Gemidos en Bebés Recién Nacidos: Causas y Qué Debes Saber
El sueño del bebé, especialmente en los primeros meses de nacido, no es profundo, ni pacífico ni tranquilo. Es impredecible, inquieto y está lleno de sonidos inusuales. Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte. ¿Debes preocuparte si tu hijo hace ruidos al dormir como quejándose? ¿O hace ruidos como un puerquito? ¿Cómo saber cuándo el bebé está respirando mal? En realidad, es muy común que los bebés hagan ruidos al dormir y no hay que preocuparse.
Ruidos Comunes en Bebés al Dormir
Los bebés hasta los 2 o 3 meses hacen muchos ruidos al dormir: se quejan, gruñen, lloriquean, roncan, estornudan, tienen hipo... Para unos padres primerizos pueden parecer muy inquietantes. Generalmente los bebés pequeños, desde recién nacidos hasta los 3 meses, pueden hacer un ruido por la noche parecido a gruñidos.
- Gorgoteo/sonidos de garganta: Los recién nacidos no tienen su mecanismo de deglución perfeccionado al principio, por lo que pueden gorgotear con un poco de leche o saliva.
- Fosas nasales tapadas: La razón de que los bebés, durante la noche, hagan ruido al dormir también puede deberse a que, hasta los seis meses, respiran principalmente por la nariz, en lugar de por la boca. La respiración nasal es más ruidosa, debido a los pequeños conductos nasales de un recién nacido y al papel protector de la mucosidad.
- Estornudos/resoplidos/sonidos/silbidos: Los bebés también estornudan y resoplan con frecuencia. Esto también se debe a que respiran por la nariz, en lugar de respirar por la boca, y a que, como ya hemos dicho, sus fosas nasales aún son muy estrechas.
¿Por qué mi bebé "hace como un puerquito"?
El ambiente exterior es muy seco en comparación con el del vientre materno, donde tu bebé ha estado los últimos nueve meses. Mientras sus órganos respiratorios se vayan acostumbrando a inhalar aire, podrás escuchar todo tipo de sonidos, incluidos aquellos que te recuerdan a los que hace un "cerdito" o "puerquito". Si no se presentan otros síntomas de mayor envergadura, no hay de qué preocuparse.
El Hipo en Bebés
El hipo es otro ruido bastante común en los bebés. Se produce por la irritación del diafragma, el músculo que separa el abdomen del tórax y que regula la cantidad de aire que entra en los pulmones. Aunque el hipo en el bebé y el recién nacido no es malo ni resulta molesto para él, si quieres intentar quitárselo puedes darle pecho, cambiarle de postura o provocarle un estornudo haciéndole cosquillas en la nariz.
Laringomalacia
En los casos que se produzca una laringomalacia, la epiglotis también está un poco más blanda de lo habitual y colapsa cuando el bebé inspira. Es en ese caso cuando hablamos de laringomalacia. La laringomalacia es congénita y se produce porque la parte superior de la laringe está flácida o blanda, los anillos de cartílago no se han endurecido. Suele ser una situación benigna que afecta a bastantes recién nacidos. En la mayoría de los casos desaparece sin tratamiento. Entre los 12 meses y los 18 meses se suele endurecer definitivamente el cartílago o la epiglotis y el estridor desaparecer.
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La laringe forma parte del aparato respiratorio y se sitúa entre la faringe y la tráquea. Es una estructura localizada en el cuello. Para que lo notes de forma más fácil, si te tocas el cuello, busca la zona dura (la nuez): esto es la laringe. Esta estructura está formada por anillos de cartílago que le dan robustez. Además, en la parte superior encontramos otra estructura, llamada epiglotis. La epiglotis actúa como un puente levadizo que evita que cualquier objeto pueda llegar a la vía aérea.
Respiración del Recién Nacido
El recién nacido y su respiración es una de las cuestiones que más inquietan a los padres. Los recién nacidos respiran únicamente por la nariz, a un ritmo más rápido que el de los adultos y haciendo pausas cíclicas. Para tu tranquilidad, es importante que sepas reconocer lo que entra dentro de lo normal en la respiración del bebé y lo que puede ser una eventual señal de alerta.
El sistema respiratorio de los recién nacidos es inmaduro fisiológica y anatómicamente. Su desarrollo empieza en las primeras semanas de vida intrauterina y acaba al final de la adolescencia. Tal vez te sorprenda saber que, hasta aproximadamente los seis meses de vida, los bebés solo respiran por la nariz. Los bebés presentan una frecuencia respiratoria mayor que los adultos. Un bebé realiza entre 40 y 60 respiraciones por minuto y un adulto realiza unas 20.
Dentro de este patrón normal de respiración podrás observar pausas de 5 a 15 segundos en que el bebé no respira, es la denominada respiración periódica o cíclica del recién nacido. Es absolutamente normal y suele darse durante el sueño, cuando el ritmo cardíaco y la respiración se ralentizan.
Posibles Causas de Quejidos y Gemidos
Por qué gruñen los niños o se quejan al dormir se debe a motivos diversos. Pueden estar resfriados y tener la nariz tapada o puede que estén soñando. Hasta que cumplen los 2 o 3 meses, son muchos los bebés que emiten ruidos mientras duermen: lloriquean, gruñen, roncan o tienen hipo.
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Los quejidos en bebés mientras duermen son bastante frecuentes durante los primeros meses de vida. Sí, especialmente durante el sueño REM, una fase activa en la que los bebés pueden moverse, gesticular, emitir sonidos o quejidos. Los quejidos nocturnos en bebés de 0 a 3 meses son esperables y forman parte del desarrollo. A partir de los 4 a 6 meses suelen reducirse gracias a la maduración neurológica y digestiva. En la mayoría de los casos, no es necesario intervenir si el bebé está tranquilo, se alimenta correctamente y sigue su curva de crecimiento. Puedes observar sin despertarlo.
Cámbiale el pañal. Si se calma al desvestirlo, puede ser que el niño tenga calor o que la ropa le incomode y por eso esté molesto.
Cuándo Preocuparse: Signos de Dificultad Respiratoria
Son varias las señales que indican cuando la respiración del bebé no es normal y debemos preocuparnos.
- Pausas en la respiración de más de 20 segundos.
- Ritmo de respiración constante y muy elevado con más de 60 respiraciones por minuto.
- Aleteo nasal o retracción costal. Son dos de los síntomas que indican dificultades para respirar.
- Gemidos.
- Tos.
- Cianosis.
Cómo Saber Si Un Bebé Tiene Disnea
La disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire, y puede expresarse de forma gradual o repentina. En los niños puede darse por multitud de causas: bronquiolitis, asma, neumonía, bronquitis, laringitis, alergia (al polvo, moho, polen), atragantamiento, etc.
En ocasiones, ante situaciones de estrés y de ansiedad, también puede producirse una dificultad al respirar. Sin embargo, en estos casos, notaremos al pequeño nervioso y agitado, con lo que nos daremos cuenta fácilmente.
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Síntomas de la respiración de tu recién nacido que deben alertarte
Estos síntomas indican que el pequeño sí tiene problemas para respirar bien:
- Respira tan deprisa que está sofocado (en niños tan pequeños, 60 respiraciones por minuto es normal).
- Se ensanchan sus orificios nasales cada vez que el niño inhala aire (aleteo nasal).
- Se queja al coger y soltar aire, como si le doliera algo.
- Notas que están amoratados las uñas, la piel o los labios y no está pasando frío.
- La mucosidad es tan espesa que tiene los orificios completamente taponados.
- Tiene más de 38,5 ºC de fiebre y no le baja.
- Al respirar se le marcan las costillas y se le hinchan las venas del cuello.
Otras Posibles Causas de Malestar
Cólico del Lactante
El cólico del lactante es un trastorno gastrointestinal que pueden sufrir los bebés durante los tres primeros meses de vida, debido principalmente a la inmadurez en su sistema digestivo. Llanto constante y desconsolado durante más o menos tres horas al día, todos los días y siempre en el mismo horario. La carita del niño se pone roja, y las manos y pies fríos.
Reflujo No Patológico
El reflujo no patológico (o menos grave) se trata de un trastorno que hace que el alimento y los ácidos del estómago suban por el esófago hasta la garganta y la boca. El bebé se estira y arquea la espalda poniéndose rígido, deja de comer y mueve de un lado al otro la cabecita. Suele ocurrir cuando está tomando el pecho o biberón. Cuando el bebé está tumbado boca arriba se muestra muy inquieto y mueve mucho los brazos y las piernas.
Qué Hacer
Los mocos del recién nacido también provocan ruidos. Si el pequeño, además, tiene mocos, el ruidito está asegurado. Lo adecuado en este caso, para que respire con más facilidad, es quitarle los mocos que tenga por fuera con un pañuelo muy suave, limpiarle las fosas con suero fisiológico o con un nebulizador nasal de agua de mar (100% natural) cada vez que se congestiona y mantenerle semi incorporado, no tumbado del todo.
Elevar un poco el colchón de su cuna por la zona del cabecero ayudará al niño a respirar mejor y de una forma más silenciosa.
Cuándo Buscar Ayuda Médica
Si tu recién nacido presenta alguno de esos síntomas, no lo dudes y ve con él a urgencias lo antes posible para que lo vea un pediatra y determine cuál es su problema. Comprobar la respiración del bebé te ayudará a estar más tranquila y a reconocer cualquier síntoma que requiera atención médica.
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