Enfermedades de la Placenta Durante el Embarazo
La placenta es un órgano esencial que se desarrolla en el útero durante el embarazo, actuando como un vínculo vital entre la madre y el feto. Proporciona oxígeno y nutrientes al bebé en desarrollo y elimina los productos de desecho.
Una placenta que no funciona correctamente puede llevar a complicaciones en el embarazo y aumentar el riesgo de enfermedades en el niño. A pesar de su función crucial, aún se están investigando los mecanismos que regulan el crecimiento y funcionamiento de la placenta.
Complicaciones Comunes de la Placenta
Las complicaciones en la placenta son una causa común de parto prematuro y, en muchos casos, de cesárea. A continuación, se describen algunas de las enfermedades más frecuentes de la placenta:
Placenta Previa
La placenta previa ocurre cuando la placenta se implanta en la parte baja del útero, obstruyendo parcial o totalmente el cuello uterino. Esta condición puede impedir el parto vaginal.
La placenta previa afecta aproximadamente al 0.4% o 0.5% de las embarazadas. Se clasifica en:
Lea también: Síntomas del Cólico Nefrítico
- Oclusiva total: La placenta cubre completamente el cuello uterino.
- Oclusiva parcial: La placenta obstruye parcialmente el cuello uterino.
- Marginal: La placenta está cerca del cuello uterino (a menos de 2 cm).
Generalmente, las placentas de inserción baja tienden a desplazarse hacia arriba a medida que avanza el embarazo, debido al desarrollo de la porción inferior del útero a partir de las 32 semanas.
Causas y Factores de Riesgo
- Causas uterinas
- Causas placentarias
Los factores de riesgo incluyen traumatismos previos en el útero y su vascularización.
Síntomas y Diagnóstico
Entre el 70% y el 80% de los casos de placenta previa se presentan con un sangrado vaginal repentino e indoloro de sangre roja y líquida. Entre un 10% y un 20% de los casos se producen además contracciones uterinas dolorosas.
El diagnóstico de placenta previa es clínico y se confirma mediante ecografía. Si una embarazada refiere sangrado vaginal después de la semana 20 y no se ha realizado una ecografía en el segundo trimestre, se debe realizar una ecografía para determinar la localización de la placenta antes de explorar a la paciente por vía vaginal para evitar producir hemorragias.
Tratamiento y Manejo
Las pacientes deben evitar las relaciones sexuales y la práctica de ejercicio físico a partir de las 20 semanas de gestación. También deben disminuir su actividad física general a partir del tercer trimestre.
Lea también: Tus Derechos Durante la Baja por Enfermedad Común Previa a la Maternidad
En placentas previas totales o parciales se debe realizar cesárea. Algunos autores consideran la posibilidad del parto vía vaginal en placentas marginales cuando la distancia entre el borde de la placenta y el orificio del cuello del útero es mayor de 2 cm.
Si la edad gestacional está entre las semanas 23 y 34 se deben administrar corticoides para acelerar la maduración de los pulmones fetales.
Desprendimiento Prematuro de Placenta
El desprendimiento prematuro de placenta ocurre cuando la placenta se separa de la pared uterina antes del parto. Esta es una complicación grave que puede poner en riesgo la vida del feto.
Causas y Factores de Riesgo
Las causas exactas del desprendimiento prematuro de placenta no siempre se conocen. Un traumatismo abdominal de alta intensidad, como un accidente de tráfico, puede ser una causa.
Síntomas y Diagnóstico
Los síntomas incluyen dolor abdominal intenso que puede irradiarse hacia la espalda, aumento del tono uterino (endurecimiento del abdomen incluso entre contracciones) y sangrado escaso y muchas veces oscuro.
Lea también: Descubre más sobre Amaia Salamanca
Tratamiento y Manejo
El desprendimiento prematuro de placenta requiere atención médica inmediata. Hay un riesgo muy elevado de muerte fetal, por que el bebé se queda sin oxígeno.
