¿Es malo sentar a un bebé antes de tiempo?
Que un bebé pueda estar sentado es un hito importante en su desarrollo. Muchos mamíferos se sientan, pero el ser humano lo hace de una forma realmente particular y con estilos muy diferentes. Y es sentados como podemos, principalmente, utilizar nuestras manos para manipular objetos, jugar, relacionarnos y, especialmente, comer. Pero ¿cuándo empieza a sentarse un bebé? ¿Es bueno ponerle sentado antes de tiempo? ¿Y cómo podemos estimularle para que aprenda a sentarse solito?
¿Cuándo está preparado un bebé para sentarse?
Los bebés comienzan a controlar su cuerpo, particularmente, su tronco y su cabeza, para estar sentados alrededor de los 4-6 meses. Actualmente sabemos que cuando a un bebé se le permite que desarrolle esta habilidad por sí solo suele hacerlo entre los 8 -10 meses de edad, aunque es habitual que muchos bebés se sienten antes, hacia los 6-7 meses, porque se les ha enseñado o “entrenado” para ello. Pues bien, lo cierto es que lo normal es que los bebés no necesitan que esta habilidad se les entrene, siempre que estemos hablando de un niño que no presenta dificultades que se lo impida o retrase.
Habilidades previas necesarias
En primer lugar hay que saber que para que un niño llegue a sentarse, antes tiene que haber adquirido otras habilidades previas. Y en segundo lugar, es importante saber que cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Esto nos lleva a decir que lo importante es permitir que el niño tenga el tiempo y las oportunidades que necesita para practicar y ganar control en las habilidades que van llevarle a conseguir a que se siente sin ayuda y cuando lo desee.
Para que esto suceda, desde el momento que el niño nace, debe ir aprendiendo a situar su cabeza en relación al tronco. Tal y como comentamos en nuestro artículo en el que hablamos sobre las posturas que debe adoptar el bebé, es importante que desde el principio el niño tenga la oportunidad de poder pasar cierto tiempo tumbado boca abajo a lo largo del día. Así mismo debe ir sucediendo en el tronco. De manera que poco a poco a través de las mismas posturas, y otras nuevas que incluyan la participación de los brazos, el niño va a ir ganando cada vez más fuerza y control en el tronco.
¿Por qué no debemos sentar al bebé antes de tiempo?
El problema aparece cuando a un bebé de 3-4 meses se le deja sentado en el suelo para jugar apoyado en un sistema de cojines que le da sostén y con algún juguete en la mano, pero sin contacto directo con la persona de cuidado. A esta posición sentada se la conoce como “la prisión confortable”: el bebé no puede ni entrar ni salir por sí mismo de esta posición, pero puede pasarse mucho tiempo así. Si se observa con atención, se verá que su espalda está encorvada. Esto, que suele hacerse con bebés más “flojitos” y con menos fuerza y conexión con el entorno, no es una práctica recomendable.
Lea también: Manzanilla y bebés: ¿es seguro?
Si sentamos a un niño cuando la musculatura de su tronco aún no está preparada podemos hacer que su espalda esté sufriendo. Por eso es importante que cuando sentemos a un bebé, nos fijemos mucho en cómo lo hacemos y en la posición que el niño adopta.
Consecuencias de sentar a los bebés prematuramente
Es importante destacar, que si ponemos al bebé sentado de manera muy frecuente o prolongada cuando no está preparado para ello, esto puede tener consecuencias en su desarrollo. Desde el punto de vista psicológico, hemos de pensar que estamos poniendo al niño en una posición no elegida por él y para la que necesita de ayuda externa. Con ello, está perdiendo la oportunidad de experimentar y practicar con su cuerpo, lo que es necesario para que pueda conocer y desarrollar capacidades como la confianza (algo que consigue cuando descubre por sí solo lo que puede y no puede hacer).
Al sentar a nuestros peques antes de tiempo, nos estamos saltando varios de los pasos que deben experimentar ellos mismos. Por estas razones, si queremos que el desarrollo de nuestros peques ocurra de la mejor forma y alcancen cada etapa por ellos mismos, necesitan mucho movimiento libre, mucho tiempo en el suelo (Tummy time o tiempo boca abajo), necesitan explorar y experimentar.
¿Por qué es importante la posición sentada o erguida para comer?
Estar sentado de forma más o menos independiente es clave para la introducción de la alimentación complementaria sobre los seis meses. A esta edad, el bebé tiene control del cuello y de parte del tronco para poder comer en el regazo de sus cuidadores o en una trona que le dé sostén y permita apoyar los pies. Si está encima de sus progenitores, el pequeño puede oler, tocar, compartir y saborear sus alimentos, e imitar los comportamientos alimentarios propios de su cultura.
