Gestación Subrogada: Argumentos a Favor y en Contra

25.10.2025

Hablando de subrogación, podemos decir con certeza que este es uno de los temas más discutidos y controvertidos del mundo. Cada año miles de familias recurren a los servicios de las madres subrogadas para que éstas les ayuden. Teniendo en cuenta que la subrogación es una opción que les ayudará a convertirte en padres, deben sopesar todas ventajas y desventajas.

Mucho se debate sobre la gestación por sustitución o subrogada, que llamo así porque llamar a las cosas por su nombre también hace al reconocimiento de los derechos humanos en juego; utilizar términos peyorativos, como «vientre de alquiler», los viola.

Argumentos a Favor de la Gestación Subrogada

La maternidad subrogada es uno de los principales logros de la humanidad. A lo largo de la historia la infertilidad ha sido un problema común en todo el mundo. Hoy las tecnologías reproductivas permiten acceder a la maternidad o paternidad con material genético de otra persona (con lo que una mujer sin óvulos puede ser perfectamente madre legal), con embriones de otras personas, con embriones formados por material genético de hasta tres personas (donación de ADN mitocondrial), e incluso hay avances en la creación de gametos artificiales…

Para muchas parejas que han intentado durante años superar la infertilidad y se han enfrentado a muchos intentos fallidos de quedar embarazadas, la maternidad subrogada se ha convertido en una alternativa para tener un bebé. Diversas organizaciones de salud de Chile estiman que más del 10 % de las parejas chilenas sufren de algún tipo de infertilidad que les imposibilita concebir un bebé, ya sea de forma natural o mediante diversos métodos de reproducción asistida.

Los que están a favor de esta práctica defienden que es una forma de garantizar que todas las personas que tengan el deseo de ser padre o madre puedan serlo. Por ejemplo, muchas parejas de hombres homosexuales que desean tener un hijo biológico recurren a un vientre de alquiler.

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Además, los defensores sostienen que las mujeres son libres de decidir si quieren o no ser gestantes. Como personas y mujeres, existe de forma básica y fundamental un derecho de las gestantes a servirse libremente de su cuerpo y a tomar decisiones al respecto.

Facilitar el acceso a una verdadera diversidad familiar implica permitir la gestación por sustitución. Vivimos en una sociedad plural y democrática, en la que existen tantos modelos de familias como familias.

La regulación se convierte en la solución que mejor satisface el interés superior del niño o niña. La dignidad de la persona nacida no se ve ni puede verse afectada por el hecho de haber sido concebida para ser querida y educada por quien no la ha parido; en supuestos ordinarios, no le causa ningún daño.

Todo/a niño/a, cualquiera que sea la forma en que fue concebido/a, gestado/a o nacido/a, tiene los mismos derechos; todos los derechos que garantiza el marco nacional e internacional de los derechos humanos. Así lo ha entendido la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la máxima instancia judicial en materia de derechos humanos, en ya cuatro sentencias en el mismo sentido.

También esta postura de no distinguir para dar protección es la que utiliza el Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de España para fundar su reconocimiento a la gestación por sustitución como situación contemplada a los fines de la prestación por maternidad, así como la maternidad, adopción, guarda con fines de adopción y acogimiento.

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Por último, respecto a lo que parece más delicado, la dignidad de la persona gestante está salvaguardada cuando de manera consciente y libre decide gestar, y esto ha sido cuidado y asegurado legalmente. Ahora bien, esta regulación no puede contener ninguna limitación al ejercicio de los derechos de la gestante. La gestante, como persona y mujer (y como cualquier persona y como cualquier mujer) no debería ni podría ver restringido ningún derecho, ni siquiera su derecho a abortar. Ella es la titular de los derechos y quien decide cada uno. Y no limitar significa que tampoco se pueden generar consecuencias jurídicas (como por ejemplo responsabilidad civil). El recurrir a una gestante debe ser un acuerdo fundado en la buena voluntad y la confianza.

Para los más fervientes defensores de la gestación subrogada, el dilema último se resuelve apelando a los más nobles valores de la historia de la humanidad: la libertad de elección. Es una línea de pensamiento, en contra de la expresada en el último punto "en contra", de carácter liberal, que antepone la libre elección (se entienda del modo que se entienda y, desde un punto de vista teórico, sin dependencias socioeconómicas) de cada persona a la voluntad abolicionista de otros colectivos.

