Dolor de Cabeza en Niños: Causas y Tratamiento

22.11.2025

El dolor de cabeza (cefalea) es un síntoma muy frecuente en los niños. Hasta el 75% de los niños sufrirá algún episodio de dolor de cabeza significativo antes de los 15 años. La mayoría de las cefaleas en los niños son BENIGNAS y no necesitan ningún estudio, ni tratamiento especial.

¿Por qué se produce el dolor de cabeza en niños?

El dolor de cabeza la mayoría de las veces es un síntoma más de procesos infecciosos de los niños: catarro, gripe, gastroenteritis, otitis, sinusitis, faringitis… Otras veces, el cansancio, la falta de sueño o el estrés son los desencadenantes.

Algunos niños pueden tener dolor de cabeza de forma repetida. La migraña y la cefalea tensional (por estrés) son las causas más frecuentes de esta cefalea recurrente.

Los factores emocionales tensionales (estrés, exámenes, problemas familiares…), provocan una contractura muscular involuntaria y mantenida, que puede acabar produciendo la cefalea.

Por otro lado, ciertos alimentos, tales como el chocolate, plátanos, quesos, frutos secos, etc., pueden inducir crisis de migraña. En la actualidad, existen análisis para identificar a los pacientes sensibles a estos factores y poder establecer unas normas dietéticas específicas que mejoren la evolución de la migraña.

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Otros posibles desencadenantes pueden ser los traumatismos craneales, el ejercicio físico intenso, cambios del ritmo de sueño, fatiga, menstruación, exposición solar…

En el caso de las migrañas, estos factores desencadenantes pueden actuar sobre una predisposición genética heredada, produciendo las crisis. Hay que tener en cuenta que aproximadamente el 75% de los niños migrañosos presentan antecedentes familiares de primer grado y que ya se han identificado diversos genes relacionados con la migraña.

Además de las causas mencionadas, los principales factores que pueden influir en que un niño tenga dolor de cabeza son:

  • Gripe: Durante periodos de gripe es frecuente que los menores sufran dolores de cabeza debido al malestar general del cuerpo.
  • Estrés: Aunque parezca raro, el estrés también aparece en edades tempranas. Diferentes circunstancias como discusiones con los padres, exámenes del colegio o conflictos con los amigos pueden provocárselo y este puede derivar en dolor de cabeza.
  • Pocas horas de sueño: Los niños suelen tener hábitos de sueño muy establecidos y, cuando estos se ven alterados durante un periodo de tiempo, es probable que los niños sufran dolores de cabeza y malestar general. La falta de sueño es uno de los principales detonantes del dolor de cabeza.
  • Saltarse el desayuno: Esta comida es fundamental para que niños y adultos aborden el día con garantías. De no ser así, los más pequeños de la casa pueden sufrir dolores de cabeza debido al cansancio y a la falta de energía.
  • Por deshidratación: En ocasiones, los más pequeños se deshidratan debido a que se ejercitan en exceso, pero no se acuerdan de hidratarse regularmente.

¿Cuáles son los síntomas del dolor de cabeza en niños?

Según la edad del niño, este será capaz de describir con mayor o menor detalle las características del dolor. El tejido cerebral en sí mismo no duele, pero la mayor parte de las estructuras que lo rodean como son las meninges (las membranas que se encuentran entre el cerebro y los huesos del cráneo), la piel, el músculo y otras estructuras de la cabeza como los ojos, los oídos, la boca o los senos paranasales, sí tienen receptores del dolor.

Además de la cefalea propiamente dicha, a veces pueden tener vómitos, náuseas, cansancio, sensación de malestar ante luces (fotofobia) o ruidos (sonofobia), o disminución del apetito e interrupción de la actividad habitual del niño.

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Los niños pequeños muchas veces no se quejan de dolor, pero están decaídos, tristes, irritables o sin ganas de comer.

El dolor no es siempre igual, cuando los niños son mayores son capaces de describir si sienten pinchazos o una sensación de que les están apretando la cabeza, si es un dolor pulsátil, si les duele solo una parte o toda la cabeza, etc.

Algunos tipos de cefaleas presentan síntomas más complejos como alteraciones de la visión, la sensibilidad o la fuerza, inestabilidad en la marcha; en estas circunstancia siempre tiene que consultar con su médico.

Tipos de dolor de cabeza en niños

Cefalea tensional

Suele tratarse de un dolor de larga evolución. La frecuencia de los episodios puede ser de dos o tres veces por semana y tiende a cronificarse en muchas casos, llegando a ser diaria.

