Dermatitis detrás de las orejas en niños: Causas y tratamiento

28.10.2025

La dermatitis en párpado es una afección cutánea frecuente que provoca enrojecimiento, sequedad, descamación y picor en la piel que rodea los ojos. Debido a que la piel del párpado es especialmente fina y sensible, cualquier alteración resulta muy visible y molesta.

La dermatitis en la oreja es una irritación cutánea que puede ser de varios tipos. En las orejas, la dermatitis puede localizarse en diferentes regiones: el oído externo, medio o interno. Se puede ver afectada la zona del oído interno, la más profunda, que incluye el sistema vestibular y la cóclea.

La dermatitis detrás de las orejas puede ser causada por irritantes, alergias, sudor acumulado o infecciones. Se presenta con enrojecimiento, sequedad y, en algunos casos, grietas en la piel. Mantener la zona limpia y seca es fundamental, además de aplicar cremas calmantes o hidratantes. En casos de irritación severa, es recomendable consultar a un dermatólogo para un tratamiento más específico.

Veamos por qué y cómo puede manifestarse el eczema de las orejas, y qué hacer para evitarlo en la medida de lo posible.

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica o eccema atópico es una enfermedad inflamatoria de la piel, no contagiosa y de carácter hereditario, asociada a una piel seca y fácilmente irritable. Se manifiesta con lesiones que provocan un picor intenso y puede afectar a cualquier parte del cuerpo.

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La suma de dermatitis atópica, rinitis alérgica y asma se denomina enfermedad atópica. En el 70% a 80% de los niños se encuentran antecedentes familiares de esta afección.

¿Quién padece dermatitis atópica?

La dermatitis atópica afecta por igual a ambos sexos, aunque durante la adolescencia es más frecuente en mujeres que en hombres. Puede surgir a cualquier edad, aunque suele ser más común en bebés y niños, suele debutar antes de los cinco años de edad e incluso en los primeros meses de vida. Según la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la dermatitis atópica afecta en España al 20% de los menores de edad, especialmente a las niñas.

En general, la prevalencia de la dermatitis atópica ha experimentado un aumento progresivo durante las últimas décadas en los países occidentalizados. Es más elevada en las grandes ciudades, sobre todo industrializadas, que en las áreas rurales, lo que puede explicarse por una mayor exposición a más alérgenos.

¿Qué provoca la dermatitis alérgica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inmunológica de base genética hereditaria. El organismo de la persona que padece este problema reacciona de manera exagerada a determinados estímulos ambientales, lo que provoca disfunciones en su barrera cutánea.

Como apunta la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA), la piel de las personas con esta dolencia experimenta un cambio la epidermis, que pierde agua por evaporación y adquiere un aspecto seco. La barrera epidérmica nos sirve de protección frente a los agresores externos; la alteración de esta barrera por una mutación en una proteína de su estructura llamada filagrina puede alterar la función de la epidermis y favorecer el desarrollo de una dermatitis atópica.

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Por otra parte, el rascado estimula de manera directa las células de la epidermis y activa un ciclo que termina provocando un picor todavía mayor.

¿Qué puede empeorarla?

La dermatitis atópica puede empeorar con los siguientes estímulos:

  • Sustancias irritantes. Provocan ardor, comezón o enrojecimiento.
  • Alérgenos. Son sustancias no irritantes por sí mismas, pero que en personas predispuestas provocan una erupción.
  • Desencadenantes ambientales. Por ejemplo, la temperatura elevada o un ambiente demasiado seco, como el que resulta de poner la calefacción demasiado alta.
  • Factores emocionales. El nerviosismo, la ansiedad y el estrés también pueden causar brotes de la enfermedad.
  • La sudoración. Existe una relación entre el sudor, la piel seca y el picor, que suele darse en verano y en bebés demasiado abrigados.

¿Existen factores de riesgo?

