Efectos de la Cafeína en la Lactancia Materna: Lo que Debes Saber

22.12.2025

Seguro que a muchas madres les ha surgido la misma duda acerca del efecto de la cafeína sobre sus bebés. La lactancia materna es una etapa muy importante tanto para ti como para tu hijo, ya que le proporcionas los nutrientes y las defensas que necesita para crecer sano y fuerte. ¿Sabías que lo que comes durante la lactancia materna puede influir en la salud y el desarrollo de tu bebé? La leche materna es un verdadero tesoro nutricional para tu bebé, ya que contiene todos los nutrientes esenciales que necesita para su crecimiento y desarrollo.

En este artículo, abordaremos cómo la cafeína puede afectar a tu bebé durante la lactancia, qué alimentos y bebidas contienen cafeína, y cómo puedes disfrutar de tus momentos cafeteros de manera segura.

¿Puedo Consumir Cafeína Durante la Lactancia?

La mayoría de las madres que amamantan pueden beber cafeína con moderación. Por su parte, la Academia Americana de Pediatría ha aprobado la cafeína como apta para el consumo en las madres que amamantan. Sin embargo, algunos bebés, especialmente los menores de 6 meses, pueden ser más sensibles a la ingesta de cafeína de la madre. La cafeína es una sustancia presente en muchos alimentos y bebidas, como el café, el té, los refrescos y el chocolate. Y aunque disfrutar de una taza de café puede ser reconfortante, es importante comprender cómo puede afectar a tu bebé y qué precauciones debes tomar.

Cuando consumes cafeína, esta puede pasar a través de la leche materna y llegar a tu bebé, quien puede ser más sensible a sus efectos. Algunos estudios sugieren que altas cantidades de cafeína pueden interferir con el sueño del bebé, hacerlo más irritable o inquieto, e incluso afectar su sistema nervioso en desarrollo. Sin embargo, no es necesario eliminar completamente la cafeína de tu dieta durante la lactancia. La clave está en consumirla de manera moderada y estar atenta a las posibles reacciones de tu bebé. Cada bebé es diferente, y algunos pueden ser más sensibles a la cafeína que otros.

Observa cómo reacciona tu bebé después de que consumes alimentos o bebidas con cafeína y ajusta tu consumo en consecuencia. Si decides disfrutar de una taza de café o té, considera limitar tu ingesta diaria a una cantidad moderada, como una o dos tazas al día. Recuerda que también debes tener en cuenta otras fuentes de cafeína en tu dieta, como los refrescos o el chocolate. Mantén un equilibrio y escucha las señales de tu cuerpo y las reacciones de tu bebé.

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Si notas que tu bebé muestra signos de inquietud, dificultad para dormir o irritabilidad después de que consumes cafeína, es posible que debas reducir aún más tu consumo o incluso eliminarlo por completo. Recuerda que cada bebé es único y puede tener diferentes tolerancias. Lo más importante es estar atenta a las señales de tu bebé y tomar decisiones informadas basadas en su bienestar.

Además, recuerda que la cafeína es un estimulante y puede afectar tu propio sistema nervioso. Si te sientes nerviosa, inquieta o experimentas dificultades para conciliar el sueño, es posible que desees reducir tu consumo de cafeína para mejorar tu propia salud y bienestar.

¿Cuánta Cafeína es Segura Durante la Lactancia?

Ahora que sabemos que en la lactancia se puede tomar café, es momento de descubrir qué cantidades máximas son las recomendadas. Hay que tener en cuenta que cada variedad y tipo de café contiene una cantidad diferente de cafeína. La Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) coinciden en que sí se puede tomar café en la lactancia, salvo que un profesional de la salud determine lo contrario, ya sea por la salud de la madre o del bebé. Eso sí, se recomienda hacerlo en cantidades moderadas o decantarse por variedades que no contengan cafeína o la contengan en dosis reducidas, como los Descafeinados NESCAFÉ® Dolce Gusto®.

Por ejemplo, tal y como vimos en nuestro artículo sobre el consumo de café durante el embarazo , la EFSA indica que una taza de café espresso de 60 ml contiene aproximadamente 80 mg de cafeína, mientras que un café americano de 365 ml contiene 154 mg de este estimulante. Así pues, siguiendo las recomendaciones de la AEP, sí se puede tomar café amamantando, siempre que no se supere la cantidad recomendada de 200 mg, o lo que es lo mismo, un máximo de dos tazas diarias según la variedad que se consuma. Por el contrario, si se excediera esta cantidad, parte de la cafeína que ingiere la madre, y que se transfiere a su leche, podría afectar al lactante, causándole irritabilidad, insomnio o nerviosismo, entre otros síntomas.

Si crees que ya sabes la respuesta a la pregunta “¿puedo tomar café en la lactancia?”, es posible que aún dudes sobre si es mejor espaciar las tomas al bebé tras su ingesta. Debes saber que, aunque en las cantidades moderadas anteriormente citadas el café no debería tener efectos sobre el lactante, cada niño es diferente y puede ser que tu bebé sea más sensible a la cafeína.

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Es muy importante tener en cuenta que la cafeína no solo está presente en el café. Algunas bebidas como el café y la Coca Cola contienen cafeína. ¡Ojo! Hay muchos alimentos que igualmente ignoramos que contienen cafeína: como el té, el chocolate, y las bebidas energizantes.

Recordemos que la cafeína consumida por la madre aparece rápidamente en la leche materna, obteniéndose el pico de concentración a la hora u hora y media después de la lactancia por parte del bebé. Los bebés con menos de 5 meses de vida, siempre que no se trate de prematuros, no tienen la misma capacidad de eliminación de sustancias como la cafeína. Unido a lo anterior, hay que mencionar que el efecto acumulativo también puede ser un problema. Los cafés solubles tienen una cantidad menor de cafeína que los normales.

En unas cinco horas la madre tendrá unos niveles mucho más bajos de cafeína en el organismo. En este caso, una estrategia que se puede utilizar es esperar para dar el pecho tras beber café hasta que la cafeína se haya eliminado prácticamente por completo del cuerpo, es decir, unas 4 o 5 horas.

Recomendaciones Finales

Ahora que conoces todos los riesgos de la lactancia y el café, te corresponde a ti decidir si lo vas a tomar o no y en que cantidades. Si crees que la cafeína en pocas cantidades afecta a tu hijo, pero no quieres renunciar al café con cafeína, ¡tenemos buenas noticias para ti!

Si tienes dudas o preocupaciones, puedes consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas. ¡Disfruta del café y la lactancia materna! Ya lo ves: las autoridades sanitarias no desaconsejan el consumo de café en la lactancia con un recién nacido siempre que no se tomen más de dos o tres tazas diarias o que, en su defecto, se apueste por variedades descafeinadas. ¡Puedes seguir disfrutando de tus momentos cafeteros favoritos con las cápsulas NESCAFÉ® Dolce Gusto® mientras le das el pecho a tu bebé!

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Recuerda: la decisión de comer durante la lactancia materna es sólo tuya. Es importante considerar que no solo la comida afecta el organismo humano, si no que además, hay que pensar en los medicamentos que pueden tomarse o no para dar el pecho.

En caso de tener más dudas acerca de qué comer durante la lactancia, consulta con tu médico o especialista de cabecera. Las recomendaciones anteriores provienen de nuestro equipo médico y de especialistas sanitarios con el fin de transmitir ciertas pautas para mejorar tu calidad de vida y la de tu bebé.

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