Predomina por la tarde y sobre todo cuando el niño vuelve del colegio. Dura generalmente varias horas y no cede hasta que el chico se acuesta y duerme o hasta que se le administra un analgésico, que suele dar buenos resultados.

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Es de tipo continuo y localización frontal o difusa. El dolor se intensifica en los ambientes agobiantes o con ruido y por lo general no se acompaña de otros síntomas.

Migraña

La migraña es más frecuente en la infancia que lo que se cree generalmente, y puede tener ciertas características diferentes de la migraña en la edad adulta.

La edad de inicio se sitúa principalmente entre los 6 y los 10 años. Es muy habitual que uno de los padres o algún otro familiar cercano también sufran migrañas.

Los episodios son repetidos (entre uno o dos por semana hasta uno cada varios meses) y, entre los mismos, el niño suele encontrarse bien. El horario predomina en la franja de la tarde-noche, y el dolor dura entre una y dos horas, a veces más.

Suele localizarse en la frente y, en menos ocasiones y niños más mayores, en un sólo lado de la cabeza. Es un dolor más intenso que el de la cefalea tensional, y suele interferir la actividad del niño.

El sueño y el reposo en un sitio oscuro y tranquilo alivian generalmente el dolor. Casi siempre va acompañada de falta de apetito, dolor abdominal, náuseas y vómitos.

A veces, pueden existir síntomas previos al inicio del dolor (aura), en forma de alteraciones visuales (manchas negras o brillantes) y sensaciones de hormigueo o pérdida de fuerza en las extremidades.

Síntomas alarmantes en la cefalea del niño

Los dolores de cabeza producidos por lesiones cerebrales graves son poco frecuentes respecto al total de las cefaleas, pero hay algunas características que pueden indicar una enfermedad neurológica seria.

Es aconsejable acudir a un servicio de urgencias si el dolor se inicia muy bruscamente y es muy intenso, o cuando se asocia a alteraciones del nivel de conciencia, a convulsiones o a fiebre con rigidez de nuca.

En otras ocasiones, no es necesario acudir a urgencias, pero sí visitar cuanto antes a su pediatra:

  • Si el dolor es muy localizado y siempre en el mismo punto.
  • Cuando se desencadena o se agrava por la tos o los estornudos.
  • Cuando aumenta la frecuencia o la intensidad de los episodios.
  • Si se evidencia algún cambio en las características del dolor o en los síntomas acompañantes, comparados con los episodios anteriores.

¿Cómo se diagnostica el dolor de cabeza en niños?

El diagnóstico del dolor de cabeza se basa en una historia clínica detallada (tipo de dolor, evolución, frecuencia, duración y horarios, intensidad, factores precipitares, síntomas acompañantes…)y una exploración física general y neurológica.

En la mayoría de las ocasiones no será preciso realizar otras pruebas adicionales. A veces los antecedentes familiares ayudan a establecer el diagnóstico, como en el caso de las migrañas.

Si los episodios de dolor de cabeza se repiten periódicamente en vuestro peque es interesante llevar un registro mensual o calendario de cefaleas para que el pediatra pueda definir mejor los episodios y desencadenantes.

El pediatra o el neuropediatra escribe la historia clínica, anotando los antecedentes y las características de la cefalea, y realiza una exploración clínica completa.

Con estos datos, ya se puede orientar un diagnóstico en muchas ocasiones. Hay que tener en cuenta que la principal fuente de información para realizar el diagnóstico son las características de la cefalea y, a menudo, no es necesario realizar pruebas complementarias.

Estas deben ser reservadas para los casos en los que el médico sospeche la existencia de alguna enfermedad relacionada con la cefalea. Aunque la hipertensión arterial es muy rara en los niños, puede ser recomendable medir la tensión arterial.

Solo se hacen otras pruebas, como la resonancia o la tomografía computarizada (TAC) cuando se piense que la cefalea es por una enfermedad grave, lo que ocurre en muy pocos casos.

¿Cuándo debo consultar al pediatra por el dolor de cabeza de mi hijo?

Se debe consultar al pediatra si:

  • Menos de 5 años y no tiene ningún proceso infeccioso en ese momento (no está acatarrado ni tiene fiebre).
  • No cede con los fármacos analgésicos habituales.
  • Dolor es muy intenso y aparece bruscamente.
  • Tiempo de evolución corto y curso progresivo (es cada vez más fuerte).
  • Le despierta por la noche.
  • Interfiere con su actividad cotidiana (juego, estudio).
  • Se acompaña de vómitos persistentes, sobre todo matutinos.
  • Si el niño duerme mucho, más de lo habitual, o es difícil despertarle.
  • Si el niño tiene fiebre, se queja de dolor de cabeza intenso y vomita varias veces.
  • Si el niño tiene otros síntomas neurológicos persistentes: ve mal, no mueve bien los brazos o las piernas, camina o habla con dificultad.

