¿Cuándo Ir al Hospital en el Segundo Parto? Señales y Consejos

05.10.2025

Durante las últimas semanas del embarazo, las mujeres pueden sentir diferentes sensaciones antes de ponerse de parto. Conocerlas es primordial para dar la importancia apropiada a cada momento y que el equipo ginecológico del Hospital La Moraleja pueda actuar con la previsión necesaria llegado el momento.

Síntomas Comunes Horas y Días Antes del Parto

Es común que las mujeres experimenten una serie de síntomas antes de ponerse de parto que indican que el momento del nacimiento del bebé se acerca. Estos signos pueden variar en intensidad y duración, y cada mujer puede experimentarlos de manera diferente. A continuación, se describirán los síntomas más habituales que pueden manifestarse días y horas antes del parto contrastados por nuestro equipo de ginecología.

Síntomas Comunes Días Antes del Parto

Pueden darse síntomas días antes de que llegue el momento de dar a luz, por lo que conocerlos ayudará a la futura madre a ir mentalizándose de lo que ocurrirá en las próximas jornadas.

Encajamiento de la Cabeza

Un síntoma común días antes del parto es la sensación de que el bebé ha descendido en la pelvis. Este movimiento se conoce como encajamiento y puede aliviar la presión en la parte superior del abdomen, pero a su vez ejercerá más presión en la vejiga, lo que puede aumentar la necesidad de orinar con frecuencia. Esta posición más baja del bebé indica que el cuerpo está preparándose para el momento del parto.

Aumento de Flujo Vaginal

Hay mujeres que pueden notar un aumento del flujo vaginal transparente, rosado o incluso con un poco de sangre días antes del inicio del trabajo de parto. Este aumento del flujo vaginal se debe a la congestión de la vagina por la presión del feto sobre la misma. Además de este aumento del flujo vaginal, se puede expulsar lo que conocemos como tapón mucoso, que no es más que el desprendimiento y la expulsión de un moco muy espeso que estaba alojado en el canal cervical durante las semanas previas de gestación. El desprendimiento de este tapón mucoso se produce por la presencia de contracciones más o menos regulares y puede indicar que el cuello del útero se está dilatando ha empezado a modificarse y a prepararse para el parto. Es importante estar atenta a cualquier cambio en el flujo vaginal, ya que puede ser un indicio de que el momento del parto está próximo.

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Contracciones de Braxton Hicks

También pueden presentarse contracciones de Braxton Hicks o contracciones irregulares que pueden estar presentes semanas antes del incio del parto.

Síntomas Comunes Horas Antes del Parto

Hay determinados síntomas horas antes de ponerte de parto que te darán el tiempo suficiente para ponerte en manos de los mejores especialistas.

Contracciones

Las contracciones son un síntoma distintivo de que el parto está cerca. En las horas previas al parto, las contracciones pueden volverse más frecuentes, intensas y regulares. Pueden sentirse como dolores menstruales o dolor en la espalda y el abdomen. Cuando las contracciones son regulares,son una señal clara de que el trabajo de parto ha comenzado.

Rotura de Membranas

En algunas mujeres, las membranas amnióticas romperse antes de que comiencen las contracciones. Esto se conoce como “romper aguas”, y puede manifestarse como una sensación de líquido que gotea o sale de golpe de la vagina. Si esto ocurre, es importante acudir a tu centro médico u hospital. Es esencial tener en cuenta que cada mujer y cada embarazo son únicos, por lo que la experiencia antes del parto puede variar en cada caso.

Es importante tener en cuenta que el momento de romper aguas puede ser diferente en cada caso. Algunas mujeres pueden experimentar un goteo lento de líquido, o bien una salida de líquido más abundante. Esta rotura de la bolsa amniótica en algunas ocasiones puede no ser muy evidente y necesitar de opinión médica para determinar si ha sucedido realmente.

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Es por esto por lo que siempre hay que consultar al ginecólogo para obtener una evaluación personalizada y garantizar un parto seguro y saludable. Además, conocer las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el embarazo ayudará a cualquier futura madre a encarar con mayor confianza tanto los meses de gestación como el momento de dar a luz.

¿Cómo Saber si Ya me Falta Poco para Dar a Luz?

