Contraindicaciones Maternas de la Lactancia Materna
La lactancia materna es el mejor alimento para un recién nacido, aún más si lo hace de forma exclusiva hasta los 6 meses. Luego, sigue siendo su principal alimento hasta el año de vida y más tarde, como un alimento más hasta que madre e hijo deseen.
Existen muy pocas situaciones que contraindiquen la lactancia materna. Suelen ser causas muy específicas donde los riesgos son mayores que los grandes beneficios de la leche materna.
En este artículo, repasaremos esos motivos y también recordaremos aquellas otras situaciones comunes en las que no está indicado suspender la lactancia.
Motivos para Suspender la Lactancia Materna
En la práctica son muy pocas las situaciones que contraindican la lactancia, entre las que se incluye, la infección materna por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y por el Virus de la Leucemia Humana de Células T y el padecimiento de Galactosemia y de Deficiencia primaria congénita de lactasa por el niño.
- Niño con Galactosemia: Es una enfermedad hereditaria rara. En ella, el bebé no puede digerir la galactosa. Es uno de los azúcares que forman la lactosa, junto con la glucosa. Se acumula entonces en el cuerpo y así, produce daño en diversas partes del cuerpo. Se detecta con el cribado metabólico que se hace en la prueba del talón al recién nacido.
- Madre infectada por el virus de la leucemia humana de células T: Se trata de un retrovirus, como el virus VIH (virus de la inmunodeficiencia humana). Puede pasar de madre a hijo a través de la leche. En España, la infección por este virus es muy poco frecuente.
- Infección materna por VIH: Se sabe que el virus del SIDA pasa a través de la leche materna. Por ello, en países desarrollados como el nuestro, se recomienda suspender la lactancia, ya que hay alternativas seguras a la lactancia materna. En medios en los que no se pueda garantizar la preparación de la alimentación con fórmula en condiciones apropiadas de higiene, seguridad y sostenibilidad se prefiere el amamantamiento.
¿Qué cuidado hay que tener con los medicamentos?
Es habitual que una mujer que desea amamantar consuma algún tipo de fármaco y que su médico de referencia desconozca el paso de este a la leche materna. Las mujeres que inician la lactancia materna toman una media de 2 o 3 fármacos diariamente.
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A veces, la madre puede necesitar medicamentos. Es muy difícil saber la compatibilidad de todos ellos. Una buena fuente donde buscar información es la página web e-lactancia.org.
Para que una sustancia consumida por la madre afecte a la lactancia materna debemos conocer si inhibe la secreción láctea, si se elimina en la leche, cuánto tiempo persiste en la leche, si hay paso al lactante y si es tóxica para el lactante. La mayoría de los medicamentos sí se encuentran en leche materna, aunque generalmente no exceden el 1% de la dosis ingerida. Los niveles del fármaco en leche son independientes del volumen de esta.
Hay que saber que las drogas de abuso y los tratamientos contra el cáncer son incompatibles con la lactancia materna. El consumo de heroína, cocaína, anfetamina y marihuana no es compatible con la lactancia materna. Otros situaciones excepcionales que contraindican la lactancia son: el tratamiento con antineoplásicos y algunos casos de prolactinoma (adenoma hipofisario secretor de prolactina), que requieren tratamiento con bromocriptina o cabergolina. Para el resto, mejor consultar en la web. La misma página puede ofrecer alternativas más seguras para aquellos casos de medicamentos que tienen algún riesgo.
Además, la web e-lactancia.org también da información sobre otros productos no medicinales. Por ejemplo infusiones, productos cosméticos y otras situaciones y problemas que pueden darse en una madre lactante.
Por último, conviene recordar que drogas legales como el tabaco o el alcohol también perjudican al lactante y a la madre, por lo que lo mejor es no consumirlos.
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Fármacos Específicos y Lactancia
Destacan los antineoplásicos, la fenindiona, la amiodarona, los derivados del ergot (bromocriptina, cabergolina y lisurida) y los yoduros. Prácticamente todos los antibióticos son compatibles, aunque se recomienda evitar las quinolonas. Si se plantea una prueba con isótopos radiactivos se debe comprobar cuánto tiempo se debe dejar de amamantar en función del isótopo empleado.
Los fármacos que desplazan a la bilirrubina pueden comprometer su metabolización y propiciar la hiperbilirrubinemia y sus complicaciones.
Enfermedades maternas en las que SÍ se puede dar el pecho
Una madre y su bebé pueden sufrir enfermedades, también pueden pasar algún problema. Pero, casi siempre nada de esto debe afectar para mantener la lactancia. Se han estudiado muchos problemas que puede sufrir la madre y que no impiden dar el pecho de forma segura.
- Algunos ejemplos son: la hepatitis A, B o C. También la infección por citomegalovirus y la enfermedad de Chagas, entre otras.
- En infecciones maternas agudas, no hay que cesar la lactancia. Por ejemplo, en resfriados, gripe, amigdalitis, gastroenteritis. Esto sería peor. Estos gérmenes no pasan a través de la leche. Y puede que la madre ya los haya trasmitido al bebé antes de notar la enfermedad. Además, con los síntomas de la enfermedad, la madre ya está creando anticuerpos. Estos sí pasan por la leche y pueden hacer que el lactante se proteja mejor.
- La mastitis materna tampoco es causa para dejar la lactancia.
Otras Contraindicaciones
- La infección por HTLV (HTLV-1: virus linfotrópicos humanos de células T o leucemia humana de células T) también contraindica la lactancia materna.
- Si hay Herpes Simplex Tipo 1 (HSV-1) con lesiones activas en la mama, se debe evitar el contacto directo con la boca del lactante hasta su curación y se recomienda la lactancia diferida.
- La tuberculosis activa bacilífera no tratada desaconseja la lactancia materna directa, pero tras dos semanas de tratamiento adecuado puede reinstaurarse el amamantamiento.
- La lactancia materna se debe suspender temporalmente cuando haya que administrar a la madre isótopos radioactivos.
Situaciones Excepcionales
En las situaciones en las que se contraindica la lactancia materna parcialmente se recomienda seguir amamantando si el binomio lo desea, pues los beneficios para ambos son de sobra conocidos. La desinformación y el desinterés de los profesionales sanitarios llevan a recomendar el cese prematuro o la suspensión temporal en múltiples ocasiones en las que no sería necesario.
A pesar de que resulta común en nuestra sociedad, la mayoría de los humanos y otros mamíferos adultos no toman leche más allá de la infancia. El organismo pierde progresivamente la capacidad de digerir correctamente la lactosa. Sin embargo, la intolerancia a la lactosa congénita es extremadamente rara y se hereda de forma autosómica recesiva.
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La galactosemia está causada por déficit de galactosa-1-fosfato uridiltranferasa, de manera que el lactante no puede digerir la galactosa, monosacárido que junto a la glucosa forma el disacárido lactosa. Los síntomas varían e incluyen ictericia, diarrea, vómitos, pérdida ponderal, etc. Sólo las formas más graves contraindican por completo la lactancia materna.
La fenilcetonuria es la más común de las alteraciones del metabolismo de los aminoácidos. El tratamiento es la lactancia materna parcial, ya que todos los lactantes necesitan ciertas cantidades de fenilalanina, y leche de fórmula libre de este aminoácido.
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