Reflejo de Succión en Lactantes: Desarrollo y Significado

03.11.2025

La succión es uno de los primeros y más vitales reflejos que manifiestan los bebés al nacer. Desde los primeros momentos de vida, este instinto natural permite que el bebé se alimente y se sienta reconfortado. La capacidad de mamar es innata en todos los mamíferos.

Desarrollo del Reflejo de Succión

Desde el nacimiento, los bebés están equipados con un reflejo de succión innato, el cual es esencial para su supervivencia. Este reflejo se activa cuando algo roza el paladar o los labios del bebé, lo que lo lleva a comenzar a succionar de inmediato. El ser humano aprende el patrón de succión dentro del vientre materno. Este aprendizaje se inicia a las 16 semanas de gestación con el reflejo de deglución y se completa a las 20 semanas con el reflejo de succión. La coordinación de estos dos reflejos se produce a las 32 semanas de gestación.

A medida que el bebé crece, el reflejo de succión evoluciona y se transforma en un acto más controlado, especialmente cuando alcanza los tres o cuatro meses de vida. El reflejo de succión permanece en el bebé desde esas últimas semanas de gestación hasta la semana 16 tras el nacimiento, aproximadamente. Incluso si la mamá mantiene la lactancia exclusiva durante más tiempo, el acto de alimentarse por succión ya no será una reacción instintiva sino un aprendizaje.

Tipos de Succión

El reflejo de succión se puede desglosar en dos componentes: el reflejo de succión nutritiva y el reflejo de succión no nutritiva.

  • Succión nutritiva: Se refiere al acto de succionar para obtener leche durante la lactancia materna o cuando el bebé toma el biberón. La succión nutritiva es la que se relaciona con la alimentación, donde el niño coordina la succión con la deglución y la respiración. Este tipo de succión sigue un ritmo más pausado, con pausas regulares para tragar y respirar.
  • Succión no nutritiva: Ocurre cuando el bebé succiona sin la intención de obtener alimento. La succión no nutritiva, por otro lado, es aquella en la que el bebé succiona sin la ingesta de alimento, como por ejemplo, succionar un chupete. Se desarrolla antes del nacimiento y comienza como embrión en el útero. Este tipo de succión puede observarse cuando el bebé se chupa el dedo o el chupete. Aunque no recibe leche, la succión no nutritiva juega un papel clave en la autorregulación emocional, ya que calma y reconforta al bebé.

Importancia de la Succión para la Lactancia

La succión eficiente es clave para una lactancia exitosa. Durante la lactancia materna, el bebé debe succionar de manera correcta para obtener la leche de los conductos mamarios. A medida que el bebé succiona, se favorece la secreción de oxitocina en el cuerpo de la madre, hormona que, entre otras cosas, estimula el reflejo de eyección y ayuda a que la leche fluya hacia la boca del bebé. Es importante que las madres se sientan apoyadas durante este proceso, ya que la succión puede requerir paciencia y práctica tanto para el bebé como para la madre.

Lea también: Entendiendo el Reflejo Gastrocólico

Además de garantizar que tu bebé sabe alimentarse nada más nacer, el reflejo de succión tiene una función más: Estimula la producción de leche en la mamá. Es, por lo tanto, un estímulo en dos direcciones.

Beneficios de la Succión No Nutritiva

Además, el reflejo de succión tranquiliza mucho al bebé y le transmite sensación de seguridad ante la idea de estar en contacto con la madre. Esto, combinado con el olor a mamá, no es raro que los bebés se queden dormidos durante la lactancia o simplemente estando pegados al pecho de su madre. La succión, tanto nutritiva como no nutritiva, aporta grandes beneficios al bienestar de tu bebé.

  • Autorregulación emocional: La succión tiene un efecto calmante y les permite a los bebés manejar el estrés y la incomodidad. Esta necesidad de succión tan presente durante los primeros meses suele decrecer a partir del primer año de vida.

El Uso del Chupete

El chupete es una herramienta que puede ser útil para calmar al bebé mediante la succión no nutritiva. El chupete puede ayudar a reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) durante el sueño, ya que estimula una respiración más constante.

Recomendaciones para el uso del chupete:

  • Introduce el chupete después de que la lactancia esté bien establecida: La Asociación Española de Pediatría (AEP) sugiere esperar a que el bebé tenga al menos 3-4 semanas de vida para ofrecer el chupete, asegurándose de que el patrón de lactancia esté consolidado.
  • Utiliza el chupete con moderación: Aunque el chupete es una gran herramienta de consuelo, se recomienda utilizarlo con mesura.

Bebés Prematuros y el Reflejo de Succión

No todos los bebés nacen con el reflejo de succión totalmente desarrollado. Por lo tanto, los bebés nacidos antes de las 32 semanas de gestación (prematuros) no tendrán reflejo de succión. Un bebé se considera prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de embarazo. En los últimos años, con los avances en el campo de la neonatología, se ha reducido el índice de la mortalidad de los recién nacidos prematuros.

Lea también: Todo sobre el Reflejo de Eyección de la Leche Materna

Para los bebés prematuros que puedan tener dificultades con el reflejo de succión, lo principal será que un fonoaudiólogo evalúe la situación. Con esta evaluación, el médico podrá determinar si el bebé prematuro necesita alimentación por vía o si la alimentación oral será suficiente. En caso necesario, se recurrirá a la llamada “terapia fonoaudiológica”.

Evaluación y Problemas con el Reflejo de Succión

La funcionalidad de este reflejo se evalúa rutinariamente en los exámenes neurológicos pediátricos y es un indicador clave del estado neurológico del lactante. Una respuesta adecuada al reflejo de succión no solo muestra la capacidad de alimentación del bebé, sino que también es un buen indicador de la integridad de su sistema nervioso central y periférico. En el contexto clínico, el reflejo de succión se examina colocando un dedo limpio o un objeto suave en la boca del bebé, lo que debería provocar una succión rítmica y vigorosa. Además, el reflejo de succión está íntimamente ligado al reflejo de búsqueda, que es el acto reflejo por el cual el bebé gira su cabeza hacia un estímulo que toca su mejilla o labio, buscando la fuente de alimento y preparándose para succionar.

Si tu bebé no se alimenta bien, no tiene por qué cundir el pánico. Muchas veces, no se trata de que el bebé no tenga reflejo de succión sino de que no agarrar bien el pecho. Sin embargo, si tu bebé realmente no tiene reflejo de succión (puede probar a estimular el paladar con suavidad con la punta del dedo para comprobar si reacciona) tendrás que acudir inmediatamente a un médico, puesto que puede ser indicación de algún problema neurológico.

Es relevante señalar que en algunos casos, problemas con el reflejo de succión pueden estar asociados con otras condiciones médicas, como anomalías craneofaciales, trastornos genéticos, o como consecuencia de complicaciones en el parto que requieren de una evaluación más exhaustiva. En la práctica médica, se han desarrollado diversas estrategias y herramientas para apoyar el reflejo de succión en bebés prematuros o en aquellos que tienen dificultades para alimentarse.

Entender el proceso de succión en tu bebé te ayudará a responder a sus necesidades de forma más efectiva. La succión es mucho más que una manera de alimentarse; es una herramienta natural que les permite calmarse, relacionarse y desarrollar habilidades esenciales.

Lea también: Disfórico en la Lactancia

tags: #reflejo #de #succion #lactantes #desarrollo

Publicaciones populares: