Salud del Viajero: Prevención y Cuidados Esenciales
Cualquier viajero que tenga intención de visitar un país en desarrollo, debería acudir a un centro especializado en medicina del viajero o consultar con un médico antes del viaje. Esta consulta debería realizarse al menos 4-8 semanas antes y sería preferible antes si se prevé llevar a cabo un viaje de larga duración o trabajar en el extranjero.
Los riesgos sanitarios asociados con los viajes son mayores para ciertos grupos de viajeros, incluidos bebés y niños pequeños, mujeres embarazadas, ancianos, minusválidos, los inmunodeprimidos y aquellas personas que tienen problemas médicos previos. Cualquier viajero afectado por una enfermedad crónica debe llevar consigo la medicación necesaria para todo el tiempo que dure el viaje.
Todos los medicamentos, especialmente los que requieren receta, deberán llevarse guardados en el equipaje de mano dentro de sus envases originales con las etiquetas visibles. Como precaución ante pérdida o robo es aconsejable llevar la medicación por duplicado en el equipaje facturado.
El viajero deberá llevar consigo el nombre y datos de contacto de su médico junto con los otros documentos de viaje, e información sobre su situación médica y tratamiento, además de los detalles sobre la medicación (incluidos los nombres genéricos de los medicamentos) y las dosis prescritas. Esta información debe igualmente guardarse en formato electrónico para poder recuperarse a distancia (por Ej. en una base de datos segura). También es necesario llevar un informe del médico, certificando la necesidad de los medicamentos u otro material sanitario (Ej.
Se recomienda a todos los viajeros viajar con un seguro general de viajes de manera rutinaria y declarar cualquier condición de salud subyacente. Se aconseja a los viajeros: 1) pedir información sobre los posibles convenios recíprocos en materia de asistencia sanitaria, entre el país de residencia y el país de destino, y 2) contratar un seguro médico especial, en aquellos destinos donde los riesgos sanitarios son importantes y la asistencia médica es cara o no es fácilmente alcanzable.
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La presión barométrica disminuye al aumentar la altitud, lo que reduce la presión parcial de oxígeno y causa hipoxia. Los viajes a altitudes elevadas sólo están contraindicados en algunas afecciones. Entre las más frecuentes se incluyen angina inestable, hipertensión pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) grave y anemia falciforme.
Los cambios repentinos de temperatura y humedad pueden tener efectos adversos para la salud. Las reacciones cutáneas adversas se deben a la interacción con numerosos medicamentos como los antimicrobianos, que pueden causar fotosensibilización y dermatitis fototóxica o fotoalérgica. Varios tipos de medicamentos como los antimicrobianos y los anticonceptivos orales, así como algunos medicamentos para la profilaxis antipalúdica, pueden producir reacciones adversas dermatológicas con la exposición a la luz solar.
Los repelentes de insectos, son sustancias que se aplican en las zonas de piel expuesta para evitar el contacto humano/vector. El ingrediente activo de un repelente, repele a los insectos, pero no los mata.
Vacunación y Enfermedades Prevenibles
Los viajeros pueden vacunarse contra algunas enfermedades. Por todo ello, estas medidas preventivas deberán recomendarse en los servicios médicos de forma personalizada.
Es una enfermedad bacteriana intestinal aguda, producida por el Vibrio Cholerae. Su distribución es mundial, en países desarrollados la incidencia es muy baja, pero en los países en vías de desarrollo es una enfermedad frecuente. La vacunación se recomienda a los viajeros que se dirijan a zonas endémicas, sobre todo en viajes fuera de los circuitos turísticos y condiciones higiénico-sanitarias difíciles o en estancias prolongadas de más de 1 mes.
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La hepatitis B se distribuye por todo el mundo, pero con diferentes niveles de riesgo. El riesgo depende de: 1) la prevalencia de la infección por el VHB en el país de destino; 2) el alcance del contacto directo con sangre o líquidos corporales de personas potencialmente infectadas, o del contacto sexual con esas personas; 3) el tipo de viaje y su duración.