La falta de regulación o la prohibición legal genera numerosos problemas o conflictos (como la existencia de niños o niñas apátridas, el recurso ilegal de la adopción, las falsedades de identidad, etc.), que en su mayoría podrían ser evitados de existir una regulación legal que los contemple y resuelva. Cada día vemos en la prensa noticias que fácilmente ejemplifican esta afirmación. Regular una práctica que se reconoce compleja es la postura que mejor protege a las personas involucradas.

Me explico: la prohibición local española «obliga» a la pareja o persona deseosa de tener descendencia a acudir al mercado negro, ampliándose así los posibles abusos e injusticias, o fomenta el «turismo reproductivo» o «exilio reproductivo», según la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Sucede que la gestación por sustitución se realiza en muchos países del mundo, y cada vez más países la permiten legalmente (y este no es un dato menor), por lo que las personas que cuentan con recursos económicos viajan al extranjero y acuden a estas técnicas fuera de las fronteras nacionales.

Las tasas de éxito de la maternidad subrogada son bastante altas gracias a todos los logros de la FIV y otras tecnologías reproductivas. Cada año el número de expertos en la esfera de las tecnologías de la salud reproductiva está aumentando. Los abogados se orientan bastante bien en la legislación nacional e internacional respecto a la maternidad subrogada. La subrogación garantiza que los padres participen en el embarazo y el parto al nivel que deseen. Un equipo de profesionales ayudará a despejar los temores y el estrés así como dar seguridades en el proceso de subrogación. Para la mayoría de los padres este proceso es nuevo y puede parecer abrumador.

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Argumentos en Contra de la Gestación Subrogada

En Francia, el alquiler de vientres está prohibido por la Ley de Bioética desde 1994. Mas pareciera existir cierto «prurito» con la gestación por sustitución. ¿Acaso es «sagrada» la gestación? Sucede que la gestación por sustitución implica separar la gestación del ejercicio del «rol materno» y ello conlleva una ruptura con una regla y un modelo patriarcal y heteronormativo que, aunque resulta a todas luces un avance en este sentido, paradójicamente pareciera que una sociedad machista que privilegia la heteronorma no quiere ni le conviene romper.

España es uno de los múltiples países donde la gestación subrogada no es legal: la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida no permite esta práctica. Los que están en contra de los vientres de alquiler critican que es una forma más de explotación hacia la mujer. En este caso, hacia la madre gestante, que es usada como una incubadora durante nueve meses. Además, esta práctica afecta sobre todo a las mujeres más vulnerables o en situación de exclusión. Por último, hay que tener en cuenta las consecuencias físicas y psicológicas que el embarazo puede provocar en las mujeres gestantes.

El servicio de maternidad subrogada es bastante costoso: la compensación a la madre subrogada, el pago de todos los servicios médicos y el apoyo de la agencia pueden generar altos costos. A veces es difícil para los futuros padres admitir que todo el proceso no está completamente en sus manos. Las leyes no son las mismas en todos los países y requieren un análisis exhaustivo de todas las características. El procedimiento puede ser bastante complicado sin el personal adecuado para soportarlo.

En sus palabras: "¿Podrá interrumpirse la gestación o continuarla contra el criterio de la parte subrogada?". Para los opositores, es un aspecto clave, unido a otro fundamental: en la actualidad la gestante siempre será la madre "legal" del niño y, al parirlo, quien decidirá sobre su futuro.

Es la idea que engloba a todas los demás dentro del feminismo, como No Somos Vasijas, un colectivo en contra de la regularización, argumenta en diez puntos. Es una línea argumental anti-neoliberal que asocia los derechos reproductivos al mercado y que iguala embarazo con una relación mercantil.

Como enfermera pediátrica vio una y otra vez la realidad del vínculo madre-bebé, y los riesgos de las gestaciones con embriones ajenos al cuerpo de la gestante. Después ha constado la condición de esclavitud de la muchacha gestante que se ve en los contratos y la mentalidad de compra-venta del sector. En 2018 estuvo en España invitada por la Fundación +Vida presentando el espeluznante documental Big Fertility , que cuenta el caso real de Kelly Martinez, una joven madre de EEUU que fue contratada como gestante por una familia rica de España… que luego no quiso quedarse los bebés y quería hacerla abortar (vea aquí la historia). El documental Big Fertility hace visible a la parte invisible, es decir, a Kelly, la mujer gestante. ¿Alguien ha visto o conoce a la madre gestante de los bebés que compraron ricos famosos y poderosos como Ricky Martin, Cristiano Ronaldo o Miguel Bosé? Son mujeres invisibles, cuyos problemas, circunstancias y tragedias se nos esconden.