En las últimas semanas del embarazo, pueden percibirse algunos síntomas como la expulsión del tapón mucoso, molestias pélvicas intensas, cambios en la percepción del bebé, o dificultad para dormir. También pueden presentarse contracciones irregulares. Si hay dudas o inquietudes, es aconsejable consultar al equipo médico para obtener orientación adecuada.

¿Cómo Saber si el Día del Parto Está Cerca?

A los síntomas previamente comentados, pueden unirse el descenso del bebé y la aparición de contracciones regulares y dolorosas. También es posible romper aguas, lo que no tiene por qué implicar que el parto sea inminente.

¿Cómo Será el Parto de Tu Segundo Hijo?

¿Igual al primero? ¿Más corto? ¿Más largo? Los médicos aseguran que no hay dos partos iguales y lo más frecuente es que tu segundo parto se presente con menos complicaciones que el primero. Si ya tienes un hijo y te encuentras embarazada de nuevo, es probable que te preguntes cómo será este segundo parto. Es muy posible que ya te hayas dado cuenta de que hay algunas diferencias entre este embarazo y el anterior.

Por ejemplo, las contracciones de Braxton Hicks “puede que las sienta más”, aunque también advierte la ginecóloga que “es una percepción muy variable entre las gestantes”. No obstante, la experiencia en el embarazo, como dice el dicho, es un grado. “Muchas veces -indica- el hecho de haber tenido un parto previo, y por tanto contracciones, puede hacer que la mujer sepa cuál es la sensación y las identifique mejor”.

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Una de las mayores preocupaciones de las mujeres que tuvieron un primer parto complicado es que en el segundo la experiencia sea similar. Sin embargo, no tiene por qué ser así. “Es un miedo habitual de la paciente que ha tenido un parto largo o un expulsivo prolongado o con fórceps o con un gran desgarro. El motivo es que hay una fase del parto que las mujeres multíparas prácticamente se “saltan”: el borramiento del cuello del útero. Cuando una mujer que nunca ha dado a luz se pone de parto, el cuello del útero o cérvix lentamente se va estirando y volviéndose más delgado y una vez que se ha producido este proceso, empieza a dilatarse para que el bebé pueda pasar por el canal del parto. Tras ese primer parto, el cuello del útero no recupera su estado previo. Cuando hay un segundo parto, el proceso de borramiento y dilatación es simultáneo.

Como tanto la fase de dilatación como el periodo expulsivo del parto se acortan en el tiempo, el dolor es menor. No obstante, en un parto, aunque la mujer haya tenido varios hijos previos por vía vaginal, siempre pueden surgir complicaciones o imprevistos que aconsejen realizar una cesárea. “Puede pasar, aunque es mucho menos frecuente dado que con un parto previo la probabilidad de parto vaginal es muy alta, pero siempre existe urgencias obstétricas que serían indicación de una cesárea”, añade la doctora Martín.

Si tuviste un parto por cesárea con tu primer hijo, tu segundo retoño no tiene por que nacer así. Según la doctora Mónica Martín, “si el periodo entre los dos partos es mayor de 18 semanas puede intentarse un parto por vía vaginal, siempre que previamente la gestante esté de acuerdo”. Sí es verdad que si la cesárea anterior se practicó por desproporción pélvico-cefálica, frecuente cuando el niño es grande, o por no progresión de parto “tienen más riesgo de una segunda cesárea”, aunque no se contraindica un parto vaginal. Pero por supuesto no siempre es posible. O si la incisión de la cesárea que se le practicó la primera vez fue a lo largo (desde el ombligo hacia el pubis) o en forma de T.

Las mujeres que han tenido hijos previamente suelen tener un mejor posparto, en parte porque el riesgo de parto instrumental o de desgarro es menor.

Entuertos

Son contracciones del útero que se producen inmediatamente después del nacimiento del bebé y en los primeros días tras el parto para expulsar los coágulos que se acumulan en la cavidad uterina y para que el útero recupere su tamaño habitual. “A partir del segundo parto como el músculo está 'dado de sí', ha perdido parte de la elasticidad y necesita contraerse con más fuerza.

Hemorragia o Loquios

Son las pérdidas de sangre vaginal que se producen por la herida que la placenta dejó en la pared del útero.