Existen diversos factores que predisponen a padecer dermatitis atópica:

  • Genéticos o hereditarios. El riesgo aumenta si en la familia existe alguna persona que la padezca.
  • La edad. Según publicaciones de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), el 60% de los pacientes se inicia en el primer año de vida, el 85%, en los primeros 5 años y sólo un 10% inician la enfermedad después de los 7 años.
  • El estilo de vida occidentalizado. De acuerdo a esta asociación, los datos de prevalencia de la dermatitis atópica son del 15% en países desarrollados frente al 5% de los países en vías de desarrollo, y las cifras son más altas en las zonas urbanas y en las poblaciones con mayor nivel de vida.
  • Vivir en ciudades o climas secos.

¿Qué síntomas produce?

La distribución de la dermatitis es característica y varía según se trate de un lactante, un niño o un adulto.

  • En el lactante: suele comenzar con un enrojecimiento de las mejillas que progresa hacia la frente, pabellones auriculares, mentón, cuello y cuero cabelludo, generalmente respetándose el triángulo nasolabial (nariz y labios). En el cuerpo afecta a la parte anterior del tórax y a las superficies dorsales de las extremidades, mientras que las zonas de pliegues permanecen libres.
  • En el niño (de los 2 a los 12 años): quedan afectados fundamentalmente los pliegues por donde se doblan los brazos y las piernas. Otras localizaciones frecuentes son las muñecas, los tobillos, el cuello, los pliegues de los glúteos y la cara, sobre todo las zonas cercanas a la boca y los párpados.
  • En el adulto: el eccema crónico de manos puede ser la principal manifestación de la dermatitis atópica. Otras localizaciones frecuentes son los párpados y el cuello, donde se deben excluir otras causas de eccema como el contacto. En los casos de dermatitis grave, la manifestación puede consistir en una piel roja y descamada generalizada.

Los síntomas de la dermatitis atópica, que alterna siempre episodios de mejoría con otros de empeoramiento, abarcan:

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  • Piel reseca y escamosa.
  • Comezón o prurito.
  • Grietas detrás de las orejas.
  • Sarpullidos en las mejillas, brazos y piernas.
  • Erupciones en el cutis y en la piel detrás de las rodillas, en las manos y los pies y en el área interior de los codos.

Las zonas donde se han producido lesiones persistentes pueden quedar blanquecinas, debido a una pérdida del pigmento transitorio o prolongado.

Además, el rascado al que con frecuencia impulsa el picor puede provocar enrojecimiento, hinchazón, rajaduras, llagas con secreciones de líquido claro, costra y piel gruesa.

Tipos de dermatitis en las orejas

La dermatitis en las orejas puede presentarse de diferentes maneras, dependiendo de la causa y el grupo afectado:

  • Dermatitis seborreica en las orejas: Provoca descamación grasa e inflamación, generalmente asociada con un exceso de producción de sebo.
  • Dermatitis detrás de las orejas: Comúnmente causada por irritaciones, alergias o infecciones.
  • Dermatitis alérgica de contacto en la oreja: Provocada por el contacto con sustancias irritantes como metales en pendientes o productos cosméticos.
  • Dermatitis atópica en las orejas: Una condición crónica que genera piel seca y propensa a brotes de picazón e inflamación. Es más común en personas con antecedentes de alergias.

Dermatitis seborreica en las orejas

La dermatitis seborreica en las orejas se caracteriza por enrojecimiento, picazón y descamación grasa en la piel. Es causada principalmente por un exceso de producción de sebo, asociado con factores como el estrés, el frío o la presencia de un hongo llamado Malassezia. El tratamiento incluye el uso de cremas antifúngicas, champús específicos y, en algunos casos, corticosteroides tópicos. Mantener la zona limpia y libre de irritantes puede prevenir brotes recurrentes.

En bebés, la dermatitis seborreica suele manifestarse en forma de costra láctea, afectando también las orejas con descamación y enrojecimiento. aceites naturales o champús específicos para bebés. En casos más persistentes, se pueden usar cremas recomendadas por el pediatra.