Miguel Bosé y su pareja gay «adquirieron» dos pares de gemelos… ¿dónde están las madres? ¿Qué piensan, qué sienten ellas? Quizá les prometieron un hogar «unido» para los bebés… ¿Y si ellas quisieran recuperarlos? ¿Tienen derecho los niños a conocer a sus madres? ¿Qué pone en su contrato de compra-venta de los bebés? Leyendo el contrato todos veríamos su carácter de «mercancía»

En Madrid Jennifer Lahl habló con La Contra TV y explicó los problemas de esta práctica, que en España está prohibida, aunque el país importa bebés encargados, comprados y producidos en el extranjero y regularizados en España. Es un negocio internacional (como lo fue en su momento la esclavitud) y requiere de una prohibición global, como se da con la compra-venta y tráfico de órganos.

Recogemos algunas ideas que se desprenden de la argumentación de Jennifer Lahl en La Contra TV. Quince razones por las que el vientre de alquiler debe ser ilegal en todo el mundo, como la esclavitud o el tráfico de órganos:

  1. «Es tráfico de bebés» y no se parece a la adopción. No se parece a la adopción, que busca una solución a un bebé que ya hay. Se contrata a una mujer para que engendre o geste el bebé y hay un contrato con condiciones por medio. El contrato le da un sentido de compra-venta innegable.
  2. Ser «paridora a sueldo» no es ético. Hay riesgo físico y psíquico para la gestante y también para el bebé engendrado en estas técnicas tecnológicas especialmente arriesgadas… y lo que mueve este riesgo es un negocio, dinero. No es ético pedir a una joven que arriesgue su cuerpo y salud por este negocio. Muchas veces son madres jóvenes que ya tienen otros niños pequeños… niños que ven a su madre arriesgarse en algo inmoral y peligroso.
  3. Los bebés en «limbos» pueden ser objeto de tráfico, también de órganos. Si una pareja contratante decide que no quiere quedarse el bebé que ha encargado en el Tercer Mundo, ¿quién se queda el bebé? Ese bebé nació por un encargo, para producir un beneficio económico… y en países del tercer mundo la «empresa» (o el entorno de la gestante) puede intentar lograr el beneficio vendiendo el bebé a otros usos.
  4. Hay riesgos extra en la salud, como en una donación de órganos. Un cuerpo femenino no está diseñado para llevar un embrión que no sea engendrado por la mujer misma. Trata al embrión implantado artificialmente (el que quieren los compradores, supuestamente rubio, alto, listo, etc…) como un cuerpo extraño, el sistema inmunológico intenta rechazarlo. Hay que dar dosis de hormonas y medicamentos muy fuertes. Hay más riesgo de preeclampsia, hipertensión, diabetes… También los niños tienen más riesgos a largo plazo.
  5. A las madres gestantes no se las informa bien… y las pobres accederían igual. Incluso si a una madre gestante se le informa de los riesgos, puede tender a valorarlos como menos graves o probables de lo que son en realidad, porque en realidad necesita el dinero y correrá los riesgos que sea. Pero la sociedad internacional no permite la compra-venta de órganos precisamente por eso mismo: los pobres, por dinero, siempre estarían incentivados a arriesgarse para satisfacer a los ricos…
  6. No permitimos la compra-venta de órganos ni en casos de vida o muerte… La sociedad internacional es justamente estricta contra el negocio de la compra-venta de órganos: no la permite ni siquiera para salvar a alguien que se esté muriendo. Pero hay países que sí permiten poner en riesgo a gestantes y crear todo un negocio alrededor cuando no es ni siquiera tema de vida o muerte, sino que simplemente hay compradores que quieren comprar un bebé, o una parejita, o de una caracteristica especial, etc…
  7. Va contra los derechos humanos. «Creo que el vientre de alquiler es una violación de los derechos humanos. Le robas a una mujer su dignidad, usas su cuerpo instrumentalmente, por contratos y dinero… Es una violación de Derechos Humanos también para el niño, que ni siquiera tienen capacidad de consentir en un contrato que van a nacer así…» ¿Quién representa o defiende el mejor interés del bebé en gestación en un contrato de vientre de alquiler?
