Insomnio en el Tercer Trimestre del Embarazo: Causas y Soluciones
Los problemas relacionados con el sueño en las mujeres embarazadas son, desgraciadamente, bastante habituales. No es un problema grave, pero la dificultad para conciliar el sueño puede acabar afectando psicológicamente a la gestante. Al no descansar bien, la embarazada se siente más fatigada a lo largo del día.
Estos problemas con el sueño se deben, en gran medida, a los cambios hormonales (aumento de progesterona y estrógenos) que suceden durante el embarazo. Estos cambios hacen que las mujeres embarazadas sientan cansancio y sueño durante el día y tengan la necesidad de realizar pequeñas siestas. No obstante, en muchas ocasiones, son estas siestas las que después trastornan el sueño, ya que las mujeres por las noches están demasiado descansadas.
El insomnio durante el embarazo es un problema común. Según diversos estudios, entre el 50% y el 80% de las embarazadas experimentan problemas de sueño, especialmente en el tercer trimestre. Vamos a analizar cuáles pueden ser las causas del insomnio en embarazo, las formas de evitarlo y su tratamiento.
¿A qué se refiere el término insomnio?
El insomnio es la incapacidad para dormir y descansar de manera correcta, pero no se debe confundir con la falta de sueño de manera voluntaria, por ejemplo. Por ello, las personas que realmente sufren insomnio suelen presentar las siguientes características:
- Dificultad para conciliar el sueño.
- Se despiertan con facilidad, lo que provoca problemas para mantener el sueño.
- No son capaces de retomar el sueño cuando se despiertan.
- No descansan el tiempo que duermen.
- Sucede al menos 3 noches a la semana.
Estas personas con insomnio se sienten fatigados, tienen falta de atención y concentración y presentan alteraciones emocionales como consecuencia de la falta de sueño.
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Problemas para dormir en el embarazo
El embarazo se caracteriza por un estado de alteración hormonal. Uno de los cambios hormonales más destacados al inicio del embarazo es el aumento de los niveles de progesterona, el cual es el causante de la necesidad de dormir en el primer trimestre de embarazo.
En cambio, el segundo trimestre de embarazo es el más tranquilo y la embarazada está adaptada a los cambios sufridos hasta el momento. Sin embargo, en el tercer trimestre de embarazo, es habitual que la embarazada tenga problemas para dormir por diferentes razones o tienda a despertarse a lo largo de la noche provocando un sueño irregular que no favorece el descanso. A continuación, se enumeran los motivos más comunes de insomnio durante la gestación.
¿Por qué ocurre insomnio en las embarazadas?
Las causas que provocan insomnio en la mujer embarazada pueden tener un origen fisiológico o psicológico.
Causas Fisiológicas
Las causas fisiológicas que pueden desembocar en la imposibilidad de la gestante de lograr el sueño, van empeorando en el transcurso del embarazo. Estas causas son especialmente molestas para la mujer y pueden ser:
- Necesidad constante de ir al baño: a medida que va avanzando el embarazo, la mujer necesita miccionar en más de una ocasión en el transcurso de la noche. Esta necesidad de ir al baño interrumpe su descanso. Para ello, algunos especialistas recomiendan la hidratación en otros momentos del día como por la mañana para evitar orinar tanto por la noche.
- Tamaño del vientre: en el último trimestre del embarazo, especialmente, el abdomen ya ha alcanzado un tamaño considerable que dificulta a la embarazada encontrar una postura cómoda para descansar. Normalmente, la postura adecuada cuando el vientre ya es muy notable es de lado. Algunas mujeres se sienten más cómodas colocando una almohada entre las piernas.
- Acidez: las molestias gastrointestinales habituales durante el periodo de gestación, si se producen por la noche, pueden afectar al descanso de la futura madre.
- Piernas inquietas: el síndrome de piernas inquietas que padecen muchas embarazadas provoca en éstas molestos hormigueos en las piernas que impiden conciliar el sueño.
