El Porcentaje de Falsa Paternidad: Estudios y Realidades

27.11.2025

La creencia popular sostiene que un porcentaje significativo de hombres crían hijos que no son biológicamente suyos sin saberlo. Sin embargo, esta idea carece de base científica sólida.

Estudios y Estadísticas sobre Falsa Paternidad

Diversos estudios genéticos recientes han reducido considerablemente esa cifra, situándola entre el 1% y el 3% en países occidentales industrializados. Esta cifra se mantiene en las poblaciones estudiadas incluso antes de los métodos anticonceptivos modernos.

Según un estudio publicado en Trends in Ecology & Evolution, los porcentajes de paternidad fuera de la pareja (EPP) no han cambiado mucho a lo largo del tiempo, a pesar de que en el pasado la gente no tenía acceso a los contraceptivos.

En 2013, investigadores publicaron un informe que mostraba bajos índices de falsa paternidad entre la población belga.

Para sorpresa de los investigadores, varios estudios recientes también han encontrado que las tasas históricas en otras poblaciones humanas son igualmente bajas, por ejemplo, en países como Sudáfrica, Italia, España y Mali.

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Un metaanálisis del año 2008 analizó 31 estudios publicados entre 1932 y 1999. La conclusión es que se ha ido reduciendo el porcentaje de “no paternidad” (la discrepancia entre la paternidad biológica y quien se considera socialmente el padre) con el tiempo. La media que encontraron fue del 3,1%. La razón que, según los autores, podría explicar el declive en la cifra son los métodos anticonceptivos.

En 2006 se hizo otro análisis de 67 estudios, algunos incluidos en el metaanálisis anterior y otros no, que situó la cifra de “no paternidad” en un 1,7% de media.

En 2019 se publicó en Current Biology un estudio a gran escala que analizó cómo el contexto socioeconómico afectó a la paternidad fuera de la pareja durante siglos en Europa occidental. Sus resultados indican que solo el 1,6% de los niños de cada generación son de un padre biológico distinto al registrado.

Factores que Influyen en la Falsa Paternidad

El estudio de 2019 también analizó el efecto de la densidad de la población: en ciudades densamente pobladas la tasa de paternidad fuera de la pareja fue mayor (2,3%) frente a zonas rurales escasamente pobladas (0,6%).

El estudio de 2019 también analizó el efecto de la densidad de la población: en ciudades densamente pobladas la tasa de paternidad fuera de la pareja fue mayor (2,3%) frente a zonas rurales escasamente pobladas (0,6%).

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En LGS Análisis, un laboratorio en Las Palmas de Gran Canaria, se realizan aproximadamente 50 test de paternidad al año. De estos, más del 30% revelan que el hijo no es del padre que se creía.

Específicamente, el 70% de los test son informativos (no probatorios), solicitados por personas interesadas como madres, padres o abuelos. De estos, el 40% niegan el vínculo de paternidad analizado. El 30% de los test restantes son realizados con validez judicial, y el 25% de ellos demuestran que el hijo es de otro padre.

Existen diferentes motivos por los que se realizan los test: la causa más frecuente de solicitud en el caso de los test no probatorios o informativos es la incertidumbre ya sea de los presuntos padres (infidelidades, nuevas parejas…) y de las madres que no tienen certeza de quién es el padre. En este último caso también solicitan realizar la prueba incluso antes de nacer el niño, durante el embarazo. Son significativos también los casos de abuelas que solicitan la prueba por desconfianza hacia sus nueras.

En los casos de los test solicitados con validez judicial prevalecen los de procedimientos de divorcio y custodia de hijos, reagrupación familiar en caso de inmigrantes, herencias, inscripciones en el registro civil…

Tipos de Pruebas de Paternidad

La prueba de paternidad es un estudio del ADN (ácido desoxirribonucleico) de la persona que tiene como objeto determinar el vínculo genético ascendente en primer grado entre un individuo y su progenitor masculino. La prueba de ADN o huella genética puede utilizarse con diferentes fines, siendo uno de ellos la verificación (o no) del vínculo en los perfiles genéticos.

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Existen dos tipos principales de pruebas de paternidad:

  • Paternidad con validez legal: El informe de resultados es válido en procesos judiciales, siguiendo un estricto procedimiento de cadena de custodia.
  • Paternidad informativa: Estudio genético a partir de muestras tomadas y remitidas por el propio participante, sin cadena de custodia, con una fiabilidad superior al 99%.

Para confirmar la paternidad se pueden utilizar diversos tipos de muestras que puedan contener ADN del presunto padre e hijo. Para los test informativos el interesado puede llevar desde uñas cortadas a pelos arrancados con raíz, manchas de sangre en tiritas, semen (preservativos), dientes de leche, pañales, ropas con resto de sudor, pañuelos con mucosidades, cepillos de dientes, pinzas de ombligo y cualquier muestra que contenga saliva: recipientes de bebidas como vasos o latas, tazas, sellos, sobres, colillas, caramelos, chupas de bebé…

En el caso de los test probatorios, la toma de la muestra debe ser en el laboratorio. La manera más sencilla e indolora para obtener muestras biológicas es realizar un frotis bucal utilizando bastoncillos de algodón, para recoger células del epitelio bucal o saliva.

