Escozor en el Pecho durante la Lactancia: Causas y Tratamiento

25.10.2025

Sentir dolor en la lactancia materna es un síntoma muy frecuente, que la mayoría de las madres experimenta en algún momento cuando amamantan a su bebé, y plantea en ocasiones un difícil reto diagnóstico por la especial fisiología de la lactancia: un delicado equilibrio entre la anatomía mamaria, la composición microbiológica y bioquímica de la leche humana (con componentes inflamatorios y antiinflamatorios) y el recién nacido.

La idea principal es que la lactancia no debe doler, y si duele, será necesario que un profesional de la salud entrenado revise la técnica de lactancia, para que pueda descartar cualquier alteración que esté causando el problema, tanto en la madre como en el bebé. La primera valoración del profesional consistirá en realizar una adecuada y completa historia clínica preguntando acerca del tipo e intensidad de dolor, su tiempo de evolución, las características de la lactancia (mixta o exclusiva) y tiempo de duración, hábitos de lactancia, toma de medicamentos, etc... Esto nos dará mucha información para poder orientar el diagnóstico y tratamiento.

Causas del Dolor en los Senos Durante la Lactancia

La causa principal del dolor en los pechos durante el periodo de lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Además, si el bebé no se agarra correctamente al pezón puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente.

Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:

  • Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
  • Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
  • Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua.
  • Obstrucción del conducto, provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión.
  • Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.

Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.

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¿Qué es la Mastitis?

La mastitis es una inflamación de la mama que puede acompañarse o no de infección. Hay que saber que no es lo mismo una obstrucción que una mastitis, aunque es cierto que las obstrucciones no resueltas pueden derivar a ella. Las mastitis son en su gran mayoría secundarias a una infección por un microorganismo, generalmente de la piel (S.

En muchas ocasiones nos contactan mujeres que hace días o semanas (¡o hasta meses!) que tienen sensación de escozor en los pezones, sobre todo al inicio de la toma y justo después de ésta. A veces, también con dolor en el pecho y sensación de pinchazos que van hacia las costillas. Pero en los últimos años, y después de trabajar mucho el tema del agarre y ver que había madres que aun así seguían con dolor y molestias, se empezó a investigar y conocer más acerca de las bacterias que contiene la leche materna.

Tipos de Mastitis

Dependiendo del tipo se pueden detectar una variedad de síntomas de mastitis.

Mastitis no Infecciosas

Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor. Es un tipo de mastitis sin fiebre en la cual parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado.

Mastitis Infecciosas

Las mastitis agudas son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.

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Las mastitis subagudas son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.

Otras Causas del Dolor en el Pecho Durante la Lactancia

  • Agarre incorrecto del bebé al pecho:Situación frecuente al inicio de la lactancia, y que suele ser el origen de la mayoría de los problemas de lactancia que surgen durante los primeros días. El agarre incorrecto puede lesionar directamente el pezón, o bien impedir la adecuada transferencia de leche al recién nacido, produciendo acúmulo de leche en la mama y déficit de aporte al recién nacido, que puede llegar la deshidratación.
  • Grietas en el pezón: Son más frecuentes al inicio de la lactancia, y su causa suele ser un agarre incorrecto del bebé al pecho. Producen dolor intenso, que alcanza su máxima intensidad al inicio de la toma y se calma al finalizarla.
  • Ingurgitación mamaria: En los primeros días de lactancia tras el parto (aproximadamente al tercer día) se produce el fenómeno que denominamos subida de la leche que consiste en un edema vascular transitorio que favorece un aumento en la producción de leche y provoca aumento de tamaño, temperatura y consistencia de ambas mamas. Si durante estos días no se produce un vaciado eficaz de la mama, se producirá entonces el fenómeno de ingurgitación mamaria, con mamas muy endurecidas y aumentadas de tamaño, dolorosas y calientes.
  • Mastitis aguda: Es una inflamación del tejido mamario provocada por una infección. Cursa con tumefacción, enrojecimiento, induración y dolor mamario intenso y continuo, a nivel de la zona afecta. Puede también acompañarse de síntomas similares a los de una gripe.
  • Mastitis subaguda: Es un cuadro clínico que resulta difícil de diagnosticar. Se produce por un desequilibrio en la microbiota de la mama o disbiosis bacteriana. Ese desequilibrio a menudo tiene su origen en un vaciado inadecuado de la mama.
  • Dolor fisiológico: En algunas mujeres, existe un cierto dolor fisiológico transitorio en los primeros días de lactancia, debido a la succión por parte del bebe de los conductos mamarios vacíos o con una escasa cantidad de leche.