Entre los principales riesgos se incluyen: la asistencia sanitaria (médica, dental, de laboratorio u otra) con exposición directa a sangre o líquidos corporales humanos, recibir una transfusión de sangre que no ha sido analizada para detectar VHB, medicamentos o drogas inyectadas que no han sido adecuadamente esterilizadas; y otros tipos de exposición a agujas (ej. acupuntura, piercing, tatuajes, drogas inyectables).
Se producen casos esporádicos en todo el mundo. En las zonas templadas la mayoría ocurren en los meses de invierno. Hay brotes localizados en espacios cerrados donde conviven muchas personas (ej. residencias de estudiantes, cuarteles militares). La vacunación se considera para todos los viajeros a países del cinturón Subsahariano de la meningitis, y áreas con brotes epidémicos.
El 5 de mayo de 2014 la Directora General de la OMS declaró que la propagación internacional del poliovirus salvaje en 2014 como un Evento de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII).
La rabia está presente en mamíferos de muchos países de todo el mundo pero la mayoría de las 59.000 muertes humanas que se estiman anualmente se producen en África y Asia. El 99% de los casos de rabia humana se producen por mordeduras y arañazos de perros, aunque otros mamíferos como gatos, ganado y vida silvestre se pueden infectar.
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Se debe recomendar la vacunación pre-exposición a las personas con alto riesgo de exposición, como, el personal de laboratorio que trabaja con virus de la rabia, veterinarios, manipuladores y técnicos especialistas de animales, así como, otras personas que viven o viajan a zonas donde existe riesgo de rabia. Todos los viajeros deben estar protegidos frente al tétanos.
Paludismo (Malaria) y Virus Zika
El Paludismo o Malaria es una enfermedad muy extendida que afecta a prácticamente todos los países tropicales. Se transmite a través de la picadura de un mosquito (Anopheles). Dado que esta enfermedad puede resultar grave, e incluso mortal, es importante hacer una prevención de la misma.
Los repelentes de insectos, son sustancias que se aplican en las zonas de piel expuesta para evitar el contacto humano/vector. El ingrediente activo de un repelente, repele a los insectos, pero no los mata.
Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si los mosquitos pueden penetrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón y asegurarse de que no esté rota y de que ningún mosquito haya quedado atrapado en el interior. Para mejorar la protección pueden utilizarse mosquiteras tratadas con repelentes o insecticidas.
A pesar de tomar cualquier medicación preventiva, la posibilidad de contraer paludismo no desaparece de forma absoluta. Para que la quimioprofilaxis tenga efectividad deberá continuarse durante las cuatro semanas siguientes al abandono de la zona palúdica, tanto si los viajeros vuelven a su país de origen como si van a una zona tropical exenta de paludismo, ya que el parásito que produce la enfermedad puede permanecer acantonado en el hígado durante ese período de tiempo.
El virus Zika se transmite principalmente por la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, en regiones tropicales y subtropicales. Los mosquitos Aedes suelen picar durante el día, teniendo mayor actividad en las primeras horas de la mañana y en las últimas horas de la tarde. La mayoría de las infecciones son asintomáticas o causan una enfermedad leve. Sin embargo, se han documentado complicaciones neurológicas graves en adultos y niños mayores.
Evitar las picaduras de mosquitos, con las medidas que se describen en otros apartados de esta página, incluyendo el uso de mosquiteros en las camas, sobre todo si se duerme durante el día o al anochecer.
Prevención de la transmisión sexual, de modo que los viajeros deben practicar sexo seguro (uso correcto de condones) o abstenerse de la actividad sexual durante tres meses para los hombres y dos meses para las mujeres que regresan de zonas con transmisión activa del virus del Zika, a fin de prevenir la infección de sus parejas sexuales.
