Vacuna contra la Fiebre Amarilla y Lactancia Materna: Recomendaciones
La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica aguda causada por un virus transmitido por mosquitos, los cuales pican principalmente durante el día. La vacunación es una medida preventiva crucial, especialmente para viajeros y residentes de áreas endémicas.
¿Qué es la vacuna contra la fiebre amarilla?
La vacuna contra la fiebre amarilla, conocida como Stamaril, es una vacuna de virus vivos atenuados, cultivada en embriones de pollo. Se administra mediante una inyección subcutánea.
Administración y eficacia
- La vacunación comprende una única dosis.
- Puede aplicarse simultáneamente con cualquier otra vacuna, salvo con la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y paperas).
- En caso de no administrarse simultáneamente con otras vacunas vivas pinchadas, debe separarse por 4 semanas. Siempre se debe mantener este intervalo con la vacuna triple vírica, evitando su administración simultánea.
- La vacuna ofrece una inmunidad efectiva del 95% a partir de los 10 días de su administración, momento en que el certificado se considera válido, y del 99% a los 30 días.
¿Quién debe vacunarse?
- Viajeros que se dirijan a zonas endémicas.
- Personas que se desplacen a países que exijan el Certificado Internacional de Vacunación como requisito de entrada.
- Niños que vayan a viajar o residir en áreas donde se transmite el virus causal (deben vacunarse al menos 10 días antes de llegar a destino).
La vacuna se administra en los Centros de Vacunación Internacional, donde se expide el Certificado Internacional de Vacunación frente a la fiebre amarilla, válido de por vida con una sola dosis, independientemente de la fecha de administración.
Contraindicaciones
La vacuna está contraindicada en los siguientes casos:
- Niños menores de 6 meses.
- Niños con enfermedades o tratamientos que produzcan una importante disminución de sus defensas (inmunodepresión grave).
Efectos adversos
Los efectos adversos más comunes son leves e incluyen:
Lea también: ¿Debería mi hijo vacunarse contra la gripe?
- Dolor, enrojecimiento o tumefacción en el punto de inyección.
- Dolor de cabeza.
Estos síntomas son más frecuentes entre el tercer y séptimo día tras la vacunación. Muy excepcionalmente, se ha asociado a reacciones graves que afectan al sistema nervioso o a diversos órganos.
Vacuna contra la Fiebre Amarilla y Lactancia Materna
¿Se puede vacunar una mujer que amamanta?
Rotundamente SÍ. La lactancia materna nunca es un sustituto de las vacunas del lactante.
Una duda común entre las madres lactantes es si ellas o sus hijos pueden vacunarse con normalidad, o si deben tomar ciertas precauciones. Existe el temor de que la inmunización que reciba la madre pueda ser perjudicial para su bebé si sus componentes pasan a través de la leche materna.
Según el Dr. Francisco Álvarez, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), la mujer que lacta puede recibir, al igual que su hijo, cualquier vacuna.
Sin embargo, hay una precaución importante con la vacuna contra la fiebre amarilla. Esta vacuna se administra a personas que van a viajar a ciertos países de Latinoamérica o de África, donde la enfermedad se contagia a través de la picadura de un mosquito. La vacuna previene la enfermedad.
Lea también: Seguridad de la vacuna antigripal durante el embarazo
- Si es preciso vacunar a una madre que está lactando a un bebé menor de 9 meses, se aconseja extraerse la leche y desecharla durante los 14 días siguientes a la vacunación. Esto se debe a que parte de los virus vacunales se eliminan por la leche materna, y este periodo corresponde a la duración de la eliminación del virus tras la vacuna. Posteriormente, se puede reinstaurar la lactancia materna.
- La vacuna frente a la fiebre amarilla debe evitarse en las mujeres que lactan a sus hijos menores de nueve meses debido a la excreción del virus vacunal por la leche materna. Esta es probable que sea secundaria a la viremia postvacunal que puede comenzar entre los cuatro y diez días y durar hasta cinco días tras el comienzo.
Otras vacunas y lactancia
La mujer que no ha recibido las vacunas de la gripe o contra la COVID-19 durante el embarazo, puede recibirlas en el periodo de lactancia. Es una manera de pasar anticuerpos a su hijo a través de la leche. De hecho, se aconseja que se vacunen todos los convivientes (el entorno familiar cercano) de un bebé menor de seis meses.
En relación a la vacuna contra la COVID-19, la recomendación es ponérsela durante el embarazo (en cualquier trimestre) porque se ha visto que la infección en gestantes no vacunadas puede ser mucho más grave que en aquellas que sí lo están. Pero si no se ha hecho, el posparto y el periodo de lactancia son buenos momentos para recibir esta vacuna.
Además, se sugiere que las mujeres que no tengan completa la pauta de vacunación general, por ejemplo, la de la varicela o la triple vírica (contra el sarampión, la rubeola o la parotiditis) se vacunen en cuanto den a luz. En ambas vacunas habría que dejar pasar un mes desde la última dosis para buscar un nuevo embarazo.
¿Qué hacer si la madre tiene efectos secundarios?
Si la madre tiene efectos secundarios tras la vacuna, como fiebre o malestar, puede tomar algún fármaco compatible con la lactancia materna para contrarrestarlo. Para saber con toda seguridad cuáles son inocuos tanto para el niño como para la producción de leche, lo mejor es consultar con la web gratuita www.e-lactancia.org, donde los medicamentos están exhaustivamente analizados en función de su impacto o no en la lactancia materna.
Por tanto, no hay que dejar de ponerse ninguna vacuna por miedo a esos posibles efectos secundarios y a cómo combatirlos. La madre lactante puede utilizar determinados fármacos con toda seguridad.
Lea también: Seguridad de la vacuna contra la gripe en niños
Leche materna e inmunidad
Aunque la leche materna se considera como la primera vacuna que recibe el niño por sus innumerables beneficios, hay que tener en cuenta que nunca sustituye a las vacunas que estén recomendadas para el pequeño. Así, la lactancia es, entre otras cosas, una manera de reforzar la salud infantil, pero el bebé y el niño que toman el pecho deberán seguir con su calendario vacunal porque, aunque estén protegidos por las inmunoglobulinas de la leche materna, necesitan contar con sus propias vacunas.
Cuando el bebé recibe la vacuna de la varicela y le salen pequeñas erupciones en la piel tras esta, “la madre que da el pecho y no esté vacunada o no la haya pasado ya, debe tener la precaución de no estar en contacto directo con esa zona de la piel de su hijo”, advierte el Dr. Francisco Álvarez.
Síntomas de la fiebre amarilla
La gravedad de la fiebre amarilla es variable. La mayoría de las personas infectadas no tienen síntomas o son leves. En casos más severos, puede aparecer:
- Fiebre
- Dolores musculares
- Dolor de cabeza
- Escalofríos
- Falta de apetito
- Vómitos
- Ictericia (color amarillento de la piel)
- Dolor abdominal
- Hemorragias
- Fallo renal y hepático
La mitad de los casos graves fallecen en 7-10 días.
Prevención
La prevención de la fiebre amarilla se basa en:
- Vacunación
- Evitar las picaduras de mosquitos (uso de repelentes de insectos y ropa adecuada, como camisas de manga larga y pantalones largos).
tags: #vacuna #fiebre #amarilla #y #lactancia #materna