Impétigo en la Zona del Pañal: Causas, Tratamiento y Prevención
El impétigo es una infección superficial de la piel que se manifiesta a través de lesiones en forma de llagas o ampollas, principalmente en la cara, alrededor de la nariz y la boca. Sin embargo, también puede aparecer en otras partes del cuerpo, como en manos, pies y en la zona que cubre el pañal.
¿Qué es el Impétigo?
El impétigo es una enfermedad bacteriana de la piel altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños, aunque también puede presentarse en adultos. Esta enfermedad se caracteriza por la formación de ampollas en la piel que pueden romperse y formar costras.
El germen causante de esta infección localizada, son bacterias que habitualmente están en la superficie de nuestra piel como son: Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus y que en condiciones normales no tiene por qué producir ningún problema.
Causas del Impétigo
El impétigo es causado por bacterias, principalmente estafilococos y estreptococos. Estas bacterias se encuentran comúnmente en la piel y las mucosas, pero si se rompe la superficie de la piel, pueden penetrar en capas más profundas y causar una infección. Suele comenzar cuando las bacterias penetran la piel a través de una grieta de la piel, como puede ser una herida, rasguño o picadura de insecto, por lo que suele ser más frecuente en niños que padecen otras patologías de la piel como la dermatitis atópica.
Los factores de riesgo incluyen la edad infantil, especialmente de 3 a 7 años, cuando el sistema inmunológico aún está en desarrollo. La estancia en comunidades como escuelas y guarderías facilita la propagación de la infección.
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- Impétigo no ampolloso: Está causado con mayor frecuencia por la bacteria estreptococo.
- Impétigo ampolloso: Está provocado en la mayoría de casos por estafilococos.
Síntomas del Impétigo
El impétigo generalmente se manifiesta con la aparición de manchas rojas en la piel que rápidamente se transforman en ampollas llenas de líquido. Estas ampollas se rompen y forman costras de color miel. La enfermedad puede ser muy dolorosa y causar picazón incómoda.
Veréis como de pronto, sobre una herida sin mayor importancia, de repente les sale una costra que en muy poco tiempo se pone de un tono amarillento. En otras ocasiones, en lugar de aparecer la costra, directamente observaremos una ampolla. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo: alrededor de la nariz, en barbilla, en muslos, rodillas, glúteos… etc.
No suele haber fiebre y lo que sí es habitual es que los ganglios de la zona aumenten de tamaño en respuesta inflamatoria a la infección localizada. Nuestro cuerpo detecta el agente extraño y los ganglios (nuestros “guardianes”) se ponen a trabajar para defenderse, de ahí que aumenten de tamaño.
Las escuelas y las guarderías son lugares en los que se contagia rápidamente, sobre todo en los meses más cálidos, en los que la piel está más expuesta. El pico de incidencia se encuentra entre los 2 y los 6 años y deportes que implican un contacto piel a piel, como el fútbol o el baloncesto, aumentan el riesgo de contagio.
Diagnóstico
El diagnóstico generalmente se realiza mediante un examen clínico.
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Tratamiento del Impétigo
El impétigo se trata con antibiótico, o bien en forma de pomada o bien con medicamento oral, recetado por un especialista para acabar con la infección. El tratamiento del impétigo incluye el uso de antibióticos locales en forma de pomadas o cremas. En casos más graves, puede ser necesario administrar antibióticos orales.
Antes de nada, lavar las manos con agua y jabón frecuentemente: las nuestras y las del niño. Las lesiones hay que lavarlas también concienzudamente con agua y jabón, sin miedo y a continuación, aplicaremos una pomada antibiótica que os pautará vuestro pediatra (2-3 veces al día, durante una semana): el ácido fusídico o la mupirocina suelen ser los más utilizados. Actualmente contamos además con antibióticos tópicos de última generación con mínimas resistencias como es el ozenoxacino que con una pauta corta de 5 días dos veces al día sería suficiente cuando la lesión es única. Cuando se coge a tiempo, con tratamiento tópico suele ser suficiente. Sin embargo, cuando el impétigo se ha extendido y aparecen lesiones por el resto del cuerpo y con las cremas/pomadas no mejoran, tenemos que recurrir a antibiótico oral.
En cuanto a las lesiones, se deben lavar con cuidado con jabón y agua y cubrir con gasas las zonas con costras y heridas. Se podrán retirar las gasas cuando se hayan secado estas lesiones. También se debe lavar la ropa, los textiles de cama y las toallas de la persona infectada a diario y nunca compartir estos objetos con ninguna otra persona.
Prevención del Impétigo
La prevención del impétigo consiste en seguir medidas higiénicas básicas. Se contagia por contacto directo, es decir, al entrar en contacto con las llagas de otra persona infectada o con elementos que esta haya tocado previamente, como ropa, sábanas, toallas, juguetes, etc.
Higiene, higiene, higiene. Si la puerta de entrada es una herida o una picadura y las bacterias responsables son bacterias de la piel, lo único que podemos hacer es lavar las manos habitualmente y por supuesto, lavar las heridas y/o picaduras con agua y jabón varias veces al día y aplicar Clorhexidina como antiséptico. Si observáis que la lesión empeora o que empieza a salir una costra fea, consultad con vuestro pediatra.
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Si no se cambia el pañal con frecuencia, se produce sobrehidratación y maceración en el estrato córneo, que hace a la piel más sensible a la fricción, alterando la función barrera y permitiendo la exposición de las capas más inferiores de la epidermis a los irritantes.
Es importante informar a la escuela o guardería sobre la presencia de impétigo para que se puedan tomar las medidas higiénicas adecuadas y minimizar el riesgo de propagación entre otros niños.
Complicaciones de la Dermatitis del Pañal
Las complicaciones más habituales son las infecciones, sobre todo la candidiasis por Candida albicans, con la que hay una correlación significativa. Clínicamente, la candidiasis del pañal cursa con un eritema intenso de tinte rojo violáceo, localizado inicialmente en los pliegues, con formación de pápulas y pápulo-pústulas satélites, alrededor de la lesión inicial.
Las infecciones por estafilococos o estreptococos son también complicaciones de la dermatitis del pañal, que ocurren, sobre todo en las zonas convexas y, clínicamente, son similares a los que aparecen en otras zonas del tegumento. En el caso del impétigo estreptocócico o estafilocócico, son lesiones erosivas, cubiertas por costras amarillentas y, a veces, ampollas, aunque en este caso suelen asentar sobre una piel eritematosa.
Diagnóstico Diferencial
Es importante considerar siempre la posibilidad de otras enfermedades, que pueden ser graves.
La dermatitis alérgica de contacto puede asociarse a una dermatitis del pañal o aparecer directamente como tal. La causa más frecuente es la alergia a alguno de los componentes de las cremas o toallitas utilizadas para el cuidado de la piel o para el tratamiento de la dermatitis del pañal, pero también a la goma de los pañales. Las lesiones son áreas eritematosas de contornos bien definidos y que afectan a cualquier parte de la zona cubierta por el pañal.
La miliaria ocurre por el aumento de calor y humedad en la piel cubierta por el pañal y se debe a la retención de sudor ecrino en los ductos. Típicamente, son pápulas o pequeñas pústulas, en los pliegues, generalmente pruriginosas. El tratamiento consiste en disminuir la temperatura de la zona “aireándola”.
En la zona del pañal, la dermatitis seborreica se manifiesta como placas eritematosas, bien delimitadas en las ingles, pero sin el componente descamativo habitual en las lesiones del cuero cabelludo. Generalmente, en pocos días, aparecen también lesiones típicas en cuero cabelludo, detrás de las orejas, etc., que son las que permiten hacer el diagnóstico.
Las lesiones de psoriasis en la zona del pañal son placas simétricas, muy bien definidas, eritematosas sin la descamación habitual en otras localizaciones. Suele haber una historia familiar de psoriasis, que junto con la falta de respuesta a corticoides tópicos de baja potencia, permiten el diagnóstico.
La deficiencia de zinc afecta, sobre todo, a niños prematuros, porque sus necesidades de zinc pueden ser superiores a las que les proporciona la leche materna. También ocurre: en situaciones de malabsorción, en el curso de una diarrea prolongada, por una alergia a las proteínas de la leche o en pacientes con fibrosis quística. Son lesiones eritematosas, maculopapulosas, a menudo brillantes, con bordes delimitados y descamación periférica.
La acrodermatitis enteropatica es una alteración autosómica recesiva del metabolismo del zinc, en la que faltan los transportadores del zinc en el intestino que ayudan en la absorción gastrointestinal. Suele manifestarse cuando los niños cambian de la lactancia materna a la artificial o cuando sus demandas de zinc son mayores que las que la leche de su madre puede proporcionar.
La biotina está en muchos alimentos y es sintetizada por las enterobacterias, por lo que su déficit es excepcional, apareciendo solo en pacientes con dieta parenteral sin biotina o en tratamiento con antibióticos de amplio espectro durante mucho tiempo. También puede ocurrir en pacientes con déficit congénito de carboxilasas, la holocarboxilasa sintetasa y la biotinidasa. Las manifestaciones cutáneas son similares a las de la acrodermatitis enteropática: lesiones eritemato-descamativas periorificiales. Se asocia también con alopecia, conjuntivitis y glositis, y si la deficiencia persiste, alteraciones neurológicas (irritabilidad, letargia, parestesias, etc.).
La dermatitis atópica suele respetar el área del pañal, pero en ocasiones, generalmente en el contexto de lesiones generalizadas, también afecta a esa zona. Son lesiones eritematosas de bordes mal definidos. El diagnóstico se establece por el resto de lesiones en localizaciones típicas. El tratamiento incluye cremas de corticoides e inhibidores de la calcineurina, además de las medidas de prevención (baños cortos, emolientes, etc.).
Cuando se presentan en el área del pañal, los hemangiomas infantiles pueden confundirse con eritema y con frecuencia se ulceran (más del 50%).
El vitíligo plantea el diagnóstico diferencial con las lesiones hipocrómicas, postinflamatorias que pueden ocurrir en la dermatitis del pañal cuando curan las lesiones agudas. El vitíligo, sin embargo, habitualmente aparece también en otras localizaciones (alrededor de ojos y labios, dorso de manos, codos, rodillas, axilas, ingles, ombligo, etc.) y presenta antecedentes familiares.
Se caracteriza por la aparición de ampollas tensas, a menudo agrupadas sobre una piel inflamada, en periné y, también, en otras localizaciones (periorales e intraorales sobre todo, pero también en cualquier otra localización).
Las lesiones nuevas van apareciendo alrededor de las antiguas formando un collarete. Es rara la presencia de síntomas generales. El diagnóstico se establece por la biopsia y la inmunofluorescencia (depósitos de IgA en la membrana basal).
La afectación de las ingles puede ser la primera manifestación de esta rara enfermedad.
Son pápulas hemorrágicas y petequias junto con erosiones y ulceraciones y suele haber también afectación del cuero cabelludo, orejas y mucosa oral. A veces, hay también lesiones en el tronco. La biopsia de las lesiones nos da el diagnóstico. Es otra enfermedad importante, potencialmente peligrosa para la vida, en la que la erupción perineal puede ser clave para el diagnóstico.
La mayoría de los pacientes tienen un eritema importante y, a veces, pápulas en ingles, que se descaman rápidamente. Se acompañan de: fiebre alta mantenida, adenopatías cervicales, inyección conjuntival, labios rojos, secos y fisurados, lengua aframbuesada, eritema y/o edema de manos y pies con descamación posterior de los dedos en los días siguientes.
La enfermedad boca-mano-pie, cursa en un porcentaje importante de casos con un exantema vesículo ampolloso y erosivo en otras localizaciones y especialmente en áreas donde hay una dermatitis previa, como es la dermatitis del pañal.
La sífilis congénita es aquella adquirida en el útero a través de la placenta. La erupción cutánea, que aparece inmediatamente después del nacimiento, suele ser ampollosa (pénfigo sifilítico), además de muy infecciosa, pero si lo hace unas semanas más tarde ya es máculopapulosa, con lesiones rojo-cobrizas pequeñas y que suelen acompañarse de condilomas planos o fisuras perianales, además de síntomas de afectación general (piel seca y arrugada, fiebre, hepatoesplenomegalia y rinitis persistente).
El herpes simple neonatal (perinatal) aparece en los primeros días o semanas después del parto en forma de vesículas o ampollas que progresan a erosiones, a veces, en sacabocados. Puede haber otros síntomas generales asociados, pero el diagnóstico se establece por: la clínica, una tinción de Tzanck o cultivos virales.
La infección estreptocócica perianal por estreptococos del grupo A beta hemolítico, se caracteriza por un eritema brillante, perianal, sin lesiones satélite, aunque puede extenderse hacia el periné. Hay dolor y puede haber fiebre.
Medidas Generales
- Limpiar cuidadosamente con agua tibia y una esponja suave y secar también cuidadosamente.
- En el impétigo: fomentos secantes y antisépticos con permanganato potásico 1:10.000 o sulfato de cobre/zinc al 1:1.000, 2-3 veces al día, seguidos de la aplicación de una crema antibiótica (ácido fusídico o mupirocina) o si la inflamación es importante, con corticoides de baja potencia + antibiótico, 2 veces al día, habitualmente 8-9 días.
- En el granuloma glúteo infantil: suspender los corticoides tópicos y añadir una pasta grasa o “al agua” (con óxido de zinc) en cada cambio de pañal.
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