Embarazo a los 40: Riesgos, Complicaciones y Opciones

10.12.2025

El embarazo a los 40 es cada vez más común entre las mujeres que, por diversos motivos (culturales, sociales, profesionales, económicos, etc.), retrasan el momento de la maternidad. Las que deciden ser madres en ese momento de su vida suelen hacerlo de forma meditada y consciente y sabiendo que implica una serie de riesgos asociados a su edad.

Fertilidad y Edad Biológica

Si bien la fertilidad disminuye naturalmente a medida que vamos cumpliendo años, comenzando esta disminución alrededor de los 30 y 35 años, es posible quedar embarazada sin intervención después de los 40 años. Sin embargo, las posibilidades de embarazo a partir de los 40 años de una mujer son menores al intentar concebir naturalmente que antes en sus años reproductivos. Cuando una mujer de 40 años o más se decide por la maternidad, se encuentra con los frenos que su propio cuerpo le ofrece: un envejecimiento de sus órganos de reproducción que se traduce una posible baja reserva ovocitaria.

La fertilidad de la mujer empieza con la llegada de la primera menstruación. Aproximadamente un año después de tener periodos regulares, sobre los 16 años, la mujer ya está preparada para ser madre desde el punto de vista biológico. Esta fertilidad se mantiene intacta hasta los 27 años, momento en el cual empieza a diminuir poco a poco y, a partir de los 35 años, la reserva ovárica desciende drásticamente.

En muchas ocasiones, estos embarazos son fruto de las técnicas de reproducción asistida, pues la probabilidad de conseguir un embarazo natural con más de 40 años es del 5% aproximadamente. Es más, después de los 45 años, será prácticamente imposible quedarse embarazada con los óvulos propios.

Opciones Reproductivas

Con 40 años, lo más probable es que la mujer tenga una reserva ovárica más disminuida que en años anteriores. Esto significa que el número de óvulos disponibles para dar lugar a un embarazo es cada vez menor y, además, su calidad también se encuentra afectada por el envejecimiento de los ovarios. A todo esto, hay que sumar la acumulación de mutaciones genéticas y aneuploidias en los óvulos debido a la edad, lo cual aumenta el riesgo de aborto espontáneo o, lo que es peor, el nacimiento de un niño enfermo.

Lea también: Síntomas y Tratamiento del Cólico Renal

Para evitar que esto suceda y poder tener un hijo sano con más de 40 años, la reproducción asistida cuenta con las técnicas más adecuadas: preservación de la fertilidad, FIV con DGP y FIV con óvulos de donante.

Preservación de la Fertilidad

Gracias a la técnica de vitrificación de óvulos, hoy en día es posible retrasar la maternidad sin que la probabilidad de éxito se vea seriamente afectada. Después de una estimulación ovárica controlada, es posible obtener un número elevado de óvulos que serán congelados para su futuro uso. Estos óvulos pueden permanecer vitrificados durante largos periodos de tiempo sin que su calidad se vea afectada. Además, la tasa de supervivencia de los óvulos después de su desvitrificación es superior al 90%. La preservación de la fertilidad es la técnica más sencilla y adecuada para poder tener un hijo biológico una vez pasados los 40 años.

Lo más recomendable para todas aquellas mujeres que deseen aplazar la maternidad a una edad más avanzada es congelar sus óvulos antes de los 30 años, cuando su reserva ovárica aún es óptima.

FIV con DGP

En caso de no haber congelado los óvulos a una edad más temprana, las mujeres con 40 años o más todavía tienen la posibilidad de convertirse en madres gracias a la fecundación in vitro (FIV). Para ello, es necesario contar con una reserva ovárica que aún permita obtener suficientes óvulos después de una estimulación ovárica. No obstante, la tasa de éxito de la FIV con óvulos propios con más de 40 años es baja, ya que es probable que los óvulos sean defectuosos y den lugar a embriones no viables. Por esta razón, es muy recomendable hacer un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) que permita seleccionar y transferir solamente los embriones que sean sanos.

Ovodonación

Si la reserva ovárica de la mujer ya es muy baja y, aunque se haga una estimulación con medicación hormonal, no se consiguen suficientes óvulos de calidad para hacer una FIV, será necesario recurrir a una ovodonación. Las donantes de óvulos son chicas sanas y jóvenes que no tienen enfermedades genéticas ni sistémicas. Sus óvulos son de muy buena calidad y permiten a las mujeres con edad avanzada cumplir su sueño de ser madres.

Lea también: ¿Es el nido cuna adecuado para tu bebé?

La tasa de éxito de la ovodonación en mujeres de 40 años es del 42,2% (tasa de parto), que contrasta bastante con la tasa del 11,6% cuando se utilizan óvulos propios, según los últimos datos publicados por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) correspondientes al año 2022. Gracias a la FIV con óvulos donados, muchas mujeres consiguen cumplir su sueño: ser mamá con más de 40 años.

Riesgos del Embarazo

Una vez superada la dificultad de conseguir un embarazo con 40 años, la mujer debe afrontar las 40 semanas de gestación hasta el nacimiento de su bebé. El riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo con esta edad es elevado, tanto para la madre como para el feto. A continuación, vamos a comentar las más importantes:

  • Tasa de aborto espontáneo superior al 30%
  • Embarazo ectópico
  • Diabetes gestacional
  • Preeclampsia
  • Complicaciones tromboembólicas
  • Parto prematuro
  • Retraso del crecimiento fetal
  • Muerte fetal intrauterina
  • Tasa de parto por cesárea superior al 35%
  • Hemorragia postparto

Además, como hemos dicho, si el embarazo se ha producido con óvulos propios, el riesgo de alteraciones cromosómicas es elevado. Por ejemplo, el nacimiento de niños con síndrome de Down, síndrome de Edwards o síndrome de Patau son más frecuentes en mujeres de 40 años.

