Hipospadias y Fertilidad: Una Visión Detallada

05.11.2025

La hipospadias es una condición congénita que afecta a los hombres, en la cual la uretra no se desarrolla correctamente. En lugar de tener una apertura en la punta del pene, la uretra puede abrirse en algún lugar a lo largo del tronco, el escroto o incluso el perineo. El hipospadias es un defecto congénito que se define como una malformación de la uretra masculina que se sitúa de forma anormal en la extremidad inferior del glande, en la cara inferior del pene o en la unión del pene con el escroto.

El hipospadias es un frecuente defecto congénito (los niños nacen con él) en el que la uretra no se desarrolla completamente y el orificio por donde se orina (meato urinario) no alcanza su posición habitual en el extremo del glande. Por tanto, las hipospadias pueden clasificarse en: anterior, medial y posterior.

Causas y Factores de Riesgo

La hipospadias se produce durante el desarrollo fetal, cuando los tejidos que forman la uretra no se fusionan adecuadamente. Las causas exactas de esta malformación aún no se conocen completamente, pero se cree que pueden estar relacionadas con factores genéticos y ambientales.

El motivo exacto por el que surge el hipospadia no se conoce. Sin embargo, la mayoría de estudios parece indicar que esta anomalía en la posición de la abertura uretral está causado por factores genéticos en combinación con factores ambientales y ciertos medicamentos. Además, esta malformación está bajo la dependencia de los andrógenos.

Algunos factores que parecen aumentar el riesgo de que un niño desarrolle hipospadia son los siguientes:

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  • Madres mayores de 35 años y con elevado índice de masa corporal (IMC).
  • Mujeres embarazada mediante técnicas de reproducción asistida.
  • Administración de ciertas hormonas antes y durante el embarazo.

No obstante, la presencia de estos factores no significa que el bebé vaya a tener hipospadia. Únicamente son factores que se han estudiado y parecen aumentar el riesgo. Los antecedentes familiares de hipospadias aumentan significativamente el riesgo de esta anomalía.

Tipos de Hipospadias

Existen diferentes tipos de hipospadias según la localización del orificio uretral. Cuanto más lejos del glande se localice la abertura uretral, mayor será la gravedad del hipospadia. Según la posición del meato se suelen clasificar como distales o subcoronales (a nivel del glande), mediales (en el tercio medio del pene) o proximales (tercio proximal del pene, escroto o periné). De esta manera, se distinguen:

  • Hipospadia anterior: también denominada hipospadia glandular. Se trata del tipo más frecuente, ya que surge en un 70% de los casos. Además, esta modalidad de hipospadia es la más leve, pues el meato urinario se encuentra cerca del glande. Además, el pene parece estéticamente normal y prácticamente no tiene curvatura. El hipospadias balánico es el tipo más leve, en el que el meato urinario se encuentra cerca de la base del glande.
  • Hipospadias media (peneano): constituye un 10% de los casos y presenta una gravedad media. Aquí el orificio se encuentra en la parte media del pene, normalmente en la cara inferior. Esto provoca una cierta curvatura del pene hacia el vientre. En este caso, el orificio uretral está localizado entre el glande y el cuerpo del pene. El hipospadias peneano es una forma más severa, en la que el meato urinario se encuentra en el cuerpo del pene.
  • Hipospadias posteriores: la forma más grave. Este tipo de hipospadia aparece en un 20% de los casos y el orifico uretral está muy distal del glande, en la zona que une el escroto con el pene o en la base del pene. Además, el hipospadia posterior va acompañado de un pene muy curvado. Este tipo de hipospadia también se conoce como hipospadia penescrotal. El hipospadias perineal es el tipo más grave, con el meato urinario ubicado en la región perineal.

Los problemas asociados a el hipospadia será de mayor severidad cuanto más atrás esté localizada la abertura uretral.

Síntomas y Diagnóstico

Los síntomas de la hipospadias son bastante evidentes, ya que la apertura uretral está ubicada en una posición anormal. Dependiendo de la gravedad de la malformación, la apertura puede estar cerca de la punta del pene, en el tronco, el escroto o incluso el perineo. También puede haber una curvatura del pene hacia abajo o hacia un lado.

En cualquier caso, las manifestaciones clínicas más comunes asociadas al hipospadia son:

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  • Molestias durante la erección.
  • La orina no sale por la punta del pene.
  • Dificultad para mantener la dirección de la orina
  • Dificultad en las relaciones sexuales.
  • Apariencia anormal del prepucio.

Como consecuencia de los problemas en la eyaculación, la posibilidad de tener hijos de manera natural puede ser complicado. Además, también será difícil que los espermatozoides lleguen al útero durante el coito.

La forma de diagnosticar un hipospadia en el momento del nacimiento es mediante la exploración física del bebé. Una correcta exploración física por parte de un experto es todo lo que se necesita para establecer el diagnóstico. Si el pediatra no está seguro del diagnóstico, es posible que solicite evaluaciones complementarias.

Tratamiento y Fertilidad

El tratamiento de la hipospadias generalmente implica una cirugía reconstructiva. El objetivo de la cirugía es corregir la apertura uretral y corregir cualquier curvatura del pene. El enfoque quirúrgico depende de la ubicación de la apertura uretral y de la severidad de la malformación.

Normalmente, el tratamiento de elección para el hipospadia es la opción quirúrgica. Tiende a realizarse dentro de los dos primeros años de vida y, en casos complejos, puede requerir varias intervenciones. Debido al impacto psicológico que esta anomalía puede causar en el niño, la mayoría de los especialistas recomiendan la operación a una edad temprana, antes de los 3 años.

El objetivo es doble: construir una uretra de calibre y posición que posibilite las micciones y la fecundación sin incidencias y conformar el pene para que pueda permitir una actividad sexual completa en el futuro. Resulta muy habitual que durante la cirugía se deje una sonda que sirve de molde para la uretra y que permite vaciar la vejiga sin humedecer la zona intervenida.

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Como hemos visto, existen diferentes técnicas quirúrgicas para solucionar el hipospadia. Será el especialista quien valorará el caso y decidirá cual es la técnica adecuada para abordar los diferentes aspectos a tratar, orificio, curvatura del pene y prepucio.

La concentración de hormonas masculinas que intervienen en la formación de espermatozoides y que se asocian a la fertilidad en el varón pueden disminuir según la ubicación del orificio uretral. Además, el hipospadia provoca que haya problemas en la eyaculación impidiendo la entrada de los espermatozoides a través de la vagina. Por estos motivos, la probabilidad de que un hombre con hipospadia tenga un hijo es baja. En estos casos, sería necesario recurrir a un centro para llevar a cabo un tratamiento de fertilidad.

Sin embargo, si esta malformación congénita en la localización de la abertura uretral es tratada correctamente a temprana edad, no suele conllevar problemas en la salud reproductiva del varón adulto. En la mayoría de los casos tratados adecuadamente, el hipospadias no afecta la fertilidad.

Es importante destacar que la hipospadias no afecta la función sexual ni la fertilidad de los hombres afectados. Sin embargo, puede tener un impacto en la autoestima y la calidad de vida, especialmente en casos más graves donde la malformación es más evidente. Es fundamental que los padres estén informados sobre la hipospadias y busquen atención médica adecuada para sus hijos si presentan alguna anomalía en el pene. El diagnóstico y el tratamiento temprano pueden ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo y garantizar una mejor calidad de vida para los niños afectados.

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