Hematoma Retrocorial en el Primer Trimestre del Embarazo: Causas, Tratamiento y Riesgos
El hematoma retrocorial constituye un problema que afecta al 3% de las embarazadas y que puede provocar serias complicaciones. En Recoletas Red Hospitalaria, como grupo hospitalario de referencia, queremos que conozcáis más acerca de qué es un hematoma retrocorial y qué lo causa. Una de cada tres mujeres presenta una pérdida de sangre durante el embarazo, siendo más frecuentes en el primer trimestre de la gestación.
¿Qué es un Hematoma Retrocorial?
Un hematoma es una acumulación de sangre que puede producirse en cualquier parte del cuerpo. Un hematoma intrauterino es una acumulación de sangre dentro de la cavidad uterina en el transcurso de una gestación. Aparecen con mayor frecuencia en el primer trimestre de embarazo y pueden dar lugar a un sangrado vaginal o no. Cuando el hematoma tiene lugar en la zona de la placenta, hablamos de hematoma retrocorial, un problema que puede poner en riesgo la evolución del embarazo. Un hematoma retrocorial es un cúmulo de sangre en la zona de la placenta que puede suponer un riesgo de aborto y ocasionar otras complicaciones durante el embarazo.
Los hematomas intrauterinos en el embarazo son coágulos de sangre acumulados entre la placenta o el tejido coriónico y el revestimiento interno del útero. Los hematomas intrauterinos son motivo de preocupación para las mujeres embarazadas, pero no siempre causan complicaciones más graves. Sin embargo, en algunos casos el embarazo puede considerarse de alto riesgo y, por tanto, será necesario que la mujer guarde reposo y lleve un control más exhaustivo de su estado.
Tipos de hematomas intrauterinos
Existen diferentes tipos de hematomas, diferenciándose entre ellos según la localización. Los hematomas intrauterinos se clasifican en función de su localización entre las distintas capas de tejido. Los comentamos a continuación:
- Subcoriónicos: son los más comunes y se forman en el interior de la cavidad endometrial, entre las membranas placentarias y la pared uterina, en las primeras semanas de embarazo. Aunque también constituyen una amenaza de aborto, estos hematomas suelen tener una evolución favorable y se reabsorben por sí mismos. Los hematomas retrocoriónicos son similares y tienen también una evolución parecida. Los hematomas más frecuentes en el primer trimestre de embarazo suelen ser los hematomas subcoriónicos.
- Supracervicales: son los que mejor pronóstico tienen debido a su ubicación, en el cuello uterino. Se suelen eliminar por la vagina en forma de hemorragia. Un subtipo de los anteriores, y están localizados en las inmediaciones del cérvix uterino. Son los que mejor pronóstico tienen, a pesar de que suelen causar sangrado vaginal y mucha inquietud en la gestante.
- Retroplacentarios: se forman entre la placenta y el endometrio y son menos comunes. Se asocian al desprendimiento de placenta, que suele ser la causa más habitual del sangrado a partir de la semana 28 de embarazo. También pueden afectar al aporte de oxígeno y nutrientes hacia el bebé. Por tanto, pueden suponer un mayor riesgo para el embarazo. Situado entre la placenta y la cara interna del útero. Son característicos del tercer trimestre, mucho menos frecuentes que los anteriores y más graves. Pueden complicar seriamente la gestación, ocasionando un cuadro clínico de sangrado (metrorragia del tercer trimestre), e incluso pueden desembocar en un desprendimiento prematuro de placenta, que es una de las complicaciones obstétricas más graves ya que puede llegar a causar muerte fetal e incluso materna.
Causas del Hematoma Retrocorial
Aunque las causas que pueden provocar un hematoma retrocorial no están claras, se sabe que existen determinados factores que pueden predisponer a padecerlo. Las causas de la formación de los hematomas intrauterinos son, en muchos casos, desconocidas. Sin embargo, su aparición se ha visto relacionada con los siguientes factores:
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- Por ejemplo, aquellas mujeres que, antes o durante el embarazo, han presentado diabetes, hipertensión, alteraciones hematológicas, enfermedades autoinmunes o, en menor medida, golpes en el vientre tienen más posibilidades de tener un hematoma retrocorial.
- Otros factores de riesgo son el consumo de alcohol o tabaco, la avanzada edad de la embarazada y la endometriosis.
- Alteraciones en la coagulación de la sangre.
- Anomalías en la anatomía del útero.
- Malos hábitos como el tabaco o el alcohol.
- Mujeres mayores de 38-40 años.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Embarazo múltiple.
Lo más probable es que el origen de los hematomas intrauterinos se sitúe entorno a la implantación del embrión, debido a la lesión que esta provoca en el endometrio que, finalmente, se transforma en sangre coagulada. Por otro lado, un traumatismo causado, por ejemplo, por una caída, también podría ser causa de un hematoma intrauterino en la embarazada.