  8. Daña a madre e hijo rompiendo el vínculo materno-infantil. «Fui enfermera pediatra casi 20 años, hay algo llamado el vínculo materno-infantil, que es algo bueno. Pero en la subrogación dicen que no importa. Al nacer el bebé, lo separan de la única persona que ha conocido. Un bebé solo sabe una cosa al nacer, nadie se lo ha enseñado: sabe quién es su madre. Ha estado en su vientre 9 meses. No podemos decir que ese vínculo no importa.
  9. El niño, al crecer, sabrá que fue comprado, un producto comercial. Los bebés comprados en vientre de alquiler crecen, y aprenden que fueron encargados como parte de un contrato, entregados y vendidos, adquiridos en un intercambio económico. «Su primera foto es de cuando su madre de alquiler la entrega a los padres en la oficina de un abogado donde se finaliza el contrato y se le entregan 10.000 dólares». Esta persona ve la foto y se considera un producto por encargo. Además, el niño al crecer se preguntará: ¿quién fue la mujer que me entregó? ¿Cuántos niños más como yo gestó? ¿Quizá murió en un encargo posterior? ¿Quizá es muy pobre en un país muy duro?
  10. Al pasar el tiempo, la gestante también quiere saber de los hijos que parió… El vínculo madre-hijo es muy fuerte, pasa el tiempo, la mujer quiere saber qué sucedió con los bebés que entregó por dinero (o a veces por altruismo). ¿Están bien? ¿Los padres que los adquirieron siguen juntos o ya se han separado? ¿Los seguirán queriendo? ¿No podría visitarlos? ¿No podría retomar la relación y contacto con ellos, hacerles conocer sus abuelos, familia, herencia…?
  11. No existe el «derecho a tener un hijo». Los Derechos Humanos recogen el derecho de los niños a crecer con sus padres, pero no existe ningún «derecho a tener hijo» ni a «adquirir hijo», ni a poner en riesgo el cuerpo y la salud de otra mujer para que conseguir un hijo.
  12. Los contratos de subrogación crean esclavas por 9 meses. Lahl lleva años leyendo y estudiando los contratos de subrogación de Estados Unidos: «la mujer es una esclava durante 9 meses». El contrato establece lo que come, cuánto se puede mover, si puede viajar, sus relaciones sexuales, su perfume… Un contrato puede pedir que la mujer muestre toda su historial médico, sin privacidad. Hay una dominación total y absoluta.
  13. Es una industria movida por dinero… y por dinero hará lo que haga falta. Enriquecerse es una buena motivación para todo tipo de engaños y abusos que luego se han de tapar. Y la industria del vientre de alquiler es eso: un negocio, que usará el marqueting, abogados y publicidad para tapar sus trapos sucios. Eso sucede en cualquier sector empresarial… pero aquí el negocio, la mercancía dañada, son bebés por encargo y mujeres jóvenes en riesgo.
  14. Una sociedad de divorcio fácil, frecuente… que compra niños. Pareja muy maja, rica, quizá famosa, encarga bebé (o gemelos, o dos pares de gemelos) y asegura a las gestantes (siempre invisibles, pobres y lejanas) que los bebés estarán muy bien. Luego se separan, se pelean, se reparten los bebés como productos… bebés que una mujer pobre gestó porque ellos pagaban.
  15. El cliente quiere devolver la mercancía… ¿qué dice el contrato? Los compradores querían un niño… y salieron gemelos. O querían de un sexo y salieron de otro. O el niño tiene un pequeño defecto físico… y lo rechazan. O los compradores, durante los 9 meses, se han divorciado, y ya no quieren el bebé. O uno lo quiere y otro no y la gestante ve que los bebés no tendrán el hogar unido y hermoso que le dijeron.

La gestación subrogada ha ocupado los titulares de los medios de comunicación los últimos días después de conocer que la actriz y presentadora Ana Obregón, de 68 años, será madre por segunda vez a través de este proceso.

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