Intoxicación Alimentaria y Lactancia: Causas, Tratamiento y Prevención

19.09.2025

La intoxicación alimentaria se define como la intoxicación provocada por cualquier alimento o producto alimenticio que, por contener sustancias tóxicas, gérmenes, metales, aditivos, hormonas, etc., provoca una intoxicación.

Este artículo aborda diversos tipos de patologías debidas a los alimentos, con énfasis en el botulismo y la intoxicación por pescado y marisco. Además, se discuten los cuadros toxicológicos derivados del consumo de plantas tóxicas y setas.

Intoxicación Alimentaria y Lactancia Materna

Las madres lactantes pueden verse afectadas por la gastroenteritis como cualquier otra persona. La madre infectada puede seguir amamantando a su hijo, ya que a través de la leche no se contagia el virus de la gastroenteritis. Lo principal es disponer de ayuda para que alguien cuide al bebé y se encargue de llevarlo con la madre cuando éste tenga hambre.

Si tienes muchos vómitos o diarrea es importante mantenerse hidratada, la recomendación es tomar un solo sorbo de agua cada 15 minutos, para que de esta manera se retenga el agua. Si después de unas horas vemos que retenemos el agua, podemos realizar un sorbo cada 5 minutos.

Si un bebé amamantado de manera exclusiva tiene gastroenteritis, sin duda debe seguir con la lactancia materna. En bebés amamantados este es un proceso que raras veces es grave.

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Los bebés pueden deshidratarse con mucha facilidad, especialmente cuando tienen menos de seis meses de edad. En caso de de tener un bebé menor de 6 meses afectado por gastroenteritis es muy importante consultar inmediatamente al pediatra. Si el bebé debiera quedarse ingresado en el hospital por deshidratación puede seguir con la lactancia materna.

Es muy habitual que cuando un bebé se siente mal, deje por completo los alimentos sólidos y solo quiera mamar. La leche materna lo mantendrá nutrido e hidratado hasta que se recupere.

Cuando el bebé ya consume alimentos, a parte de la leche materna, se le puede ofrecer después del pecho una solución de rehidratación oral. Prueba a hacer tomas cortas, con descansos, para comprobar que va tolerando la leche y ayudar al bebé a mantenerse hidratado.

Es buena idea mantener al bebé en posición vertical tras la toma. Si quiere comer sólidos, se evitarán las dietas astringentes y se le dejará comer lo que le apetezca.

La leche materna sigue siendo el mejor alimento que puedes ofrecer al bebé, aún estando enferma. Algunas madres describen que el bebé está más nervioso después de que ellas hayan sufrido una gastroenteritis, que sienten los pechos blandos o simplemente que tiene la sensación de que se han quedado sin leche.

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En el caso de un proceso leve, la producción de leche no suele verse afectada y el bebé seguirá mamando con normalidad. En el caso de que el proceso haya sido severo o la madre se haya deshidratado, la producción de leche puede que se haya visto parcialmente afectada.

Si es el caso, debemos saber que se trata de una situación temporal y que podemos recuperar completamente la producción de leche anterior al proceso de gastroenteritis.

La gastroenteritis es una enfermedad infecciosa bastante común, caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal. Los síntomas principales son diarrea, vómito, dolor abdominal, calambres y a veces la aparición de fiebre.

Puede ser causada por varios virus diferentes, como el rotavirus y el norovirus. Por el contacto de persona a persona, por ejemplo, darle la mano a alguien que ha estado enfermo y tiene el virus en sus manos. Por lo que cuando se produce un brote de gastroenteritis, la higiene es clave, ya que en las primeras 48 horas de aparición de los síntomas es cuando las personas transmiten la enfermedad a otras con más facilidad.

La intoxicación alimentaria comienza muchas veces con síntomas parecidos a los de la gripe, tales como náuseas, vómitos, diarrea o fiebre. De esta manera mucha gente no se da cuenta que la enfermedad es causada por bacterias u otros organismos patógenos presentes en los alimentos. Miles de tipos de bacteria se encuentran de forma natural en nuestro ambiente. No todas las bacterias causan enfermedades en los seres humanos. Las bacterias causantes de enfermedades se llaman bacterias patógenas. Cuando ciertas bacterias patógenas invaden la comida, éstas pueden producir intoxicaciones alimentarias. Millones de casos de intoxicación alimentaria ocurren cada año y la mayoría de éstos se pueden prevenir.