El Eccema Mamario

El eccema es una afección común causada por daños en la barrera cutánea, la capa exterior protectora de la piel que retiene la humedad y mantiene alejadas las bacterias y otros agentes irritantes. La ruptura de la barrera cutánea puede causar sequedad de la piel, sarpullidos y decoloración en el pecho, las mamas y el pezón.

El eccema mamario suele estar causado por la irritación de la ropa, los jabones, los detergentes o las lociones, pero puede resultar incómodo y causar angustia. Si no eres capaz de identificar los desencadenantes de tu eccema, o evitarlos no parece ayudarte, tu profesional sanitario puede recetarte un medicamento (normalmente un esteroide) para aplicar en la zona irritada.

El eccema mamario no suele ser un síntoma de cáncer de mama. Sin embargo, si experimentas hormigueo, descamación o costras en el pezón, debes hablar con tu médico para que te ayude a descartar la enfermedad de Paget, un cáncer de mama poco frecuente.

Se desconoce la causa exacta del eccema, pero los científicos creen que probablemente se trate de una combinación de factores, como la genética, la respuesta inmunitaria, el medioambiente y el estrés.

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  • Genética: Los estudios sugieren que las personas con eccema tienen una mutación en el gen que crea una proteína llamada filagrina, que sostiene la barrera cutánea. Sin suficiente filagrina, la barrera cutánea se vuelve permeable, lo que permite la salida de la humedad y la entrada de bacterias y virus.
  • Medioambiente: Alérgenos como el polen, la caspa de las mascotas y el sudor pueden irritar la piel y desencadenar brotes de eccema.
  • Estrés: Los estudios demuestran que el estrés puede aumentar la inflamación en el organismo, lo que puede empeorar el eccema.

Síntomas del Eccema Mamario

El eccema mamario, como el de cualquier otra parte del cuerpo, es conocido por sus molestos síntomas:

  • picazón
  • sequedad de la piel
  • enrojecimiento
  • descamación
  • piel gruesa o correosa

Diagnóstico del Eccema Mamario

No existe una prueba oficial para diagnosticar el eccema mamario. Si crees que tienes eccema mamario, los médicos te harán un examen de mama y te preguntarán por tus antecedentes médicos.

Tratamiento del Eccema Mamario

No existe cura para el eccema, pero hay medicamentos y modificaciones del estilo de vida que pueden ayudar a controlarlo.

Remedios caseros

  • Identifica y evita los desencadenantes del eccema: Los desencadenantes pueden ser los jabones fuertes, ciertos detergentes para la ropa, los productos con fragancias, el estrés, los cambios de temperatura, la sudoración y la ropa áspera.
  • Evita rascarte la piel: Rascarse puede provocar una mayor ruptura de la barrera cutánea e introducir irritantes adicionales.
  • Practica una rutina diaria de cuidado de la piel: Bañarte a diario con limpiadores sin jabón seguidos de la aplicación de una crema hidratante sin perfume ni tintura puede ayudar a mantener los irritantes fuera de tu piel y a conservar la humectación.

Medicamentos recetados

Si los remedios caseros por sí solos no ofrecen alivio, tu médico puede recetarte medicamentos para tratar los síntomas molestos. Normalmente, el médico te recetará una pomada o crema antiinflamatoria (por ejemplo, un esteroide) que puedes aplicarte en la zona irritada de la piel. También hay otros tratamientos disponibles para los síntomas más graves.

