Cuadros Famosos Sobre la Maternidad: Una Perspectiva Artística e Histórica

22.11.2025

El embarazo es una cuestión de identidad femenina. Después de que Elisabeth Badinter nos ilustrara sobre la identidad masculina en su libro XY, hay que afrontar esa identidad-otra que la historia ha visto demasiadas veces de soslayo y el arte ha hecho suya a través de un hecho natural, el embarazo, que contiene una profunda carga cultural.

Sin embarazo no habría vida humana, y los intentos en los últimos tiempos de un útero artificial responden a una revisión de la forma que tiene Sapiens de verse a sí mismo. El arte que escenifica el embarazo es un esfuerzo por situar ese tiempo anterior al nacimiento, ese tiempo de espera, de buena esperanza, en la que las familias tienen depositada todas sus ilusiones que reconocen como tales, asumiendo la realidad de que la vida es una sucesión de generaciones.

Pintar una mujer embarazada: expresión de la nostalgia del seno materno, dice Robert Musil en su obra póstuma Edipo amenazado, que se extiende poco más o menos en los mismos tiempos y en los mismos lugares que su figura antitética, la mujer andrógino, que tiene la facultad de sumergirnos en el sueño de una época artificial, además de ligera y frívola, donde la mujer renuncia a la maternidad. Otto Weininger en Viena ajustó cuentas con las mujeres calificadas de histéricas y psicoanalizadas por Freud.

La Representación del Embarazo en el Arte Moderno

Ante todo en lo referente a la propia figura social del cuerpo, el cuadro obligado de una modernidad que transgrede a lo grande Gustav Klimt, en las obras Esperanza I y II, cuando un bien señalado embarazo entronca con la pintura que las precede: el exceso o la piel, la tonicidad o elegancia son vistos como si reclamasen el ruido que solo el estetoscopio es capaz de descubrir, el corazón que palpita, las patadas de la criatura que se mueve para darse a conocer.

CHANTAL JOFFE, AUTORRETRATO EMBARAZADA 2, 2004. Joffe (Estados Unidos, 1969) se autorretrata embarazada; a la artista le interesa observar los cambios que experimenta su cuerpo aunque la sensación sea devastadora.

Lea también: Camisas de cuadros: la guía definitiva para bebés

El Embarazo en el Contexto Religioso

Nadie duda, sin embargo, que los padres de la Iglesia respondan a ese hecho buscando el enigma que supone sospechar que Dios quiso tener experiencia de esa vivencia humana. Y en el episodio de la Visitación, resulta fascinante el gesto de tocar la barriga encinta de la Virgen por parte de su prima Isabel, que asimismo está embarazada de quien va a anunciar como la voz del desierto la buena nueva que traerá el hombre que ahora es niño allí encerrado, en el útero de esa mujer a quien el arcángel san Gabriel anunció de quién era hijo.

Así, al mirar cualquier Visitación nos daremos cuenta de que lo que flota en el ambiente es la alegría porque lo que hay dentro de la barriga (a la que se acaricia) es ante todo y sobre todo un bebé, cuya primera y principal fascinación es la visión del rostro materno; o como dice J.-B. Pontalis: “La felicidad in-fans del ser ante la mirada de la madre”.

La Moda y el Embarazo en la Pintura Histórica

El estar embarazada, si prestamos atención al doble retrato de los esposos Arnolfini realizado por Jan Van Eyck, no es lo que vemos en la dramatización sagrada del niño Dios, sino el capricho real o supuesto de una moda social. No nos fiemos demasiado de que en esta célebre pintura la mujer esté realmente embarazada porque la moda de la cultura caballeresca creada en la corte de Borgoña se inclinaba a mostrar a las jóvenes con ese tipo de vestimenta.

Demos crédito entonces a las imágenes de mujeres embarazadas que desde Rafael en la Roma del papa León X hasta Marcus Gheeraerts en la corte de Isabel I de Inglaterra describen el embarazo como una pose necesaria en un tiempo en que la sociedad ha decidido dar entrada al fruto de ese vientre, a los niños que acompañan a sus madres cuando estas los llevan consigo, bien arreglados y a la última moda, para que posen junto a ellas en un retrato. Y en la Inglaterra del XVII, en un marcado gesto ensalzado por los vestidos para evocar la perpetuidad del linaje en la casa real o las familias aristocráticas.

GHISLAINE HOWARD: AUTORRETRATO EMBARAZADA, JULIO DE 1984.

Lea también: Decoración infantil: cuadros y más

La Humanización del Embarazo en el Arte

Así pues, el embarazo deja las alturas de la teología de la fe donde se describía el de la Virgen para caer en esa sima de lo que es humano, demasiado humano, pero al mismo tiempo un acto de regeneración vital. Percatémonos más bien de los gestos de ansiedad o reposo, de ambos ahí, y en gran número, de lo que estas mujeres callan, y de lo que quieren decirnos en los pliegues de los ropajes, en los dedos de su mano (hinchados como por el embarazo) sobre su barriga , en la mirada que colma nuestras ansias de conocer sus sensaciones como en ellas les hurta el sentido de su propia existencia.

PAULA MODERSOHN-BECKER: ‘AUTORRETRATO EN MI SEXTO ANIVERSARIO DE BODA’, 25 DE MAYO, 1906 Influenciada por los prerrafaelitas e inte­resada en la narrativa de la Anunciación, Modersohn se pintó a sí misma embarazada, sin estarlo, casi como ensayo para experimentar la sensación. Sí lo estuvo un año después.

Poco importa -sigo en parte las investigaciones de Karen Hearn- que el arte aproveche ese genuino escamoteo de la realidad del estado interesante (estrategia de ocultación dice ella) para buscar acomodo a la moda que responde al desafío del embarazo femenino.

No debemos abandonarnos al señuelo del cuadro o la fotografía, ni quizás dejarnos arrebatar por lo que significa ante nuestra mirada perpleja, como sugería Lacan en casos parecidos: hay que seguir de cerca la pintura de embarazo para darnos cuenta que solo hay una vía adecuada para mirar el retrato de una mujer embarazada, dejar de lado la percepción sensorial en provecho de una representación abstracta de la mente sobre el misterio de la vida: un triunfo de espíritu sobre el cuerpo.

Retratando el embarazo: de Holbein a las redes ­socialesFoundling museum. Londres.

Lea también: Características del universo creativo de Joan Miró

MARCUS GHEERHAERTS EL JOVEN: RETRATO DE MUJER DESCONOCIDA, C. 1595.

tags: #cuadros #famosos #sobre #la #maternidad

Publicaciones populares: