Fimosis en Recién Nacidos: Tratamiento y Consideraciones

17.11.2025

La fimosis es una condición común en los recién nacidos y niños pequeños. Se define como la estrechez del prepucio, la piel que recubre el glande (la cabeza del pene), lo que impide que se retraiga completamente.

¿Qué es la fimosis?

La fimosis es una estrechez del orificio del prepucio, piel que recubre el glande, que impide visualizarlo ya que la piel no desciende. El prepucio es la piel móvil que cubre el glande del pene. Se habla de fimosis cuando el orificio del prepucio es tan estrecho que no deja mostrar el glande cuando deslizamos hacia atrás dicha piel.

Fimosis fisiológica en recién nacidos

La inmensa mayoría de los recién nacidos tienen fimosis, es decir, la puntita está muy, muy cerrada. Esto es una situación NORMAL. La fimosis es fisiológica en los recién nacidos, y la retracción del prepucio es completa alrededor de los 4-5 años de edad.

Causas de la fimosis

Existen diversos motivos que pueden estar provocando fimosis a la persona que la sufre, y estos son los más habituales:

  • La estrechez del prepucio es la causa más habitual de la fimosis.
  • El frenillo del pene, si es corto, también puede estar impidiendo la retracción completa del prepucio.
  • Además, es posible que el glande se haya fusionado con parte interna del prepucio (adherencias) y no pueda separarse de forma natural.

Fimosis y diabetes

La fimosis es muy frecuente en hombres adultos sobre todo si son diabéticos y suele ser la causa más frecuente de circuncisión en hombres mayores.

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Diagnóstico de la fimosis

La única forma de diagnosticar la fimosis de forma segura es acudir a la consulta de un urólogo que determine tanto su presencia como en qué grado está afectando a quien la sufre.

Tratamiento de la fimosis en niños

En los niños menores de 8-10 años se desaconseja la cirugía de la fimosis (circuncisión) si antes no se ha intentado curarla con tratamiento. Se debe realizar un seguimiento por parte del pediatra o del urólogo pediatra quien indicará el tratamiento quirúrgico si el problema persiste. No siempre requiere de tratamiento, ya que lo habitual es que este problema de salud se solucione solo.

Manejo inicial y cuidados

Ya desde la primera consulta de recién nacido hay muchos padres que preguntan qué deben hacer al respecto. Conforme el niño crece, la fimosis va desapareciendo poco a poco espontáneamente. A ello contribuye el propio crecimiento del pene, las erecciones espontáneas, así como una secreción blanca que se forma entre el glande y la piel (“esmegma”). Todo esto ayuda a la dilatación del prepucio.

Cuando le cambies el pañal y le limpies, puedes retraer suavemente la piel hacia atrás para comprobar tú mismo hasta donde llega, nada más. Sin forzar y sin producir dolor. NUNCA SE DEBE DAR TIRONES. Esto era una práctica muy extendida hasta hace unos años. Actualmente no solamente está en desuso, sino que está contraindicada. Además de ser muy dolorosa para los niños, produce desgarros que pueden traer como consecuencia cicatrices que empeoren el pronóstico de la fimosis.

Con el paso de los meses, tu hijo empezará a tener sus propias erecciones lo que provocará que, de forma natural, el orificio se vaya abriendo poco a poco. Además, segregan una sustancia que lubrica la zona y ayuda a que la fimosis se vaya resolviendo.

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De este modo, a los 3 años la mayoría de los niños ya no tienen fimosis. Hasta esta edad yo recomiendo a los padres que le limpien todos los días, descendiendo suavemente la piel hacia atrás; recordad: sin forzar. En cuanto les veamos con la madurez suficiente, 2-3 años, debemos enseñar a nuestros hijos a que lo hagan ellos solitos. La hora del baño es un buen momento.

Tratamiento con corticoides tópicos

A partir de los 3 años de edad o si existe uropatía concomitante, la terapia tópica como tratamiento inicial de la fimosis es la alternativa más eficiente, con aproximadamente un 80% de éxito. Y supone un 75% de ahorro con respecto al tratamiento quirúrgico (circuncisión).

En ese caso los pediatras utilizamos una pomada de corticoides aplicada durante varias semanas que resuelve la fimosis en más del 75% de las ocasiones. Es decir, en 3 de cada 4 niños nos habremos ahorrado el paso por el quirófano. Instruyo a los padres cómo deben hacerlo, insisto en la constancia del tratamiento, en no abandonarlo y en aplicarle la pomada todos los días, mañana y noche durante 4 semanas. Al mes, generalmente, me gusta reevaluarlo y comprobar el resultado. Si no ha funcionado, se podría repetir el ciclo sin efectos secundarios ni problema alguno.

Cómo aplicar el corticoide

Se extiende una fina capa de crema sobre la porción distal y estrecha de la piel del prepucio y la parte del glande que vaya quedando al descubierto. Una o dos veces al día (según el corticoide utilizado), sobre todo por la noche antes de irse a dormir. De forma progresiva y tras su aplicación, los padres o el niño harán suaves retracciones prepuciales. No deben ser dolorosas, ni intentar descubrir completamente el glande en un principio. Hay que ir intentándolo poco a poco a medida que vayan teniendo menos resistencia. Tras la retracción se debe colocar la piel en su posición natural. Así evitamos una posible parafimosis (atrapamiento del glande por el anillo prepucial). El tratamiento debe durar el tiempo necesario para que el prepucio se retraiga en su totalidad y con facilidad y se consiga durante unos días. Normalmente dura entre 4-8 semanas.

Es importante recordar que una vez solucionado, los niños han de echarse la piel hacia atrás, todos los días, no sólo por higiene evitando infecciones, sino también para evitar que se vuelva a cerrar; situación muy frecuente cuando abandonamos los ejercicios.

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Indicaciones para la cirugía

La recomendación de operarse de fimosis llega cuando se convierte en un problema de salud, o en su defecto si a la persona que la sufre termina provocándole un problema psicológico. Si tener fimosis se traduce en dolor o en el sufrimiento de constantes infecciones, lo mejor es recurrir a la circuncisión.

Según la Guía clínica sobre urología pediátrica de la European Society for Paediatric Urology, las indicaciones de intervención quirúrgica serían:

  • Fracaso de las pomadas de corticoides tópicos.
  • Infecciones de orina de repetición.
  • Globo prepucial (es decir, si el prepucio se hincha como un globo al llenarse de orina justo antes de salir) y resulta doloroso o ha habido infecciones previas.
  • Infecciones del glande-prepucio de repetición, lo que denominamos “balanitis”.

Circuncisión: procedimiento quirúrgico

Si a pesar de los ciclos con corticoide tópico no lo conseguimos, entonces no quedará más remedio que derivarlo al cirujano infantil para realizar una circuncisión (extirpan la piel del prepucio quedando el glande al descubierto).

La cirugía para la fimosis consiste en la retirada del prepucio con el objetivo de erradicar el problema de raíz. Esta piel es la causante de las afecciones de salud relacionadas con la fimosis, y en muchos casos puede ir acompañada también por un frenillo corto que también requiere tratamiento (frenuloplastia).

¿Cómo es la operación de fimosis? Paso a paso

La operación de fimosis se realiza con anestesia local, por lo que el paciente permanece consciente en todo momento, y la técnica resulta sencilla de comprender: se hace un corte a la altura de la base del glande para extirpar parte del prepucio y se cose en dicha zona para que éste termine donde comienza el glande. A este proceso se le denomina circuncisión, y el resultado es el de un pene con el glande parcialmente descubierto de forma permanente, lo que termina de forma definitiva con cualquier tipo de problema derivado de la fimosis. La cirugía se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria (sin ingreso). La circunsición convencional realiza el corte del prepucio con un bisturí y los tejidos se cosen con puntos sueltos de un material reabsorbible.

Por otra parte, la intervención quirúrgica en niños menores de 3 años se realiza con anestesia general dada la edad del niño. Además de las complicaciones de la anestesia puede haber complicaciones quirúrgicas como edema del prepucio, hematoma, sangrado postoperatorio, lesión uretral, formación de granulomas, necrosis del glande, disuria, etc.

Parafimosis: una urgencia

En pediatría existen pocas cosas urgentes de verdad, pero hablando de fimosis hay una que todos los padres deben conocer. Se trata de la parafimosis:

La parafimosis es una complicación que consiste en el estrangulamiento o atrapamiento del glande al retraer el prepucio, no siendo posible volver a su situación original.

En ese caso, los padres deberán acudir a urgencias lo antes posible, donde, en primer lugar, se intentará reducir de forma manual. En ocasiones es difícil, creedme que me ha tocado algún caso y a la dificultad de la maniobra se suma el llanto intenso del niño por el dolor que le produce. Si no es posible, no quedará más remedio que operarlo para liberar el glande.

Tabla resumen del tratamiento de la fimosis en niños

Edad Tratamiento Consideraciones
Recién nacidos hasta 3 años Higiene suave, retracción suave del prepucio durante el baño No forzar la retracción, evitar tirones
A partir de 3 años Corticoides tópicos Aplicar diariamente durante 4-8 semanas, seguir indicaciones del pediatra
En caso de fracaso de corticoides o complicaciones Circuncisión Considerar las indicaciones de la European Society for Paediatric Urology

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