Vacuna contra la Hepatitis B en Recién Nacidos: Dosis y Efectos Secundarios

06.11.2025

La vacunación es una de las medidas más importantes para proteger a los bebés contra enfermedades graves. El calendario de vacunación en bebés está diseñado para protegerlos de enfermedades infecciosas graves que pueden comprometer su salud. En muchos países, la vacunación de los niños sigue un esquema obligatorio que incluye varias dosis de vacunas durante el primer año de vida. Es fundamental que los padres sigan este calendario para asegurar que sus hijos estén debidamente protegidos.

Las vacunas obligatorias son aquellas que los bebés deben recibir según las normativas de salud pública del país en el que vivan.

La vacuna contra la hepatitis B está incluida en todos los calendarios infantiles españoles oficiales. Vacunando a los niños pequeños se facilita que se vacune al máximo número de personas (cobertura muy alta) y se inicia la protección desde pequeños, pues hay otras formas de contagio que la sexual. En la actualidad, todas las CC. AA. incluyen la vacuna. Hepatitis B (HB): a los 2, 4 y 11 meses.

La vacuna contra la hepatitis B es una vacuna inactivada (no es una vacuna viva). Esta constituida por un extracto del virus de la hepatitis B (antígeno de superficie) unido a otras sustancias que actúan como vehículo.

El causante es el virus de la hepatitis B y la transmisión es sobre todo por la vía sexual, aunque el recién nacido hijo de madre enferma o portadora del virus, puede resultar contagiado durante el embarazo o en el momento del parto. El 90% de los niños que se infectan por el virus de la hepatitis B cuando son bebés, desarrollarán una hepatitis B crónica. Todos los recién nacidos o bebés de 2 meses deben vacunarse.

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Dosis y Administración

La dosis adecuada de vacuna antihepatitis B puede ser diferente para cada paciente y depende del tipo de vacuna administrada. Normalmente se administran 4 dosis: 3 dosis a los 0, 1 y 6 meses más una dosis de refuerzo a los 12 meses.

Se inyecta por vía intramuscular en el muslo o el brazo, según la edad. La dosis intramuscular debe administrarse preferentemente en el músculo deltoides del brazo (adultos) o en el muslo (niños).

Si se ha olvidado una dosis de la vacuna frente a la hepatitis B se debe completar el esquema de las 3 dosis descrito, independientemente de la fecha en que se haya recibido la última vacuna.

Efectos Secundarios de la Vacuna contra la Hepatitis B

Aunque las vacunas son seguras y eficaces, después de la administración pueden surgir algunos efectos secundarios que requieren cuidados especiales. Es común que después de recibir una vacuna, el bebé experimente algunos efectos secundarios. Estos suelen ser leves y temporales, pero pueden generar preocupación en los padres.

Los efectos adversos son poco frecuentes y leves. Al estar incluida en vacunas combinadas deben ser tenidas también en cuenta otras reacciones secundarias debidas a los otros componentes. Las más frecuentes son fiebre o febrícula, leve hinchazón o enrojecimiento en la zona de la inyección, o ligera irritabilidad o somnolencia en los días siguientes a su administración.

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Efectos secundarios comunes:

  • Fiebre: Es uno de los efectos secundarios más comunes. La fiebre ligera (generalmente menor de 38,5°C) suele aparecer dentro de las primeras 24 horas después de la vacunación.
  • Enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección: Es posible que el área donde se administró la vacuna se vuelva roja, inflamada o incluso dolorosa al tacto.
  • Irritabilidad o llanto: El bebé puede sentirse más irritable de lo habitual durante las primeras horas después de la vacunación.
  • Somnolencia o cansancio: Algunos bebés pueden sentirse más cansados o somnolientos después de las vacunas. Es normal que el bebé esté más cansado de lo habitual. La somnolencia es un efecto secundario temporal que generalmente desaparece después de unas horas.

Efectos secundarios raros:

En casos muy raros, los bebés pueden experimentar efectos secundarios más graves, como reacciones alérgicas severas (anafilaxia), aunque esto es extremadamente poco frecuente. Puede producir náuseas, fiebre o, en casos excepcionales, reacciones alérgicas leves como urticaria, angioedema o asma, probablemente en relación con el tiomersal (conservante presente en algunas vacunas).

Los síntomas de una reacción alérgica son los siguientes: dificultad para respirar o tragar, picor, especialmente de pies y manos, enrojecimiento de la piel especialmente alrededor de las orejas, hinchazón de los ojos, la cara o el interior de la nariz y cansancio o debilidad severos.

Cuidados Posteriores a la Vacunación

Aunque los efectos secundarios son generalmente leves, los padres pueden tomar ciertas medidas para asegurar que el bebé se sienta lo más cómodo posible durante el periodo posterior a la vacunación. Cuidar a un bebé después de recibir las vacunas es esencial para garantizar su bienestar y comodidad.

  • Si el bebé desarrolla fiebre, puedes darle un medicamento antipirético recomendado por el pediatra, como el paracetamol, para reducir la fiebre y aliviar el dolor.
  • Para aliviar el dolor en el área de la inyección, puedes aplicar una compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en una tela sobre la zona afectada durante unos 10 minutos.
  • Si el bebé está más irritable o cansado de lo normal, intenta mantenerlo cómodo en su cuna o en tu regazo.
  • Asegúrate de que el bebé se mantenga bien hidratado, especialmente si tiene fiebre. Dale de amamantar con frecuencia si es lactante o asegúrate de que tome biberones de leche si ya está en esa etapa.

Es importante que los padres estén atentos a cualquier reacción adversa que dure más de dos o tres días o que parezca inusual. Aunque las vacunas protegen al bebé contra enfermedades graves, el sistema inmunológico del bebé sigue siendo vulnerable en los días posteriores a la vacunación.

Contraindicaciones

  • En caso de alergia a la vacuna antihepatitis B o a alguno de sus componentes.
  • En caso de presentar una infección grave con fiebre elevada.
  • En pacientes en diálisis o inmunodeprimidos, puede no obtenerse una respuesta inmunológica adecuada.

La vacuna antihepatitis B es generalmente bien tolerada.

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Aunque los efectos secundarios de las vacunas suelen ser leves y temporales, los padres debéis estar atentos a las señales del bebé y seguir las recomendaciones de los pediatras para aliviar cualquier malestar. Si tienes dudas sobre las vacunas o los cuidados posteriores, siempre es una buena idea consultar con el pediatra para obtener orientación personalizada.

Aviso: La información proporcionada en esta página tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Recomendamos siempre consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento o modificar una terapia en curso.

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