Cuándo Acudir al Hospital

Lo primero es mantener la calma. Si notas alguna señal que te haga pensar que el momento ha llegado, lo mejor es que acudas a urgencias, donde siempre hay un ginecólogo disponible para valorar la situación. En el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, nuestro equipo de ginecólogos y matronas está disponible 24 horas al día para atenderte y resolver cualquier duda sobre el estado de tu parto.

No siempre es fácil determinar el momento exacto en el que debes acudir al hospital. En las 24 horas previas al parto, el cuerpo comienza a prepararse de manera más evidente. El paritorio será el lugar donde vivas el proceso del parto. Estarás acompañada en todo momento por nuestro equipo de matronas y enfermeras, que te guiarán en cada fase. El anestesista estará disponible para administrar analgesia en el momento en que lo necesites. Cuando hayas alcanzado los 9-10 cm de dilatación, será tu ginecólogo quien asista el parto. Desde el primer instante, siempre que no haya ninguna contraindicación, fomentamos el contacto piel con piel. Nada más nacer, tu bebé será valorado por nuestro equipo de pediatras especializados en neonatología.

Si tienes dudas sobre cómo prepararte para el gran día, no dudes en hablar con nuestro equipo de ginecología y matronas.

Preparación del Cuerpo para el Parto

Aproximadamente un mes antes de finalizar la etapa gestacional, el cuerpo de la mujer empieza a prepararse para el parto. Normalmente, el parto ocurre entre la semana 38 y la semana 40 de gestación. Sin embargo, hay veces que el momento del parto se adelanta y es lo que se conoce como parto prematuro. No es necesario que todas las embarazadas experimenten todos los síntomas de parto, pero sí notarán alguno de ellos. El momento final del embarazo es una de las etapas que más preocupan a las futuras mamás durante la gestación, pero deben estar tranquilas y relajadas.

Síntomas del Parto

Una vez que comienza el tercer trimestre de embarazo, las mujeres pueden sentir contracciones. Sin embargo, estas contracciones no siempre indican que el parto va a comenzar. Lo más habitual es que al inicio del tercer trimestre sucedan contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones irregulares y de menor intensidad en comparación con las contracciones de parto. Además, las molestias del final del embarazo, en ocasiones, se pueden confundir con el parto. Por ello, es importante conocer cuáles son los síntomas que se producen antes del parto. A continuación, se detallan algunos de ellos.

Descenso del Bebé

Unas semanas antes de que se produzca el parto, la embarazada puede sentir unas molestias en la pelvis o la vagina. Al mismo tiempo, se aliviará la tensión en la caja torácica, por lo que la mujer podrá respirar mejor. Esto es debido a que el bebé desciende y se encaja en la pelvis, preparándose para nacer en el canal del parto. Este descenso y acomodamiento del bebé también se como como aligeramiento. Médicamente, el bebé estará encajado en la pelvis cuando la parte más grande y ancha de su cabeza se haya introducido en la pelvis. Si cuando comienza el trabajo de parto, el bebé ya está encajado en la pelvis, todo será más fácil y el parto sucederá más rápido que si no estuviera encajado.

Contracciones de Braxton Hicks

Estas contracciones empiezan a partir del tercer mes de embarazo, pero la futura mamá no podrá sentirlas hasta que estás en un estado más avanzado. A diferencia de las contracciones verdaderas de parto, las de Braxton Hicks son contracciones esporádicas del útero. Hacia las últimas semanas de gestación, las contracciones de Braxton Hicks se pueden confundir con las contracciones propias del parto y producirse una "falsa alarma". Por ello, es importante saber que las contracciones del parto van aumentando en intensidad y más progresivamente, mientras que las de Braxton Hicks, aunque pueden ser dolorosas, duran un instante.

Maduración del Cuello Uterino

La maduración cervical o del cuello uterino es una etapa donde se producen cambios en la forma, en la posición y en la consistencia del cérvix. El ginecólogo determina el momento del parto a través de la dilatación uterina. Si no es el primer parto para la mujer, es posible que el útero haya dilatado un centímetro antes de que se inicie el trabajo de parto.

El proceso de maduración cervical se puede acelerar a través de distintos métodos:

  • Tradicionales: tomar aceite de onagra, ya que puede provocar la liberación de oxitocina. Además, se puede recurrir a la acupuntura o a la estimulación del pezón.
  • Mecánicos: utilizando dilatadores, la maniobra de Halmilton o haciendo una amniotomía, es decir, rompiendo la unión entre la bolsa amniótica y la decidua.
  • Farmacológico: es el método de aceleración de la maduración cervical más habitual en la actualidad. Se trata de la administración de relaxina, oxitocina y protaglandinas.

En cualquier caso, la maduración del cuello uterino incrementa el porcentaje de parto vaginal, así como disminuye el de cesáreas.

Expulsión del Tapón Mucoso

Entre la semana 4º y 6º de embarazo, el cuello uterino comienza a segregar una mucosa muy densa que se denomina tapón mucoso. Esta sustancia gelatinosa sella la entrada al útero y actuará protegiendo al feto de infecciones. Además, el tapón mucoso permite que las relaciones sexuales puedan llevarse a cabo sin riesgo para el futuro bebé, siempre y cuando el embarazo tenga un desarrollo normal.

El desprendimiento del tapón mucoso es el reflejo de la cercanía al parto, aunque no tiene que ser una señal de parto inminente. El tapón mucoso se advierte como un flujo muy espeso y viscoso que puede tener una coloración transparente, amarillenta e incluso levemente sanguinolento, debido a que a su paso hacia la abertura vaginal puede romper algún capilar sanguíneo, pero no hay que preocuparse. Tampoco debe confundirse con el flujo en general más denso que la embarazada experimenta durante toda la gestación.

Si la eliminación del tapón mucoso no se acompaña de contracciones o de rotura de aguas no es preciso que la embarazada acuda hospital. En la recta final del embarazo en cuello uterino se hace un poco más fino y puede darse una leve dilatación, propiciado por algunas contracciones esporádicas, lo que facilita el desprendimiento del tapón, pero no significa que se desencadene el parto de inmediato. Si el tapón se acompaña de un sangrado abundante sí debe acudirse a urgencias de inmediato.

Contracciones de Parto

Al contrario de las de Braxton Hicks, las contracciones verdaderas de parto son siempre dolorosas y se producen cada vez con mayor frecuencia durante al menos una hora. Se debe ir al hospital cuando se produzcan contracciones uterinas cada 5 minutos durante más de una hora. Si se trata de un embarazo gemelar, se recomienda acudir al hospital cuando las contracciones uterinas se produzcan a intervalos de 10 minutos.

A medida que el momento de alumbramiento se vaya acercando, las contracciones uterinas son más seguidas e irá aumentando la intensidad de las mismas.

Rotura de Aguas

El saco de líquido amniótico, el fluido que recubre al bebé y gracias al cual puede sobrevivir, se rompe en el momento del parto. Tras su ruptura, el líquido amniótico es eliminado por la vagina. Esto es lo que se conoce popularmente como romper aguas y es bastante notorio porque es una cantidad considerable que empapa a la futura madre.

Si la coloración del líquido amniótico expulsado es transparente, todo va bien. Sin embargo, habrá que acudir al hospital, aunque la mujer se podrá asear, puesto que el parto puede comenzar en cualquier momento. Si se trata de un primer embarazo, es posible que el parto tarde pese a haber roto aguas.

En cambio, si la coloración del líquido amniótico es oscura, puede haberse producido la primera defecación del niño, lo que se conoce por meconio. Esto puede suponer sufrimiento para el bebé, por lo que hay que dirigirse inmediatamente a urgencias. Del mismo modo, si la rotura de la bolsa amniótica se produjese antes de salir de cuentas, también es inaplazable asistir a urgencias porque supone que el niño no está protegido del exterior y el riesgo de infección es muy alto. En estos casos, se pueden administrar antibióticos a la madre. Si la rotura de la bolsa amniótica ocurre antes de la semana 34, se administrarán esteroides para acelerar la maduración pulmonar y, así, preparar al niño para un posible parto prematuro.