Dermatitis alérgica de contacto en la oreja

La dermatitis alérgica de contacto en la oreja ocurre cuando la piel reacciona a sustancias irritantes o alergénicas, como el níquel en pendientes, productos cosméticos o tintes para el cabello. Los síntomas incluyen enrojecimiento, hinchazón, picazón y descamación en la zona afectada. El tratamiento principal consiste en identificar y evitar el alérgeno, además de aplicar cremas con corticosteroides o antihistamínicos tópicos para aliviar la inflamación. En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento médico.

Dermatitis atópica en las orejas

La dermatitis atópica en las orejas es una condición crónica que afecta a personas con predisposición a alergias o antecedentes familiares de eczema. Se presenta con piel seca, enrojecida y con intensa picazón, que puede provocar grietas o infecciones si se rasca en exceso. El tratamiento incluye el uso de emolientes para mantener la piel hidratada y cremas antiinflamatorias para controlar los brotes. Evitar desencadenantes como alérgenos, climas extremos o productos irritantes es esencial para prevenir recaídas.

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica?

No existe ninguna prueba específica para diagnosticar la dermatitis atópica. Generalmente, se realiza una exploración física y un estudio de la historia clínica y de los antecedentes familiares.

Es posible que el paciente sea remitido al dermatólogo o al alergólogo, con el fin de practicarle pruebas de alergia. Esta medida es especialmente recomendable para pacientes con lesiones graves que no mejoran, aquellos que presentan síntomas alérgicos asociados (alergia a alimentos o asma alérgica) o los que tienen antecedentes de estas afecciones en familiares cercanos.

¿Cómo se trata la dermatitis atópica?

El objetivo del tratamiento de la dermatitis atópica es sanar la piel y prevenir los brotes. Este tratamiento debe individualizarse identificando y reduciendo los efectos que causan la dermatitis (alérgenos, infecciones e irritantes). Según la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA), de forma general y de acuerdo a la gravedad de la dolencia, el tratamiento consiste en las siguientes medidas:

  • Cuadros leves. Cuidados generales de la piel relativos a su hidratación y a prevenir la irritación.
  • Cuadros moderados o con picor intenso. A las medidas anteriores, se añade la administración de un antiinflamatorio -generalmente un corticoide- en crema o pomada (por vía tópica) y un antihistamínico por vía oral.
  • Cuadros intensos, muy extensos y rebeldes al escalón previo. En este caso, se recurre a los corticoides por vía oral. Han de administrarse durante periodos de tiempo breves y a las menores dosis posibles.

Además, el paciente y sus familiares deben tratar de tomar nota de qué factores o estímulos mejoran o empeoran la enfermedad y llevar un estilo de vida adecuado, alejado de los desencadenantes de los brotes.

Remedios caseros para la dermatitis detrás de las orejas

La dermatitis detrás de la oreja puede aliviarse con remedios caseros simples y efectivos, especialmente en casos leves:

  • Aceite de coco: El aceite de coco virgen es un hidratante natural que también ayuda a combatir infecciones leves.
  • Infusión de manzanilla: Utiliza una infusión fría de manzanilla como tónico para limpiar la zona.
  • Aceite de oliva: Aplicar unas gotas de aceite de oliva tibio puede suavizar la piel seca y escamosa, facilitando su regeneración.

Tratamiento de la dermatitis detrás de las orejas en bebés y niños

La dermatitis detrás de las orejas en bebés y niños puede tratarse eficazmente con cuidados específicos. Es fundamental mantener la zona limpia y seca, utilizando jabones suaves y productos hipoalergénicos. La aplicación de cremas hidratantes o calmantes formuladas para pieles sensibles ayuda a aliviar la irritación y la sequedad. En casos más severos, un pediatra podría recomendar cremas con corticosteroides suaves o antifúngicos, dependiendo de la causa subyacente. Evitar productos irritantes, como perfumes o tejidos ásperos, también es clave para prevenir nuevos brotes. Siempre es recomendable buscar asesoramiento médico para un tratamiento adecuado.

¿Cómo tratar la dermatitis del oído?

El tratamiento de las dermatitis varía dependiendo del tipo de irritación. En caso de dermatitis de contacto, es necesario localizar y eliminar los agentes alérgicos que desencadenan la reacción.

