Mellizos: Problemas de Conducta y Estudios

25.10.2025

Cada vez nacen más gemelos con discordancia de peso intrapar, factor de riesgo que puede afectar su desarrollo, especialmente el del hermano de menor peso intrapar. Sin embargo, pocos estudios abordan sus posibles disfunciones más allá de las obstétricas; de modo que el conocimiento acerca de las consecuencias de la discordancia de peso intrapar en su desarrollo psicológico es escaso.

Este trabajo revisa la literatura y recapitula las consecuencias de la discordancia de peso intrapar en el desarrollo psicológico de los gemelos de menor peso intrapar, comparativamente a sus hermanos de más peso, así como la perdurabilidad de dichas consecuencias durante su ciclo vital.

Discordancia de Peso al Nacer (DPN) en Gemelos

La discordancia de peso al nacer (DPN) en gemelos implica la existencia de una diferencia de peso entre los dos hermanos gemelos de, mínimo, el 15%. Generalmente, se calcula de acuerdo a la siguiente fórmula:

No obstante, hay quienes al hablar de DPN entre los hermanos gemelos adoptan un criterio más flexible (disminuyendo la diferencia intrapar mínima requerida al 5-10%) y otros, más exigente (aumentando dicha diferencia al 20%, 25% o incluso 30%), así como otras fórmulas e incluso otros índices para su cálculo, como por ejemplo el peso fetal estimado, la circunferencia abdominal fetal o la longitud del fémur fetal.

Estas diferencias en el valor de la DPN y su fórmula de cálculo contribuyen a la falta de consenso al determinar su tasa de incidencia. Atendiendo a estas variaciones encontramos que entre el 10% y el 30% de los gemelos recién nacidos vivos tienen DPN.

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En consecuencia, si los gemelos con DPN representan en torno al 10-30% de todos los gemelos, y estos constituyen el 3% de la población nacida, los gemelos con DPN pueden suponer, aproximadamente, entre el 0,3% y el 0,9% de todos los nacimientos.

Aunque los mecanismos y la significación clínica de la DPN no se comprenden todavía por completo, entre los principales aspectos que pueden producirla se encuentran problemas de nutrición fetal (causados a su vez por desórdenes de la placenta o del cordón umbilical, transfusión entre gemelos, anomalías congénitas, preeclampsia o fumar).

Otros factores maternales (edad avanzada, alta paridad, uso de técnicas de reproducción asistida -TRA-) y fetales (monocigosidad, mismo sexo de los gemelos) también se asocian a la DPN.

La detección de la causa no es siempre fácil, pero actualmente se afirma que la frecuencia de gemelos con DPN está aumentando considerablemente debido al uso de las TRA: de los gemelos nacidos espontáneamente un 17% presenta DPN; de los concebidos mediante TRA, un 25.30%.

Así, el uso masivo de las TRA está contribuyendo al incremento de la incidencia de la DPN y, en definitiva, al aumento de bebés con un desarrollo comprometido.

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Los gemelos con DPN presentan mayor mortalidad y morbilidad que los gemelos sin DPN. Así, por ejemplo, la prematuridad puede llegar a afectar hasta al 54% de los gemelos con DPN ≥ 20%; el bajo peso, al 85%; los ingresos en la unidad de cuidados neonatales intensivos, al 37% y las malformaciones, al 8%.

Pero esta situación parece ser más complicada aún para el hermano gemelo de menor peso intrapar. Ello se debe no sólo a que la nutrición intrauterina insuficiente puede ocasionar un desarrollo inferior al óptimo (el crecimiento fetal apropiado y equilibrado es el factor más importante para la salud infantil) sino porque además suele nacer en segundo lugar, cuando las complicaciones obstétricas son mayores.

Desarrollo Psicológico de los Gemelos de Menor Peso Intrapar

La literatura revisada muestra que los gemelos de menor peso intrapar obtienen puntuaciones inferiores a sus hermanos en habilidades cognitivas, verbales y psicomotoras; y mayor probabilidad de presentar rasgos asociados al desarrollo de hiperactividad. Estas diferencias persisten desde la infancia hasta la juventud, no existiendo datos referidos a la edad adulta.

Comenzando por los aspectos cognitivos, Philips (1981) estudió longitudinalmente y durante su primer año de vida a varias parejas de gemelos nacidos a término y con DPN > 20%. En todas ellas el hermano de menor peso intrapar era además bajo peso. El autor encontró que, durante todo el primer año de vida de los gemelos, existían diferencias en las puntuaciones cognitivas entre los hermanos (los gemelos de menor peso intrapar siempre obtuvieron puntuaciones inferiores a sus hermanos de más peso).

Sin embargo, autores como Blickstein et al. (1999) postulan que estas diferencias podrían justificarse no sólo por la presencia de DPN sino, además, por el bajo peso que caracterizaba a los gemelos de menor peso de cada pareja. Estos autores sostienen que cuando los gemelos con DPN son nacidos a término y con peso ≥ 2500 g, la DPN no constituye un factor que pueda comprometer el desarrollo posterior.

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Gemelos y Problemas de Conducta

Es interesante preguntarse si los gemelos como grupo tienen más problemas en la vida que los niños de un parto simple. Para poder contestar esta pregunta la psicóloga Mary Rosambeau, madre de mellizas, psicóloga y autora del libro ‘How twins grow up’, en 1986 preguntó a varias clínicas cuántos de los niños referidos a sus centros eran gemelos (‘Child Guidance Clinics’, que ayudan y tratan a niños de 0 a 18 años). Su hipótesis era que, si los gemelos estuvieran bajo mayor riesgo de trastornos de conducta y problemas emocionales, esto se reflejaría en una mayor afluencia de este grupo a dichos centros.

Dos clínicas miraron sus registros de hace más de 10 años y no encontraron a ningún caso de gemelos. Otra clínica, situada en una zona con un gran número de nacimientos de gemelos, sólo mencionaba un caso y de las demás clínicas el mayor número que reportaban, era de 3 casos. Y de estos pocos casos que se mencionaban, solo una mínima parte de ellos habían sido remitidos por problemas de conducta. La mayoría de los casos estaban relacionados con consultas sobre el rendimiento escolar, ya que éste era menor de lo que se podía esperar a base de su cociente intelectual.

Un estudio más reciente, ‘The National Epidemiological Child Psychiatric Study’ en 1989, investigó el mismo tema entre 5455 hijos nacidos de un solo parto y 122 gemelos, de 8 años. Para ello utilizaban cuestionarios que los padres rellenaban, otro en que los profesores contestaban y uno que los mismos niños respondían.

Según las contestaciones de los padres, no había diferencias en cuanto a conductas difíciles y problemas emocionales entre los grupos de las niñas. En cuanto a los varones, había un ligero aumento de problemas de conductas y emocionales, pero esta diferencia no fue significante por ser muy pequeña.

No obstante, según las contestaciones de los profesores los gemelos, tanto niños como niñas, éstos mostraban menos trastornos de conducta y problemas emocionales. Les consideraban como alumnos menos problemáticos.

En cuanto a las respuestas de los mismos niños no se apreciaban grandes diferencias entre ambos grupos. Síntomas de depresividad, reportados por los padres, eran algo menores en el grupo de los gemelos, pero esta diferencia tampoco era significante.

Analizando más las respuestas de los padres, sumando los resultados (el total de conductas difíciles y problemas emocionales), se veía que los padres de gemelos varones reportaban puntuaciones ligeramente mayores en comparación con los padres de no-gemelos, mientras las niñas gemelas sacaban menores puntuaciones en el total y en los problemas emocionales, comparadas con niñas no-gemelas.

En cuanto a las puntuaciones más bajas de los varones gemelos, según los profesores, estas diferencias se daban sobre todo en el área del control de las emociones. Lo mismo indicaron los profesores para las niñas gemelas. En cuanto a la hiperactividad no se encontraban diferencias entre ambos grupos.

Este último estudio sugiere que los gemelos como grupo muestran menos menos problemas de conducta en la infancia que los no-gemelos, una conclusión a la que Rosambeau también llegó en el suyo.

Las circunstancias especiales de los gemelos al principio de su vida (el hecho de crecer juntos) parecen ser el factor que les ayuda a tener una mayor estabilidad emocional. Hasta ahora hemos destacado sobre todo las desventajas de nacer como gemelos, como un bajo peso al nacer, la prematuridad, menos contacto de uno a uno con los padres etc. Ahora podemos destacar la otra cara de esta moneda. Crecer junto con un hermanito gemelo tiene efectos positivos hasta beneficiadores.

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