- Movimientos del bebé: el hecho de que el bebé dé “pataditas” o se mueva constantemente puede afectar al descanso.
- Molestias en la espalda: cuando el tamaño del abdomen se vuelve considerable las futuras mamás pueden padecer molestias en la espalda y se encuentren incómodas acostadas. Como consecuencia de estos dolores, muchas de ellas pasan la noche buscando la postura adecuada en la cama para descansar.
Causas Psicológicas
Entre las causas de origen psicológico que pueden producir insomnio en la mujer embarazada se encuentran, fundamentalmente, el estado de nervios y ansiedad que puede causar el propio embarazo.
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La embarazada, a medida que se acerca el momento de dar a luz, comienza a sentir nervios y ansiedad por el momento de la llegada del bebé. Ansiedad porque llegue sano, porque el parto vaya bien, porque no se le olvide nada de lo que le hace falta al pequeño, etc. Todos estos nervios hacen que sus propios pensamientos sean los que le impiden dormirse.
Impacto del insomnio en la mujer embarazada
El insomnio en las embarazadas puede tener un impacto importante en la salud física, emocional y psicológica de la mujer, así como repercutir en la relación con su pareja y con su bebé cuando nazca.
Impacto físico del insomnio
- Fatiga extrema: La falta de sueño adecuado puede provocar una sensación constante de cansancio, lo que dificulta las actividades cotidianas y afecta la energía de la madre para enfrentar los desafíos del embarazo, incluyendo el autocuidado como los paseos diarios, los controles médicos y la dieta.
- Debilitamiento del sistema inmunológico: La falta de sueño puede afectar el sistema inmunológico, haciendo que la mujer embarazada sea más susceptible a infecciones y enfermedades.
- Mayor riesgo de complicaciones en el embarazo: Estudios han sugerido que el insomnio durante el embarazo podría estar relacionado con un mayor riesgo de hipertensión, preeclampsia y parto prematuro, aunque la relación exacta aún se está investigando.
- Aumento de malestares físicos: El insomnio puede exacerbar síntomas comunes del embarazo, como dolores de cabeza, problemas gastrointestinales y dolores musculares, lo que a su vez puede dificultar aún más el descanso nocturno.
Impacto emocional y psicológico del insomnio
- Ansiedad y depresión: La falta de sueño puede agravar problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, o incluso contribuir a su aparición. La preocupación por el bebé, el parto y los cambios en la vida de la mujer pueden combinarse con la falta de sueño para empeorar estos síntomas.
- Cambios de humor: El insomnio está asociado con irritabilidad, cambios de humor y dificultad para manejar el estrés. Durante el embarazo, esto puede hacer que la mujer se sienta más abrumada y menos capaz de disfrutar de esta etapa.
- Dificultades cognitivas: La falta de sueño también puede afectar la memoria, la concentración y la toma de decisiones, lo que podría hacer más difícil que las embarazadas se sientan seguras y preparadas para el nacimiento del bebé.
Impacto del insomnio en la relación con el bebé y la pareja
- Interferencia con el vínculo prenatal: La fatiga y el malestar emocional pueden hacer que la futura madre tenga dificultades para conectar emocionalmente con el bebé durante el embarazo.
- Estrés en la relación de pareja: El insomnio puede aumentar el estrés dentro de la relación de pareja.
Consecuencias del insomnio después del parto
Si el insomnio persiste después del embarazo, puede aumentar el riesgo de desarrollar depresión posparto, lo que puede afectar tanto la recuperación de la madre como su capacidad para cuidar de su recién nacido.