Las cremas a base de corticosteroides, como la hidrocortisona o la betametasona, son útiles para reducir la hinchazón y el prurito provocados por esta afección. También se puede usar una solución diluida de acetato de aluminio (solución de Burow) siguiendo las pautas ofrecidas por el médico.

El gel de aloe vera o una pasta a base de óxido de zinc y agua, así como un antihistamínico natural, también ayudan a aliviar las molestias provocadas por las reacciones alérgicas.

La dermatitis en las orejas puede causar enrojecimiento, descamación y molestias en la piel. cremas específicas que hidraten profundamente y reduzcan la inflamación. hidrocortisona o agentes emolientes pueden ser muy eficaces. aplicarlas según las indicaciones médicas para evitar irritaciones adicionales. Además, mantener una higiene adecuada y evitar productos agresivos puede prevenir brotes recurrentes.

La dermatitis en el oído puede afectar tanto la parte externa como el canal auditivo, provocando picazón y descamación incómoda. corticosteroides o ingredientes que calmen la irritación. deben ser prescritas por un médico, ya que el canal auditivo es una zona delicada. Para un tratamiento adecuado, es esencial seguir las instrucciones y evitar introducir objetos que puedan dañar o irritar aún más la piel.

10 consejos para controlar la dermatitis atópica

Adoptar una serie de hábitos puede ayudarnos a prevenir y/o mejorar los brotes de esta enfermedad:

  1. Mantén limpia tu piel. Una buena higiene es fundamental para prevenir las infecciones y, en tu aseo diario, debes tomar una serie de precauciones para evitar irritar la piel.
  2. Hidrátate con frecuencia. En los tres minutos posteriores a la ducha, debes aplicar un producto emoliente, que te ayudará a mantener la humedad de la piel.
  3. Controla el sudor. El sudor es uno de los factores que empeoran la dermatitis, por lo que tras el deporte o el ejercicio físico, es necesario que te laves o duches inmediatamente.
  4. Apuesta por los tejidos naturales. Utiliza prendas de algodón o lino y evita las de fibras sintéticas o las lanas, que son más ásperas y pueden provocarte picor.
  5. Elimina los picantes y los excitantes de tu dieta. Es conveniente que, además de los alimentos a los que sean alérgicos, prescindan en su dieta de aquellos ácidos como los cítricos, el tomate y los frutos secos, así como de excitantes como el café, el cacao y el alcohol.
  6. Evita los alérgenos e irritantes que más te afecten. Mantén tu entorno libre de todas las sustancias que puedan producirte reacciones alérgicas como el polvo, los ácaros o el pelo de los animales.
  7. Evita la sequedad ambiental. Controla la temperatura y la humedad de tu casa para evitar que tu entorno sea demasiado seco.
  8. Toma el sol, pero sin riesgos. La exposición al sol suele mejorar la dermatitis atópica, pero debe hacerse siempre protegiéndose de sus efectos nocivos.
  9. Aprende a relajarte. El estrés es otro de los factores que puede desencadenar o empeorar la enfermedad, por lo que es conveniente tratar de mantener la calma en las situaciones complicadas.
  10. Registra cuándo te rascas. Trata de mantenerte alerta y registrar en un diario las situaciones en las que te rascas más o los factores o estímulos que te incitan a hacerlo, con el fin de tratar de evitarlos en el futuro.

Resumen de tratamientos para la dermatitis en las orejas

Tipo de Dermatitis Causas Comunes Tratamiento
Dermatitis Seborreica Exceso de sebo, estrés, hongo Malassezia Cremas antifúngicas, champús específicos, corticosteroides tópicos
Dermatitis Alérgica de Contacto Contacto con níquel, cosméticos, tintes para cabello Identificar y evitar alérgeno, cremas con corticosteroides o antihistamínicos
Dermatitis Atópica Predisposición genética, alergias, piel seca Emolientes, cremas antiinflamatorias, evitar desencadenantes

Recuerda que siempre es recomendable consultar con un médico o dermatólogo para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados para la dermatitis en las orejas, especialmente en bebés y niños.

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