¿Cómo se trata el dolor de cabeza en niños?

La mayoría de las cefaleas pueden ser tratadas en el domicilio y no es necesario consultar. Algunos consejos ante el dolor de cabeza son:

  • El niño debe estar en un sitio tranquilo, sin muchos ruidos ni luz.
  • Intentar que se acueste y descanse.
  • Evitar pantallas.

El tratamiento del dolor de cabeza se basa en fármacos analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno. Es conveniente que durante el episodio agudo el niño esté en reposo en un ambiente tranquilo, sin mucho ruido ni luz.

Si el dolor no es fuerte, no interfiere la actividad del niño, suele bastar con distraerlo con otra ocupación o permitirle que descanse unos minutos.

En caso de que la cefalea sea intensa, conviene que duerma o que repose en un lugar oscuro y silencioso. Algunos niños experimentan mejoría con la aplicación de compresas frías en la frente.

Si se precisa la administración de analgésicos, ésta debe realizarse desde los primeros momentos en que el paciente es capaz de reconocer la cefalea. Pueden darse salicilatos, paracetamol o ibuprofeno, siempre en las dosis y con la pauta que indique el pediatra.

El medicamento suele administrarse por vía oral, pero debe recurrirse a los supositorios si existen vómitos o náuseas. La vía rectal también aporta generalmente una mayor rapidez de acción.

Después de establecer el diagnóstico, se pauta el tratamiento más adecuado (analgésico y preventivo), según el tipo de cefalea y la intensidad y frecuencia de los episodios.

Medidas para prevenir la aparición de episodios de dolor de cabeza

Se debe intentar identificar los posibles desencadenantes de las crisis (disciplina escolar, ejercicio, dieta, etc.) para lo cual es útil la confección de un «Diario de la Cefalea» por los padres del niño, en el cual se anoten las características de los episodios y su posible relación con otros factores.

Este «diario» será de gran ayuda para el médico en el momento de hacer el diagnóstico y para controlar la evolución de la cefalea. Una vez establecido el diagnóstico, son aconsejables algunas medidas para disminuir la frecuencia y la intensidad de los episodios.

Si existen precipitantes tensionales hay que establecer unas normas para el estudio, regular el horario de sueño y proponer actividades extraescolares deportivas o lúdicas para relajar al niño.

En el caso de las migrañas, puede ser beneficioso restringir la ingesta de queso, frutos secos, chocolate, plátanos, conservas y embutidos. En general, se deben intentar evitar los ambientes cerrados y agobiantes, la exposición prolongada al sol sin protección y los cambios bruscos del ritmo de sueño.

Es muy importante actuar ante la falta de sueño en los niños ya que, que puede afectarles en su alimentación, actividad física, bienestar emocional y rendimiento escolar.

Se dictan también una serie de medidas higiénico-dietéticas para minimizar los factores desencadenantes de las crisis.

Finalmente, se realizan una serie de visitas periódicas para controlar la evolución y la respuesta al tratamiento.

Cuándo ir al médico por un dolor de cabeza

Situaciones en las que se hace imprescindible pedir cita con nuestro pediatra:

  • Cuando el dolor afecte al sueño del niño: lo despierta, no le deja dormir.
  • Si aparecen vómitos o problemas de visión debido al dolor.
  • Cuando se repite frecuentemente durante días o semanas.
  • Si el dolor lo vuelve irritable, huraño e introvertido. Es decir, si cambia su personalidad de manera brusca.
  • Si el dolor de cabeza va acompañado de cuadros de fiebre y de dolor o rigidez de cuello.

Mención especial son los dolores que aparecen tras una lesión o golpe en la cabeza. En este caso, se debe acudir a urgencias rápidamente, sobre todo si el niño presenta vómitos.

En Conclusión

El dolor de cabeza es muy frecuente en los niños y casi todos lo tienen alguna vez en su vida. Muy pocas veces se debe a una enfermedad grave y en la mayoría de los niños se puede tratar en casa.

Si se identifican situaciones que los empeoran (como comer determinados alimentos, el exceso o la falta de sueño) se tratarán de evitar.

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