También es frecuente recoger manchas de sangre periférica en papel absorbente. Y en determinados casos se pueden usar restos cadavéricos y tejidos biológicos (biopsias en parafina).

La prueba de paternidad genética se basa en comparar el ADN nuclear de ambos y para determinar estadísticamente la exactitud de la prueba, se calculó el índice de paternidad, el cual determinaba la probabilidad de que existiera otra persona con el mismo perfil genético.

Cuando no se cuenta con muestras del presunto padre, se puede obtener un índice de paternidad utilizando muestras de los padres paternos.

Resultados de una Prueba de Paternidad

  • Paternidad confirmada: El hombre de la prueba no puede ser excluido como el padre de la persona a la que se le hizo la prueba, es decir, el hombre sí es el padre.
  • Paternidad no confirmada: El hombre es excluido como padre biológico de la persona.

Los resultados, en un porcentaje cercano al 25% de los casos, confirman que el padre legal no es el biológico.

Razones para el Aumento de la Demanda de Pruebas de Paternidad

  • Motivos sociológicos: El aumento de divorcios, infidelidades reconocidas e inmigración.
  • Motivos tecnológicos: La sencillez y facilidad de llevar a cabo la prueba.
  • Motivos psicológicos: La necesidad de llevar al acto la técnica, fruto de la sospecha, con el fin de encontrar la respuesta.
  • Razones personales: Dudas acerca de la paternidad biológica, parejas recientes, relaciones esporádicas o separaciones temporales.
  • Razones Judiciales: Problemas judiciales como peleas por hijos legítimos, divorcios, custodias, herencias, adopciones y derechos de visita suelen resolverse con una prueba de paternidad.

Cuando una persona llega a la clínica (paternidad legal) o cuando solicita la prueba para hacerlo en su propia casa (paternidad informada), es porque ya tiene claro que prefiere enfrentarse al resultado que seguir viviendo con la duda.

Consideraciones Emocionales y Psicológicas

Es fundamental tener en cuenta que los niños no viven ni encajan las noticias como los adultos. No tienen sus recursos, son frágiles emocionalmente y necesitan protección y soporte afectivo. El impacto que puede ocasionar la renuncia del padre es de dimensiones estratosféricas.

Factores emocionales que se modifican en el niño por la renuncia del padre: inseguridad, baja capacidad para regular sus emociones, disminución del rendimiento académico, pobre auto-concepto y deterioro de autoestima, dificultades en relaciones sociales, problemas de conducta y sintomatología clínica del tipo depresiva, fóbica, ansiosa, etc..

La paternidad es más que genética, la paternidad es una experiencia emocional que ha unido a dos personas, padre e hijo, y que no tiene que verse interrumpida porque una prueba dictamine lo contrario.

En la edad adulta, el abandono o la renegación han pasado pero el vacío del padre ausente sigue ahí, a modo de sombra o fantasma, proyectándose en miedos, carencias y comportamientos afectivos limitantes, todo ello independientemente de que en el presente se mantenga o no relación con él, pues el daño está hecho.

A continuación, se presenta una tabla con datos sobre la evolución de la paternidad fuera de la pareja:

Siempre que se pueda, hay que evitar hacer partícipe al menor pues se trata de un sufrimiento innecesario que, en todo caso, pertenece al padre y no al hijo. Esto no quiere decir que si los resultados niegan la paternidad estos se oculten, no, pero la delicadeza que se requiere para transmitir una información de este tipo no es la que se tiene en un momento de alteración, desasosiego, tristeza e incluso rabia. Aunque sea difícil, hay que pensar en el niño en primer lugar. En todo caso, un resultado de ADN no puede borrar de golpe todas las vivencias, sentimientos y cariño hacia él.

Impacto según la edad del niño

  • De tres a cinco años (infancia temprana): Culpabilidad. Se sienten culpables de lo ocurrido atribuyéndolo a no haber hecho alguna tarea o no haber comido.Miedo al abandono y a la soledad. En estas edades los padres son el universo entero del niño y la relación de pareja es el medio en el que ellos están cuidados y mantenidos. La separación también es su separación.
  • De 6 a 12 años, el periodo más difícil: A lo anterior sumamos los siguientes: Consciencia de problema. Se dan cuenta de que tienen un problema y que duele pero no saben cómo reaccionar ante ese dolor. De ahí que los problemas de conducta sean maneras de comunicar ese sufrimiento no verbal. Deseo de unión. Creen que los padres pueden volver a juntarse y presionan o realizan actos que no llevan más que a un sentimiento de fracaso o a problemas adicionales en la pareja.
  • En la adolescencia se incrementan y experimentan, además de las anteriores, también las siguientes: Desajustes emocionales mayores. Soledad, depresión, culpa crónica, trastornos de personalidad, adicciones,etc. Baja autoestima. Dudan de su habilidad para casarse o para mantener su relación.

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