Por ello, es muy importante hacerse todas las pruebas prenatales indicadas, como el triple screening, la biopsia corial o la amniocentesis.

En un embarazo a los 40 el riesgo de que estas alteraciones se manifiesten aumenta. El test prenatal no invasivo es una de las pruebas más eficientes para detectar posibles anomalías cromosómicas en el bebé y también una de las más seguras, por eso es está especialmente recomendada en el embarazo a los 40. El test prenatal no invasivo NACE te permitirá descartar anomalías genéticas y obtener los resultados en tan sólo 72 horas laborales. Con el test prenatal no invasivo NACE, ni la mamá ni el bebé sufrirán ningún daño ya que la prueba se realiza con un simple análisis de sangre.

Lea también: Beneficios del Ruido Blanco para Bebés

Las mujeres embarazadas a edad avanzada tienden a tener más problemas de salud que las mujeres más jóvenes. En este sentido, los riesgos de quedar embarazada a los 40 están principalmente relacionados con dos complicaciones frecuentes: la diabetes y la hipertensión. Ambos riesgos aumentan con la edad de la madre. En algunos casos, el riesgo se ve incrementado si las gestantes tienen sobrepeso, obesidad u otros problemas de salud que deriven en hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia), una condición que se caracteriza por la aparición repentina de presión arterial alta y signos de daño en los órganos durante el embarazo.

  • Placenta previa. Esto sucede cuando la placenta de su bebé cubre parcial o completamente su cuello uterino, que es el área de salida de su útero.
  • Aborto espontáneo. Es más probable que tengas un aborto espontáneo si eres mayor.
  • Cesárea.
  • Síndrome de Down. El riesgo de tener un hijo con síndrome de Down aumenta con la edad. A la edad de 20 años, 1 de cada 1.480 niños nacerá con la afección. Pero a los 40 años, este riesgo aumenta a 1 en 85.

Cuidados y Recomendaciones

Todos los embarazos a partir de los 40 años son considerados de riesgo. Realizar todas las revisiones y seguir los consejos de médicos y especialistas es imprescindible en el embarazo a los 40. Los buenos hábitos alimenticios como el consumo de frutas y vegetales ricos en ácido fólico y de pescado o la disminución el consumo de excitantes como el café siempre serán beneficiosos.

Cuando una mujer con más de 40 años se queda embarazada, generalmente su gestación se considera como “de riesgo” y los controles y pruebas médicas suelen ser más frecuentes. Además, se recomienda que durante la gestación sea atendida no en las consultas ginecológicas de los ambulatorios, sino en maternidades o unidades de Obstetricia de los hospitales. Existe una razón para tanta precaución: las patologías que pueden aparecer con el embarazo en ocasiones empeoran por la edad.

Sea cual sea la edad de la mujer, es esencial mantener unos hábitos de vida saludables. Por ejemplo, se recomienda hacer ejercicio físico, comer frutas y verduras, no beber alcohol ni fumar, etc. Es importante seguir todas las recomendaciones del médico, controlar el peso, la tensión y acudir a los controles de forma rutinaria.

Por lo anteriormente expuesto, se comprende que antes de plantear un embarazo en mujeres de más de 40 años, es recomendable una valoración preconcepcional para identificar y ajustar factores de riesgo. Es necesario controlar enfermedades preexistentes o enfermedades autoinmunes (lupus) y fomentar hábitos saludables como suprimir el tabaco y el alcohol. También llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio físico regularmente. Es muy importante, además, empezar el embarazo con un peso adecuado ya que la obesidad puede provocar graves complicaciones.

En cualquier caso, para empezar el embarazo en las mejores condiciones posibles, es imprescindible acudir a una consulta preconcepcional. Ésta es fundamental para identificar factores de riesgo y poder prevenir posibles complicaciones.

Estadísticas y Tendencias

Los embarazos a los 40 años cada vez son más frecuentes en España. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2020 hubo 5.972 mujeres que dieron a luz con 40 años, frente a los 3.830 bebés que nacieron de madres con 25 años. Quedarse embarazada por primera vez con más de 40 años también tiene ciertas ventajas: cuidan más su salud, lo que beneficia al bebé, y cuentan con una mayor estabilidad emocional y profesional, lo que favorece el desarrollo del niño.

Esta demora paulatina se da, sobre todo, en las menores de 35 años, ya que en las últimas dos décadas han aumentado los embarazos en mujeres mayores de esa edad hasta contabilizar casi la mitad de nuestros nacimientos (45.75% en el Segundo semestre 2021 datos provisionales Eustat). De hecho, en Euskadi, durante el segundo semestre de 2021 8 de cada 10 nacimientos fueron protagonizados por mujeres que superaban la treintena (80,32% datos eustat segundo semestre 2021).

Grupo de Edad % de Nacimientos (Eustat, Segundo Semestre 2021)
Menores de 30 años 19.67%
Mayores de 30 años 80.32%
Mayores de 35 años 45.75%

tags: #embarazo #a #los #40 #riesgos #y

Publicaciones populares: