¿Es malo no dar leche materna al bebé? Riesgos y Beneficios
La lactancia materna es un tema fundamental en la salud infantil, con implicaciones tanto para el bebé como para la madre. La leche materna es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, minerales y moléculas inmunes.
Introducción
La leche es un fluido complejo; está formado por lípidos, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y factores inmunológicos. Es producida por la glándula mamaria, que, a diferencia de otros órganos, se desarrolla de forma más compleja tras el nacimiento, especialmente durante la pubertad.
En la mujer embarazada aumenta la producción de gotas de grasa, que elevan el tamaño de las células mamarias. La glándula queda en reposo hasta el alumbramiento de la placenta, debido a los altos niveles de progesterona circulante. Esta etapa es conocida como lactogénesis I.
Tras el parto y la expulsión de la placenta, los niveles de progesterona disminuyen, lo que da lugar al inicio de la lactogénesis II, en la que comienza la producción de leche de forma más abundante. En la lactogénesis III se mantiene la secreción láctea establecida por el reflejo de succión del recién nacido.
El contenido celular de la leche depende de varios factores, como la plenitud de la glándula mamaria, la etapa de la lactancia, el estado de salud de la díada madre/bebé, la permeabilidad de la membrana basal y el desarrollo del epitelio mamario. Esto quiere decir que existe una gran heterogeneidad en la composición de la leche de una mujer a otra, y que se modifica al adaptarse a las necesidades de su bebé.
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El hidrato de carbono más importante de la leche humana es la lactosa, disacárido compuesto por glucosa y galactosa, que representa el 90% del total de hidratos de carbono de la LM. Los oligosacáridos, por su parte, abundan más en la leche humana que en la de vaca y tienen un importante efecto bacteriostático, al inhibir la adhesión bacteriana y vírica a la superficie epitelial.
La lactasa está localizada en las vellosidades intestinales y su función es hidrolizar la lactosa para facilitar la absorción del calcio. La galactosa es un carbohidrato imprescindible para la elaboración de galactolípidos, esenciales a su vez para el correcto desarrollo del sistema nervioso central.
La leche humana madura tiene un componente proteico pequeño en comparación con la leche de otros animales. Las proteínas de la leche de la mujer son homólogas, por lo que disminuye el riesgo de reacciones alérgicas, a diferencia de lo que ocurre con la leche de vaca. En las proteínas de la LM se pueden distinguir varios compuestos, como la caseína y la seroalbúmina.
El nitrógeno no proteico (NNP) se encuentra en grandes cantidades en la leche de la mujer y su concentración depende de la dieta materna y del tiempo de lactancia. La urea es su componente principal, pues constituye el 40% del NNP. Los nucleótidos forman entre el 10% y el 20% del NNP de la LM. Aunque su función no es del todo conocida, se sabe que inciden en la inmunidad humoral y celular, así como en el crecimiento del sistema gastrointestinal.
Otras proteínas presentes en la leche materna son la carnitina, la taurina y aminoácidos libres y péptidos, en menor proporción. Dentro de los componentes de la leche se puede afirmar que los lípidos y los factores inmunológicos son variables y sensibles al cambio, ya sea por factores internos o por factores externos.
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La grasa constituye uno de los componentes más importantes y variables de la leche humana, ya que proporciona el 45-55% de la energía total que recibe el lactante. Algunos estudios apuntan que la cantidad de lípidos de la leche es dependiente de la grasa acumulada durante la gestación, aunque una parte de ellos, como los ácidos grasos, pueden verse influidos por la dieta materna o por su peso corporal.
Se ha descrito que la leche de madres con sobrepeso u obesidad presenta menos cantidad de lípidos totales, pero una mayor proporción de ácidos grasos saturados. Los triglicéridos, por su parte, también parecen modificarse en función de diversas patologías, como la preeclampsia, con la que tiene lugar un pico de trigliceridemia mayor que en las mujeres sanas.
El contenido graso de la leche materna varía además con el grado de plenitud de la glándula mamaria y el tiempo transcurrido desde la alimentación del bebé, para alcanzar su pico máximo a los 30 minutos de la última toma. De esta forma, se observa que los lípidos son uno de los componentes más influenciables por diversos factores y que la obesidad materna modifica de forma importante la composición de la leche, y tener consecuencias negativas para el bebé.
Por otro lado, existen diferencias en la concentración de anticuerpos de la LM, entre los que se encuentran IgM e IgG, con valores más bajos, en los que la Inmunoglobulina A secretora (IgAs) es el anticuerpo principal que proporciona inmunidad al lactante, lo que indica la existencia de un vínculo inmunológico entre madre e hijo.
En este sentido, otro de los compuestos objeto de la investigación actual se centra en la lactoferrina, secretada a través de la leche y cuya función consiste en conferir inmunidad en la vida temprana, mientras el propio sistema inmune del bebé se hace competente. El recién nacido tiene un sistema inmune inmaduro y está expuesto a gran cantidad de microorganismos extraños desde el mismo momento de su nacimiento.
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El 90% de las infecciones que afectan a los seres humanos utiliza las mucosas como puerta de entrada, por lo que la capacidad inmunomoduladora que confiere la leche materna es de vital importancia desde el periodo neonatal.
Recomendaciones de la OMS
En la reunión de expertos celebrada en Ginebra en el año 2001 se constata que "la lactancia natural es la mejor forma de proporcionar un alimento ideal para el crecimiento y el desarrollo sano del lactante; también es parte integrante del proceso reproductivo, con repercusiones importantes en la salud de las madres". De esta forma, se establece que durante los 6 primeros meses de vida los lactantes deben ser exclusivamente alimentados con lactancia materna, como recomendación de salud pública mundial.
A pesar de ello, tan solo un 35% de todos los lactantes son alimentados con lactancia natural exclusiva durante los primeros 4 meses de vida; la malnutrición es la causa del 60% de las defunciones registradas en el mundo cada año de niños menores de 5 años.
Según la Encuesta Nacional de Salud realizada en España por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los años 2011-2012, un 66,2% de los lactantes son amamantados exclusivamente con leche materna a las 6 semanas de vida; a los 3 meses, baja al 53,6%; y a los 6 meses, únicamente lo hace un 28,5%, por lo que la adhesión a la LM sigue estando por debajo de lo deseado.
Las tasas más bajas de lactancia materna se presentan en aquellas mujeres con embarazos complejos, especialmente por obesidad y diabetes. Las mujeres obesas tienen más probabilidades de experimentar lactogénesis retardada, lo cual predice, a su vez, el abandono de la lactancia materna exclusiva.
Este hecho pone de relieve la necesidad y conveniencia de las campañas de salud pública y apoyo profesional, de modo que se mejore la adhesión a la LM en distintos grupos de mujeres, especialmente a las de riesgo. Aunque las recomendaciones indican que la lactancia materna es beneficiosa en los primeros 6 meses de vida, se ha estudiado la variación de los componentes de la leche más allá del primer año de vida del niño.
De esta forma, se describe que la LM conserva la mayoría de sus propiedades en el segundo año de lactancia, por lo que su continuidad sería beneficiosa incluso en esa etapa. Tan solo se observa una disminución de la cantidad de ciertos minerales, tales como el zinc y el calcio, pero que podrían ser añadidos a la dieta complementaria del bebé.
Varios estudios han demostrado los beneficios que obtienen estos bebés al ser alimentados con la leche de su madre, ya que se absorbe mejor que la leche de fórmula y el vaciamiento gástrico es más rápido. En algunas ocasiones, como en los bebés menores de 1.500 g de peso, es necesario suplementar la leche humana, aunque se sabe también que la LM de madres con hijos prematuros tiene cantidades significativamente mayores de grasas y proteínas.
A pesar de las dificultades éticas y metodológicas que entraña la investigación, en este sentido, varios estudios coinciden en mostrar un efecto protector de la lactancia materna contra el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), de origen multifactorial. Otros factores protectores contra ese SMSL son la posición en decúbito supino y la prevención del tabaquismo materno, cuya prevalencia es menor en mujeres que dan el pecho a sus hijos.
La lactancia materna ha demostrado ser beneficiosa tanto para la madre como para el bebé. Cada uno de sus componentes y la variedad que se manifiesta entre una mujer y otra la dotan de un gran interés para el estudio científico. Por otra parte, los costos relacionados con una lactancia materna inadecuada son elevados, ante los gastos en la salud de los niños cuyas enfermedades podrían evitarse, así como en el importe invertido en la leche artificial (LA).
Beneficios de la Lactancia Materna
El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.
Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.
Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.
Efectos protectores contra enfermedades
- Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
- Otitis.
- Infecciones del tracto gastrointestinal.
- Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
- Patología alérgica.
- Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
- Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
- Obesidad: A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
- Diabetes: Se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho. Se postula como mecanismo de desarrollo de DM1 la exposición a la beta-lactoglobulina, la cual estimula un proceso inmunomediado con las células b pancreáticas.
- Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
- Prematuros.
Técnica Adecuada de Lactancia Materna
Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.
- Agarre: Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.
- Posturas: No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.
- Posición de crianza biológica.
- Posición sentada.
- Posición acostada.
- Posición invertida o balón de rugby.
- Posición de caballito.
El Calostro
El calostro constituye “la primera vacuna”, pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora. También, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas y favoreciendo el peristaltismo intestinal.
Problemas Comunes Durante la Lactancia
- Ingurgitación mamaria: Ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
- Obstrucción de un conducto lácteo: Surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
- Mastitis: Consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna.
Contraindicaciones de la Lactancia Materna
Existen situaciones en las que la lactancia materna está contraindicada:
- Madre con absceso mamario.
- Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto.
- Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
- Madre VIH positiva.
Lactivismo y Alimentación con Biberón
El lactivismo considera que la única forma válida de alimentación para el bebé es la lactancia materna. Los orígenes del lactivismo están vinculados a la creación, en 1956, de La Leche League; una organización fundada por un grupo de siete amas de casa de Illinois que reivindicaban la vuelta a la práctica de lo que llamaron “el arte femenino de amantar”.
Hoy las cosas han cambiado mucho en la crianza, que en el mundo desarrollado, con demografías a la baja, ha puesto al niño en el centro. Conseguir el vínculo con el hijo -que antes no preocupaba a las madres-, se ha convertido en un objetivo. Por ello muchas practican la llamada “crianza de apego”, que tiene como uno de sus pilares la lactancia exclusiva y a demanda.
¿Se puede criar un hijo sano y feliz sin lactancia materna?
Un niño puede criarse sano y feliz con la administración de las fórmulas adaptadas. Sin embargo, varios estudios ponen en evidencia diferencias entre los niños alimentados al pecho o con fórmulas en el riesgo de determinadas patologías, tanto en la edad infantil como en la adulta, así como en la composición del microbiota intestinal, que se asocia a múltiples enfermedades.
Consideraciones Finales
La decisión del tipo de lactancia que se va a seguir es una de las decisiones que se deben tomar, antes incluso de que nazca el bebé. Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.
Beneficios de la Leche Materna para el Bebé
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva para todos los bebés durante al menos sus primeros 6 meses de vida y, preferiblemente, hasta los 2 años con alimentación complementaria. La leche materna tiene múltiples beneficios para los recién nacidos.
- Es muy nutritiva.
- Protege contra infecciones.
- Tiene sabores diferentes.
- Fomenta el vínculo entre la madre y el bebé.
Además, la leche materna disminuye el riesgo de padecer obesidad, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), y el riesgo de desarrollar diabetes infantil o celiaquía.
Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre
Dar el pecho al bebé también tiene muchos beneficios para la madre a corto y largo plazo. Por una parte, la lactancia contribuye a la rápida recuperación posparto y, por otra parte, ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades como el cáncer o la osteoporosis.
- Ayuda a la recuperación de la talla.
- Supone un ahorro de tiempo y dinero.
- Previene enfermedades.
- Sirve como anticonceptivo natural.
Tabla Resumen: Beneficios de la Lactancia Materna
| Beneficios para el Bebé | Beneficios para la Madre |
|---|---|
| Nutrición completa y adaptada | Recuperación posparto rápida |
| Protección contra infecciones y alergias | Pérdida de peso natural |
| Desarrollo del vínculo emocional | Ahorro económico |
| Reducción del riesgo de SMSL y obesidad | Prevención de enfermedades |
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