Recomendaciones para dormir en el embarazo
Existen algunos consejos que pueden ayudar a la mujer embarazada a conciliar el sueño. Algunas de estas recomendaciones son las siguientes:
- Relajación: los especialistas recomiendan realizar algunos ejercicios de relajación antes de ir a dormir (respiraciones, meditación, etc.). Cuidar el ambiente de la habitación es fundamental para relajarse en el momento de ir a la cama. Es importante que la temperatura del cuarto sea la adecuada (que no haga frío ni calor excesivo), el silencio y la oscuridad también ayudan al descanso, así como llevar un pijama que nos resulte cómodo. A algunas personas les puede ayudar escuchar música relajante para conciliar el sueño.
- Ejercicio moderado: es importante realizar algún tipo de ejercicio físico, siempre apto para el embarazo, como la gimnasia para embarazadas. Un poco de actividad durante el día puede ayudar a rebajar la actividad de la noche. No obstante, se recomienda que este tipo de gimnasia se lleve a cabo durante el día y no a última hora de la tarde.
- Cuidar la alimentación: una dieta equilibrada y evitar el consumo de alimentos o bebidas excitantes como el café, los refrescos con cafeína o el chocolate por ejemplo, puede ayudar al descanso.
- Establece una rutina de sueño: Intenta acostarte y levantarte a la misma hora todos los días.
- Asegúrate de que el entorno es óptimo: silencio, temperatura, ventilación y comodidad del colchón y de la almohada.
- Dieta equilibrada: Una dieta mediterránea ayuda a descansar mejor, además evita la ganancia excesiva de peso y el reflujo gastroesofágico frecuente en el embarazo. También es importante evitar abusar de la cafeína, especialmente a partir de las 16 horas.
- Evita las pantallas antes de dormir: La luz azul de los dispositivos puede interferir con la producción de melatonina.
- Técnicas de relajación: Practica la meditación, respiración profunda o escucha música relajante en distintos momentos del día y antes de dormir.
- Almohadas de apoyo: Colocar almohadas entre las piernas o debajo del abdomen puede ayudarte a encontrar una posición cómoda. Las llamadas almohadas de lactancia pueden hacer esta función.
Algunas veces el insomnio se presenta de manera intermitente, es decir, sólo le sucede algunas noches y otras veces, se vuelve constante. Si es así es recomendable la consulta con el médico con el fin de que éste nos recomiende o aplique algún tipo de tratamiento o remedio. En ningún caso la mujer embarazada debe tomar ningún tipo de fármaco por su cuenta para ayudar a dormir.
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Tratamiento del insomnio en el embarazo
Como hemos comentado anteriormente, el insomnio en el embarazo es muy frecuente y, en muchos casos, las medidas de higiene del sueño no son suficientes. La primera línea de tratamiento o primera opción es la psicoterapia, como comentáremos a continuación. La terapia cognitivo-conductual consigue resultados satisfactorios en más de la mitad de las pacientes en pocas sesiones, por lo que es una medida excelente porque evita los efectos secundarios de la medicación. Sin embargo, en algunos casos se hace necesario añadir una medicación para que la mujer logre descansar adecuadamente. Veremos qué fármacos son más seguros durante el embarazo, tanto para la madre como para el feto.
Tratamiento psicológico del insomnio en el embarazo
El tratamiento psicológico del insomnio en el embarazo es el tratamiento de elección y el primero que debe recomendarse. Hay estudios que demuestran que unas pocas sesiones de terapia cognitivo conductual (4-6 sesiones) logran mejorar el sueño en un 70-80 % de las embarazadas con insomnio, y que este desaparece en la mitad de las mujeres tratadas. En estas sesiones se evalúa la situación vital de la mujer y los factores individuales que han podido desencadenar y perpetuar el insomnio. También se enseñan estrategias de regulación emocional, relajación y meditación mindfulness.
Tratamiento farmacológico del insomnio en el embarazo
El tratamiento farmacológico de una mujer embarazada debe ser siempre valorado por un médico especialista y, en muchos casos, consultado también con el obstetra. El riesgo de utilizar medicamentos es más elevado que en otra persona que no esté embarazada; este riesgo incluye los medicamentos de venta en farmacia sin receta y los suplementos o preparados de parafarmacia. No hay que olvidar que algunos preparados o hierbas naturales pueden ser abortivos, como el poleo menta y la hierba de San Juan o hipérico.
El riesgo de utilizar medicamentos en el embarazo contrasta con el riesgo de no utilizarlos. Dejar sin tratar un problema en una mujer embarazada simplemente por no utilizar fármacos, puede poner en mayor riesgo a la madre y al feto. En este caso, el descanso de la madre es fundamental para el desarrollo fetal. Por tanto, debemos considerar también el riesgo para el feto del insomnio de la madre.
Los estudios realizados en mujeres embarazadas con insomnio son relativamente recientes, la mayoría de las publicaciones son de este siglo XXI. Es muy llamativo que no haya apenas publicaciones antes del año 2000. En cualquier caso, hay una gran experiencia utilizando diversos tipos de medicamentos hipnóticos en la mujer embarazada, que han resultado muy seguros. En el insomnio agudo que debe ser tratado con medicación, lo más habitual es que el psiquiatra recomiende una benzodiacepina de vida media corta, a una dosis lo más baja posible y durante un periodo lo más corto posible. Hipnóticos como lorazepam, lormetazepam o zolpidem se emplean con frecuencia, ya que no se ha demostrado que produzcan efectos secundarios teratogénicos mayores. Sin embargo, cuando se usan cerca del parto y a dosis altas, podría aparecer un síndrome de abstinencia en el recién nacido. Si fuera el caso, sería más seguro que el parto se produjera en un hospital para que los neonatólogos pudieran intervenir.
Los antihistamínicos que se venden en farmacia sin receta, difenhidramina (Soñodor ®) y doxilamina (Dormidina ®), son también relativamente seguros en el embarazo. A pesar de que se venden sin receta, en el embarazo deben ser utilizados siempre bajo la supervisión de un médico. La doxilamina es un fármaco muy conocido por las embarazadas que han tenido náuseas en el primer trimestre, ya que se vende junto con la vitamina piridoxina como antiemético con el nombre comercial de Cariban ®.
Hay otros fármacos que son relativamente seguros y se pueden usar en el embarazo como hipnóticos. Algunos ejemplos son el antidepresivo trazodona (Deprax ®), la mirtazapina o la quetiapina. El problema de los dos últimos medicamentos, mirtazapina y quetiapina es que pueden aumentar el riesgo de diabetes gestacional en la mujer. Los estudios en humanos sobre el uso de melatonina durante el embarazo son escasos. Aunque la melatonina se considera generalmente segura para el uso a corto plazo en la población general, hay poca información sobre su seguridad en mujeres embarazadas. No se han identificado efectos teratogénicos en estudios limitados. Dado que la melatonina es una hormona, los estudios en mujeres embarazadas son escasos y su eficacia como hipnótico en personas jóvenes es limitada, no se recomienda como tratamiento para el insomnio durante el embarazo.
Preguntas Frecuentes
Estoy embarazada de 7 meses y no consigo dormir, ¿qué puedo hacer?
Por Victoria Moliner (embrióloga). Evidentemente, no es posible dormir boca abajo dado el volumen del abdomen. Se recomienda dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, lo cual facilita el riego sanguíneo al feto. Mantener las piernas flexionadas y colocar un almohadón entre ellas suele ser una buena solución cuando éstas se encuentran hinchadas en periodos de embarazo como éste.
¿Es conveniente tomar melatonina durante el embarazo para favorecer el descanso?
Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga). La melatonina es una hormona que interfiere en el ciclo del sueño. El hecho de si la melatonina es segura durante el embarazo es una cuestión bastante discutida entre los expertos, ya que se necesitan más estudios al respecto. Por ello, siempre se debe consultar con el especialista antes de tomar melatonina o cualquier otro fármaco durante el embarazo para evitar poner en riesgo la salud del bebé.
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