Al bebé siempre le ha venido bien estar erguido para comer, incluso en el período de lactancia, ya que esta posición más vertical ayuda a descender el alimento y, en cierta forma, previene el reflujo o el atragantamiento. Pero estar erguido a esta edad no puede hacerse de forma autónoma, sino abrazado o sostenido por el adulto.
Lea también: Beneficios de los probióticos durante el embarazo
Uso de la trona
No es necesario que el bebé pueda sentarse sin ayuda para empezar a usar la trona a la hora de comer. Sin embargo, debe tener suficiente tono muscular para sostener la espalda en posición semierguida por sí solo. Alrededor de los 6 meses, la mayoría de los bebés tienen suficiente tono muscular para sostener la espalda y sentarse durante breves períodos de tiempo, como durante las comidas. Sin embargo, es fundamental ayudarles con una trona ergonómica y de buena calidad, que ofrezca un buen apoyo y mantenga al niño en una posición estable y segura.
Evita obligar al bebé a permanecer sentado durante mucho tiempo fuera del horario de las comidas. El uso de la trona (y, por tanto, la posición sentada) debe limitarse a la hora de comer, que suele durar entre 20 y 30 minutos.
¿Qué pasa si el bebé se sienta con las piernas en W?
Alrededor de los nueve meses, el bebé debe disponer de diferentes formas para estar sentado. Algunos ejemplos de tipos de sedestación son: sentado con un apoyo a un lado, sentado sin apoyo de manos, sentado en sirena, con una rodilla para dentro y otra para fuera, sentado “en caballero”, con una pierna en flexión y la planta del pie apoyada, o sentado en W.
Sentarse en W ha sido algo visto con recelo por parte de profesionales de la salud y familias durante muchos años. Es importante saber que esta es una de las diferentes posiciones que un bebé debería tener a su disposición en su desarrollo, y que no predispone a patologías de cadera en el futuro. De hecho, el gran punto fuerte de esta posición es que permite una gran estabilidad del tronco para que el bebé pueda disponer de una función manual fina, como la de colocar cubos unos encima de otros o juegos similares de precisión.
Pero si el bebé solo dispone de esta posición y no consigue otras formas de estar sentado, podríamos tener una dificultad.
Lea también: Fórmula infantil: ventajas y desventajas para tu bebé.
¿Cómo estimular al bebé para que aprenda a sentarse?
Para ayudar a tu bebé a lograr una posición sentada natural, es esencial fomentar el desarrollo motor y postural mediante actividades adecuadas.
- Portea a tu bebé todo lo que puedas, o tenlo simplemente en brazos en posición erguida.
- Da muchos masajes a tu bebé en las caderas y la espalda.
- Asegúrate de que tu bebé pasa mucho tiempo boca abajo desde el primer día de vida, siempre que esté despierto y vigilado.
- Trata de alimentar a tu bebé en una posición verticalizada.
- No coloques a tu bebé sentado en el suelo con un juguete en la mano apoyado en cojines antes de que consiga llegar a esta posición por sí solo.
El "Tummy Time"
Una de las prácticas más importantes, ya desde las primeras semanas de vida, es la hora de Tummy Time, es decir, colocar el bebé boca abajo durante breves periodos a lo largo del día, siempre bajo la supervisión de un adulto. Esta actividad contribuye significativamente al fortalecimiento de los músculos necesarios para alcanzar la posición sentada. De hecho, ayuda a mejorar el tono muscular del bebé, favoreciendo el desarrollo de los músculos del cuello, la espalda, el abdomen y los brazos. También reduce el riesgo de plagiocefalia, el aplanamiento del cráneo que puede producirse con la posición supina prolongada.
Movimiento libre
Para que un bebé aprenda a sentarse no es necesario que lo forcemos a sentarse, lo importante es que le demos la oportunidad de llegar a esa posición por sí solo. Para brindarles esta oportunidad los niños necesitan, junto a los requisitos ya comentados, poder pasar la parte de su tiempo estirados sobre una superficie amplia y segura donde cuenten con juguetes o estímulo que puedan ir explorando.
Es decir, los niños necesitan tener la oportunidad de estar directamente el suelo, si es posible, mejor sobre algún tipo de acolchado para evitar el frío y posibles golpes, con estímulos que llamen su atención y les motiven. De esta manera, el niño contará con las condiciones ideales para poder ir practicando y experimentando con su cuerpo infinidad de movimientos, que además de fortalecer su musculatura va a hacer que vaya aprendiendo a controlarlo y adquiriendo habilidades motrices como pasar de boca arriba a boca abajo, y viceversa, rodar sobre su cuerpo, arrastrarse, girarse,....
tags: #es #malo #sentar #a #un #bebé