Otras Afecciones que Pueden Causar Sarpullidos en las Mamas

  • Enfermedad de Paget: La enfermedad de Paget es un tipo raro de cáncer de mama. Se manifiesta con enrojecimiento, dolor y descamación que afecta el pezón, y puede confundirse fácilmente con eccema o infección.
  • Tratamiento del cáncer de mama: El sarpullido puede ser un efecto secundario de la quimioterapia, la radioterapia, la terapia hormonal, la terapia dirigida y los analgésicos.
  • Psoriasis: La psoriasis es un sarpullido escamoso que puede asemejarse al eccema.

Tratamiento de la Mastitis Durante la Lactancia

Antes que nada hay que buscar la causa de la mastitis. Si no tratamos la causa, aunque sigas las siguientes recomendaciones, es posible que en poco tiempo vuelvas a estar igual.

  • Vaciado frecuente y completo del pecho.
  • Repasa la técnica de la lactancia. Recuerda que ni en el momento del agarre ni posteriormente debe doler el pecho. Si reposicionando al bebé no es suficiente, busca ayuda, y que una experta valore la boquita del bebé para ver la movilidad de su lengua.
  • Si tienes grietas, conviene lavarlas dos o tres veces al día con agua y jabón neutro para la piel, secarlas con toallas de papel desechable y mantenerlas limpias durante el día.
  • Si tienes perlas de leche, en este caso no se recomienda tocarlas ni pincharlas, ya que es todo el conducto el que puede estar obturado por las bacterias.

Los probióticos son microorganismos vivos que están destinados a mejorar la flora de cierto lugar del cuerpo. Específicamente, para el pecho se ha visto que hay dos tipos de probióticos que podrían ayudar cuando hay síntomas de mastitis subaguda: el lactobacillus fermentum y el lactobacillus salivarius.

Como hemos comentado anteriormente, los probióticos no funcionan en todos los casos. Cuando las molestias no remiten al cabo de un tiempo de usarlos, sientes mucho dolor o si disponemos de un cultivo de leche que nos señale qué antibiótico tomar, podría estar indicado un tratamiento antibiótico.

Si tienes la posibilidad de hacer un cultivo con antibiograma de leche cuantitativo, adelante. Es una herramienta muy importante para poder saber qué bacteria o bacterias son las causante del problema y, por lo tanto, también para tratarlo mejor.

Si tienes dolor, no dudes en pedir ayuda. En la lactancia materna el dolor no es normal e indica que alguna cosa se puede mejorar. Sabemos que es un tema controvertido, con muchos puntos de vista y posicionamientos distintos.

¿Cómo Prevenir el Dolor en los Senos?

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.

Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.

Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

¿Cómo Aliviar el Dolor de Senos en la Lactancia?

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

Otros Tratamientos y Recomendaciones

  • Adecuado vaciamiento del pecho para evitar la estasis de leche, es decir, que se quede acumulada y retenida.
  • Atención precoz a los problemas de lactancia.
  • Tratamiento precoz de la ingurgitación mamaria, que la gran mayoría de veces ocurre por una técnica incorrecta de succión por parte del bebé.
  • Es importante que ante cualquier síntoma busquemos asesoramiento.
  • Amamantar de forma correcta: la posición adecuada en el momento de amamantar al bebé es primordial. Se debe colocar al bebé tripa con tripa con su boca a la altura del pezón.

Los principales síntomas que se presentan ante la mastitis son la fiebre, el malestar y dolor general, endurecimiento excesivo del pecho, enrojecimiento de la zona y la aparición de grietas, esto puede darse tanto en uno como en ambos pechos. Si estas señales aparecen y se mantienen o empeoran, es importante acudir al especialista para realizar un diagnóstico certero y establecer el tratamiento adecuado lo antes posible.

  • Tratamiento médico, con antibióticos para la infección, antitérmicos para la fiebre y antiinflamatorios.
  • Tratamiento de las grietas del pezón si existen con pomada de lanolina. No es necesario dejar de dar el pecho habitualmente.
  • Tratamiento de soporte no médico: puede ayudar administrar calor local antes de las tomas en ocasiones acompañado de masaje para poder vaciar bien la mama, y frío local entre tomas.
  • Aplicación de frío en la zona afectada.

Cuando la madre padece mastitis, no representa ningún riesgo para el bebé. Según el Departamento de Salud de Manises, “La infección no puede transmitirse al bebé y la leche mantiene todas sus propiedades nutricionales”.

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