Hipo en Bebés Recién Nacidos: Causas y Soluciones

18.11.2025

El hipo es algo muy común en los bebés y generalmente no representa ningún problema. Es normal preocuparse cuando tu recién nacido tiene hipo. Pero al entender las causas y los posibles tratamientos, te sentirás más tranquilo. En este artículo vamos a hablar de las principales causas del hipo, formas efectivas de lidiar con él y cuándo debes buscar ayuda médica.

¿Qué es el hipo en el bebé?

El hipo es cuando el diafragma (el músculo responsable de la respiración) se contrae involuntariamente y las cuerdas vocales se cierran rápidamente, produciendo el sonido "hic". En los adultos, el hipo suele ser causado por comer rápido, beber bebidas gaseosas o cambios bruscos de temperatura. Sin embargo, las causas del hipo en los bebés pueden ser diferentes.

El diafragma es el músculo que separa la cavidad torácica (donde están pulmones y corazón) de la cavidad abdominal (donde están estómago, intestino y otros órganos). La respiración requiere un movimiento coordinado del diafragma, de los músculos intercostales (“los de las costillas”) y de los músculos que abren las vías aéreas superiores para permitir el paso del aire y facilitar la entrada y salida de aire de nuestro cuerpo. Pero a veces estos músculos se descoordinan y aparece el hipo. Durante el hipo el diafragma se contrae involuntariamente y de forma muy súbita, mientras que la apertura donde están las cuerdas vocales, la glotis, se cierra expulsando el aire y haciendo el típico sonido “hip”.

¿Por qué se da en los bebés más que en los adultos?

Pues porque, por el momento, tu bebé tiene un sistema digestivo y nervioso en proceso de maduración. Aún tiene algunos desajustes que provocan que a menudo se produzca el hipo.

Causas del hipo en el bebé

En numerosas ocasiones, el bebé sufre episodios de hipo sin ninguna causa aparente. No obstante, existen también algunos factores que podrían ser causa de hipo en el bebé:

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  • Sistema nervioso inmaduro: Los bebés tienen un sistema nervioso que aún está en desarrollo, lo que puede hacer que su diafragma se contraiga involuntariamente.
  • Alimentación: A menudo, el hipo en los recién nacidos y bebés está relacionado con la alimentación, especialmente si comen rápido o tragan aire durante la lactancia o la alimentación con biberón.
  • Sobrealimentación: Alimentar al bebé más de lo necesario puede hacer que su estómago se distienda, lo cual puede irritar el diafragma y causar hipo.
  • Reflujo gastroesofágico (ERGE): El reflujo es cuando el ácido del estómago regresa al esófago, causando irritación y hipo en algunos bebés.
  • Cambios bruscos de temperatura: Los cambios drásticos en la temperatura ambiente, especialmente después del baño, pueden causar hipo.
  • Emociones fuertes: La excitación o el llanto intenso pueden estimular el diafragma del bebé y causar hipo.
  • Aerofagia; es decir, tragar aire mientras que el bebé está comiendo.
  • Indigestión
  • Demasiada cantidad de comida
  • Momento de llanto intenso
  • Después de regurgitar

Además, cuando hay un cambio bastante brusco en la temperatura y se pase de calor a frío, el bebé también puede sufrir hipo.

Algunas causas que suelen estar asociadas a la aparición de hipo en los bebés son:

  • Alimentarlos mucho
  • Alimentarse muy rápidamente (los bebés que “comen con ansia” son un ejemplo de esto)
  • Tragar mucho aire al alimentarse.

Estas cosas pueden distender el estómago del bebé, empujando al diafragma y disparando el hipo. Ahora bien, si los ataques de hipo se repiten muchas veces, puede ser un síntoma de reflujo gastroesofágico. El reflujo ocurre cuando los bebés no tienen bien cerrado el estómago y el contenido estomacal sube por el esófago; en este caso es la irritación la que dispara el hipo y es importante hablarlo con el pediatra. Hay tratamiento, pero siempre debe ser recetado por el pediatra, que es el profesional que diagnostica y establece el tratamiento más adecuado.

También es importante hablar con el pediatra si un episodio de hipo dura mucho tiempo o si interfiere con la vida del bebé (no lo deja descansar, por ejemplo). Son casos poco frecuentes, pero existen y deben ser tratados por el pediatra.

¿Cómo manejar y ayudar a detener el hipo del bebé?

En la mayoría de los casos, el hipo en los bebés no requiere ningún tratamiento específico y tiende a desaparecer por sí solo. Sin embargo, si tu bebé tiene hipo y parece incómodo, aquí tienes algunos métodos simples para ayudarlo a aliviarlo:

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  • Ten paciencia: El hipo generalmente desaparece sin intervención, así que el cuerpo del bebé se corregirá naturalmente.
  • Hazlo eructar: Si el hipo ocurre después de la alimentación, intenta hacer que el bebé eructe para liberar el aire atrapado.
  • Postura durante la alimentación: Asegúrate de que el bebé esté en posición vertical durante la alimentación para minimizar la entrada de aire.
  • Chupete: A veces, ofrecerle un chupete puede relajar el diafragma y detener el hipo.
  • Distrae al bebé: Involucrar al bebé en actividades divertidas o calmarlo puede desviar su atención del hipo.

Remedios para evitar que el bebé tenga hipo

No hay un remedio infalible para evitar o calmar el hipo en el bebé. No obstante, como hemos comentado, el hipo no suele alargarse demasiado en el tiempo, sino que generalmente dura entre 5 y 10 minutos. Sin embargo, existen algunas medidas que ayudan a evitar que aparezca el hipo en el bebé.

  • Comprobar que la tetina del biberón posee el tamaño adecuado y no está dejando entrar demasiado aire.
  • Asegurarse de que la inclinación del biberón es la adecuada en cada una de las tomas.
  • Dar de comer al pequeño cuando esté calmado y sin que esté con demasiada hambre.

Además, ayudar al bebé a expulsar los gases a mitad de la toma, ya sea en lactancia materna o artificial, también puede ser beneficioso para evitar que sufra hipo.

Como dijimos antes, no hay nada que funcione en el 100% de los casos; hay que probar y ver qué pasa. Pero estos consejos suelen funcionar:

  • Ayudar al bebé a eructar. Si liberan el aire retenido en el estómago, la menor presión estomacal puede relajar el diafragma, parando el ataque de hipo.
  • Darle el chupete. El movimiento de succión puede ayudarles a relajar el diafragma.
  • Acariciar y masajear la espalda. El movimiento puede ayudar a relajar al bebé, cortando los espasmos del hipo. Puedes hacerlo sobre la ropa o, si prefieres, hay productos con aceites vegetales o esenciales muy aptos para masajear la piel del bebé.

Si hay gases, y el hipo parece asociado a ellos, la simeticona puede ser un buen aliado para eliminar el aire en el sistema digestivo. Existen presentaciones adaptadas para bebés.

¿Se puede prevenir el hipo en los bebés?

Si tu bebé tiene tendencia a hipar, es posible que estos consejos ayuden a reducir los ataques de hipo:

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  • Ayudarlo a eructar cada vez que se alimenta.
  • Alimentarlo antes de que sienta mucha hambre, ya que esto facilita que coma con rapidez y trague aire.
  • Si toma biberón, vigila que la tetina esté llena de líquido en todo momento. Si queda llena “a medias” es más fácil que el bebé trague aire.
  • Si toma pecho, una buena posición de agarre al pezón evitará que ingiera aire.

Hay infusiones digestivas aptas para niños muy pequeños, normalmente a base de manzanilla o hinojo, que ayudan a una buena digestión.

¿Qué no hacer para quitar el hipo a tu bebé?

Lo que no hay que intentar son algunos remedios caseros que, aunque en adultos son muy tradicionales y no hacen daño, en los bebés puede ser peligroso. Entre ellos contamos:

  • Beber líquido, cabeza abajo.
  • Sacudir al bebé o hacerlo saltar.
  • Forzarlos a aguantar la respiración
  • Hacerlos respirar en una bolsa.

Estos consejos no solo no tienen evidencia científica (aunque sean muy tradicionales) sino que pueden lastimar o estresar al bebé. Se reservan en exclusiva para adultos y niños que ya tienen control sobre su cuerpo y sobre la situación que viven.

Tapar la nariz del pequeño es un error muy frecuente en algunas mamás y papás cuando sus pequeños tienen hipo, este remedio no servirá de nada, de hecho, lo único que puede provocar es que el bebé se sienta incómodo y se ponga a llorar, lo que puede causar más hipo. Las bebidas con gas tampoco son una buena solución. De hecho, estas suelen causar más hipo, incluso en los adultos. Gotas de limón en el agua es un remedio clásico que tampoco es nada recomendable porque el limón es un alimento muy ácido que puede perjudicar al bebé.

¿Cuándo debes consultar a tu médico?

El hipo generalmente no es motivo de preocupación, pero si tu bebé tiene alguno de los siguientes síntomas junto con el hipo, es recomendable que consultes a un médico:

  • Hipo excesivo o prolongado: Si el hipo dura más de una hora o ocurre con mucha frecuencia, consulta a un pediatra.
  • Negativa a comer: Si el hipo viene acompañado de una negativa a comer, podría ser un signo de un problema subyacente.
  • Irritabilidad o agitación: Si el bebé está inusualmente irritable o agitado, podría requerir atención médica.
  • Vómitos o regurgitación: Si el hipo se acompaña de vómitos o regurgitación frecuentes, podría estar relacionado con el reflujo u otros problemas gastrointestinales.

En el caso de la aparición del hipo deberías acudir a la atención médica si el bebé lleva más de tres horas y el hipo no cesa. Si el niño además de tener hipo, está inquieto, llora demasiado o aparece la fiebre. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) también aconseja acudir al pediatra si el bebé rechaza el alimento o el hipo provoca vómitos frecuentes.

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