Agua y Alimentos: Precauciones
Para los viajeros, el principal problema sanitario asociado con el agua y los alimentos contaminados es la «diarrea del viajero», que puede ser causada por numerosos agentes infecciosos. Evitar los alimentos que se hayan mantenido a temperatura ambiente durante varias horas. (Ej.
Si no es posible hervir el agua, la desinfección química del agua transparente, no turbia es eficaz para eliminar las bacterias y los virus y algunos protozoos (pero no, el Cryptosporidium, por ejemplo). También hay disponibles dispositivos portátiles de punto de uso, probados y clasificados para eliminar protozoos y algunas bacterias. Los tipos más frecuentes son los filtros cerámicos, de membranas y de bloque de carbono.
A no ser que se hierva el agua, se recomienda una combinación de tecnologías (ej. la filtración seguida de la desinfección química o la ebullición), ya que la mayoría de los dispositivos de filtración de punto de uso no eliminan ni destruyen los virus.
En los trópicos los cursos de agua, canales, lagos, etc. pueden estar infectados por larvas que penetran en la piel y provocan enfermedades. Hay que evitar lavarse y bañarse en aguas que puedan estar contaminadas por excrementos humanos y animales, ya que pueden ser vías de transmisión de infecciones de ojos, oídos e intestinales. En principio los baños en el mar no implican riesgos de enfermedades transmisibles. Sin embargo, es recomendable que el viajero se informe en el lugar si está permitido bañarse y no supone un peligro para la salud. Las picaduras de medusa provocan fuertes dolores e irritaciones de la piel.
Zoonosis e Infecciones de Transmisión Sexual
Las zoonosis incluyen un gran número de infecciones que pueden ser transmitidas a humanos por mordeduras de animales o contacto con sus fluidos corporales o excrementos contaminados o por el consumo de alimentos de origen animal, especialmente productos cárnicos y lácteos. El riesgo de infección puede reducirse evitando un contacto próximo con cualquier tipo de animal (incluidos los animales salvajes, cautivos y domésticos) en aquellos lugares donde es probable que esté presente la infección.
Se debe tener un cuidado especial para impedir que los niños se acerquen y toquen animales. El uso de calzado apropiado y sólido es muy importante para caminar de noche en zonas habitadas por serpientes.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se contagian de persona a persona a través de prácticas sexuales inseguras. Se puede reducir el riesgo de infección evitando las relaciones sexuales esporádicas sin protección y mediante el uso de preservativos. Algunas enfermedades tropicales no se manifiestan inmediatamente, pudiendo presentarse bastante tiempo después del regreso.
"Nunca digas de este agua no beberé": Significado en Inglés
Como padres, mi esposa y yo siempre tratamos de inculcar confianza y un sentido de curiosidad en nuestros hijos. Nos gustaría que fueran inquisitivos en lugar de rehuir lo desconocido.
Así que estábamos cenando una noche y pedimos un plato con remolacha (remolacha). Molesto por el color, mi hijo decidió que no iba a comerla porque no le gustaba, sin haberla probado.
Mi esposa y yo lo instamos a probarla, pero eso solo forzó su declaración final: nunca iba a comer remolachas, nunca.
A lo que mi esposa respondió: nunca digas de este agua no beberé.
Está bastante claro lo que transmite esa expresión y también es un consejo muy práctico. Si alguna vez has intentado expresar esto en inglés, es posible que hayas intentado una traducción: never say that you’ll never drink from this water.
¡Desafortunadamente, eso no funciona!
Plan Nacional de Acciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2025
El Gobierno activó el pasado 16 de mayo el Plan Nacional de Acciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2025, que estará vigente hasta el 30 de septiembre. El objetivo del plan es prevenir y mitigar los efectos negativos que el calor excesivo puede tener sobre la salud de los ciudadanos, en especial en los grupos más vulnerables: personas mayores, mujeres gestantes, menores, enfermos crónicos o colectivos que desarrollan su trabajo al aire libre.