Placenta Accreta
La placenta accreta es una complicación grave en la que la placenta se adhiere de forma anormal a la pared del útero. Esto puede resultar en una fase de alumbramiento patológica, donde la placenta no puede ser expulsada de la forma normal y produce un sangrado excesivo.
La incidencia de placenta accreta ha aumentado en los últimos años debido al incremento de factores de riesgo como cirugías uterinas previas, partos anteriores y edad materna superior a 35 años.
Factores de Riesgo
- Cirugía uterina previa: cesárea anterior, miomectomía.
- Placenta previa: la placenta está por delante del cuello uterino e impide el paso de la cabeza del feto.
- Edad de la madre: por encima de los 35 años la placenta accreta es más frecuente.
- Partos anteriores: el riesgo de placenta accreta aumenta proporcionalmente al número de partos previos.
Síntomas y Diagnóstico
La placenta accreta generalmente no presenta síntomas hasta el alumbramiento, aunque en algunas ocasiones puede haber sospechas por ecografía. En ciertos casos, se realiza una resonancia magnética para una mejor visualización de la inserción de la placenta si existen dudas tras la ecografía.
Complicaciones
La placenta accreta ha sido tradicionalmente un factor de riesgo de mortalidad materna, aunque esta ha disminuido en las últimas décadas. El grado más severo de placenta accreta es la placenta percreta, donde el tejido placentario atraviesa totalmente la pared del útero y puede invadir órganos vecinos como la vejiga.
La hemorragia excesiva producida por la placenta mal insertada suele llevar a la necesidad de transfusión sanguínea. Si la placenta es percreta puede obligar a una cirugía es que se deban reconstruir los órganos afectados como la vejiga de la orina, con la consecuente posible afectación de estos órganos de forma definitiva.
Tratamiento y Manejo
El pronóstico de la placenta accreta depende del momento del diagnóstico. Una sospecha temprana permite programar una cirugía con un equipo multidisciplinar y con sangre en reserva. En casos de emergencia, puede ser necesario realizar una histerectomía urgente para evitar un sangrado masivo.
En algunas ocasiones, es posible extirpar toda la placenta con un legrado uterino, aunque este procedimiento conlleva riesgos de sangrado adicional o lesión uterina. Finalmente, en pocos casos, se logra un tratamiento conservador dejando que la placenta se disuelva con el tiempo.
En los casos de tratamiento conservador debe dejarse una pauta antibiótica de al menos 10-14 días y realizar controles semanales.
Influencia Genética y Adaptación de la Placenta
Investigaciones recientes han revelado cómo la genética influye en el crecimiento de la placenta, vinculándola con el riesgo de enfermedades en la madre. Se han identificado variaciones en el código genético relacionadas con el tamaño de la placenta, lo que mejora la comprensión de este órgano vital.
Se ha descubierto que un crecimiento más rápido de la placenta puede contribuir a un mayor riesgo de preeclampsia en la madre.
El "Eje Placenta-Corazón"
Alteraciones en la placenta pueden dar lugar a enfermedades cardiovasculares o defectos congénitos en el bebé. Se han identificado genes implicados en el "eje placenta-corazón", cuya alteración puede provocar malformaciones cardíacas en el feto.
Una placenta defectuosa puede secretar factores que dañan los vasos sanguíneos de la madre, contribuyendo a problemas como infartos prematuros, accidentes cerebrovasculares o demencia vascular.
Contaminación y la Placenta
Estudios recientes han demostrado que partículas de carbón activo procedentes de la contaminación atmosférica y nanoplásticos pueden llegar a detectarse en la placenta.
Adaptación de la Placenta a la Falta de Oxígeno
Investigadores han descubierto que la placenta regula la cantidad de oxígeno y nutrientes que transporta a los bebés durante los embarazos difíciles. Las mitocondrias en la placenta pueden alterar su función para satisfacer las necesidades tanto de la placenta como del feto en rápido crecimiento.
En condiciones de hipoxia (falta de oxígeno), la placenta no siempre funciona correctamente y puede causar aborto espontáneo, preeclampsia y restricción del crecimiento fetal.
tags: #enfermedades #de #la #placenta #durante #el