Cien Mil Hijos de San Luis: Historia y Legado

25.10.2025

La intervención francesa en España en 1823, conocida como los "Cien Mil Hijos de San Luis", marcó un punto de inflexión en la historia española del siglo XIX. Este evento, junto con otros acontecimientos monárquicos, militares, políticos, sociales y económicos, transformó profundamente la vida cotidiana y política del país.

El Contexto Histórico

El siglo XIX español fue un período turbulento, magistralmente retratado por Pérez Galdós. Este siglo estuvo marcado por una serie de eventos que transformaron la vida cotidiana y, por supuesto, la musical de España.

En los inicios de 1820, los movimientos revolucionarios surgidos por la sublevación del comandante Riego llevaron a Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz el 9 de marzo, inaugurando un régimen constitucional de ideas liberales. Los nuevos dirigentes tenían una nueva concepción del estado y la administración, ambas de tipo electivo y basadas en un único cuerpo legal vertebrador llamado Constitución.

El cambio de raíz ideológico que suponía el nuevo estado afectaba a los valores sobre los que se construía, y se ramificaba paulatinamente en sus manifestaciones, entre las que la administración y la división territorial son piezas clave. El nuevo estado debía manifestarse en nuevas instituciones, que vertebrarían el territorio desde su lógica: liberalismo, centralismo, racionalidad y homogeneidad. Se debía afrontar una reforma para cambiar la división estatal, todavía basada en los antiguos reinos medievales, hacia otra más cerca del provincialismo de tipo francés, regido por diputaciones provinciales dependientes directamente de las cortes y el gobierno central.

Para la nueva vertebración del territorio se formaron dos comisiones independientes entre ellas, la primera la formó el gobierno constitucional y estuvo presidida por Felipe Bauzá y José Agustí de Larramendi, datando del 11 de julio de 1820; y la segunda mandada por Las Cortes, estaba formada por ocho diputados, y emprendió sus tareas el 4 de agosto de 1820.

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La Figura de Joaquín Lorenzo Villanueva

En este contexto, Joaquín Lorenzo Villanueva propuso al Ayuntamiento de Xàtiva preparar una propuesta para la creación de una provincia propia. El diputado setabense argumentó el peso demográfico de la zona propuesta, su utilidad para el correcto funcionamiento del estado y la economía, y la «naturaleza de ese terreno».

En Joaquín Lorenzo Villanueva encontramos una de las figuras más emblemáticas de la Xàtiva del siglo XIX, determinando en algunos de los acontecimientos históricos más relevantes del momento, como la restitución del nombre de Xàtiva, la creación de la Provincia y Diputación setabense o la petición de catedralidad.

Firme partidario de la resistencia frente a las tropas y ocupación francesas, fue elegido diputado por Valencia en las Cortes Generales que se celebraron en Cádiz en febrero de 1810, donde tuvo un papel más que notable, postulándose como el cuarto diputado con mayor número de intervenciones. Con la vuelta al trono de Fernando VII en 1814 fue detenido, encarcelado y finalmente desterrado en el convento de la Salceda de Guadalajara. Aquí permaneció hasta 1820 cuando con la instauración del estado constitucional, fue elegido diputado en Cortes por Valencia en mayo de 1820.

El 1 de octubre de 1823, derogado el régimen constitucional, tuvo que exiliarse definitivamente junto a sus hermanos Jaime y Lorenzo, con quien empezó un calvario migratorio que le llevó a pasar sus últimos años en Londres y Dublín, viviendo de su faceta como escritor y de una pensión del comité de ayuda a los exiliados.

La Provincia de Xàtiva

El Trienio Liberal posibilitó que se volviera a emprender la cuestión territorial. El día 27 de marzo de 1821, el diputado setabense Joaquín Lorenzo Villanueva remitió una misiva dirigida al Ayuntamiento de Xàtiva explicando que, habiéndose presentado en las Cortes la división del territorio español, se ofrecía a preparar una representación para pedir la creación de la nueva provincia de Xàtiva, argumentando razones de utilidad y conveniencia.

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Un argumento de peso fue la aprobación de sede episcopal para la ciudad en 1814 -aplicada a 1821-, la cual la dotó de un territorio administrativo en el panorama eclesiástico, coincidente en gran medida con lo que abarcó la provincia. El territorio que abarcaba era similar al de la diócesis propia, el cual es casi la totalidad de lo que hoy en día consideramos las Comarcas Centrales Valencianas.

La Diputación de Xàtiva funcionó desde el 23 de mayo de 1822 hasta octubre de 1823, y tenía competencias políticas -organización e implantación de la red de ayuntamientos-, económicas y fiscales -gestión de impuestos y del poso municipal-; fomento de infraestructuras y obras públicas; sociales -creación de establecimientos de beneficencia-, etc. El lugar elegido como sede de la Diputación fue parte de la Casa de la Enseñanza, que fue sometida a una reforma.

El Fin del Trienio Liberal

En otoño de 1822 la oposición liberal -en última instancia, organizada por el mismo Fernando VII- empezó a crecer militarmente e integró partidas armadas. El ambiente de violencia fue en aumento y explotó en conflicto abierto con la llegada del ejército francés llamado "los cien mil hijos de San Luis". La guerra que se desarrolló en los siguientes meses estuvo desde un primer momento declinada hacia los absolutistas, por lo que las autoridades liberales se vieron obligadas a huir, entre ellas, la Diputación de Xàtiva.

Tabla Resumen de Eventos Clave

Año Evento
1820 Sublevación de Riego y juramento de la Constitución de Cádiz por Fernando VII
1821 Joaquín Lorenzo Villanueva propone la creación de la provincia de Xàtiva
1822 Inicio de las operaciones de la Diputación de Xàtiva
1823 Intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis y fin del Trienio Liberal

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