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La edad y la condición física hacen que algunas personas corran mayor riesgo que otras, sin importar la clase de bacteria de que se trate. Los niños muy pequeños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas con el sistema inmunológico débil corren mayor riesgo de ser atacados por bacterias patógenas.

Las bacterias pueden estar presentes en los productos al comprarlos. Las carnes, aves, pescados, mariscos y huevos, en estado crudo, no son estériles. Tampoco lo son las verduras y frutas frescas, tales como lechuga, tomates, y melones. Los alimentos pueden contaminarse por carnes mal cocidas o productos lácteos como las mahonesas que han permanecido al aire libre.

Las bacterias se multiplican rápidamente a partir de ciertas temperaturas. Para mantener los alimentos fuera de esta "zona peligrosa," procure mantener siempre en frío las comidas frías y en caliente las comidas calientes hasta el momento en que vayan a ser consumidos.

Tipos de Intoxicación Alimentaria

Entre las principales intoxicaciones alimentarias, destacan:

  • Botulismo
  • Intoxicación por pescado
  • Intoxicación por mariscos

Botulismo

El botulismo es una enfermedad paralizante muscular causada por una potente neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum, un bacilo anaerobio esporulado cuyo reservorio es el suelo.

Clínica del Botulismo

El cuadro clínico es típicamente neurológico y se caracteriza por parálisis simétrica descendente aguda sin fiebre. En la forma natural (oral) se observan síntomas gastrointestinales relacionados con otros metabolitos bacterianos. La rapidez y severidad del cuadro depende de la cantidad de toxina.

La clínica comienza entre 18 y 36 horas después de la exposición (rango de 6 horas a 8 días) y se caracteriza por:

  • Síntomas gastrointestinales: náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Puede haber estreñimiento en fases posteriores.
  • Síntomas neurológicos: visión borrosa, disfagia, boca seca, diplopia, disartria, debilidad de brazos y piernas y disnea por parálisis de la musculatura respiratoria.
  • Miscelánea: fatiga, dolor torácico y vértigo.
  • Hallazgos físicos: ptosis palpebral, debilidad de la musculatura ocular, reflejo nauseoso disminuido, debilidad de la lengua, pupilas fijas o midriáticas, debilidad de extremidades (simétrico, proximal o distal, patrón descendente), nistagmus, y reflejos osteotendinosos disminuidos.

Diagnóstico del Botulismo

El diagnóstico ha de basarse fundamentalmente en la clínica. En el electromiograma se observa un incremento de la respuesta a estímulos de 50 Hz. El test del edrofonio (Tensilon®) suele ser negativo aunque puede ser parcialmente positivo (confusión con miastenia). TAC/RNM y el LCR son normales. El bioensayo en ratones es el test más sensitivo y se puede realizar en suero, aspirado gástrico, heces y comida.

Tratamiento del Botulismo

El tratamiento se basa en dos pilares:

  1. Medidas generales de soporte:
    • Monitorización y vigilancia estrecha durante semanas o meses.
    • Trendelemburg inverso (evita intubación en casos leves).
    • Intubación y ventilación mecánica.
    • Tratamiento de infecciones oportunistas.
  2. Antitoxina botulínica:
    • Su uso temprano es crítico (sólo neutraliza las toxinas circulantes).
    • No se debe de esperar a resultados microbiológicos.
    • El estándar en todos los países es la antitoxina A, B y E.
    • Dosis: un único vial de 10 ml (5.500-8.500 IU) en 100 ml suero salino al 0,9% i.v.

Intoxicación por Pescado

La ingesta de pescado puede provocar alergia e incluso ocasionar diversas formas clínicas:

  • Ciguatera
  • Escombroidosis
  • Tetrodotoxismo
  • Anisakiasis

Ciguatera

Esta forma clínica se observa en países caribeños o en países con costas a mares Indo-Pacíficos. El origen de esta intoxicación aguda radica en el consumo de pescados de roca que contienen ciguatoxina.

Clínica de la Ciguatera

Las manifestaciones clínicas pueden afectar al aparato digestivo, sistema nervioso y aparato cardiovascular.