Las previsiones indican un aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor como consecuencia del cambio climático. Por ello, el Ministerio de Sanidad y la Agencia Estatal de Meteorología, con las aportaciones de las comunidades autónomas, han elaborado un decálogo de recomendaciones para proteger a la población de los daños por exceso de temperaturas y alertarán diariamente de los niveles de riesgo sanitario.
Decálogo de recomendaciones generales
- Bebe agua o líquidos con frecuencia, aunque no sientas sed
- Evita las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas
- Presta atención especial a los bebes, menores, mujeres embarazadas, lactantes y a los mayores con enfermedades que puedan agravarse con el calor (cardíacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, demencia, etc.)
- Permanece en lugares frescos, a la sombra o climatizados
- Reduce la actividad física y evita practicar deportes al aire libre en las horas centrales del día
- Usa ropa ligera, holgada y que deje transpirar
- Nunca dejes a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado
- Consulta al médico si tienes síntomas durante más de una hora que puedan estar relacionados con el calor
- Mantén las medicinas en un lugar fresco
- Come ligero (frutas, verduras) y reduce los alimentos ricos en grasas
Novedades del plan de prevención en 2025
En esta edición del plan, se ha incluido una guía metodológica para comprender el sistema de alertas y el significado práctico de cada nivel de riesgo. El nivel de riesgo depende de una serie de factores personales, sociales y ambientales porque las temperaturas extremas no afectan igual a todas las personas.
Niveles de alto riesgo sanitario
- Nivel 0 (verde): ausencia de riesgo
- Nivel 1 (amarillo): riesgo leve para mayores de 65 años con otros factores de riesgo.
- Nivel 2 (naranja): riesgo leve en población sin factores de riesgo. Riesgo moderado para mayores de 65 años o menores de 65 con múltiples factores de riesgo. Riesgo elevado para mayores de 65 años con otros factores de riesgo adicionales
- Nivel 3 (rojo): riesgo moderado en población sin factores de riesgo. Riesgo elevado para mayores de 65 años y menores de 65 con algún factor de riesgo. Riesgo extremo para mayores de 65 años con otros factores adicionales
Una de las actuaciones prioritarias del plan es alertar a las autoridades y a la ciudadanía con la suficiente antelación de posibles situaciones de riesgo. Para ello, el Ministerio de Sanidad facilita diariamente a las Comunidades Autónomas, las predicciones de temperaturas máximas elaboradas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), así como los niveles de riesgo sanitario por altas temperaturas.
En función del nivel de riesgo, Sanidad y las comunidades toman las medidas oportunas de comunicación y prevención del riesgo.
¿Cómo me informo del riesgo por altas temperaturas?
- En el mapa de asignación de niveles de la página web del Ministerio de Sanidad
- En la web de la Agencia Estatal de Meteorología
- Suscribiéndote al servicio gratuito de Temperaturas y Niveles de Riesgo. Recibirás un correo electrónico y/o SMS con la información diaria sobre las temperaturas y el nivel de riesgo para la salud de la provincia solicitada.
- A través de los medios de comunicación
- Accediendo a las redes sociales
¿Cómo me protejo de las radiaciones solares?
Recuerda que los efectos negativos de la exposición prolongada al sol son acumulativos. Algunos de estos efectos son quemaduras, insolaciones, afecciones oculares, alteraciones del sistema inmunitario o envejecimiento cutáneo prematuro. Además, ha aumentado el cáncer de piel (carcinoma y melanoma maligno) en los últimos años, por lo que debes seguir estas recomendaciones:
- Evita tomar el sol en las horas centrales del día, así como exposiciones prolongadas o siestas.
- Usa prendas ligeras. Las camisas de punto tupido y los pantalones largos bloquearán la mayor parte de la radiación solar. Las prendas más cómodas en los climas calurosos son las camisas de algodón de colores claros. La ropa debe ser cómoda y no demasiado ceñida.
- Cubre tu cabeza con sombreros o gorras.
- Usa gafas de sol homologadas que filtren, al menos, el 90% de la radiación ultravioleta.
- Utiliza productos de protección solar con un factor elevado y adecuados a su edad, tipo de piel y zona del cuerpo donde se usen. Debe aplicarse los protectores, en gran cantidad, 30 minutos antes de tomar el sol y renovarlo cada dos horas y después de cada baño. Utilice el protector incluso en los días nublados.
- Ten cuidado si tomas el sol en el agua, ya que la radiación puede penetrar hasta un metro en el agua clara.
- protege a los menores de edad y evita que los niños de menos de tres años se expongan al sol.
- Ten cuidado si tomas medicamentos porque aumentan la sensibilidad cutánea a la radiación ultravioleta.
- En la montaña también hay que seguir todos estos consejos porque el riesgo de quemaduras solares aumenta con la altura.
¿Cómo pueden afectar las altas temperaturas a la salud?
El aumento de las temperaturas puede afectar a la salud de la población, dado que produce una mayor sudoración con la consiguiente pérdida de agua y de sales minerales que, de no reponerse, puede dar lugar a algunas de estas situaciones: calambres, agotamiento por calor, golpe de calor o insolaciones.
¿Qué debo hacer si tengo calambres?
Los calambres por calor se pueden producir durante el ejercicio intenso. Se suelen sufrir en el abdomen, los brazos o las piernas. Para combatirlo, se recomienda:
- Parar toda la actividad y descansar en un sitio fresco
- Beber agua, zumos ligeros y bebidas deportivas diluidas en agua
- Consultar al médico si los calambres duran más de una hora
¿Cómo actúo ante un agotamiento por calor?
El agotamiento por calor se produce cuando una persona está expuesta a las altas temperaturas durante varios días sin ingerir suficientes líquidos. Sus síntomas principales son:
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Mareo
- Vómitos
- Cansancio
- Sudoración
- Piel fría, pálida y húmeda
- Pulso rápido y débil
- Fiebre menor de 40 grados.
Ante un agotamiento por calor, es preciso que el afectado beba agua a sorbitos, permanezca en un lugar fresco con la ropa aflojada y se aplique paños húmedos o se bañe con agua fría. Además, en el caso de padecer enfermedades crónicas, ante la aparición de vómitos, o si los síntomas se prolongan durante más de una hora, debe acudir a un centro sanitario.
¿Cómo actúo ante un golpe de calor o ante una insolación?
Un golpe de calor es la situación en la que una persona que está sometida a las altas temperaturas sufre un problema en su sistema de termorregulación de forma exagerada, subiendo su temperatura hasta los 40 grados o más.
Puede aparecer en personas mayores y sedentarias que no cuentan con aire acondicionado, en personas jóvenes y sanas que estén haciendo deporte bajo un calor extremo, en los trabajadores que realizan su tarea en la calle o en ambientes calurosos y en enfermos crónicos.
La diferencia entre un golpe de calor y una insolación es que la insolación se produce por una exposición prolongada al sol acompañada de altas temperaturas, mientras que el golpe de calor va ligado a un aumento de la temperatura y no tiene por qué darse al tomar el sol.
En ambos casos, los síntomas principales son:
- Fiebre mayor a 40 grados
- Piel caliente y enrojecida
- Respiración y pulso acelerado y fuerte
- Se pueden producir convulsiones, alucinaciones, irritabilidad o cambios del comportamiento y alteración del nivel de consciencia o desmayo
- Puede no haber sudoración.
Ante una insolación o golpe de calor es necesario llamar inmediatamente al 112. Mientras llega la ayuda, hay que trasladar a la persona afectada a un lugar fresco e intentar bajar su temperatura con paños fríos o dándole un baño con agua fría.
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