente que la mayoría de los medicamentos provienen de extractos de plantas, y también multitud de venenos.

Los efectos perjudiciales de una infusión, van a depender, además del tipo de planta que utilicemos en su preparación, de la cantidad consumida, y de la concentración de la misma.

Cafeína y Teína Durante la Lactancia

Si eres de las que no puede evitar tomar una taza de café al día o te encanta tomarte tu té para relajarte, debes saber que también hay una serie de restricciones para el consumo de cafeína y teína, pero, ¿podemos estar tranquilas de consumirlas durante la lactancia materna?

Según nos indica la dietista: “Sí, podemos incluirlas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos tomarlos, pero de forma limitada. Se recomienda no superar los 300 mg al día. Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos".

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Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día) pueden producir irritabilidad, temblores, hipertonía e insomnio en el lactante. También hay lactantes que con menos dosis tienen irritabilidad: la madre valorará la conveniencia de disminuir o no la ingestión de café si esto sucede.

Como sabemos, el té también contiene cafeína, la recomendación es similar: se puede consumir, pero con moderación.

Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad.

Por ejemplo:

  • Una taza de café contiene aproximadamente unos 103 mg (por lo que con 3 cafés al día sobrepasaríamos el máximo).
  • Un descafeinado contiene entre 1 a 7 mg.
  • En un refresco de cola podemos encontrar aproximadamente unos 41 mg (mejor optar por las opciones sin cafeína y siempre de forma puntual).
  • En cuanto al té, su contenido en teína fluctúa según la variedad, siendo el Rooibos el de contenido más bajo y el té negro el más elevado con 40 mg aproximadamente.

Chocolate Durante la Lactancia

Los expertos confirman que el consumo de chocolate a lo largo de las semanas de embarazo es seguro, aunque siempre se debe realizar con moderación. El chocolate contiene numerosas calorías, pero también aporta magnesio e hierro entre otros nutrientes.

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Beneficios del chocolate durante el embarazo: El chocolate contiene hierro, magnesio y distintos nutrientes. Por este motivo, el consumo de chocolate siempre se ha considerado positivo durante el embarazo, aunque con moderación. Particularmente, el chocolate negro aumenta los niveles de antioxidantes al contener flavonoides, reduce el colesterol y mejora el estado de ánimo. Además, según algunos estudios, el chocolate podría evitar la preeclampsia durante el embarazo.

Otro beneficio del chocolate es que, gracias a su contenido de teobromina, puede disminuir la fatiga durante el embarazo. Esto es debido a que la teobromina, una sustancia presente en el cacao y bastante relacionada con la cafeína, favorece la dilatación de los vasos sanguíneo.

Todos estos beneficios mencionados acerca del chocolate, pueden ser utilizados por las futuras mamás a modo de excusa perfecta para comerlo sin miedo ni remordimientos. Sin embargo, el excesivo consumo de chocolate tampoco está indicado, ya que podría tener efectos perjudiciales tanto en la embarazada como en la salud del bebé. Por tanto, es importante moderar su consumo.

No obstante, es importante optar por chocolates que contengan un porcentaje elevado de cacao, pero sin azúcares añadidos. Por tanto, sería mejor comer chocolate negro en lugar de blanco, por ejemplo.

Algunos estudios confirman que tomar chocolate durante el embarazo puede ser beneficioso para evitar la preeclampsia. Otro beneficio para las embarazadas del chocolate es que, al contener flavonoides, podrían aumentar los niveles de antioxidantes.

Consideraciones sobre comer chocolate embarazada

Como hemos comentado anteriormente, el chocolate ofrece numerosas virtudes durante el embarazo, pero hay que prestar atención a las cantidades consumidas puesto que puede producirse un aumento de peso de manera excesiva.Generalmente, la cantidad de chocolate diaria durante el embarazo no debe superar los 30 gramos, lo que equivale a 1-2 onzas de chocolate al día.

Además, el chocolate contiene cafeína. Por ello, si se consumo mucha cantidad de chocolate durante el embarazo, podría aumentar el riesgo de parto prematuro.Otra posible consecuencia del chocolate es que si se elige uno bastante amargo, la embarazada puede sentir acidez estomacal.

¿Cuándo evitar tomar chocolate en el embarazo?

Si el chocolate tiene un porcentaje superior al 70% de cacao, es una opción nutritiva para la embarazada. Sin embargo, hay ciertas situaciones en las que no sería conveniente tomar este alimento. A continuación, se enumeran algunas de ellas:

  • Embarazadas diagnosticadas de diabetes gestacional.
  • Aumento excesivo de peso durante el embarazo.
  • Problemas para regular los niveles de glucosa en sangre durante la gestación.

En cualquier caso, siempre se debe preguntar al especialista qué tipos de alimentos son los más adecuados para consumir durante el embarazo en función de las características de cada mujer.

Recomendaciones Finales

Al ser tan variadas las posibilidades de consumo y existir tantas diferencias entre sus propiedades y efectos, debemos tomar ciertas precauciones en su consumo, y para ello aquí os damos unas recomendaciones muy claras y útiles.

Ante cualquier duda que os surja, os recomiendo consultar la página web de APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna). Esta es la valiosa herramienta de referencia, tanto para los profesionales como para las madres.

La lactancia es una etapa en la que los cambios fisiológicos son muchos, uno de los más evidentes es que, a través de la placenta, el feto recibe todos los nutrientes que ingiere la mamá y, después, durante la lactancia, ocurre lo mismo a través de la leche materna.

Por este motivo, debemos tener especial cuidado con los alimentos y bebidas que consumimos tanto en el embarazo como durante el tiempo que dure la lactancia.

De hecho, también existen algunas restricciones básicas en la dieta una madre lactante, tal y como ocurre durante el embarazo como, por ejemplo, con el control de consumo de cafeína y teína diaria, evitar los refrescos azucarados, el consumo de alcohol…

“Algunas de ellas podemos utilizarlas para facilitar digestiones, disminuir inflamación en ciertas alteraciones o patologías (como alteraciones digestivas, tiroideas, respiratorias, autoinmunes, hormonales, ...), como alternativa a otras opciones con mayor contenido de cafeína o teína. También, existe la creencia de que algunas de ellas pueden ayudar en la secreción de leche materna pero aún no tenemos datos que apoyen dicha afirmación.

¡Cuidado! porque, aunque sean muchas las bondades que nos aportan las infusiones, ¡no todas son aptas durante la lactancia! Por eso, es conveniente saber cuáles están recomendadas.

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