  • Los síntomas gastrointestinales (náuseas y vómitos, diarrea, dolor abdominal, etc.) suelen aparecer tras 6-12 horas de la ingesta y duran 1-2 días.
  • A nivel del sistema nervioso son típicas las disestesias y parestesias. Los pacientes describen claramente parestesias en la región perioral y partes distales de las extremidades, especialmente en las palmas de las manos y plantas de los pies. La disestesia más habitual es sensación de quemazón en la mano cuando cogen una bebida fría.
  • A nivel cardiovascular puede haber hipotensión y bradicardia.
Diagnóstico de la Ciguatera

El diagnóstico clínico es fundamental. Son signos indicativos: el consumo de pescado, la afectación de varias personas de la familia que también lo ingirieron, y la asociación de manifestaciones neurológicas y cardiovasculares.

Tratamiento de la Ciguatera
  1. Administración de manitol i.v. en las primeras 48 horas.
  2. Tratamiento sintomático: Descontaminación gastrointestinal, sueroterapia, paracetamol, indometacina, antihistamínicos y atropina.

Escombroidosis o Intoxicación por Histamina

Producida por la ingestión de histamina, es la forma más frecuente de intoxicación por pescado en todo el mundo. Se debe a una descomposición bacteriana después de capturado el pez, que produce concentraciones elevadas de histamina en su carne.

La histamina suele producir una reacción inmediata (en 2 horas), idéntica a la reacción alérgica, con enrojecimiento facial, inyección conjuntival, picor, erupción máculo-papular, náuseas y vómitos, diarrea y/o dificultad para respirar.

El tratamiento lo constituyen: antihistamínicos (H1 y H2), líquidos, esteroides, y adrenalina según el grado del broncoespasmo.

Tetrodotoxismo

Es una forma clínica producida por el consumo de gónadas, hígado o piel de peces del orden de los Tetraodondiformes, en especial de peces erizo, y de los Tetraodóntidos, peces globo, tamboriles o tambuleros. Sus vísceras son muy tóxicas y contienen tetrodotoxina.

La clínica aparece entre pocos minutos y una hora después de la ingestión y se manifiesta con parestesias en cara, boca y lengua, hormigueo en extremidades, eritema y sensación de quemazón en el cuerpo. Posteriormente aparece ataxia, mareo, vértigo, dificultad para hablar y deglutir, parálisis musculares, arritmias, shock cardiovascular e incluso parada respiratoria.

El tratamiento es sintomático, no existiendo antídoto. Se debe administrar carbón activado. En caso necesario realizar ventilación mecánica.

Anisakiasis

Los anisakis son parásitos nematodos (gusanos redondos) que se encuentran en el pescado. En el hombre no pasa del estadio tres como en los cefalópodos y peces.

Recomendaciones Generales para la Lactancia Durante una Intoxicación Alimentaria

Es fundamental que las madres lactantes sigan las siguientes recomendaciones:

  • Mantenerse hidratada tomando pequeños sorbos de agua frecuentemente.
  • Continuar amamantando al bebé, ya que la leche materna no transmite el virus de la gastroenteritis.
  • Consultar inmediatamente al pediatra si el bebé tiene menos de 6 meses y presenta síntomas de gastroenteritis.
  • Ofrecer soluciones de rehidratación oral al bebé, además de la leche materna, si ya consume alimentos sólidos.
  • Evitar dietas astringentes y permitir que el bebé coma lo que le apetezca.

Suplementos y Lactancia

Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D.

Las madres vegetarianas deben tomar un suplemento de vitamina B12.

Se recomienda que todas las madres que viven en España tomen un suplemento de yodo durante la gestación y el periodo de lactancia.

¿Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?

En general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria tomen alrededor de medio litro de leche al día, pero es sólo eso, una norma general y por supuesto nada estricta. Se trata de ofrecer productos lácteos para llegar a esa cantidad de forma aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.

Cada niño es diferente. Lo mejor es ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas; después del primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas; de esta forma el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.

Existen otros alimentos, independiente de la leche, que aportan calcio en la dieta de los niños. A partir del primer año, si el niño quiere, puede tomar otro derivados de la leche como yogures o diferentes tipos de queso.

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