¿Cuánto tiempo debe durar la toma de un recién nacido?

23.09.2025

La alimentación del recién nacido es una de las principales preocupaciones de los padres. En particular, surge la duda sobre cuánto tiempo deben durar las tomas de leche materna. Este artículo pretende resolver tus mayores dudas y preocupaciones sobre la lactancia y las tomas de tu bebé.

Duración de las tomas

Las tomas de pecho en recién nacidos suelen durar entre 20 y 45 minutos. En los primeros días de vida, es común que las tomas sean más prolongadas mientras el bebé y la madre se adaptan al proceso de lactancia. Sin embargo, los recién nacidos apenas están aprendiendo a mamar y pueden necesitar 15 o incluso 20 minutos para obtener todo lo que necesitan.

Lo ideal es permitir que las tomas duren hasta que el niño lo decida, soltándose o quedándose dormido y relajado. Hay tres razones fundamentales para ello:

  • Cuanto más completamente se vacíe el pecho, mejor se mantendrá la producción de leche.
  • El niño ha de poder satisfacer no sólo su apetito, sino también su necesidad de chupar.
  • La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma, de modo que mientras al principio es más aguada y contiene más azúcares, progresivamente se va volviendo más cremosa y rica en grasa y calorías. Suspender la toma antes de tiempo es privar al bebé de esa leche, que es la que más le sacia.

Realmente, si mama bien, un recién nacido no necesita más de 10 o 15 minutos durante la primera semana y luego tampoco es normal pasar de 20 minutos o, como máximo, de media hora. Pero si eso sucede, lo que hay que hacer no es limitar la duración de la toma, sino mejorar la postura y procurar que se agarre mejor.

Existe el temor a que una toma excesivamente larga lesione el pezón; sin embargo, lo que suele suceder es que las tomas se alargan cuando el niño está mal cogido y no es capaz de saciar su apetito. Así, no es la duración sino la mala técnica lo que, efectivamente, acaba por lesionarlo, tanto más cuanto más se prolongue una fricción que no debiera existir.

Lea también: ¿Necesitas Baja por Cólico Nefrítico? Descubre la Duración

Frecuencia de las tomas

Es fundamental establecer una periodicidad y duración adecuada para asegurar el éxito de la lactancia y que el bebé esté adecuadamente alimentado. Los pediatras y especialistas nos dicen que hemos de alimentar a demanda, lo que quiere decir que siempre que el bebé lo pida, cuando tenga hambre.

Aunque cada madre y cada hijo tienen su particularidades, y además influye la edad del bebé, conviene tener en cuenta lo siguiente:

  • Los primeros días, hasta que el bebé recupere el peso de nacimiento y se sepa con certeza que tiene energía para reclamar su alimento, no se deben dejar pasar más de tres horas (contando siempre desde el comienzo de la toma), ni de día ni de noche, sin ofrecerle el pecho.
  • Mamar menos de seis veces al día durante la primera semana de vida no suele ser un signo de satisfacción sino de debilidad.
  • De noche únicamente hay que despertarle durante ese mismo periodo de tiempo, antes del cual sólo hay que darle si lo reclama.
  • Darles cuando piden no significa darles en cuanto lloren. Ni el pecho ni el biberón deben utilizarse como un chupete. Si se calman con medio minuto de pecho o con cuatro gotas de biberón, es probable que sólo necesitasen compañía.
  • El hecho de que la leche materna se digiera mejor y más rápidamente explica que los niños alimentados al pecho suelan pedir más a menudo que los que reciben lactancia artificial.
  • Las tomas excesivamente frecuentes en un bebé criado al pecho que por lo demás parece ir bien, pueden ser debidas a que no se coge adecuadamente o no se le deja mamar todo el tiempo que necesita para ingerir la leche del final de la toma, más rica en grasas y que, por tanto, saciaría durante más tiempo su apetito.
  • La flexibilidad es aplicable a ambas partes y la adaptación debe ser mutua, de modo que si a la madre le conviene adelantar una toma por el motivo que sea, puede despertar al bebé y ofrecérsela antes de lo previsto.
  • Durante el día es mejor no dejar pasar más de cuatro horas sin darles de comer, para que luego no suceda que pidan más de noche que de día.

Durante las primeras semanas, la mayoría de bebés quieren comer aproximadamente cada dos horas, día y noche, realizando como mínimo de 9 a 12 tomas diarias. A partir del mes de vida, las tomas se suelen ir espaciando, pero no siempre es así. Lo recomendable es que le ofrezcáis el pecho o el biberón cada vez que tenga hambre, sin obligar a que coma más de lo que desea.