Falsas Alarmas de Parto

Cuando la embarazada está llegando al final de esta etapa se encuentra pendiente de cualquier signo que le haga sospechar de que se está poniendo de parto. Sin embargo, muchas veces ocurren falsas alarmas. Por este motivo, es importante diferenciar entre el trabajo de parto verdadero y falso. A continuación, se enumeran algunos puntos a tener en cuenta y que ayudarán a distinguir un posible parto de una falsa alarma:

  • Contar los intervalos de tiempo en el que suceden contracciones para valorar la regularidad.
  • Describir si hay un aumento en la fuerza de las contracciones.
  • Si la embarazada no es capaz de caminar durante las contracciones, seguramente sea señal de parto.
  • Sensación de presión en la espalda.

En cualquier caso, si la mujer no está segura de lo que está notando en ese momento, lo mejor es informar al especialista. Así podrá determinar si va a comenzar el trabajo de parto o si ha sido una falsa alarma.

Tipos de Cesárea

El parto se puede dar por vía vaginal o mediante cesárea. La vía más fisiológica es la vía vaginal. Sin embargo, existen circunstancias en las que está indicado realizar el parto mediante cesárea para salvaguardar la salud de la madre y del feto. Existen 3 tipos de cesárea:

  • La cesárea electiva se realiza por la presencia de alguna patología materna o fetal como placenta previa, presentación de nalgas, transversa u oblícua, macrosomía fetal, infecciones activas del canal del parto, 2 cesáreas anteriores, algunos casos de alteración en el crecimiento y gestaciones múltiples.
  • La cesárea indicada se recomienda en el curso de un trabajo de parto por distintas alteraciones como detención de la dilatación o descenso, desproporción céfalo pélvica, parto detenido, etc.
  • La cesárea urgente es aquella en la que corre peligro la vida de la madre y el feto como consecuencia de una patología aguda grave.

Otros Síntomas

Antes de que se inicie el trabajo de parto, la embarazada se encuentra en una etapa conocida como pródromos de parto. Esto significa que la embarazada notará algunos síntomas que son indicativos de que el parto va a comenzar. Por ello, hay mujeres que sufren diarrea, retortijones y náuseas antes de dar a luz.

Señales de Alarma Durante el Embarazo

Es crucial estar atenta a ciertas señales durante el embarazo que requieren atención médica inmediata:

  • Hemorragia vaginal: La pérdida de sangre vaginal (con o sin dolor) en cantidad similar a una regla, independientemente de la etapa del embarazo, debe ser consultada con urgencia. Dichas pérdidas pueden ser debidas a una amenaza de aborto (primer y segundo trimestre) a un posible desprendimiento de placenta o a placenta previa (segundo y tercer trimestre). En muchos casos ambos problemas desaparecen con simple reposo. Estas hemorragias no deben confundirse con ligeras pérdidas de sangre ocasionadas por la implantación del óvulo fecundado en la pared del útero.
  • Pérdida de líquido vaginal: La pérdida de liquido vaginal transparente a partir del segundo trimestre de embarazo debe ser consultado, al denotar una posible rotura o fisura de la bolsa y, por tanto, un signo de posible principio de parto prematuro.
  • Dolor abdominal intenso: Un dolor agudo y que no cesa en la zona del bajo vientre, acompañado o no de sangrado, puede indicar complicaciones en la gestación.
  • Contracciones uterinas intensas: Si exceden en intensidad (independientemente de si son o no dolorosas) o se vuelven muy frecuentes y la madre está lejos de la fecha probable de parto, debe consultarse con un profesional. En las proximidades de la fecha probable de parto hay que tener cuidado de diferenciar entre contracciones preparatorias que tienen un patrón irregular, de las que señalan el establecimiento del trabajo de parto. Estas últimas se caracterizan por ser frecuentes y regulares.
  • Fiebre: La temperatura corporal superior a los 38ºC de origen desconocido siempre es una señal de alarma, dado que puede estar provocada por infecciones de diversa índole.
  • Cambios significativos en el movimiento del bebé: Campañas surgidas en EE.UU y el Reino Unido como Count the kicks y Kicks counts señalan que un cambio significativo en el movimiento del bebé es una razón válida para ir a urgencias y solicitar un monitor y una ecografía.
  • Vómitos y nauseas persistentes
  • Caídas o golpes en el abdomen

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