Riesgos para el Embarazo
El hematoma retrocorial puede provocar una serie de problemas. La localización del hematoma retrocorial es el aspecto más decisivo para determinar la gravedad del mismo, siendo la proximidad a la placenta la más peligrosa, ya que puede producir una separación entre la pared uterina y la placenta, ocasionando su desprendimiento. Sin embargo, un 10-15% de estos hematomas se han relacionado con abortos espontáneos del primer trimestre. El riesgo de aborto aumenta con la edad materna y el tamaño del hematoma, cuanto mayor sea el mismo, mayor es el riesgo de aborto.
Diagnóstico
Lo más importante es acudir al ginecólogo ante la aparición de cualquier tipo de sangrado. Es crucial que ante un sangrado durante el periodo de gestación, la embarazada acuda a su ginecólogo para que determine el origen del mismo realizando una exploración y una ecografía. Los hematomas intrauterinos no suelen tener síntomas asociados como el dolor, pero en ocasiones sí es posible que la mujer embarazada tenga pérdidas de sangre. Los hematomas intrauterinos serán diagnosticados por ecografía, donde se les tomarán medidas para seguir su evolución. En caso de no haber pérdidas de sangre, los hematomas intrauterinos son detectados durante alguna de las ecografías de control del embarazo rutinarias. Habitualmente se visualizan ecográficamente como imágenes anecoicas en el borde placentario. No siempre se visualizan, ya que puede haber una hemorragia y la sangre ser expulsada a través de la vagina, por lo cual no ser visible en el momento de la ecografía.
Es importante también no alarmarse, ya que el sangrado puede provenir de otro sitio, como por ejemplo, un cuello del útero inflamado y que no suponga una alarma. La hemorragia podría deberse, por ejemplo, a la inflamación del cuello del útero, un problema bastante común en el embarazo y que no compromete su evolución.
Tratamiento y Pronóstico
El médico especialista determinará el tratamiento a seguir adaptado a cada situación, según el historial de la paciente y el tipo de hematoma. No existe tratamiento para los hematomas. En cuanto al tratamiento, la recomendación general es hacer reposo relativo. En primer lugar, ante un hematoma intrauterino, es necesario seguir todas las recomendaciones del médico y acudir a la consulta las veces que éste indique para su control y seguimiento. Principalmente, el pronóstico de los hematomas intrauterinos se valora teniendo en cuenta dos elementos: su ubicación y tamaño. En cualquier caso, los hematomas en el primer trimestre del embarazo suelen presentar un pronóstico favorable en más de la mitad de los casos, siendo fundamental su detección precoz. En resumen, los hematomas del primer trimestre de embarazo tienen un pronóstico favorable en el 70% de los casos, sobre todo si su aparición es precoz y dependiendo de su localización y tamaño.
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En función del tamaño y la localización, el tiempo que tardarán en eliminarse los hematomas intrauterinos será mayor o menor. En caso de que estos hematomas crezcan y alcancen un gran tamaño, el embarazo será considerado de alto riesgo y habrá que tomar algunas medidas preventivas. A continuación, se comentan algunas de ellas:
- Reposo relativo o absoluto, según el riesgo que suponga el hematoma por su tamaño y localización. Reposo: Llevar una rutina relajada ayuda al buen desarrollo del hematoma, favoreciendo su reabsorción. • Reposo relativo (Puedes levantarte, andar por casa y hacer cosas, pero tienes que llevar una vida muy relajada.
- No mantener relaciones sexuales.
- Medicamentos, en algunos casos. En algunos casos se pauta una hormona llamada progesterona.
- Hospitalización de urgencia, en los casos más graves.
En muchos casos, a medida que avanza la gestación, los hematomas pueden ir reabsorbiéndose poco a poco y la mayoría de ellos desaparecen gradualmente. Como hemos dicho, las hemorragias durante el embarazo son muy alarmantes para la mujer. Sobre todo en los casos de hematomas intrauterinos grandes, el sangrado puede ser abundante y escandaloso. Pese a ello, este síntoma no tiene por qué indicar un peor pronóstico, ya que significa que el hematoma se está eliminando y reduciendo su tamaño progresivamente.
Tabla resumen de factores y pronóstico
| Factor | Descripción | Impacto en el Pronóstico |
|---|---|---|
| Localización del Hematoma | Subcoriónico, Supracervical, Retroplacentario | Supracervical: Mejor pronóstico; Retroplacentario: Mayor riesgo |
| Tamaño del Hematoma | Medido en relación al saco gestacional | Pequeño (<20%): Favorable; Grande (>50%): Mayor riesgo |
| Edad Materna | Madres mayores tienen mayor riesgo | Aumenta el riesgo de complicaciones |
| Presencia de Sangrado | Variable en color y cantidad | No siempre indica un peor pronóstico si el hematoma se está eliminando |
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