Al principio, y muy especialmente con la lactancia materna, no debéis hacer el menor intento de adaptar el bebé a unas horas determinadas.

Alternar mamas

En principio, la norma general es ofrecer los dos, aunque el bebé tome menos cantidad del segundo. Esto es importante para estimular ambos pechos y mantener la producción de leche en los dos. En este caso, debes empezar la siguiente toma por el pecho que no ha vaciado. Para no olvidar qué pecho toca en cada toma, puedes poner un adhesivo o una cinta en el sujetador, en el lado por el que debes comenzar la siguiente toma.

Lea también: Semana 13 de embarazo: Cambios clave

Conforme vaya creciendo, el bebé probablemente tomará de los dos pechos, aunque cada bebé es diferente y sus necesidades también lo son. Lo más importante es que el bebé vaya cogiendo peso y la madre no tenga molestias.

Recomendaciones sobre la lactancia materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los bebés sean alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después de esos seis meses, se recomienda continuar la lactancia mientras se introducen los alimentos complementarios hasta los dos años de edad o más. Y es que, la lactancia proporciona a nuestros hijos e hijas todos los nutrientes necesarios para un crecimiento y desarrollo saludables, así como la protección contra enfermedades y alergias. Además, ayuda a la madre a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer y fomenta un vínculo emocional especial con el bebé.

Cómo contar los intervalos

El tiempo entre tomas es muy corto al principio, y se va alargando conforme el bebé adquiere destreza. Los intervalos se cuentan desde que empieza la toma (no desde que termina el bebé de mamar). Así, las tomas serán, por ejemplo, a las 8.00, las 10.00, las 12.00 , las 14.00, etc.

Durante las primeras semanas de vida, el niño está casi las 24 horas pegado al pecho de su madre: comienza a las 8.00 , termina a las 8.20, vuelve a mamar a las 10.00, para terminar a las 10.20 y volver a comer a las 12.00… De hecho, como señalan desde la Asociación Española de Pediatría, en los recién nacidos «se recomiendan al menos unas 8-12 tomas al día».

No hay que preocuparse, ya que el bebé aprende rápidamente a mamar de manera más eficaz, alimentándose más y mejor en menos tiempo. Pero las primeras semanas pueden resultar agotadoras para la madre, especialmente si el bebé tarda en coger bien el seno.

Lea también: Cantidad de espermatozoides: al nacer y después

Si el bebé mama bien, la duración de las tomas puede variar de 10 a 20 minutos, o como máximo, de media hora. Si las tomas duran más, lo que debéis hacer es mejorar la postura, procurar que se agarre mejor y comprobar que no tiene ninguna limitación en la movilidad de la lengua, en lugar de reducir la duración de la toma.

Señales de hambre

Saber si el bebé se ha quedado con hambre es una de las grandes preocupaciones de los papás. Si es tu caso, no tienes de qué preocuparte, ya que tu bebé te indicará si tiene más hambre o no. Buscar el pecho, sacar mucho la lengua, intentar succionar sin tener nada en la boca o mostrarse inquieto son algunas de las señales que te indican si tu bebé tiene hambre.

Lactancia a demanda

Ante esta pregunta que se hacen muchas recientes mamás, los pediatras aconsejan dar el pecho a demanda, es decir, cada vez que el pequeño demuestre tener hambre. Asimismo, la toma debe durar el tiempo que el pequeño necesite, es decir, no tiene una duración estándar ni recomendada. ¡No te agobies!

La recomendación unánime de los pediatras es la lactancia a demanda, es decir, sin horarios ni reglas fijas (esto también vale para la duración de la toma). Todo se centra en saber si el niño tiene hambre realmente, o bien necesita cualquier otra cosa.

Fase de calibración

Es posible que el bebé succione un momento, se duerma y vuelva a empezar nada más ser separado del pecho. Se trata de un comportamiento muy concreto, que sirve para estimular el pecho y aumentar la producción de leche, para lo cual el pequeño debe vaciarlo con mayor frecuencia.

En términos técnicos, se denomina “calibración”, y puede volver a suceder más adelante, cuando las necesidades del niño cambian y la demanda aumenta. Esto no quiere decir que la mamá no tenga leche suficiente; sólo es una etapa pasajera en la que la producción se calibra en función del aumento de la demanda.

tags: #cuanto #tiempo #debe #durar #la #toma

Publicaciones populares: